sábado, 14 de mayo de 2011

El cargador se rinde

Miércoles 11 de Mayo

La misa de hoy es diferente, será que el Pigin se vuelve más digerible, entiendo un poco más la homilía y la reflexiono mejor. Esta Clara junto a mí y la veo más repuesta, vaya que la Malaria desgasta, pero ella misma reconoce que ya va de salida. Bajo a desayunar y la luz sale a pasear y me orilla a un café instantáneo, que tomo gustosamente sin ningún problema pues a la fecha, el gallo sigue sin cantar en mi ventana, he indagado un poco pero no tengo respuesta sobre quien ha escuchado mis peticiones, por lo que agradezco en general a quien se haya tomado la molestia de resolver todo el asunto del gallo.

Hay algunos enfermos en casa ando como mamá recordándoles que se tomen las medicinas, que se cuiden, este rol es nuevo para mí, en casa mamá rara vez se enferma, Tony menos aun y cuando papá se enferma mamá es una increíble enfermera, es la primera vez que me siento un poco en su lugar, repartiendo una que otra aspirina o pomadas para uno que otro dolor muscular, que después de ver cómo juegan futbol creo que salen bastante librados de heridas jeje.

Después del desayuno tengo junta con Justin, enfocada principalmente al plan para este verano, me atacan mil dudas de tiempos, materiales, personas, etc... Y lo ataco con todas ellas, vaya resistencia de Justin, responde todas y cada una de mis preguntas y aguanta también mis berrinches cuando hay una que otra situación diferente a lo que yo esperaba, pero Justin es hábil en esto del trato con la gente, me tranquiliza y me alienta a seguir, que las dificultades se disiparan, no queda duda.

La mañana está llena de movimiento, hay un seminario desde ayer en el salón frente a mi cuarto, se escucha la gente ir y venir, los cantos sobre todo, como me gustan los cantos. Es una linda mañana, trabajar con cantos de fondo aligera un poco el silencio al que me he acostumbrado. Preparo la clase de español para los Postulantes, les agrego un par de conversaciones ya que el próximo examen será oral, ya hablan bastante español, entre las comidas, los pasillos y demás actividades arman frases que ya quisiera yo poder decir en Alemán.

Planeo también una sesión con las Calasanzias y la clase de Misspa de mañana, si algo he aprendido este tiempo es adelantarme a las circunstancias locales, o sea la luz, que va y viene. Bajo algunas canciones para enseñarles a los niños, reconozco que no es mi lado fuerte el cantar, pero aquí pierdo toda la vergüenza, deberían ver los espantosos berridos que doy cuando les intento enseñar alguna canción a los niños, o durante los himnos en las oraciones jeje.

Intento poner la lavadora pero la luz me la juega de nuevo jajá, así que barro y trapeo el cuarto, es increíble pero nunca acabo de sacar tierra, la naturaleza aquí te gana, con las telarañas ya hice un pacto, mientras se queden en las orillas de la puerta, lejos de mi cama o ropa, estamos bien, las arañitas en su zona, yo en la mía.

Después de comer hay clase de español y repasamos los pronombres personales, posesivos y demostrativos, que risa cuando trata uno de explicar el porqué de algo que simplemente aprendiste de manera natural, pero hago mi esfuerzo y los postulantes entienden, aquí la gente es muy hábil con esto de los idiomas, que envidia, yo no salgo de mis 3 o 4 frases en francés aun, con todo y mi diccionario en mano.

A mitad de la clase llueve pero se termina justo a tiempo para poder bajar a hacer un poco de deporte, troto hasta Menthe, hoy es especialmente divertido, hay que ir esquivando los charcos y cuidando de no resbalar pues terminaría embarrada con un lodo rojizo muy llamativo. De camino me encuentro a un niñito que va de St.Michael para su casa, con un short deportivo y una camiseta rota de una manga. Es del 6to grado y por estas fechas tienen clases extras pues se aproximan los exámenes, Ashia por él, lleva realmente todo el día en la escuela. Trae en sus manos los zapatos escolares y va caminando descalzo, ¿es para no ensuciarlos? Le pregunto, y me responde que sí, pero además porque le cansa usar zapatos, prefiere andar descalzo jaja. Carga sobre su espalda una mochila con el uniforme, esto sí es meramente por mantenerlo limpio.

Me cuenta que llegará a casa a comer, lavará los platos, ayudara a su mama con la plantación, estudiara un poco y a dormir. Me lo platica de una manera tan natural, sonriente, animado, que increíble, que admirable su actitud, yo de chica nunca disfrute lavar platos, ni pensar en trabajar en el campo y luego estudiar, vaya que la vida es tan distinta para los niños, en México y en Camerún, pero sí que coinciden en esas sonrisas, esa frescura que tienen los niños, esa vida que expiden a bocanadas.

Vuelvo a casa, tomo una ducha y a las oraciones donde estoy a punto de quedarme dormida, tenía mucho sin correr. Después de cenar subo al internet, Paula y yo intentaremos charlar si la luz nos lo permite. Hoy si hay luz, lo que no hay es un cargador funcional, creo que se ha fundido y el 25% que tengo de batería apenas me da tiempo de revisar un par de correos y cuando Paula se conecta tengo más bien que despedirme, le explico que la tecnología es ahora la que nos la ha jugado.

Me da un mini infarto de pensar en que haré sin computadora, ruego a Dios encontrar un cargador en Bamenda o tendré que buscar uno en Yaundé. Pienso en lo acertado de haber preparado la clase de mañana con anticipación y me preocupo solo por la sesión del viernes en Ndop, espero haber resuelto esto para entonces. Anuncio una despedida temporal al mundo del internet y bajo a dormir.

Cometo el error de ponerme a leer el libro del Che, el cual me había prohibido leer de noche pues me quita el sueño y sucede tal cual, pero que capítulo más bueno, el Che se ha decidido por unirse a la revolución en África, en el Congo. Llega a Cuba y sin despedidas monumentales ni festejos nacionales reparte sus pocas pertenencias, se despide de los suyos, su esposa y sus niños, deja una carta a Fidel que reconozco me toca el corazón, prepara al equipo que lo acompañará en su nuevo proyecto y un mes después está en África, emprendiendo una nueva revolución. Ah este Che tan alentador, empiezo a definir un sentimiento en común con él.

Jueves 12 de Mayo


Termino de preparar la sesión de Ndop de mañana y armo unas carpetas con juegos y dinámicas para los monitores. Justin va para Menthe por lo que aprovecho el viaje y en Mile 4 tomo un taxi para Comercial Avenue. La divina providencia, o como queramos llamarle, me favorece y encuentro un cargador para la computadora, después de un par de tiendas y unos minutos de negociación tengo en mis manos este componente electrónico que me devuelve la tranquilidad tecnológica que se me escapó ayer por la noche.

Compro un poco de tela para una falda que planeo mandarme a hacer, compro un Cereal que tiene finta de Cheerios como el que comía en casa, contemplo un queso en un refrigerador, y digo contemplo porque no tengo 10,000 Francos para comprarlo, estoy oficialmente en banca rota, el gasto del cargador para la computadora no estaba contemplado y me deja sin capital, tengo mis reservas en la tarjeta y Bamenda me demuestra que MasterCard no llega a todos los rincones del mundo, Visa si jeje, ahí para que tengan el dato por si algún día se quieren dar una vuelta por estos rumbos.

Entro a 3 bancos preguntando, en el primero se ríen de mi, en el segundo me dicen – Ashia- y en el tercero me dicen que tendré mejor suerte en Yaundé. Cuento mis moneditas y últimos billetes, me alcanza para unos cuantos taxis más al menos, ya veré con Justin si puedo hacer alguna transferencia a alguna cuenta local o me colaré en el próximo viaje con rumbo a Yaundé.

Después de comer Clara y yo salimos para Misspa y vamos por el camino practicando las canciones. Justo antes de empezar la clase llaman mamá y papá, me da gusto escucharlos, les cuento que se ha resuelto lo del cargador y mi mamá se altera por lo del dinero, me pregunta cómo le haré hasta agosto, le respondo que ya lo solucionaré. Hoy estoy bastante optimista, todo tiene solución, menos la muerte claro está, si encontré queso y un cargador en Bamenda, lo del dinero es más que solucionable.

Los niños van entrando al salón mientras hablo por teléfono y se ríen, es diferente el español pausado y sencillo en el que les hablo durante las clases, a esta conversación cachanilla, de confianza, con frases como ¨ama, tranquila, ya quedo¨ o ¨¿que onda pa?¨, a cada frase o palabra mexicanizada los niños se ríen.

Termina la llamada y comenzamos las clases, repasamos el reloj y unas expresiones de tiempo, unas cuantas preguntas me enseñan de su horario. Los niños en Misspa se levantan a las 5:30am, desayunan a las 6am, empiezan las clases a las 8am, comen a las 11:45 am y cenan a las 5:30pm, duermen sobre las 9pm, ¿se fijan que hay más de 12 horas entre cena y desayuno?

Vemos también los días de la semana, y hacemos una votación sobre cuál es el día preferido, yo les cuento que el mío es el viernes, o lo que el viernes era para mí, no escuela, más adelante no trabajo, inicio del fin de semana, amigos, fiesta, etc. En el caso de los niños, el miércoles gana casi por mayoría absoluta, se lleva 19 votos de los 25 niños que están hoy, les pregunto ¿Por qué es a media semana su día favorito? Y su respuesta me da un flechazo en el corazón, el miércoles hay de comer ¨rice and beans¨ el mejor platillo de estos rumbos.

De vuelta a casa le comento a Clara la anécdota y me explica que aquí la cultura gira bastante en torno a la comida, ya sea una boda, reunión, salida con amigos, fiesta de cumpleaños, o día en general, si la comida es buena, el evento es bueno, dejando de lado cualquier otro criterio, y lo creo, hoy hubo de comer arroz revuelto con pescado y vaya que no me alegro mucho la tarde, pero ese ¨rice and beans¨ de los niños de Misspa me ha hecho reír a carcajadas, opción que escogí por no llorar frente a los niños jeje.

Llego a casa y tengo una sesión de cocina con Sister Mary, me enseña cómo hacer unas galletitas muy sencillas con harina, azúcar, mantequilla, levadura y un poco de sal. Preparamos la masa y subo a casa a hornearla, será el postre de esta cena, coincide con que vienen Mariano y Valery de Bafia, así que será una buena manera de dar la bienvenida ya que tengo bastante tiempo sin verlos.

La primer tanda de galletas sufre mi inexperiencia y se quema un poco, la segunda queda mucho mejor, pero en gustos se rompen géneros, durante la encuesta de salida hubo quienes prefirieron las más tostaditas, por ser más crujientes y otros quienes prefirieron las blanditas, hubo también quienes no las probaron, en un principio no entiendo la falta de interés ante un postre fuera de lo común, preparado con un gusto por el compartir en comunidad, pero inmediatamente me cambio el punto de vista y dejo de lado esas cuestiones culturales-personales que no puedo ni tengo porque resolver, así que en lugar de molestarme como más galletas jeje.

Después de la cenita Mariano y yo jugamos un ping pong más de charla que de juego. Me cuenta de su viaje a España, de las juntas, de haber visto a sus padres y me da un brinco el corazón pensando en el día en que vuelva a ver a los míos. Hablamos del abuelo, y me cuenta sus experiencias en este andar de la vida que a veces nos aleja de los seres queridos, pero la causa es una gran causa, es lo que nos mantiene andando. Que buen cierre de día, una charla en español, en confianza, con una mesa de ping pong algo desbalanceada pero que balancea la diversión.

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