viernes, 15 de julio de 2011

La mejora y la novedad

Martes 12 de Julio

Hoy toca Futru de nueva cuenta. Los cantos resultan muy bien, pero las actuaciones surgen algo tarde pues Sixtus ha estado enfermo y se retrasa. Hoy les he aconsejado el actuar de la nada, interrumpiendo los cantos, tomando de sorpresa a los niños, y funciona bastante bien, Patrick y Sixtus explican a los niños todo lo que puede hacerse con la leche de la vaca y porque es bueno cuidarlas, de ahí, el mismo Mussi, personaje de Patrick, envía a los niños a la siguiente actividad.

El juego del doctor parece no funcionar con todos los niños, acostumbrados a juegos en donde corren o brincan o pelean por algo, este juego que requiere paciencia y trabajo en equipo se les complica un poco. Unos monitores en sus grupos terminan cambiando de juego y el tiempo se pasa, seguirán las máscaras.

Bajo a tomar mis cosas y ando a Menteh a trabajar en el biodigestor, después de muchos intentos, logramos finalmente con la lógica de Romeo, comprobar que el quemador funciona. Después de comer comprobamos que el gas fluye por las tuberías y encendemos un poco en una de ellas, ver la flama azul es la mejor recompensa de la tarde. De vuelta a casa tengo clase de Excel con Godlove, y más tarde bajo por un maíz en Center Bol. Bajaré con las Calasancias a cenar, hay de cenar una deliciosa pizza, legumbres y yogurt de postre.

Miércoles 13 de Julio


Hoy cumple años Emilio, me he enterado ayer en casa de las Calasancias y aunque mi intención era levantarme temprano para las oraciones mi celular se queda sin batería a media noche y se me pasa la hora. Cuando abro los ojos gracias a la luz, son las 6:15am, tengo apenas 10 minutos para bañarme y salir corriendo a felicitar a Emilio antes de que entre a misa, olvidando por las prisas que los miércoles parte para Manda. De suerte lo alcanzo y lo felicito, quedándome ninguna opción más que entrar a la misa en Futru, con poco convencimiento, pero mucho gusto después de escuchar la homilía de Justin recordándonos fortaleza en momentos de dificultad y ánimo ante los caminos empedrados de la vocación, casi pudiera apostar que tiene algo que ver con nuestra charla de ayer.

Después del desayuno parto para Mbelewa, mi equipo favorito de monitores. Charlando con Magdalene cuando termina sus sesión de clase me doy cuenta de lo cruel y difícil que es la vida para muchos de estos jóvenes, me encuentro escuchando sus problemas sin ninguna posibilidad de ayudarla, sin ningún consejo valido en mi baúl de experiencias, sin nada de utilidad que aportarle, estoy en blanco ante ciertas situaciones, ante la vida aquí.

La dedicación tanto de los postulantes como de los jóvenes en Mbelewa es increíble, me contagia, me revive. Ya sea en clase o en los juegos, el ambiente entre ellos es padrísimo. Durante los cantos me sorprendo al ver lo bien que han aprendido la letra de ¨todos los niñitos¨ incluso llegamos al paso en el que nos sentamos en las rodillas del niño detrás y terminamos con muy pocas caídas. Reconozco que la actuación no es su fuerte pero van mejorando. El juego de ángeles y demonios funciona muy bien cuando dividimos los grupos y el de ¨catch the uncle¨ es muy bueno también, sobre todo la primera parte, cuando alcanzan a Alex y entre todos los niños le hacen bolita hasta terminar en el suelo.

Le sigue una hora de deporte, futbol todos, luego las niñas cambiarán por gusto al hándbol, mientras tanto las monitoras y yo platicamos de el viernes final, ideas para los juegos y la animación, así como el viaje a la cascada de Menteh. Me despido de ellas prometiéndoles algún regalito de Yaundé, debo ir para Mile 3 a la oficina de Nazareth Center, para robar un poco de internet y terminar pendientes.

