miércoles, 18 de mayo de 2011

Domingo nublado, Lunes y Martes de sol!

Domingo 15 de Mayo

Me levanto temprano para bajar al Sunday school, en el hall frente a la parroquia llegan los niños poco a poco sobre las 8am, cantan un poco, rezan y leen el evangelio, después reflexionan un poco. Las niñitas con sus vestidos y los niños con sus pantalones y algunos hasta con chaleco, es un buen rato de caritas sonrientes y canciones que entonadas por los niños reviven mi espíritu de juego.

Sister Mary pasa con el coche y partimos para Mbelem. Durante la homilía Romero habla de las vocaciones, de cómo a veces las mismas familias aquí o los amigos son los primeros en desalentarnos cuando la vocación tiene tintes religiosos. Yo estoy segura de que mi vocación va por otro camino, que aún no defino del todo y no puedo evitar sentir unas lagrimitas en mis ojos ante la ansiedad por conocer que me depara el día de mañana, pero respiro profundamente y practico lo que estos últimos días me ha servido en los momentos de duda y desconcierto ante el futuro, se lo dejo todo a Dios.

Volvemos para comer y la profecía de la compañía eléctrica se cumple, no hay luz desde las 6am y no habrá hasta las 7 de la tarde, por lo que el día se vuelve exageradamente insoportable. La computadora sin batería me limita el trabajo, no puedo más que adelantar un poco por escrito y esperar al lunes para terminar copias o impresión de material para las clases de la semana. Leo un poco y busco a los postulantes para ver quién se anima a jugar un poco de cartas.

El día está completamente nublado y la lluvia tiene ya un par de horas cayendo sobre los techos de lámina, siento como las fuerzas y la voluntad se me escapan cual gota del cielo al suelo. Paso una media hora sentada en el cuarto de juegos preguntándome mil cosas, no es sencilla la duda, no es sencillo decidir, hay que sentarse, pensar, seguir la intuición, las corazonadas, nivelar la razón y los sentimientos.

Al final te encuentras con que toda decisión por más bien tomada, conlleva un sacrificio, dejar algo por algo más, escoger algo por otra cosa y siempre, siempre, dudarás, es la esencia de lo humano, está en nosotros, sobre todo en casos como estos, cuando las dos decisiones son correctas, teniendo la entera y total libertar de decir ¨esto quiero¨ se siente todo el peso en nada más que tus hombros, en tu decisión.

Estoy consiente de que hoy no es el día para decidir nada, porque un día nublado, sin luz, con frustraciones acumuladas y las hormonas a medio ciclo, distan mucho de tener un equilibrio con la razón, hoy por ejemplo, si me basara en los sentimientos, pudiera decidir no moverme de esta silla, para nada y esperar a que la lluvia me arrulle y no despertar, pero mañana será diferente, mañana el sol, la luz, la capacidad de hacer lo que vine a hacer me recordarán propósito y sentimientos que me siguen invitando a estar aquí, a levantarme con ánimo y el espíritu ansioso por trabajar aquí y por los de aquí.

Los postulantes me invitan a visitar a los enfermos y me pongo en pie, por azares del destino y cambio de circunstancias termino en el palacio del Fon, de la tribu de Nkwen, que está a unos minutos de la parroquia. Entro y conozco a una de las 25 esposas que tiene el Fon, quien muy amablemente me invita a su casa de 3 cuartos, una de tantas dentro del palacio.

Me ofrece un plato de Achú, este debo reconocer que me ha gustado, imagino que es como el caldo de pollo o de res en México, a algunas personas les sale mejor que otras, y aunque el Achú de Ndop me costó un poco de trabajo, este lo saboreo como si fuera un buen taco de carne asada, aprendo incluso a usar los dedos correctamente y pruebo las hierbitas verdes de acompañamiento también.

La mujer me cuenta de su historia, de cuando era apenas una niña pequeña, por el gesto que indica su altura imagino tendría unos 6 años, y el Fon al visitar el quater le dice a sus padres que la quiere de esposa. Su infancia, adolescencia e inicio de juventud crece y la educan con el único propósito de casarla con el Fon, aprende a cocinar, cocer, plantar, entre otras cosas, de la misma manera que muchas mujeres aquí, pero consciente de que llegado el momento, será todo para el Fon.

A los 22 años la traen al palacio y se realiza la tradicional ceremonia de compromiso, es ahora una esposa más, y debe vivir en el palacio, con las demás esposas, en un cuarto para ella sola, comiendo y viviendo de lo que la gente de la tribu ofrece al Fon y este reparte entre todas ellas.

Unos años adelante se rebela y huye para Duoala para vivir con un hermano mayor, pasa ahí tres años, pero esto de huir del Fon dista de ser posible en esta sociedad, una vez esposa de un Fon es casi nula la posibilidad de escoger que vida quieres para ti. La presionan para volver, a través de su familia, la misma tribu y la gente aquí, entre sus ritos y brujerías, con el control que tiene el Fon sobre la tierra de la gente de la tribu, presionan a su padres, los aíslan, les quitan tierra y posibilidades de trabajo, y logran su objetivo, ella vuelve, simple y sencillamente porque de eso depende el bienestar de su familia, percibo en su mirada una nostalgia que imagino nunca se desvanecerá, ella está consciente de que no es lo que quisiera, pero ella misma me lo dice ¨es lo que es, es la tradición¨.

El resto de los años los vive con resignación y aceptación, reconoce que no es fácil pero que no vive del todo mal, los primeros años el palacio era chico y solo tenían una habitación por esposa, en esa habitación tiene a sus 4 hijos, de haber sido posible hubiera tenido 6, el último embarazo ha sido de gemelos pero uno fallece y el embarazo siguiente aborta también y terminan quitándole la matriz, más adelante amplían el palacio y tienen ahora 3 cuartos por esposa, una sala y dos recámaras, los baños son las letrinas comunes.

Me platica como otras esposas tienen hasta 8, 10 o 12 hijos, los cuales viven en el palacio y estudian hasta el nivel primaria en la escuela justo alado, única y especialmente para los hijos del Fon, que si sacamos un cálculo deben andar por los 40, solo aquellos de nivel primaria, pues una vez en secundaria viven fuera, con tíos o familiares de las madres. En total el Fon de Nkwen debe tener alrededor de 60 hijos, pues no todas las esposas son de la misa edad y condición, algunas son heredadas de su Padre, y al mismo tiempo cuando el muera, el consejo elegirá entre sus hijos el siguiente Fon y este heredará a sus esposas y con los años adquirirá nuevas.

¿Por qué tanta necesidad de esposas? Entre lo que es la tradición se puede ver que también es un juego de poder, las familias que han dado una hija como esposa al Fon quedan ligadas política y sanguíneamente al Fon, a la tribu, hay que ofrecer parte de los cultivos y los animales, la tribu entera mantiene al palacio. Igual con los negocios e inversiones, el Fon y el consejo apoyan económicamente la apertura de muchos y estos apoyarán siempre al Fon, se vuelve una sociedad que navega entre ondas socialistas y comunistas, algo extraño pero que hoy por hoy funciona, es cierto que no hay lujos, pero tampoco nadie se muere de hambre, definitivamente las que sufren son aquellas esposas que no quieren serlo, pues aún con esta realidad que no comprendo y no comparto, me entero que hay esposas que si gustan de la vida que se ha escogido para ellas y llevan con mucho orgullo y entereza el titulo.

Me despido con todo el respeto posible, las pocas preguntas que he podido hacerle cuidando de no rayar en la crítica o en el juicio me han mostrado una realidad impresionante, tan diferente de los cuentos de reyes, reinas, príncipes y princesas que Walt Disney me ha inculcado.

De vuelta a casa recuerdo que de chica siempre soñé con conocer alguno de estos personajes de nobleza, hoy me llevo la experiencia de una Reina que no escogió serlo, que no lo quiere tampoco, que no tiene trono o corona ni capa roja sobre sus hombros, que no tiene tampoco servidumbre, que ella misma lava tanto sus 3 cuartos como las áreas comunes del palacio, que entre ella y las 24 se turnan para ver al Fon, acompañarlo y servirlo, y que sobre todo, siendo Reina, me ha ofrecido una silla, una charla y un plato de Achú preparado probablemente para ella o alguno de sus hijos, con más humildad, servicio y amabilidad que ya quisiéramos otros plebeyos de esta vida tener.

Paso por casa de las Calasanzias donde encuentro un refugio y un hombro con quien platicar, el día ha sido rico en experiencias, cargado de dudas y debilidad emocional. Aquí el español me facilita expresarme, soltar lo que me pesa, escuchar consejos y puntos de vista que ayudan a disipar un poco las nubes de la mente y el corazón, y es que como dice Clara ¨cuando está nublado, no se ve la luz al final del camino, pero no por eso debemos olvidar que ahí está¨

Lunes 16 de Mayo

La mañana de hoy pareciera que hasta la naturaleza está de mi lado, fresca, soleada, con un viento ligero y amistoso. La única que no está de mi lado es la luz, pero afortunadamente para cuando se marcha he terminado de preparar el material que necesitaba.

La sesión con los postulantes es tranquila, trabajo con un equipo a la vez, revisamos manualidades, tiempos, posibilidades y circunstancias a considerar en el trabajo con los niños, sobre todo en lo que respecta al cálculo de material y de tiempo, como seccionar grupos acorde a edad y dificultad de la manualidad, conceptos que me parecen tan sencillos, pero que al explicarlos me doy cuenta que aprendí con los años, con mi ladrillera, con mis Cachiveranos y que no es fácil ponerlos en papel o en un pizarrón, que hay que enseñar con el ejemplo, por lo que esta sesión es bastante dinámica.

Después de comer voy a comercial Street con objetivos bastante definidos y bastante anulados por esta Bamenda y sus horarios laborales que no me explico. En el correo me espera un paquete que ha llegado de México, sabrá Dios desde cuando, pero me entero hoy en la comida por mi pura intuición de preguntar.

La situación es así, el correo cierra a las 4pm, llego a las 3:30pm, hay dos personas tras los mostradores, pero la que es encargada de entregar los paquetes sale a las 3pm, por lo que me recomiendan intente mañana a las 8am.Al llegar al banco donde me han dicho que probablemente acepten MasterCard, no puedo entrar ya, pues el banco cierra a las 3:30pm, que intente mañana a las 8am. Al buscar al mesero de un restaurante que me ayudaría a cambiar un billete falso que me han dado el otro día, no lo encuentro, pero me dicen que vuelve sobre las 6pm, o que lo busque mañana temprano.

Así que esta tarde donde el sol decidió ponerse más fuerte, las puertas de mis planes se han cerrado, vuelvo arrastrando los pies a tomar un taxi mientras expreso ¨me encanta África¨ en un tono familiarmente sarcástico, justo antes de volver mis ojos no pueden creer lo que ven, una máquina de palomitas, me paro y contemplo como saltan de la olla, recién hechas, el olor me cautiva, recuerdo el Cinépolis y esas tardes de película con los amigos, no lo dudo y me compro una bolista, al dar la primer mordida África me recuerda de nuevo que ella decide, no yo, son palomitas dulces jajá.

Vuelvo a casa y sigue sin luz, leo un poco el libro del Che con mi lamparita muy atinadamente comprada antes de venir. En este capítulo muere su madre, sin leer la carta de despedida que le ha dejado él en la Habana y el sin recibir la carta que le ha enviado ella al enterarse que ha partido al Congo. La comunicación no era fácil entonces y hoy aquí tampoco.

Hoy hay misa de comunidad y la cena es un gozo, charlas, compartir, risas y bromas, hoy Menthe aligera mucho el aire que se respira. Después hay junta, donde tengo los primeros 15 minutos para platicarles a todos juntos y de manera formal, el proyecto de abrir dos nuevos veranos, en Menthe y Mbelewa. Les platico de las sesiones de los jóvenes, la preparación, los pros y lo que visualizo serán los contras, donde necesito de su ayuda y su consejo. Me escuchan, opinan, me alientan, me advierten de cuestiones que no había contemplado.

Martes 17 de Mayo

Bajo temprano al correo, antes de que comience un seminario a las 9am, aquí en casa. La forma más rápida de llegar al centro de la ciudad y sobre todo a esta hora del tráfico matutino es en moto, el viento, el paisaje y la adrenalina, valen la pena el costo al doble de ir en taxi.

La ciudad está llena de vida a esta hora, los jóvenes andando a la escuela, los niños con sus uniformes azul claro y de orillas blancas, las señoras abriendo sombrillas de los puestos de MTN o Orange, las mini tiendas sobre las aceras y puestos de ropa terminando de arreglar la mercancía y el cielo, claro, despejado, fresco, vivo.

Pasamos entre carros, camiones y más motos, tan cerca que cuando estiro mi mano toco las defensas o los espejos laterales de los coches, tan rápido por algunas zonas que no escucho más que el viento zumbando en mis oídos, tan lento en otras partes congestionadas que puedo bajar los pies a la calle y tocar el suelo mientras la moto avanza lentamente. En 15 minutos estamos en el correo.

Agradezco que la partida previa de la señora la tarde de ayer, hoy haya sido compensada con puntualidad y a las 8:10am empieza la búsqueda del paquete, no ha sido sencilla la tarea de encontrarlo dentro de un cuarto con un par de repisas y cajas mezcladas, pero con la suerte de que pocas cajas el día de hoy vienen de parte de USPS. En este almacén carente de organización y pasando por alto todos esos bonitos letreros de ¨Frágil¨ que nos dan la tranquilidad interna de que el paquete será tratado con cuidado, unos de los cuales ahora leo bocabajo.

10 minutos después estoy con una sonrisa de oreja a oreja y el paquete que hace 3 semanas mandaran las manos de mi mamá que tanto quisiera abrazar esta mañana y compartir con ella un café. De vuelta a Futru un taxi nos ha dado un toque, como diríamos los mexicanos, en la parte delantera de la moto, mi conductor muy amablemente, aquí apliquen el tono sarcástico que más les guste, le recuerda al taxista del apropiado uso de los espejos laterales mientras le deja de propina un tremendo zape que termina de enderezarle las ideas al conductor y una de esas ideas es la de devolver el golpe a puño cerrado, que por efectos muy bien explicados en la dinámica y la física, termina atinando a mi pierna y no puedo más que reírme, del momento, de la situación entre coches y camiones que nos rodean y de que siento como me hormiguean un poco los pies, probablemente del cuasi coche, no tanto por el golpecillo en la pierna.

Al llega a casa tomo una taza de café y con un cuchillo abro en dos cortes la caja, cuando lo primero que ven mis ojos es mi osito de peluche, no puedo más que gritar de gusto, mientras lo tomo en mis brazos, la primer bocanada de aire que entra a mis pulmones al olerlo crea una inmediata reacción a mis lagrimales y me siento a llorar.
Es un sentimiento inexplicable, oler a casa, oler mi cuarto y mis sábanas, en las profundidades de este osito que sabrá solo USPS porque sitios ha pasado, pero ha conservado su olor y esta mañana me lo inyecta en cada bronquio de mis pulmones.

Ha llegado también mi sombrilla azul que he paseado por Europa en el 2008 y ahora le toca rondar un poco de África, el Dicetel por aquello de la colitis, más borradores de colores que serán la sensación para mis niños en Misspa y 4 sacapuntas de escritorio que serán el primer prototipo para la escuela de St.Michael.

El seminario está por empezar y dejo al osito en la cama, con la impresión tan fresca aún de su inesperado arribo que no me lo creo aún. La hermana Kate, de Inglaterra, nos platicará del método MBTI, Myers Briggs Type Indicator, un método de análisis de personalidad, de aquí al jueves. Este primer día es la presentación en general y hacemos el test antes de recibir cualquier otra información por aquello de no influenciar la mente y las respuestas.

Después de comer parto a Misspa, de camino llamo a casa y agradezco la sombrilla que en ese preciso instante evita que mi tostado en los hombros pase de café claro a café oscuro y le explico a mi mamá que la sorpresa del oso casi deja sin tímpano a uno que otro postulante que desayunaba en ese momento, escucho también a papá y su tono de voz carga unos tintes de nostalgia que me gustaría aliviar y pido a Dios lo haga por mí.

Al llegar a Misspa repasamos los días de la semana y los meses, mientras les lanzo frases al azar, los niños de un lado se ponen en pie al escuchar los días y los del otro lado al escuchar los meses. Vemos las palabras con ¨h¨ para que quede claro aquello de que no suena jeje y entramos de una vez a la ¨ch¨ para que no me vayan a pronunciar chocolate como cocolate jajá. Terminamos aprendiendo una cancioncita pegajosa que he bajado de internet el otro día y Clara me ha enseñado la tonada, donde 4 simples frases se vuelven todo un juego al ir omitiendo palabras poco a poco.

A la vuelta tengo sesión con los jóvenes, hoy me vienen 3 chicos nuevos, muy adecuadamente el día en que he cambiado a los de Menthe por el viernes, de manera que tengo la tarde entera para repasar desde un inicio. Justin pasa un par de veces alrededor del salón, más tarde rumbo a la cena me dirá que estaba esperando a ver en qué momento caía muerta de tanto hablar, y es cierto, he hablado hasta por los codos, buscando apresurar el tiempo para poder en una sesión empaparlos un poco de las ideas y conceptos generales.

Antes de ir a las oraciones un postulante entra al salón mientras termino de limpiar y recoger el material, me platica de su historia, su familia, su vocación. Hay personalidades y actitudes hacía la vida que sinceramente me parecen increíbles, lejos, muy lejos de mi comprensión. Jóvenes como este que ya me dice ¨amiguita¨ cuando nos cruzamos por los pasillos, con una historia dura, árida y con tintes de soledad y abandono, y que ahora me muestre que puede sonreír con tanto ímpetu y sin la necesidad de nada más que la certeza de seguir siempre lo que le dicta su corazón.

Durante la cena pareciera que esta onda expansiva de alegría les ha pegado a todos un poco, aquellos que estaban enfermos ya han recuperado el color, si es que aquí la frase aplica, los que parecían mudos ayer hoy pudieran pararse y dar una conferencia, hasta aquellos que gustan del juego de confundir el color de mi piel con la transparencia, me sonríen con un ¨buenas noches¨ por detrás que me deja bocabierta una vez más en este día de alegrías inesperadas.

Para cerrar me aviento la película del Che, Diarios de motocicleta, y en uno que otro punto abro el libro de Paco Ignacio Tabo para corroborar fechas y tener un poco más de detalle en algunas escenas. Qué curioso, el Che cumpliría sus 24 años en San Pablo, Perú, en plena selva del Amazonas, en América Latina. Yo he cumplido mis 24 cruzando una calle en Bamenda, en plena selva de la región Noroeste en Camerún, África. Años adelante el Che vendrá al Congo a apoyar una revolución, veremos si dentro de unos vientos paro por esa América Latina que el brindis del Che ¨La división de América en nacionalidades inciertas e ilusorias, es completamente ficticio. Constituimos una sola raza mestiza, desde México, hasta el estrecho de Magallanes, así que tratando de librarme de cualquier carga de provincialismo, brindo por Perú y por América unida¨ me invita y motiva a conocer.

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