lunes, 16 de mayo de 2011

Mala noche y una buena tarde

Viernes 13 de Mayo

La noche anterior hubo un malentendido entre comunicación interestatal mexicana y transatlántica Camerunesa por lo que paso una muy mala noche, sin lugar a duda la peor hasta ahora. Una charla con un buen amigo y unos momentos de oración en la capilla me ayudan a dormir aunque ya bastante tarde.

Despierto para las oraciones por pura inercia, con esa inmensa necesidad de ponerme en pie siguiendo un poco la teoría de Darwin y buscando no extinguirme al ser una especie débil, me ayuda llegar a la capilla y continuar hasta la misa, agradezco que la noche anterior haya sido un malentendido y pido fortaleza para cuando la realidad tan inminente nos caiga de golpe más adelante.

Bajo a explicarle a Clara el porqué de mi llamada de madrugada y contar un poco la situación, compartir y poder soltar sentimientos que se me complican expresar en inglés. Me invita al mercado para aligerar un poco la mañana y el mal rato de la noche anterior, aunque ya en pleno centro de la ciudad, con el calor y mi mala elección de ropa oscura termino sudando y resintiendo las pocas horas de sueño y el cansancio general.

Vuelvo a casa justo para la comida, logro descansar un poco después, preparo la maleta y partimos para Ndop. Hoy me siento como todo un boyscout, me reiría de mi misma si me viera de lejos, la back pack verde con un cambio de ropa, el ordenador, las copias para la sesión con los jóvenes y enrollado por fuera el sleeping bag, pues pasaremos la noche allá.

Valery y yo estamos al 10 para las 4pm en el salón de la parroquia, Bridgette, la señora y mama de los pollitos (o sea los jóvenes) llega a los pocos minutos y platicamos sobre cuestiones generales, cantidad de niños, cuotas de inscripción, tiempos, organización, etc.…los jóvenes llegarán una hora después.

Me sorprendo y alegro al ver que han hecho la tarea y bastante bien, tienen sus objetivos por edades y por enfoque muy bien determinados, corregimos y afinamos unas cuantas líneas y entramos al tema de la historia central. Practicamos juegos de presentación grupal y hacemos un poco de papiroflexia donde les hago ver las variaciones de tiempo en el trabajo con niños y la facilidad para relacionar una actividad con la historia central. Se van muy contentos y con la tarea de inventarse de manera personal una historia que revisaremos la próxima sesión.

Valery y yo andamos hasta casa de su hermana, a unos 25 minutos de la parroquia y sus sobrinitos nos alegran el rato. Mambo de 7 años, hiperactivo, platicador y con una facilidad para brincar de un sillón a otro. Cinthya de 9 años, que no me explico como esta en 6to de primaria, muy amable, un poco más reservada al hablar, pero dedicada en su estudio, está de exámenes y debe repasar las matemáticas. Entre charla y charla Valery le explica la famosísima regla de 3 y recuerdo cuando papá me la ha enseñado de chica y las maravillas que puede lograr esa fórmula, ejemplo: si estas en Ndop y la luz se va y viene 10 veces en media hora ¿Cuántas veces más se irá durante las siguientes 3 horas? Si saben la respuesta se imaginarán lo entretenido de la noche, prendiendo y apagando mi excelente y atinada lámpara que me ha regalado Tony antes de venir, especialmente eso de que el manguito se ilumine rosa, la vuelve una vela muy colorida instantáneamente.

Salimos de casa de su hermana y pasamos a visitar a sus padres, a otros 20 minutos andando, nos recibe una sobrina, su madre y su padre, tiene preparado Achú, especialmente para nosotros, por lo que me es imposible negarlo y redescubro mi capacidad de comer algo que dista de ser agradable para mi paladar. Mientras comemos el Achú me muestran la planta con la que se hace la pasta, de consistencia tipo plastilina, sabor seco y ligeramente a cemento, color grisáceo. La base es un tubérculo que tiene una corteza como la papa, pero una forma asimétrica. El caldo, amarillo cempasúchil, está para mi sorpresa hecho de algún tipo de piedra-mineral que desconozco, pareciera sal o cal o algo por ese rumbo, lamo un poco la piedra-mineral y me sabe salada. La preparación es sencilla, la remojan en agua caliente para ablandarla y la mezclan con aceite rojo, hasta obtener la consistencia liquida y el color ya descrito. En este caldo se empapa la pasta que se toma con el dedo índice y el medio, una vez empapada un poco de pasta en el caldo se traga, literalmente así se come, no se mastica mucho que digamos, para mantener el sabor del caldo en la boca.
Mientras cenamos se despierta Desiré y nos acompaña, ahora un poco más tranquila que el primer encuentro pero con sus ojitos bien abiertos y sus manitas en mis piernas. Valery y sus padres hablan un buen rato en la lengua de su tribu y la luz de la vela nos regala un momento bastante acogedor, entre familia, entre paredes de adobo, con el banquete sobre el suelo y mis manos llenas de Achú.

Nos despedimos y prometemos volver, hay que andar pronto ahora que la lluvia ha bajado de intensidad, aunque igual llegamos algo empapaditos a casa de su hermana, donde nuevamente hay cena, ahora arroz y un poco de cerdo. El arroz es de un sabor maravilloso y me cuentan que lo cultivan en Ndop mismo.

Después de cenar charlamos un poco con su cuñado, que es maestro en una escuela en Bamenda y la hermana de Valery que estudia educación física en Bamenda también, los niños durante la semana se quedan con un sobrino mayor quien los cuida hasta el fin de semana que vuelven los padres, que diferente estilo de vida, aún con eso esta familia la veo unida, contenta, amorosa, tenía mucho sin ver a un padre cargando a su hijo dormido para su cuarto, o a una niña estudiando a la luz de una vela mientras la madre recoge los platos de la cena.


Sábado 14 de Mayo

Me levanto pasadas las 5am para alistar todo, que tampoco es mucho, cambio el pantalón de pijama por el pantalón de ayer, me pongo los tenis, doblo el sleeping bag, me lavo los dientes, mojo un poco el cabello que se encuentra en un largo-corto indomable y partimos sobre las 5:30am para la misa en la parroquia. Cuando salimos de casa aún es de noche, pero la poca luz que empieza a despuntar ilumina muy bien el camino.

Después de la misa pasamos a saludar a las hermanas de la casa de retiro y andamos hacia la carretera. Tomamos un taxi donde deberían entrar 5 personas, dos delante y tres detrás, pero la cultura local me enseña que podemos ir hasta 8, 4 detrás y 4 delante. El taxi para en Bambili y cambiamos a otro, donde volvemos a ir 4 detrás pero ahora solo 3 delante, el conductor puede disfrutar el asiento para él solo.
Llegamos a Futru sobre las 9, desayunamos y Valery parte junto con Andreas para Bafia, en transporte público, si yo vengo muerta de cansancio, entre la dormida en el sillón y el viaje con espacio limitado, no imagino la que le espera a ese par, pues a Bafia en transporte público deben ser alrededor de 5horas, en condiciones similares al taxi, o sea, apretaditos.

Descanso un poco, tomo una ducha e intento subir al internet pero no hay luz, parece que aquella regla de tres respecto al ir y venir de la luz en Ndop es una situación de toda la zona. Preparo unas clases de la próxima semana y bajo a comer. Durante la comida platicamos de lo inhumano de la compañía eléctrica, que para variar, es de capital americano. Los últimos 3 días la luz no ha durado continua ni media hora, te arruina todo, circuitos, luces en los pasillos, todo aparato eléctrico que esté conectado sin un regulador de voltaje y no se diga de los negocios, ¿se imaginan las pescaderías? ¿Sin luz? Alguna tendrá generador, pero alguna otra no, el pescado se descongela, luego vuelve la luz, se congela, se vende, lo comemos y luego me pregunto porque hay tanta gente enferma, es jugarse una mano de póker en esto de los alimentos refrigerados.

Les comento que deberían de hablar de eso en la homilía, es cierto que el país de Camerún es muy pacífico, pero en caso como estos creo que se acercan a un exceso de pasividad y si alguien debe recordarles sus derechos, sobre todo el de exigir un buen servicio eléctrico, entre otras cosas, debe ser la Iglesia, como en cualquier situación de injusticia, la iglesia tiene como obligación ¨el hablar y alzar la voz….¨, ¨por aquellos que no pueden¨ me a completa la frase Diodoné.

Después de comer hay sesión de cine con los niños del catecismo. Parece que Dios escucha mis suplicas, las de Celestine y las de Martha, la luz vuelve y dura justamente lo que dura la película. Los niños empiezan a llegar al salón frente a mi cuarto sobre las 3 y media, y mientras esperamos a que lleguen unos más cantamos, bailamos y reímos. Les muestro el baile de la abejita y el del tallarín, que aunque canto completa y horriblemente desafinada nos reímos a carcajadas, imagino que se ríen más de mil que conmigo, pero eso mismo me hace aún más feliz.

Cuando estamos completos empezamos la película, Open Season ha sido la indicada y muy acertada, los animales, las caras, las bromas y el mensaje claro de la película mantienen a los niños atentos casi en su totalidad, uno que otro despistadito se levanta, sale del salón y vuelve, algunos salen al patio para hacer del baño y vuelven también, los niños y su independencia no dejan de sorprenderme.

Una nenita se queda dormida, en los brazos de otra que probablemente le lleva un año de diferencia y unos pocos kilos también, así que la tomo en mis brazos para que la otra niña pueda disfrutar la película en lugar de cuidar como mamá. Termina entrándome de golpe un sentimiento materno como me ha pasado tantas veces aquí, con la nena de unos 5 añitos entre mis brazos transcurre más de la mitad de la película, agradezco no pese mucho aunque igual termino bastante adolorida de la espalda. Hay un momento donde la cambio de posición para poner el peso en el otro brazo y me recarga su cabecita sobre el pecho en un movimiento tan natural e instintivo que me saca dos lagrimitas.

Al finalizar la película Celestine les pregunta por los animales y el mensaje, los niños responden tan bien que me alegro al ver que además de disfrutar la tarde se llevan algo aprendido y claro está, muchas risas. Recojo la computadora y el proyector y bajo a casa de las Calasanzias, con Lucia en una mano y Delfín en la otra. Hoy celebran en casa de las hermanas la fiesta de la Divina Pastora.

Emilio oficia la misa y nos habla de la Divina Pastora, para todos aquellos como yo, que nunca habíamos oído el término, pues es claramente la Virgen María. Nos cuenta de un poco de historia, de orígenes, del significado y la importancia del papel de la Virgen como Pastora.

Después de la misa platico un poco con Clara que se ha quedado en el cuarto, parece que la Malaria no ha sido erradicada del todo, le han vuelto las fiebres y dolores de cabeza. En unos minutos es la hora de cenar, han preparado brochetas de cerdo asadas, hay bebidas, pan y de postre pastel, todo un banquete. Mientras cenamos, las niñas, las novicias y un par de botes de plástico, funcionando como tambores, ambientan la noche al muy particular estilo Africano y nos sorprendemos de cómo las niñas traen el ritmo en la sangre, Mary Clare de 3 años y medio tiene unos movimientos que ya quisiera Jennifer López para que me entiendan. Terminamos todos bailando y cantando hasta que llega la hora de volver a casa.

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