Decido parar a comer en Menteh para revisar el biodigestor y vuelvo a Futru justo a tiempo para la sesión de lavandería que tendré con Alex, le he pedido la semana pasada que me enseñe a lavar la ropa a mano, al estilo local, sin saber que la labor está por demás fuera de mis capacidades físicas. He lavado solo 3 pantalones, unas 7 camisetas y 3 pares de calcetines y termino exhausta. Después de enjabonar y tallar con mis propias manos como nunca en la vida, apenas me quedan fuerzas para exprimir la ropa, pero Alex se apiada de mí y me ayuda con los pantalones. Entre las pláticas le reconozco que ahora más que nunca entiendo porque ni los niños ni los jóvenes aceptan aquellos juegos o actividades que involucran sentarse en el suelo. Tan tonta me he sentido…

Vuelvo al cuarto y Emilio llama para invitarme a cenar fuera con toda la comunidad, para celebrar su cumpleaños, me hace sentir parte de algo, como en casa. Hoy estamos todos y más. Cenamos pescado asado con yaman yaman y plantane, tomamos un par de cervezas y las charlas van desde el obispo, las vocaciones, cuestiones de física, latín y mil más. El ambiente es relajado, alegre, bromista, contento y sonriente, me encanta la noche.

Jueves 14 de Marzo

Temprano hago mi maleta y arreglo todo antes de partir para Menteh. Hoy curiosamente y por pura casualidad, la reina y la princesa se presentan. Susan será la Reina, pidiéndole a Clinton el sirviente, que trate mal a la princesa y los niños me ayudan cuando el sirviente me dice que soy fea y tonta. Después de la actuación nos dividiremos y decido trabajar con los más pequeños, coloreando un maíz, una luna con un par de estrellas y una mama africana. Los pequeñines son encantadores, aunque les cuesta mucho mantenerse sentaditos y en orden, pero poco a poco nos entendemos, son 15 niños entre 4 y 6 años, que por arte de magia logro controlar y poner a pintar a un cierto nivel de orden.

Por terminar la actividad me llama Romeo, es hora de partir a Bafussam, pasaremos ahí la noche, en casa de su familia. En la estación de autobuses esperaremos un poco más de una hora antes de salir. Al llegar a Bafussam tomamos un taxi y luego andamos a su casa, su hermano esta fuera por lo que dejamos las maletas con una vecina y andamos al mercado. Observo los alrededores y me pregunto si algún día me acostumbraré a la vista, las calles de tierra, los puestos de pescado frito en plena avenida, los mercados llenos de puestos de mil cosas, los hombres gritando “ la blange” los niños corriendo por todos lados o vendiendo comida en las esquinas, el cableado eléctrico caído en algunas zonas, edificios abandonados y los charcos de agua estancada o basura acumulada.

En el mercado Romeo compra un celular para su hermano y yo doy la vuelta de puesto en puesto, observando las marcas, los relojes piratas, los mp3 de 5 dlls, las bolsas y mil cosas más que puedes encontrarte a precios increíblemente baratos, hechos en china o en indonesia, triados algunos hasta ilegalmente jeje, platicando con la gente, los hombres que me gritan en francés y yo les respondo en español, para terminar riendo con algunos de ellos.

Salimos y paramos por un pescado frito y unas cervezas, que poco a poco sueltan mi lengua, la conversación es llenadora, viva, comparaciones de realidades, intercambio de experiencias y perspectivas. Donde finalmente llegamos al punto en que la realidad económica y visual podrá ser difícil, desencantadora en algunas ocasiones, pero el contacto con la gente, el calor humano que se percibe en el día a día, es incomparable, inigualable a otros países de primer mundo, cerrados en calidad humana. Volvemos a casa donde ya nos espera su hermano, platicaremos un poco más y me retiro al cuarto a escribir y permitirles actualizarse. Duermo en una recámara que tiene una cama matrimonial y gracias a Dios un mosquitero, suficiente para esta noche.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario