lunes, 30 de mayo de 2011

Reconociendo el error y Lunes de trabajo

Domingo 29 de Mayo

“Saber dar segundas, terceras o cuartas oportunidades no lo enseña nada más que vivirlo en carne propia. Juzgar y esperar no ser juzgados es una utopía, señalar creyendo que no podemos ser señalados es un crimen.”


Hace no mucho tiempo pase por ahí, pase mi juicio y señalé, me hice a una idea, la adopte, la implante, me la creí y la seguí, se me olvido que cada uno en cada momento y acción puede ser distinto al ayer, porque así somos, porque no hay persona que palpite igual cada bombeo del corazón ni que suelte la misma cantidad de aire al dar un suspiro.

En la misa en me sentí mal, me arrepentí y me convencí de que para resolver un conflicto es necesario ser uno mismo parte de la solución, no esperar de otros que lleguen las disculpas u ofertas de un nuevo comienzo. Al terminar la misa me sumé a la solución, ofrecí de mi lo que podía, nada más que disculpas, sin preguntas, sin esperar nada, salvo que no se notara lo mucho que me estaba temblando la voz y costando decir esta vez “me equivoqué”, como hacía mucho que no lo reconocía. Si funcionó, si algo cambió, si habrá un nuevo comienzo, no soy yo la que lo dicte, uno tiene que entender que a veces el ceder la victoria y declarar justa la pérdida es más que suficiente, lo demás vendrá después, pero conscientes de que no será igual, como nada es igual un minuto de vida después.

Por la tarde bajé a pedir consejo a mis hermanas Calasanzias, sobre qué debe hacer uno cuando tiene la oportunidad de expresarse, de hablar por otros que no pueden, de decir lo que nos parece mal conscientes incluso de que hemos formado parte de ello. La opinión común fue que era necesario hablar, que valía la pena arriesgarse, al juicio y a la crítica, que serán simplemente el resultado de que las palabras llegan, retumban, remueven, de no haber réplica ante lo expresado, sería como si las palabras no fueran más que un susurro del viento.

Hubo visita de las hermanas de Widikum y la ocasión se prestó para un café, magdalenas y galletitas que me revivieron el nivel de azúcar en la sangre y la actitud infantil de querer comerse todas las galletas sin importar quien más quisiera, pero lo contuve, con pena lo admito, pero me contuve. Al final sobraron galletas y decidí que mejor que satisfacer mi espíritu infantil era un buen día para dejar a las infantas de esta casa que llenaran sus pancitas con un poco de chispas de chocolate y masa, mientras con sus dos manitas (en señal de respeto y agradecimiento) tomaban un pedazo de galleta y sonreían como sonreiría yo si tuviera en mis manos muchas más galletas para darles.

A punto de partir una de las hermanas de Widikum se despidió de mí mientras jugaba con Sandra en el suelo. No sé si fue el momento, con Sandra en las piernas y una revista donde su carita aparecía en una foto haciéndola reír a carcajadas, o si el hecho de que esta mujer de un par de vidas más que la mía, se doblara para besar mi frente y me regalara un ¨Dios te bendiga¨, pero sentí como me recorría el cuerpo el gesto, la sensación de empatía y entendimiento que la hermana me implantó por la frente.

Hoy noté que llovía, cosa que sucede ya a diario pero he logrado ignorar algunas veces. Las mañanas siguen siendo frescas y con sol, pero después de comer es inmediata y constante la decisión del cielo por nublarse y a llover se ha dicho. Llueve a diario, una o dos veces por obligación, la tercera es por puro gusto de la madre naturaleza de responderme cada que le grito al cielo “cuando gustes, total, a mi me encanta mojarme y llenar mis tenis de lodo” y así lo hace, me regala más agüita para hacer más lodo, la madre naturaleza no entiende mis sarcasmos.

Para dormir me apunto a la sesión de cine que he organizado con el Osito, el puerquito, una mosca mutante que no logro sacar del cuarto, (a dato innecesario pero interesante, hay más moscas últimamente que mexicalenses en la comida china en un domingo), y está también una araña patuda en una esquina que respeta el pacto de quedarse allá arriba durante la función. La película: El secreto de sus ojos. Argentina. Recomendada hasta por el Osito que sufrió mis apachurros cuando la trama es terrorífica y mis lagrimitas cuando líneas del protagonista como la de “¿Cómo hace uno para vivir 25 años en la nada?” al encontrarse jubilado y a media novela de un crimen que en sus años de juventud como abogado le marcó el rumbo de la vida.

Búsquenla, véanla y por favor, véanla con alguien que pueda responderles cuando se pregunten “¿cómo diablos le hace uno?”, pues el Osito será maravilloso como almohada o para poner bajo la rodilla, pero no es un buen conversador aún y espero nunca lo sea o tendré que explicárselo a algún psiquiatra.

Lunes 30 de Mayo

Hay tintes de egocentrismo en la tristeza y grandes toques de humildad en la alegría.
Hay que ser pelotudo (como dirían los Argentinos, siguiendo la entonación de la función de ayer) para creer que el concepto de Lunes varia de lugar a lugar, pues no, Lunes son lo mismo aquí que en Mexicali o en Timbuctú, resumiendo, a trabajar.

Al paso de las horas, cuando me duelen las muñecas y me está empezando a poner de malas que Microsoft Word no reconozca palabras como Pikin o Watta, tendiendo que usar el inglés adecuadamente y escribir Niño y agua, decido cerrarlo todo y bajo al preescolar donde me encuentro con que un niño que ha cumplido años trajo bolsitas de dulce para sus compañeritos, o lo que son las bolsitas de cumpleaños aquí, palomitas de maíz, dos rebanaditas de manzana, una paleta y un paquetito de Galletas Parle.

Sista Mary me guía con la costurera y después de un par de medidas entrego mi trozo de tela comprado hace unas semanas con la esperanza de que este segundo intento de prenda Africana resulte mejor que el primero, el vestido de la ordenación en aquel Febrero, que está muy bonito debo reconocer, pero la comodidad no es lo suyo, por lo que ahora escojo una falda, que tiene solo como riesgo no cerrar algún día.

Después de comer organizo material, presiento que sacar copias e imprimir dibujos dos días antes de los veranos no será una jugada inteligente considerando los factores ambientales de luz y los materiales de hojas y tinta, así que retomo un poco el concepto de nivelación de demanda y empiezo a preparar, recolectar, seccionar y etiquetar materiales para los distintos veranos.

Bajo a planchar, se vale reírse, digo bajo porque pido la plancha a las Calasanzias dado que la de casa no entendió su labor en este mundo de calentarse y remover arrugas, plancho la cara del que será el día de mañana el Auxiliar del Obispo de Bamenda, tal como lo leen, la cara, bueno una de tantas que está impresa en la tela conmemorativa para el evento de mañana.

No se espanten, tampoco estoy tan adaptada a la cultura aquí que ya me ando poniendo los uniformes, es un simple gesto de una hija a un Padre que durante la comida pregunta “¿alguien sabe planchar?” mientras sus ojos se dirigen hacía la única persona que ya sea por tradición o habilidad natural, esta sociedad dicta que sabe planchar, o sea yo. En fin, la suerte está de mi lado y la camisa sale ilesa de cualquier quemadura.

Después de caminar-trotar me juego un 21 con un muchacho en la cancha de básquet, que obviamente es además de bastante hábil, noble y me deja meter un par de canastas, pero igual me gana 21-12, justo a tiempo cuando mis pulmones pedían banca y mis brazos se reusaban a un tiro más.

Durante la cena se arma un interesante debate ante un comentario de que no soy Laica Escolapia, apegado a lo que el protocolo dicta en estos casos, donde se requiere un documento y bla bla bla. Y mi desastrosa habilidad de hablar largo, tendido y sin pudor alguno cuando algo me molesta surge, pero está vez es bien recibido el discurso, hay un par de risas y muchas más cuando me apeno, me disculpo y me retiro de la conversación diciendo que al final las etiquetas salen sobrando, el que hace, es, y el que no hace, pues no es, tan sencillo como eso.

Para cerrar la noche, el primo lejano de Beethoven, George de Kumbo, me regala unos minutos de su talento y tocamos los tambores un rato, especialmente una canción que me pone de buenas a cualquier hora y en cualquier situación. Me divierto, se divierte, en fin, nos divertimos, entre los errores de mis torpes manos y los pocos aciertos donde logro que el ritmo dure lo suficiente para cantar un par de estrofas. Ojalá mis novatas letras expresaran tonos y notas, pero mientras llega ese día aquí les dejo la cancioncita que con gusto les recito en unos meses.

STAND TOGETHER FOR WHAT YOU BELIEVE

Refrain: Stand together for what you believe, work for what must be done. Love each other in all that you do, till all my people are one.
1. Spread the peace, my brothers, spread it everywhere. Make the world know right from wrong. Help the world to care.
2. Cry out the sound of freedom, make every sound be heard. People crying painfully. Hear their every word.
3. Open your hearts, my brothers, lend a willing hand: Show the lonely and the poor that God is our land.
4. Sing out the joy of living, sing your song on high: The truth of mankind is that he was born to live not die.
5. Know that he is with us, in everything we do. Though hard times may lie ahead, peace will follow through.

Para el Abue.

“No hay remedio para el nacimiento y la muerte, excepto el disfrutar el intervalo” George Santayana

Pensaba en el fin del intervalo, en los últimos sucesos, esporádicos momentos de vida por extinguirse, por caducar, o comenzar en otro plano aún desconocido ante la metodología científica. ¿Qué te estarás preguntando? ¿andarás en pleno resumen? ¿recapitulas?

Imagino que es como tomar el índice del libro y saltar directamente a aquel capitulo, el más vivido, el que más ha marcado, pensaba ¿Cuál será el tuyo? ¿Por qué ese? Después pensé en el mio y no lo encontré, no pude identificar uno como ¨especial¨.

Encontré en cambio que la última pagina de uno era la primera del siguiente, que la fuerza de un capitulo bien o mal vivido, de cualquier momento de la vida, dependía en cierta manera del anterior y haría depender al consiguiente, como si aplicáramos la teoría del big bang llegando a la conclusión de que el libro de esta vida, la mia, la tuya y la de él, es un incremento de sucesos que expanden la experiencia, lo vivido, hasta este momento, donde tu punto final, un poco más cerca que el mio, empieza a rozar la blancura de la última página, que incluso a ella le sigue un epílogo, que seguramente será mejor que el prólogo pues así decidiste vivir, porque lo has hecho bien, te has expandido, de tantas formas y en tantas vidas, que soy parte de esa práctica de expansión, descansa que yo leeré una y mil veces tu epílogo, formando con el un lindo capítulo más en mi propio libro.

domingo, 29 de mayo de 2011

Aventurandome en Ndop

Sábado 28 de Mayo

Es lo desconocido lo que le da el sabor a la aventura, lo conocido lo que le da fortaleza.

A las 7:30am aprovecho el camión de los Novicios que van para Bambui y me bajo en la glorieta que divide los pueblos de Bamenda, Bambui y Bambili, con la pura fe de que encontraré algún coche que me lleve para Ndop, a 45 minutos de ahí. Me gustaría llamarlo suerte, pero creo ya la palabra se quedó corta, tengo que agregar a la coincidencia toques de ¨divinos¨ mandos y un empujoncito de oportunidad, cuando el coche donde viaja una familia se detiene y me ofrece el esperado raite, librándome de la agonía e incertidumbre de estar parada por mucho tiempo o terminar en un taxi sardina.

La familia, papá, mamá y dos niñas, va rumbo a Ndop a lo que sospecho es un funeral, aunque les llamen ¨feast¨ pero cuando pregunto si es una boda y me responden que no, el 2do evento por el cual se maneja durante 4 horas es un funeral solamente. Me dejan sobre la calle principal de Ndop y dado que mi economía sigue algo descalabrada no puedo más que darles 500 fr.CFA y una postal de la Virgen de Guadalupe que traía en la cartera desde aquel 7 de Enero, les cuento que es la Virgen en México y les deseo que los proteja en lo que resta del camino, que ahora con las lluvias, será todo un reto estilo el Juego de la Oca.

Sobre la calle principal de Ndop están miles de puestecitos, locales y talleres mecánicos, la estación de policía, una Iglesia presbiteriana, a la izquierda la montaña que le da el nombre a Ndop y a la derecha la larga calle que termina en la parroquia, donde hoy a las 2pm tendré sesión con los jóvenes. La caminada me sirve, el clima está fresco y el día nublado por lo que no es tan pesada, soy la única rumbo a la parroquia, el resto de las motos, las señoras con sus canastas en la cabeza y los hombres tirando los carros con leña, van todos hacia el mercado y la calle principal.

Al llegar a la parroquia me recibe Cosmas, el párroco, a quien he saludado ayer en Widikum y anunciado mi visita, me recibe con una buena taza de té y miel natural, me recibe con el tiempo adecuado para que le presente el material que estoy viendo con los jóvenes, la idea, el plan para el verano, le gusta, se alegra, reconoce acertado el enfoque a la planeación que reconoce hace mucha falta por estos rumbos.

Me siento a trabajar un poco en la computadora, ganarle el tiempo a la escritura que muchos jóvenes se ven obligados a hacer a mano y platico un poco con el cocinero, que dentro de su bajo salario, se aprieta un poco el cinturón para poder comprar el trozo de tela conmemorativo para la próxima ordenación del Obispo Auxiliar de Bamenda, 1,850 fr.CFA. Con eso pudiera comprarse comida para un par de días, pero la ocasión amerita ir uniformados, yo desapruebo esa escala de valores, pero aquí es la tradición.

Como junto con los Padres Cosmas y Rafael, diocesanos, no escolapios y les platico del programa de los Cachiveranos, de Mexicali, de México, de las diferencias que veo con Camerún, etc.… una charla interesante, principalmente por el interés que muestran ellos. Llega el momento de risas cuando me preguntan si volveré a México a terminar mis estudios y les explico que hace dos años que termine, inevitablemente la charla de cómo una Ingeniería Industrial termina donde terminé yo se vuelve un postre de risas y de enredos que sigo sin poder ordenar de manera lógica, al final repito lo que hasta ahora me sirve como explicación personal, uno dice Si un día a algo y luego si darse cuenta se sigue tras otro Sí y así poco a poco acaba uno en donde menos se esperaba.

Los jóvenes llegan con bastante puntualidad, contrastado con la realidad local, y a las 2:30pm empezamos la sesión. Revisamos la historia central que ha comenzado uno de los postulantes en Bamenda, vemos un par de juegos, agregamos manualidades, les explico un par de juegos cortos y que se pudieran usar de plan ¨B¨ en caso de que la esperada e inoportuna lluvia nos visite.

Hoy están 4 jóvenes solamente, los demás están estudiando pues comienzan exámenes el lunes, periodos desde 1 a 3 semanas de exámenes diarios, por tantas materias que lleva el ciclo escolar, les roban prácticamente todo el tiempo y días de estudio este mes de mayo, pero vendrán las siguientes sesiones con forme vayan terminando. Acordamos vernos el próximo viernes, si ningún cambio fuera de mi control me lo impide.

Esta tarde me enseña paciencia cuando tengo que explicarles como armar un rectángulo tridimensional con una hoja de papel, me enseña esperanza al ver a un joven de 14 años que le cuesta trabajo leer de corrido y con las pausas correctas pero que sabe jugar beisbol y se emociona cuando le explico que podemos jugar futbeis, similar al beisbol pero pateando una pelota de futbol, me enseña tanto, me golpea tanto, me alienta tanto.

Paso a despedirme del párroco que le apuesta al Manchester United y como yo traigo el Barca metido desde el 2008, le apuesto una cerveza para la próxima visita. Hoy me ha ofrecido una durante la comida pero la cercanía entre la comida y la sesión con los jóvenes no me pareció el momento adecuado.

Tomo mi mochila, enciendo la música, saco la cámara, pues Ndop tiene este aire de pueblito antiguo, viejito, oxidado y añorado, que me enamora fotografiar, sobre todo en tonos Sepia. De camino me saludan varios niñitos, me acosan dos taxistas, uno proponiendo matrimonio, otro ofreciendo un raite, ambos los rechazo como si las ofertas fueran similares, es que ninguna de las dos realmente me interesa en este instante, la soltería y la caminada me caen bien por ahora. Paro a saludar al papá de Valery, con quien comparto un delicioso plátano.

Me preocupo 40 minutos después, cuando ya estoy llegando al fin de Ndop, por comenzar la carretera y ninguno de los taxis o coches que han pasado me parece el indicado por abordar. Algunos muy llenos, otros con puros hombres, otros con gallinas dentro, en fin, mi corazonada nomás no llega. Un hombre en un puesto me pregunta a donde me dirijo y cuando le comento que a Bamenda me dice que pase la noche en su casa y que él me lleva al día siguiente, jajaja, le agradezco la oferta y sigo delante, el hombre no desiste y me sigue, aunque no tengo miedo, alrededor hay gente, puestecitos, etc.… además un par de niñas estaban junto a él cuando me ha saludado. Esperando que se rinda, volteo a mis espaldas y veo que para un coche y lo manda hacia mí, el conductor me dice que él también se dirige a Bamenda y que el hombre le ha comentado que yo necesitaba el raite, mi corazonada aprueba el buen gesto de aquel hombre que prejuzgue e ignoré así que alcanzo a gritarle un ¨Thank you¨ y abordo el coche.

Más adelante ofrecerá el raite a otros dos hombres, por separado, pero que al encontrarse resultan ser conocidos de la escuela y nos pasamos parte del camino hablando de cómo las amistades por estos rumbos se dejan de ver cuando llegan al nivel de Universidad, pues tienen que viajar obligatoriamente y luego se reencuentran años después, con la vida tan distinta en cada uno, creo que a todos nos pasa alguna vez.

A media montaña paramos en el mercadito de paso, donde siempre hay cebollas por montones. ¿Saben cómo meter 9 personas en un Toyota Corolla 93? Yo no lo sabía, pero estando dentro queda muy claro. Sientas a 4 personas en el asiento de atrás y luego les pones un niño de 12 años encima a todos ellos. Subes a una mujer pegada a la palanca de cambios sobre el asiento del conductor y luego aborda el conductor, compartiendo el asiento con la mujer, usando la palanca de cambio y los pedales totalmente desfasado al diseño del coche.

Del otro lado de la palanca, en el lado del copiloto pones a una voluntaria mexicana con cara de ¨what?¨ y aborda el otro copiloto compartiendo asiento y espacio personal con la voluntaria, en fin, muy chistoso, o bueno chistosa sería mi reacción y mi cara cuando les digo a los viajeros que en esto de la utilización del espacio ellos son expertos.

Afortunadamente todo va bien, llegamos a Bambui donde es el obligatorio cambio del coche al taxi, por aquello de los puntos de revisión sobre las carreteras, donde los taxis tienen permitido el transporte de personas, pero los coches no y les cobran una multa de así hacerlo. 20 minutos después me estoy bajando en Mile 4, con el corazón contento y un ligero dolor en la rodilla por la caminada y la aplastada en la técnica del coche sardina que hubiera llevado a la ruina a Reino Aventura en aquellos tiempos donde se pagaba la entrada al parque de diversiones por coche, no por persona. Este dato le sonará más a los chilangos que a los mexicalenses.

Baño veloz, oraciones, cena y al cuarto de tele. El Barcelona me regala una increíble noche, con 3 goles a 1 contra mi pobre Chicharito que siendo mexicana aprecio, pero que reconozco su juego se ha quedado chiquito como su nombre, ante el maestro, el increíble y apabullante Barcelona que nos hace brincar de las sillas a mí y a toda la azul grana de esta comunidad.

viernes, 27 de mayo de 2011

Widikum

Jueves 26 de Mayo

Me duelen las muñecas, pero la mañana valió la pena, entre correos, traducciones, planificaciones y diagramas de juegos que me queda muy claro que la mejor manera de aprender es jugando, pero el ingenio me demanda plasmar algo en papel, porque como me han dicho el otro día, las palabras se pierden, las ideas también, solo lo plasmado permanece.

Logro llegar a Misspa, aunque los últimos metros he tenido que correr pues lo que era un inminente diluvio cobró vida en dos parpadeos. Me encuentro con que hay un evento “social” para los niños y entre la música, los bailes y el impresionante ruido que genera la lluvia cayendo en los tejados de lámina, hablar y esperar que te escuchen a más de un metro de distancia es imposible, aunado a que mi clase entera se encuentra en el evento.

La tormentilla, por desempolvar mi sarcasmo que se aburre y se pierde en el idioma ingles, me destina a pasar la próxima hora observando los bailes de las niñas con sus pasos rítmicos y caderas bien coordinadas, los bailes de los niños que pareciera son de hule y sus piernas pintan movimientos y curvas que a los 10 años no me explico de donde surgen, luego le sigue un poco de actuación donde el tema central es un estudiante solicitando una visa para estudiar en el extranjero, reconozco que la visión es buena, el dialogo básico, pero la visión bastante buena. Por último un desfile de modas, bajo la frase del animador de “todos somos hermosos, pues Dios nos ha hecho iguales” me abre los ojos y descubro a todos nosotros en esos niños, que con sus ropitas sucias, rotas, zapatos mugrosos y lentes chinos, andan a su paso, con su estilo, una sonrisa y un gesto al final del trayecto que hace reír al público, demostrándome de golpe que lo que se lleva dentro es más que suficiente para pedirle a Naomi Campbell un retiro de las pasarelas.

Al terminarse la lluvia aprovecho para volver a casa antes de que el H2O me bautice de nuevo. Por la noche, aprovechando el cielo despejado voy a cenar a un sitio un poco más arriba, en la montaña para ser más concretos, donde el panorama de Bamenda se vuelve un mosaico, entre el verde de las plantas, la tierra roja oscura por el agua que la baña, lo plateado de tejados con reflejos anaranjados del Sol que se despide, curiosamente no detrás de las montañas de fondo, si no de una cordillera de nubes aun densas que le anteceden, de fondo hay un concierto naturalmente musical, un par de perros ladrando y una cascada que ya marca su fuerza y torrente, como otras tantas que empiezan a surgir por aquí y por allá.

Viernes 27 de Mayo

Una avena y un café madrugador me levantan y ponen a punto para salir temprano a Widikum, pueblo a dos horas y media de Bamenda. Las hermanas de la congregación de María de Soledad, que dirigen centros de salud, uno de ellos el St.Mary, que me ha sacado del apuro de la Tifoidea hace unos meses, celebran el 25 aniversario de su presencia en Camerún con una misa y una comida. La ambientación en el coche son cantos, primero en español, donde hay uno que me conmueve y termino chapuceando un poco el de ¨La Guadalupana, la Guadalupana, la guadalupana bajo al Tepeyac…¨, luego le siguen en ingles, es un carro trilingüe, pero no cantamos en francés.

El trayecto es similar al de Kumbo, en brincos, botes, hoyos y resbalones, pero con la novedad tecnológica de que hay máquinas de excavación por todos lados, pues está en marcha el plan de pavimentación, y la novedad racial de que la empresa encargada es China, así que hay ¨amigos Lee¨ por todos lados jajá, junto con inmensas rocas raspadas, troncos mutilados y cerros cortados por la mitad, exponiendo la tierra roja casi como si fuera la sangre de un lomo. En el coche comentan que una vez listo el camino el trayecto será mejor, yo imagino que más rápido sí, pero dudo igual de natural, de imponente.

Imponente es el verbo del viaje, imponente es la selva que nos acompaña, tan espesa que me intriga dar un brinco y averiguar si toco el suelo, tan altos los árboles que el sol no toca a los pobres arbustos en los primeros niveles, tan curiosas las plantas que no entienden que a la carretera no hay que entrar y dejan en mínimo espacio para que pase el coche, curvando sus ramitas por encima de nosotros.

Imponentes son también las montañas, que a esta hora de la mañana las veo a medias pues la neblina aún las cubre, pareciera que es el aliento de la selva despertando, o un diálogo caluroso entre montañas que se dicen “buenos días, ¿Cuántos troncos te tiraron hoy?” mientras la otra le responde “bueno unos cuantos, por aquí donde pasará la carretera, pero mira que detrás tengo el triple” y así es, rodeando una montaña se abre otro paisaje que me deja boquiabierta y con la duda sobre cómo es posible que entre tanto árbol, lianas, arbustos y demás, haya casitas esparcidas por aquí y por allá, el inicio de Widikum.

El centro es muy similar a Ndop o Kumbo, una calle principal, puestecitos a los lados de carpintería, plomería, computadoras, café internet y los interminables abarrotitos, dos que tres ramificaciones del camino principal, una al hospital de las hermanas, otra a la Iglesia y alguna más por el mercado principal. Después de parar a saludar en el hospital, donde las festejadas andan como es Ley de Murphy, correteando los últimos detalles, partimos a la Iglesia, que muy adecuadamente se encuentra en una loma unos metros más arriba del nivel del resto de Widikum, proveyendo de un paisaje panorámico inigualable.

La misa es corta, dos horas y media, considerando que la oficia el Obispo de Bamenda, es corta, muy corta. Digerible y disfrutada en los coros y los bailes, sufrida y maldecida cuando el viento no sopla y las pequeñas ventanas me hacen sentir más encerrada que cualquier alemán en un Bunker, con la presión del calor expedido por todos y cada uno de los presentes que nos hemos parado al ofertorio, unos como yo caminando con un ligero meneo en los hombros, otros como el 98% restante, moviendo cada articulación posible. La última persona en pasar es una mujer ciega, que le toma un poco más de tiempo llegar a la canasta, pero llega, sin ver por donde pisa, siguiendo la intención de dar.

Los discursos finales agradecen todos primeramente a Dios, por la misión, la vocación, la fuerza en las dificultades y la guía en momentos de duda, al Obispo por la colaboración y apoyo en la apertura de los diferentes centros de salud que tienen por Camerún, 3 hasta la fecha, por construir el 4to, a las hermanas de congregación por la labor y el esfuerzo diario, el constante caminar a lado de uno de los carismas más difíciles, la ayuda al enfermo, y a la gente, de Widikum, de Bamenda, de Dschang, de Camerún, por abrir las puertas, extender las manos y ayudar a estas hermanas de María de Soledad, a ayudar.

Se cierra el orden del día con la comida, detrás de la Iglesia, la escuela la hace de comedor principal, el coro a la clase 3, los niños al preescolar, los empleados de los centros de salud a la clase 5 y así van repartiendo poco a poco, por grupos, a la gente. Las religiosas comerán en la casa de los Padres junto a la Iglesia, yo es que no encajo en ninguno de los grupos por lo que me rio imaginándome comiendo en plena selva. Obviamente al llegar en el carro de las Calasanzias, ser blanca y todas esas ligeras coincidencias pues me abren el buffet en la sección de religiosas jajá, hay entonces algunos de los 12 Padres que han estado en la misa, hermanas de diferentes congregaciones y yo.

Comemos rápido para volver antes de que la lluvia caiga, pero se retrasa un poco el dueño de nuestro rumbo, Fabián el chofer, quien pertenece al grupo de los que comen en el convento, un sito más alejado y bueno, con un ritmo más lento, vuelve entonces por nosotras, come pronto y partimos, aunque ya es tarde, la lluvia tiene 20 minutos de haber bajado a saludar y nos acompañará casi la mitad del trayecto. Afortunadamente los charcos son superables y la tracción del coche funciona bien, permitiéndonos hacer un tiempo record y volver a Bamenda a las 5 de la tarde.

Me espera un plan para salir a buscar un maíz asado y durante la cena no me espero un cambio de plan, que hará que el viaje de mañana previsto con compañía hasta cierto punto, sea sencillamente conmigo misma como pasajera, igual me lanzo, ayer por la tarde he confirmado con los jóvenes de Ndop y la tarde del sábado es toda y enteramente para ellos, la noche en cambio será para el Barcelona, solo está el diminuto detalle de la mañana en soledad, pero ¡va! ¿Que son un par de horitas a platica interna? El ipod tiene batería y yo tengo muchas ganas de caminar.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Epocas de trueque y presecucion

Martes 24 de Mayo

Después de la sesión con las Calasanzias me siento a escribir, hay que ganarle tiempo al tiempo y aquí la gente no tiene computadoras tan a la mano como los jóvenes en Mexicali, por lo que cada sesión con las Calasanzias llego a casa a pasarla a la computadora, en lugar de hacerlas escribir todo, que solo quita tiempo para lo esencial, los juegos, las explicaciones, las dinámicas.

Mientras observo a Sandra gatear de aquí para allá por el patio, detenerse en la puerta del salón y gritarme que quiere el balón o mandarme besos, es increíble lo que esta pequeñita de 2 años nos tiene dominados, entre broma y broma con las novicias sobre la fuerte y dominante personalidad de Sandra acordamos que pudiera ser una dictadora, pero Dios muy inteligentemente la ha puesto al cuidado de las Calasanzias, el próximo año entrara al preescolar y nos morimos por ver como domina al grupo de pequeñitos que no imaginan la que les espera, si Sandra los sábados se toma el papel de directora del coro de niños, que tienen algunos hasta 12 años, que hará con sus compañeritos de preescolar jajá.

Al salir de casa de las Calasanzias me remonto a la era del trueque, ayer fue la mazorca y hoy me llevo dos huevos, que serán mi desayuno mañana. Hoy es el 2do día de comer arroz, la casa está llena de gente, por lo que el amiguito blanco es lo más económico y sencillo de preparar en cantidades industriales, hoy al menos hay un poco de variedad, frijoles, y aunque desconfío de ellos desde el 1er mes que me cayeron pesados, hoy les otorgo el derecho de la duda, para mi sorpresa no saben mucho a pescado y termina siendo un buen plato de moros con cristianos.

Por la tarde con los jóvenes, saltamos toda la parte de la escritura y nos vamos directamente a más juegos, ejemplificar que pasa en algunos si el grupo de niños es más grande que lo pensado, si se desbalancean las edad, o como el físico importa en algunos juegos, en otros no tanto, etc. Situaciones que imagino se presentarán en el verano, de tener 30 niños un día a 50 el otro en Mbelewa o en Menthe y Futru con su inmensa cantidad esperada de 200 niños. Hoy ha venido una chica nueva Germanie, de ojitos bonitos y sonrisa tímida, pero que inmediatamente agarra el ritmo de la sesión y se para sin ningún problema ah participar en los juegos.

Durante la oración cierro los ojos y escucho, las 8 voces de los postulantes, 13 de los novicios y los 6 Padres y Religiosos hacen de esta capilla un perfecto coro, como si de repente estuviera dentro de aquella Iglesia en Salamanca, donde hay una sala especial donde se entonaban cantos gregorianos en otras épocas. No canto, solo escucho, y puedo percibir como se va inflando mi pecho con cada bocanada de aire y mi corazón con cada nota de ellos.

Por la noche subo al internet y encuentro a muchos amigos, pero sobre todo a ti, con frases que no esperaba, con sentimientos en común que deseaba no existieran, pero que no puedo seguir negándome o escondiendo, no los míos y hoy tu tampoco has podido con los tuyos. Me marcho con un aire de esperanza, de empatía, el corazón contento y emocionado, pero llegar al cuarto y sentir el puro susurro de los grillos en la ventana me adensan el aire por el tiempo que aún me espera.

Miércoles 25 de Mayo

El huevo revuelto con tomate, pimiento y cebolla, sabe a gloria. Mientras lo preparo aparece la hermana Dorothy que ha estado toda la semana de retiro en alguno de los cuartos de la casa, apareciendo de vez en cuando pero en general ausente, nunca sabíamos muy bien si estaba o si se había marchado. Hoy llega a despedirse, su retiro a terminado, y cuando me ve cocinando se asombra, me comenta que soy buena hasta para cocinar, le digo que las 1eras impresiones engañan, un huevo revuelto es el nivel básico y a duras penas lo libro. Me pide mi número para invitarme algún día a su congregación.

Desayunando me pregunto que será estar 7 días contigo y contigo, de acuerdo en teoría estaba con Dios también, en oración y meditación, ¿pero 7 días? Esta muy fuera de mi comprensión o capacidad. En la mesa se ríen cuando les cuento que un día en Ndop el mes de Abril me costó trabajo y aquella vez estuve trabajando, en 7 días el cuarto olería feo de mi cuerpo descomponiéndose jajá.

Salimos a la ciudad, a nada más que pendientes, comprar un diccionario, indagar en los bancos la triste ausencia de MasterCard, perseguir a un hombre que me debe dinero y descubrir que no trabaja donde debería, conseguir su número y que no responda, subir a unas oficinas a prolongar unos permisos de residencia para futuros viajeros y descubrir que los oficiales van y vienen sin ton ni son, no hay realmente ninguna garantía de que una mañana te resuelva tus pendientes, no aquí, no hoy. Al menos hemos tenido un break en un bar que para acceder a él habrá que subir por unas escaleras que se ven tan seguras como una montaña rusa en las Fiestas del Sol. Compartiendo una Coca-Cola y una buena charla es interesante descubrir que aunque casi el 90% de las cosas que se venden aquí son Chinas, hay también niveles de calidad China jajá.

Volvemos a casa justo para comer, el amigo arroz se hace presente, pero hoy con papas mescladas con algo que no adivino pero igual todo con sazonador Maggie se unifica y se saborea. Trabajo un poco en armar las fichas de los juegos, agregando diagramitas que me queda claro no ayudarán de mucho si no se practica el juego un par de veces, pero espero durante el verano sean de ayuda para alguna emergencia.

La segunda tanda de la tarde, calle y pendientes, es más provechosa. Encontraremos la oficina de Inmigración a la que tendré que aparecerme uno de estos días con las orejitas como perro triste a rogar por una prolongación de la visa, sin que me metan al tedioso proceso de solicitar un permiso de residencia que además de tardado es más costoso y en mi caso innecesario, ¿para qué quiero un permiso de residencia durante mes y medio? Ni en lo que llegan los papeles jajá.

Localizamos también al deudor, afortunadamente tiene el dinero y mi capital toma un respiro, llevaba casi 2 semanas con 100 Francos en la cartera jajá y reflexionando sobre ello calculo que no tenía desde los 20 años con tan poca liquidez financiera. Me esforzaré por estirarlos hasta que alguien vaya a Yaundé y me saque del apuro del cajero y MasterCard.

Botaneamos un maíz asado, el primero en mi estancia, y un plátano también, con una Guiness Smooth que no sé si será la perdida de condición o de amistad entre el alcohol y mi torrente sanguíneo, pero me pone algo chistosa. El juego de las probabilidades le hace pasar un mal rato a un conocido que imagino no esperaba verme en el mismo Bar al que normalmente asiste. No cabe duda, si el mundo es un pañuelo, imagínense Bamenda, apenas una fibra.

Justo para volver a casa te añoro, reconozco la culpabilidad de la Guiness en esto, reconozco también que la charla de ayer me ha dejado ventanitas en el corazón abiertas, que pensaba tener cerradas hasta mi regreso, precisamente por evitarme entrar a una capilla con los ojitos brillosos y el corazón con ganas de un apachurrado abrazo y un tierno beso tuyo.

Por la noche veo un CD de magia que me han prestado para sacar algunos trucos de él. Recuerdo aquel verano en la Ladrillera, donde nuestro mago, con su sombrero de copa y capa negra con fondo rojo, jugaba con una moneda y la oreja de Edson, sin ningún CD de apoyo, la pura voluntad de entretener.

martes, 24 de mayo de 2011

Escribir sana, entender también.

Domingo 22 de Mayo

El celular se queda sin batería por lo que me levanto tarde, muy tarde, entro a la segunda misa a las 9am. Seguirá después un día de pendientes, lavar ropa, lavar sábanas, limpiar cuarto, imprimir material y preparar el escrito sobre lo vivido hasta ahora para alguien que está muy interesado en saber cómo me ha ido, así que pasare el resto de la mañana sentada tratando de recapitular lo vivido y termina siendo una creación completamente nueva de plena inspiración dominguera, mañanera, de relajación y honestidad pura.

Ayer por la noche una amiga me pedía disculpas por algo pasado hace años ya, algo que siempre tuve la duda por saber, por escuchar, unas disculpas que como le comentaba, ya no necesitaba, pero siempre caen bien, terminan de curar, de sanar. El día de hoy el escrito ha tenido el mismo efecto, reconciliador, de cura interna.

Después de comer platico con Pedro, nos actualizamos, aprendo siempre algo nuevo de él, en puntos de vista, en manejos de sentimientos, en experiencias personales. Duermo un rato la siesta y subo a tomar internet. Hay casa llena, por lo que se llenan los tiempos, entre pláticas, escuchar Bob Marley, agendar sesiones y clases para la otra semana, es pronto hora de ir a cenar. Durante la cena estamos a tope, postulantes, novicios de Kumbo, Padres y yo. Pido que me pasen la jarra de agua y un Padre tiene el buen gesto de llenar mi vaso, tenía mucho tiempo sin experimentar esa sensación de sentirse servido.

Lunes 23 de Mayo

Hay sesión con las Calasanzias. Esta mañana revisamos la historia y armamos el horario general del campamento, ya va tomando forma, se ve interesante, será todo un reto personal, no me imagino con 100 o 150 niños durante 6 días.

Las levantadas de los monitores serán a las 5am, luego los niños y la misa, después del desayuno vendrá un poco de actuación sobre las 8am, la historia central, y a jugar toda la mañana. Comida a la 1pm, la tradicional siesta de 2 a 3pm y al salón para manualidades, sobre las 6pm haremos alguna sesión de lectura o dinámicas más tranquilas, de plática, de compartir, para cenar a las 7pm, luego viene una hora y media de actividad nocturna que serán bailes o cantos, alguna película un día y a las 9:30pm a dormir.

El otro día revisando una planeación de un campamento diseñado en España me llamaba la atención que la levantada era a las 8am y terminaban el día a las 11:30 de la noche. Aquí es imposible, levantarse tan tarde implica empezar sobre las 10am las actividades, ya te has perdido toda la mañana, y cuando aquí las tardes son lluviosas y en agosto prácticamente todo el día, pues mientras más pronto estés en el patio mejor. Lo mismo con la hora de dormir, si aquí se mete el sol entre las 6-7pm es imposible alargar las actividades hasta las 11:30pm, corres el riesgo de quedarte sin luz un día y ¿Qué haces en plena oscuridad? ¿Con semejante cantidad de niños?

Por esos motivos y otros tantos más, que día a día voy descubriendo, las planeaciones se vuelven diferentes, siempre hay que tener un plan B, considerar que no hay materiales que nos gustaría tener para jugar y limitaciones similares. A veces me siento en medio del mar con apenas un flotador, siento que planeo a ciegas, que no tengo nada seguro, pero veo que la gente a mi alrededor no se preocupa, ya sean los jóvenes o las Calasanzias, como ya conocen su realidad, saben cómo funciona, que irá bien y que cosas no tiene ni caso plantearse, así que trato de imitarlos y me dejo llevar a cómo voy entendiendo.

En la tarde visitamos Menthe, la plática tiene tintes políticos y luego brincamos a lo vocacional, a planes e ideas que cada persona en esta sala trae en la cabeza. Me quedo boquiabierta, es una tarde de charlas honestas, de frente, con crítica constructiva, con sueños e ilusiones. Me gustan mucho estos momentos, en que se ve fluir la vocación, pensamientos y sentimientos de las personas, del corazón a la boca, de la mente a la boca, sin barreras de pretensión o sin miedos de juicio.

Después de cenar una charla sobre el desarrollo humano y las relaciones hombre-mujer aquí en África me aclaran muchas ideas y preguntas que rondan en mi mente, entiendo un poco más el cómo y el porqué de los tratos, de la percepción de los hombres sobre la mujer aquí, me alegro de aclarar mi percepción de la realidad como un conjunto de costumbres y tradiciones que están fuera de mi control y que por más que me esfuerce en el trato diario, difícilmente cambiaré en el fondo de algunas raíces ya bien implantadas.

sábado, 21 de mayo de 2011

Independencia de abusos deberíamos buscar

Viernes 20 de Mayo

Hoy se festejan 50 años de la independencia de Camerún y 29 de la unificación de la zona francesa y la inglesa. Después de un debate entre sí irían los postulantes o no, pues no quería ir sola al desfile, demasiada gente, policías y militares para mi gusto solitario, parto con Innocent al desfile, los demás irán por su lado por malentendidos en la organización.

Llegamos bastante a tiempo, aún no hay mucha gente, los militares ya están formados, cada grupo con su uniforme, escudo característico y boina de color, ya sean los encargados de protección civil, del agua, de los bosques, etc. Hay más de 20 grupos diferentes de militares, también está la policía y los bomberos, con todo y los carros que causan unas caritas de sorpresa en los niños y aplausos en los adultos a la hora de pasar.

Damos un par de vuelta y cuando comienza el acto académico encontramos un muy buen lugar donde pararnos, completamente del otro lado de las gradas oficiales, donde se encuentra el alcalde y el resto de oficiales y cargos de niveles superiores en gobierno.

Tomo un par de fotos al acto en general, los uniformes, las banderas por todos lados, la banda, la gente y de la nada aparece frente a mí un militar que me grita en francés y me arrebata la cámara de las manos. Lo sigo detrás mientras vuelve a la calle y cuando intento cruzar me cierran el paso otros dos militares, observo cómo le da mi cámara a otro hombre vestido de traje quien ahora vuelve a donde estoy a gritarme nuevamente en francés.

Cuando se calla le hablo en inglés y le digo que me devuelva mi cámara y me comenta que está prohibido tomar fotos, le pregunto ¿en qué sitio dice que está prohibido? Y me responde que debería saberlo, le digo –no soy de aquí por si no lo ha notado- y me comenta que seguramente como en mi país hago lo que se me da la gana creo que puedo ir a otros a hacer lo mismo. No me lo puedo creer pero estoy en pleno pleito y debate contaminado de racismo y abuso de autoridad, claro una mujer, blanca, que en teoría está acompañada, pero el pobre Inno se ha quedado helado ante los primeros gritos de los militares y se queda un par de metros atrás, no puedo evitar pensar en todos los abusos de autoridad que probablemente se cometen aquí, como los de México también.

Logro explicarle al hombre que se pueden borrar las fotos y me puede regresar la cámara, astutamente borro un par y recupero mi cámara, logrando mantener unas pocas. Vuelvo al sitio donde estaba parada y termino de ver el acto, un par de conmemoraciones para algunos funcionarios, el desfile de los diferentes escuadrones militares, de la policía, los bomberos y se termina. Siguen los estudiantes pero falta rato, se tienen que acomodar las escuelas y es un mundo de jóvenes y niños. Cuando por fin empiezan a pasar es algo tarde y debo parar por Menthe.

Inno vuelve a Futru y yo llego a Menthe a comer, acuerdo con Romero vernos mañana para remplazar el plástico dañado por el nuevo y comenzar a cargarlo lo antes posible. Vuelvo a casa y apenas alcanzo a darme un regaderazo cuando tengo a las chicas de Mbelewa muy puntuales para una sesión más, terminaremos sobre las 6:30.

Para la cena llegan visitas, están aquí más Escolapios de otras comunidades, el internet nos bendice con una excelente calidad para el Skype y papá conoce a muchas personas que me acompañan en esta casa, mis Padres Cameruneses, mis Padres españoles, mis Padres postizos jeje. Más tarde se conectará Paula y luego llegará con ella Borja, llegan de ellos increíbles noticias, relatos y sentimientos de esperanza, de alegría, de empatía. Qué bonito se siente, estas casualidades de la vida que resultan en conexiones que rompen la barrera de la distancia y te tocan el corazón con dos frases de aliento, dos sonrisas y una que otra carcajada.

Sábado 21 de Mayo

Menthe me recibe temprano, justo después del desayuno, me recibe también el entusiasmo de Romero por acelerar el proyecto y la mañana es muy útil. Junto con dos estudiantes de Mente re hacemos la bolsa principal y comenzamos a cargarla, mis hombros terminan rojo encendido de estar todo el rato bajo el sol, cortando plástico, midiendo, doblando, pegando, etc. Pero que divertido ha sido, una mañana soleada pero fresca, con la comunidad de Menthe que en su particular espíritu y estilo siempre me están haciendo reír.

Mientras cargamos el biodigestor con la mierda del cerdo jajaja, pienso en Paula, lo que le gustaría estar aquí, con todo y que el olor es insoportable, la pasamos muy bien, poco a poco, cubeta a cubeta, hasta que me animo y termino tomando un poco con las manos para responder al ¨Bushy Mexican people¨ que ha dicho Romeo.

Vuelvo andando a casa y a mitad del camino cuando suplicaba por un milagro un conductor de moto accede a llevarme hasta Futru sin pago alguno, jamás pensé que añoraría tanto un par de Francos en el bolsillo. Al llegar a casa el pago se traslada a la época del trueque y por el aventón le correspondo con un par de plátanos y una papaya.

La ducha que me doy se acerca mucho a una detallada desintoxicación de cada poro de mi ser lleno de tierra y de mierda, pobre conductor, lo que ha de haber pensado, olido, durante el camino jajá. Para la comida estoy brillocita, reluciente. Una charla muy amena con un Padre de Bamenjou me saca un par de lagrimitas de felicidad cuando me pregunta -¿y cómo te sientes con lo que has vivido hasta ahora?- no tengo palabras para responderle pero creo que mi sonrisa y la lágrima que recorre mi mejilla explica la mezcla de sentimientos, increíbles todos, apreciados, agradecidos.

Bajo a saludar a Clara que escucho ya está mucho mejor, mientras le comento de la nota de mi universidad aclamando a un egresado que ha escalado el Everest y yo me pregunto si la sociedad ha ganado algo con semejante hazaña y si es posible que mi universidad promueva también otros logros y méritos con tintes más humanistas.

Comienza la tarde con los niños, cantamos, bailamos y terminamos jugando un poco. Es una locura, todos corriendo por todos lados, trepándose a mis piernas, aventando el balón más allá de lo posible, gritos, jalones, llantos, mocos, más cantos, más bailes, brincos y miles de gritos de –sista!- para las novicias Calasanzias y para mi, solo el postulante se salva, que con una rama de un árbol impone, no pega, pero la pura imagen mantiene a los chiquitines en línea, que tarde más llena de vida, de tierra también, de manitas, de caritas, de besitos (estoy implementando toda una moda de dar un beso en el cachete y recibir uno de vuelta), de gritos y caritas contentas. Estoy agotada!

jueves, 19 de mayo de 2011

Enferma express

Miércoles 18 de Mayo

Qué diablos paso o comí últimamente que amanecí mal, pero mal mal, por la madrugada temperatura y a pura intuición pues no tengo termómetro y no iba a subir a casa de los padres por uno, nauseas, dolor de estómago, de cabeza y de cuerpo impresionante, no me paro para las oraciones ni misa, llego tarde al desayuno y casi arrastras, que horror es esto de la temperatura, me prestan un termómetro y marca 37.5, maldita seas fiebre tropical. Creo que puedo culpar al Achú de la reina, o aquel café de contrabando que tomé el Lunes por la tarde.

Durante el seminario por la mañana, vemos un poco más a detalle sobre los diferentes tipos de personalidades de manera que cada uno vaya encontrando el mío. Fácilmente descubro el mío, con lo bueno y con lo malo, ya me la sé. A medio curso me salgo, no puedo más con mi cuerpo, ni con el desayuno, que mi estómago decide devolver.

Paso por alto la comida, frijoles y plátano frito distan de ser algo recomendado para mi estatus. Otro postulante está igual que yo, se lo he notado en la cara por la mañana y cuando veo que tampoco come confirmo mi diagnóstico. Me encuentro bonadoxina, neomelubrina y paracetamol, no serán la cura de raíz pero aliviarán el rato, al menos me permiten descansar un poco hasta la clase de español.

Levantar la mano para escribir en el pizarrón pareciera ser hoy una rutina entera de gimnasio, tampoco tengo ni el tono ni el ánimo de la clase, pero entre broma y charlas los postulantes sacan adelante el resto, hoy los he puesto a escribir y leer mucho más que en otras clases, intencionadamente lo reconozco, desligándome de cualquier esfuerzo físico. Al terminar le doy un par de borradores de colores que ha mandado mamá desde México a los que han participado mejor, también le paso una tanda de medicinas al pobre postulante que apenas podía mantener el lápiz en la mano.

Después de la clase me siento un poco mejor, ha bajado la fiebre y pasan las nauseas también, bajo con las Calasanzias a prepararme una avena, porque en casa no funciona la estufa desde hace dos días, pregunto por Clara y parece que saldrá mañana del hospital, con otra tanda de pastillas de quinina para la Malaria por tomar. La avena es una bendición, me asienta el estómago un poco y me levanta las fuerzas, preparo otro poco para el postulante que imagino no estará tan bien como yo sin alimento alguno.

Durante la cena lo veo tomar un poco de frijoles y el estofado, con cantidades inmencionables de aceite, y con la pena de interrumpir un par de conversaciones y gritar de mesa a mesa le digo que no se lo coma, en la cocina le doy el plato de avena y le regalo un ¨Ashia¨ pues imagino que no le encantará el sabor, pero le caerá bien al estómago.

Jueves 19 de Mayo

La crisis ha pasado, aún hay un ligero dolor de cabeza pero nada de fiebre ni dolores de estómago, tampoco nauseas, parece que fue algo que comí y ya paso, al menos para mí, el postulante aún no sale de ello pero reconoce que se siente mucho mejor.

Durante el seminario comprobamos si el tipo de personalidad que creíamos tener es el mismo que revela el test, en mi caso lo es, y los números que muestra el resultado del test me dan a entender que era eso o eso, no hay de otra, no hay duda ni tendencias, es claro y conciso el resultado, así que Freud y los psicólogos podrán saltarse conmigo el capitulo del autodescubrimiento.

Me alegra que algunos postulantes se sientan en confianza de compartir su tipo, otros un poco más reservados pero puedo imaginar alguno. Durante una sesión de compartir y análisis en grupo me intriga ver claramente y palpar el bien que hacen este tipo de dinámicas a la gente. Confieso que anteriormente pasaba un poco del tema del autoanálisis y estos test psicológicos y demás derivados en la materia, pero ayer le he concedido el derecho de la duda, hoy me ha convencido. Se ve en la gente, lo noto en mí, todo se aclara un poquito si entiendes con que lente estás mirando la situación.

Por la tarde parto a Misspa, con pocas ganas realmente, como nunca, algo raro, pasa que está nublado y mi subconsciente se deja dominar por ese pequeño detalle. Durante el camino saludo a mucha gente, es como si caminara por mi cuadra, ya las caras son familiares, yo espero verlos en sus plantaciones o patios, ellos esperan verme pasar, un par de saludos a distancia y de cerca a esas manitas de color café Tartina que corren a saludarme mientras gritan ¨Sistaaaaaaaaaaaaaa¨ jajá con sus pequeños pulmones a tope.

Llego a la escuela y me encuentro con que más de la mitad del salón están practicando para la marcha el día de mañana, pues se celebrarán creo que 20 años de la unificación de Camerún. Aún con eso doy la clase, más relajada y con tiempo para entrar en detalles, ir niño por niño resolviendo dudas, a diferencia de una clase grupal y escandalosa, pero reconozco que divertida jajá.

A la vuelta bajo a saludar a Clara que ha vuelto del hospital, Martha entra al cuarto y nos cuenta otra anécdota de Delfín, una de las niñas de las Calasanzias, que por ser llenita y algo torpe al andar y en sus movimientos, siempre anda tropezando, atorándose dentro de cubetas, sin poder bajarse de armarios que trepa, etc.… tan chistoso, una risa renovadora para el ambiente enfermizo que trae esta casa desde las vacaciones que volvieron las niñas, no has pasado semana sin alguien enfermita.

Bajo al campo a correr, tenía días sin ello, entre las sesiones, la lluvia, enfermarse, pero hoy es el día, me lo he dicho desde temprano y si, hoy también es el día en que la lluvia decide visitarnos, alcanzo a dar dos vueltas más y vuelvo para no agarrar una gripa tampoco.

Durante la cena me cambian los planes y parece que los postulantes no irán al desfile en Comercial Avenue mañana, igual iré, aunque será menos divertido y un poco más cansado entre los empujones y la inmensidad de gente que habrá, pero vale la pena, no todos los años se está en Camerún para la fiesta nacional, es como coincidir en pleno Zócalo de la Ciudad de México o de Guadalajara el día de la Independencia o la Revolución Mexicana.

Subo a tomar el internet antes de que se vaya la luz por la lluvia, mientras escribo un Padre mata a escobazos una víbora de medio metro de largo, en el pasillo justo al lado mío, parece ser la única, pero por si acaso subo los pies a la silla.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Domingo nublado, Lunes y Martes de sol!

Domingo 15 de Mayo

Me levanto temprano para bajar al Sunday school, en el hall frente a la parroquia llegan los niños poco a poco sobre las 8am, cantan un poco, rezan y leen el evangelio, después reflexionan un poco. Las niñitas con sus vestidos y los niños con sus pantalones y algunos hasta con chaleco, es un buen rato de caritas sonrientes y canciones que entonadas por los niños reviven mi espíritu de juego.

Sister Mary pasa con el coche y partimos para Mbelem. Durante la homilía Romero habla de las vocaciones, de cómo a veces las mismas familias aquí o los amigos son los primeros en desalentarnos cuando la vocación tiene tintes religiosos. Yo estoy segura de que mi vocación va por otro camino, que aún no defino del todo y no puedo evitar sentir unas lagrimitas en mis ojos ante la ansiedad por conocer que me depara el día de mañana, pero respiro profundamente y practico lo que estos últimos días me ha servido en los momentos de duda y desconcierto ante el futuro, se lo dejo todo a Dios.

Volvemos para comer y la profecía de la compañía eléctrica se cumple, no hay luz desde las 6am y no habrá hasta las 7 de la tarde, por lo que el día se vuelve exageradamente insoportable. La computadora sin batería me limita el trabajo, no puedo más que adelantar un poco por escrito y esperar al lunes para terminar copias o impresión de material para las clases de la semana. Leo un poco y busco a los postulantes para ver quién se anima a jugar un poco de cartas.

El día está completamente nublado y la lluvia tiene ya un par de horas cayendo sobre los techos de lámina, siento como las fuerzas y la voluntad se me escapan cual gota del cielo al suelo. Paso una media hora sentada en el cuarto de juegos preguntándome mil cosas, no es sencilla la duda, no es sencillo decidir, hay que sentarse, pensar, seguir la intuición, las corazonadas, nivelar la razón y los sentimientos.

Al final te encuentras con que toda decisión por más bien tomada, conlleva un sacrificio, dejar algo por algo más, escoger algo por otra cosa y siempre, siempre, dudarás, es la esencia de lo humano, está en nosotros, sobre todo en casos como estos, cuando las dos decisiones son correctas, teniendo la entera y total libertar de decir ¨esto quiero¨ se siente todo el peso en nada más que tus hombros, en tu decisión.

Estoy consiente de que hoy no es el día para decidir nada, porque un día nublado, sin luz, con frustraciones acumuladas y las hormonas a medio ciclo, distan mucho de tener un equilibrio con la razón, hoy por ejemplo, si me basara en los sentimientos, pudiera decidir no moverme de esta silla, para nada y esperar a que la lluvia me arrulle y no despertar, pero mañana será diferente, mañana el sol, la luz, la capacidad de hacer lo que vine a hacer me recordarán propósito y sentimientos que me siguen invitando a estar aquí, a levantarme con ánimo y el espíritu ansioso por trabajar aquí y por los de aquí.

Los postulantes me invitan a visitar a los enfermos y me pongo en pie, por azares del destino y cambio de circunstancias termino en el palacio del Fon, de la tribu de Nkwen, que está a unos minutos de la parroquia. Entro y conozco a una de las 25 esposas que tiene el Fon, quien muy amablemente me invita a su casa de 3 cuartos, una de tantas dentro del palacio.

Me ofrece un plato de Achú, este debo reconocer que me ha gustado, imagino que es como el caldo de pollo o de res en México, a algunas personas les sale mejor que otras, y aunque el Achú de Ndop me costó un poco de trabajo, este lo saboreo como si fuera un buen taco de carne asada, aprendo incluso a usar los dedos correctamente y pruebo las hierbitas verdes de acompañamiento también.

La mujer me cuenta de su historia, de cuando era apenas una niña pequeña, por el gesto que indica su altura imagino tendría unos 6 años, y el Fon al visitar el quater le dice a sus padres que la quiere de esposa. Su infancia, adolescencia e inicio de juventud crece y la educan con el único propósito de casarla con el Fon, aprende a cocinar, cocer, plantar, entre otras cosas, de la misma manera que muchas mujeres aquí, pero consciente de que llegado el momento, será todo para el Fon.

A los 22 años la traen al palacio y se realiza la tradicional ceremonia de compromiso, es ahora una esposa más, y debe vivir en el palacio, con las demás esposas, en un cuarto para ella sola, comiendo y viviendo de lo que la gente de la tribu ofrece al Fon y este reparte entre todas ellas.

Unos años adelante se rebela y huye para Duoala para vivir con un hermano mayor, pasa ahí tres años, pero esto de huir del Fon dista de ser posible en esta sociedad, una vez esposa de un Fon es casi nula la posibilidad de escoger que vida quieres para ti. La presionan para volver, a través de su familia, la misma tribu y la gente aquí, entre sus ritos y brujerías, con el control que tiene el Fon sobre la tierra de la gente de la tribu, presionan a su padres, los aíslan, les quitan tierra y posibilidades de trabajo, y logran su objetivo, ella vuelve, simple y sencillamente porque de eso depende el bienestar de su familia, percibo en su mirada una nostalgia que imagino nunca se desvanecerá, ella está consciente de que no es lo que quisiera, pero ella misma me lo dice ¨es lo que es, es la tradición¨.

El resto de los años los vive con resignación y aceptación, reconoce que no es fácil pero que no vive del todo mal, los primeros años el palacio era chico y solo tenían una habitación por esposa, en esa habitación tiene a sus 4 hijos, de haber sido posible hubiera tenido 6, el último embarazo ha sido de gemelos pero uno fallece y el embarazo siguiente aborta también y terminan quitándole la matriz, más adelante amplían el palacio y tienen ahora 3 cuartos por esposa, una sala y dos recámaras, los baños son las letrinas comunes.

Me platica como otras esposas tienen hasta 8, 10 o 12 hijos, los cuales viven en el palacio y estudian hasta el nivel primaria en la escuela justo alado, única y especialmente para los hijos del Fon, que si sacamos un cálculo deben andar por los 40, solo aquellos de nivel primaria, pues una vez en secundaria viven fuera, con tíos o familiares de las madres. En total el Fon de Nkwen debe tener alrededor de 60 hijos, pues no todas las esposas son de la misa edad y condición, algunas son heredadas de su Padre, y al mismo tiempo cuando el muera, el consejo elegirá entre sus hijos el siguiente Fon y este heredará a sus esposas y con los años adquirirá nuevas.

¿Por qué tanta necesidad de esposas? Entre lo que es la tradición se puede ver que también es un juego de poder, las familias que han dado una hija como esposa al Fon quedan ligadas política y sanguíneamente al Fon, a la tribu, hay que ofrecer parte de los cultivos y los animales, la tribu entera mantiene al palacio. Igual con los negocios e inversiones, el Fon y el consejo apoyan económicamente la apertura de muchos y estos apoyarán siempre al Fon, se vuelve una sociedad que navega entre ondas socialistas y comunistas, algo extraño pero que hoy por hoy funciona, es cierto que no hay lujos, pero tampoco nadie se muere de hambre, definitivamente las que sufren son aquellas esposas que no quieren serlo, pues aún con esta realidad que no comprendo y no comparto, me entero que hay esposas que si gustan de la vida que se ha escogido para ellas y llevan con mucho orgullo y entereza el titulo.

Me despido con todo el respeto posible, las pocas preguntas que he podido hacerle cuidando de no rayar en la crítica o en el juicio me han mostrado una realidad impresionante, tan diferente de los cuentos de reyes, reinas, príncipes y princesas que Walt Disney me ha inculcado.

De vuelta a casa recuerdo que de chica siempre soñé con conocer alguno de estos personajes de nobleza, hoy me llevo la experiencia de una Reina que no escogió serlo, que no lo quiere tampoco, que no tiene trono o corona ni capa roja sobre sus hombros, que no tiene tampoco servidumbre, que ella misma lava tanto sus 3 cuartos como las áreas comunes del palacio, que entre ella y las 24 se turnan para ver al Fon, acompañarlo y servirlo, y que sobre todo, siendo Reina, me ha ofrecido una silla, una charla y un plato de Achú preparado probablemente para ella o alguno de sus hijos, con más humildad, servicio y amabilidad que ya quisiéramos otros plebeyos de esta vida tener.

Paso por casa de las Calasanzias donde encuentro un refugio y un hombro con quien platicar, el día ha sido rico en experiencias, cargado de dudas y debilidad emocional. Aquí el español me facilita expresarme, soltar lo que me pesa, escuchar consejos y puntos de vista que ayudan a disipar un poco las nubes de la mente y el corazón, y es que como dice Clara ¨cuando está nublado, no se ve la luz al final del camino, pero no por eso debemos olvidar que ahí está¨

Lunes 16 de Mayo

La mañana de hoy pareciera que hasta la naturaleza está de mi lado, fresca, soleada, con un viento ligero y amistoso. La única que no está de mi lado es la luz, pero afortunadamente para cuando se marcha he terminado de preparar el material que necesitaba.

La sesión con los postulantes es tranquila, trabajo con un equipo a la vez, revisamos manualidades, tiempos, posibilidades y circunstancias a considerar en el trabajo con los niños, sobre todo en lo que respecta al cálculo de material y de tiempo, como seccionar grupos acorde a edad y dificultad de la manualidad, conceptos que me parecen tan sencillos, pero que al explicarlos me doy cuenta que aprendí con los años, con mi ladrillera, con mis Cachiveranos y que no es fácil ponerlos en papel o en un pizarrón, que hay que enseñar con el ejemplo, por lo que esta sesión es bastante dinámica.

Después de comer voy a comercial Street con objetivos bastante definidos y bastante anulados por esta Bamenda y sus horarios laborales que no me explico. En el correo me espera un paquete que ha llegado de México, sabrá Dios desde cuando, pero me entero hoy en la comida por mi pura intuición de preguntar.

La situación es así, el correo cierra a las 4pm, llego a las 3:30pm, hay dos personas tras los mostradores, pero la que es encargada de entregar los paquetes sale a las 3pm, por lo que me recomiendan intente mañana a las 8am.Al llegar al banco donde me han dicho que probablemente acepten MasterCard, no puedo entrar ya, pues el banco cierra a las 3:30pm, que intente mañana a las 8am. Al buscar al mesero de un restaurante que me ayudaría a cambiar un billete falso que me han dado el otro día, no lo encuentro, pero me dicen que vuelve sobre las 6pm, o que lo busque mañana temprano.

Así que esta tarde donde el sol decidió ponerse más fuerte, las puertas de mis planes se han cerrado, vuelvo arrastrando los pies a tomar un taxi mientras expreso ¨me encanta África¨ en un tono familiarmente sarcástico, justo antes de volver mis ojos no pueden creer lo que ven, una máquina de palomitas, me paro y contemplo como saltan de la olla, recién hechas, el olor me cautiva, recuerdo el Cinépolis y esas tardes de película con los amigos, no lo dudo y me compro una bolista, al dar la primer mordida África me recuerda de nuevo que ella decide, no yo, son palomitas dulces jajá.

Vuelvo a casa y sigue sin luz, leo un poco el libro del Che con mi lamparita muy atinadamente comprada antes de venir. En este capítulo muere su madre, sin leer la carta de despedida que le ha dejado él en la Habana y el sin recibir la carta que le ha enviado ella al enterarse que ha partido al Congo. La comunicación no era fácil entonces y hoy aquí tampoco.

Hoy hay misa de comunidad y la cena es un gozo, charlas, compartir, risas y bromas, hoy Menthe aligera mucho el aire que se respira. Después hay junta, donde tengo los primeros 15 minutos para platicarles a todos juntos y de manera formal, el proyecto de abrir dos nuevos veranos, en Menthe y Mbelewa. Les platico de las sesiones de los jóvenes, la preparación, los pros y lo que visualizo serán los contras, donde necesito de su ayuda y su consejo. Me escuchan, opinan, me alientan, me advierten de cuestiones que no había contemplado.

Martes 17 de Mayo

Bajo temprano al correo, antes de que comience un seminario a las 9am, aquí en casa. La forma más rápida de llegar al centro de la ciudad y sobre todo a esta hora del tráfico matutino es en moto, el viento, el paisaje y la adrenalina, valen la pena el costo al doble de ir en taxi.

La ciudad está llena de vida a esta hora, los jóvenes andando a la escuela, los niños con sus uniformes azul claro y de orillas blancas, las señoras abriendo sombrillas de los puestos de MTN o Orange, las mini tiendas sobre las aceras y puestos de ropa terminando de arreglar la mercancía y el cielo, claro, despejado, fresco, vivo.

Pasamos entre carros, camiones y más motos, tan cerca que cuando estiro mi mano toco las defensas o los espejos laterales de los coches, tan rápido por algunas zonas que no escucho más que el viento zumbando en mis oídos, tan lento en otras partes congestionadas que puedo bajar los pies a la calle y tocar el suelo mientras la moto avanza lentamente. En 15 minutos estamos en el correo.

Agradezco que la partida previa de la señora la tarde de ayer, hoy haya sido compensada con puntualidad y a las 8:10am empieza la búsqueda del paquete, no ha sido sencilla la tarea de encontrarlo dentro de un cuarto con un par de repisas y cajas mezcladas, pero con la suerte de que pocas cajas el día de hoy vienen de parte de USPS. En este almacén carente de organización y pasando por alto todos esos bonitos letreros de ¨Frágil¨ que nos dan la tranquilidad interna de que el paquete será tratado con cuidado, unos de los cuales ahora leo bocabajo.

10 minutos después estoy con una sonrisa de oreja a oreja y el paquete que hace 3 semanas mandaran las manos de mi mamá que tanto quisiera abrazar esta mañana y compartir con ella un café. De vuelta a Futru un taxi nos ha dado un toque, como diríamos los mexicanos, en la parte delantera de la moto, mi conductor muy amablemente, aquí apliquen el tono sarcástico que más les guste, le recuerda al taxista del apropiado uso de los espejos laterales mientras le deja de propina un tremendo zape que termina de enderezarle las ideas al conductor y una de esas ideas es la de devolver el golpe a puño cerrado, que por efectos muy bien explicados en la dinámica y la física, termina atinando a mi pierna y no puedo más que reírme, del momento, de la situación entre coches y camiones que nos rodean y de que siento como me hormiguean un poco los pies, probablemente del cuasi coche, no tanto por el golpecillo en la pierna.

Al llega a casa tomo una taza de café y con un cuchillo abro en dos cortes la caja, cuando lo primero que ven mis ojos es mi osito de peluche, no puedo más que gritar de gusto, mientras lo tomo en mis brazos, la primer bocanada de aire que entra a mis pulmones al olerlo crea una inmediata reacción a mis lagrimales y me siento a llorar.
Es un sentimiento inexplicable, oler a casa, oler mi cuarto y mis sábanas, en las profundidades de este osito que sabrá solo USPS porque sitios ha pasado, pero ha conservado su olor y esta mañana me lo inyecta en cada bronquio de mis pulmones.

Ha llegado también mi sombrilla azul que he paseado por Europa en el 2008 y ahora le toca rondar un poco de África, el Dicetel por aquello de la colitis, más borradores de colores que serán la sensación para mis niños en Misspa y 4 sacapuntas de escritorio que serán el primer prototipo para la escuela de St.Michael.

El seminario está por empezar y dejo al osito en la cama, con la impresión tan fresca aún de su inesperado arribo que no me lo creo aún. La hermana Kate, de Inglaterra, nos platicará del método MBTI, Myers Briggs Type Indicator, un método de análisis de personalidad, de aquí al jueves. Este primer día es la presentación en general y hacemos el test antes de recibir cualquier otra información por aquello de no influenciar la mente y las respuestas.

Después de comer parto a Misspa, de camino llamo a casa y agradezco la sombrilla que en ese preciso instante evita que mi tostado en los hombros pase de café claro a café oscuro y le explico a mi mamá que la sorpresa del oso casi deja sin tímpano a uno que otro postulante que desayunaba en ese momento, escucho también a papá y su tono de voz carga unos tintes de nostalgia que me gustaría aliviar y pido a Dios lo haga por mí.

Al llegar a Misspa repasamos los días de la semana y los meses, mientras les lanzo frases al azar, los niños de un lado se ponen en pie al escuchar los días y los del otro lado al escuchar los meses. Vemos las palabras con ¨h¨ para que quede claro aquello de que no suena jeje y entramos de una vez a la ¨ch¨ para que no me vayan a pronunciar chocolate como cocolate jajá. Terminamos aprendiendo una cancioncita pegajosa que he bajado de internet el otro día y Clara me ha enseñado la tonada, donde 4 simples frases se vuelven todo un juego al ir omitiendo palabras poco a poco.

A la vuelta tengo sesión con los jóvenes, hoy me vienen 3 chicos nuevos, muy adecuadamente el día en que he cambiado a los de Menthe por el viernes, de manera que tengo la tarde entera para repasar desde un inicio. Justin pasa un par de veces alrededor del salón, más tarde rumbo a la cena me dirá que estaba esperando a ver en qué momento caía muerta de tanto hablar, y es cierto, he hablado hasta por los codos, buscando apresurar el tiempo para poder en una sesión empaparlos un poco de las ideas y conceptos generales.

Antes de ir a las oraciones un postulante entra al salón mientras termino de limpiar y recoger el material, me platica de su historia, su familia, su vocación. Hay personalidades y actitudes hacía la vida que sinceramente me parecen increíbles, lejos, muy lejos de mi comprensión. Jóvenes como este que ya me dice ¨amiguita¨ cuando nos cruzamos por los pasillos, con una historia dura, árida y con tintes de soledad y abandono, y que ahora me muestre que puede sonreír con tanto ímpetu y sin la necesidad de nada más que la certeza de seguir siempre lo que le dicta su corazón.

Durante la cena pareciera que esta onda expansiva de alegría les ha pegado a todos un poco, aquellos que estaban enfermos ya han recuperado el color, si es que aquí la frase aplica, los que parecían mudos ayer hoy pudieran pararse y dar una conferencia, hasta aquellos que gustan del juego de confundir el color de mi piel con la transparencia, me sonríen con un ¨buenas noches¨ por detrás que me deja bocabierta una vez más en este día de alegrías inesperadas.

Para cerrar me aviento la película del Che, Diarios de motocicleta, y en uno que otro punto abro el libro de Paco Ignacio Tabo para corroborar fechas y tener un poco más de detalle en algunas escenas. Qué curioso, el Che cumpliría sus 24 años en San Pablo, Perú, en plena selva del Amazonas, en América Latina. Yo he cumplido mis 24 cruzando una calle en Bamenda, en plena selva de la región Noroeste en Camerún, África. Años adelante el Che vendrá al Congo a apoyar una revolución, veremos si dentro de unos vientos paro por esa América Latina que el brindis del Che ¨La división de América en nacionalidades inciertas e ilusorias, es completamente ficticio. Constituimos una sola raza mestiza, desde México, hasta el estrecho de Magallanes, así que tratando de librarme de cualquier carga de provincialismo, brindo por Perú y por América unida¨ me invita y motiva a conocer.

lunes, 16 de mayo de 2011

Mala noche y una buena tarde

Viernes 13 de Mayo

La noche anterior hubo un malentendido entre comunicación interestatal mexicana y transatlántica Camerunesa por lo que paso una muy mala noche, sin lugar a duda la peor hasta ahora. Una charla con un buen amigo y unos momentos de oración en la capilla me ayudan a dormir aunque ya bastante tarde.

Despierto para las oraciones por pura inercia, con esa inmensa necesidad de ponerme en pie siguiendo un poco la teoría de Darwin y buscando no extinguirme al ser una especie débil, me ayuda llegar a la capilla y continuar hasta la misa, agradezco que la noche anterior haya sido un malentendido y pido fortaleza para cuando la realidad tan inminente nos caiga de golpe más adelante.

Bajo a explicarle a Clara el porqué de mi llamada de madrugada y contar un poco la situación, compartir y poder soltar sentimientos que se me complican expresar en inglés. Me invita al mercado para aligerar un poco la mañana y el mal rato de la noche anterior, aunque ya en pleno centro de la ciudad, con el calor y mi mala elección de ropa oscura termino sudando y resintiendo las pocas horas de sueño y el cansancio general.

Vuelvo a casa justo para la comida, logro descansar un poco después, preparo la maleta y partimos para Ndop. Hoy me siento como todo un boyscout, me reiría de mi misma si me viera de lejos, la back pack verde con un cambio de ropa, el ordenador, las copias para la sesión con los jóvenes y enrollado por fuera el sleeping bag, pues pasaremos la noche allá.

Valery y yo estamos al 10 para las 4pm en el salón de la parroquia, Bridgette, la señora y mama de los pollitos (o sea los jóvenes) llega a los pocos minutos y platicamos sobre cuestiones generales, cantidad de niños, cuotas de inscripción, tiempos, organización, etc.…los jóvenes llegarán una hora después.

Me sorprendo y alegro al ver que han hecho la tarea y bastante bien, tienen sus objetivos por edades y por enfoque muy bien determinados, corregimos y afinamos unas cuantas líneas y entramos al tema de la historia central. Practicamos juegos de presentación grupal y hacemos un poco de papiroflexia donde les hago ver las variaciones de tiempo en el trabajo con niños y la facilidad para relacionar una actividad con la historia central. Se van muy contentos y con la tarea de inventarse de manera personal una historia que revisaremos la próxima sesión.

Valery y yo andamos hasta casa de su hermana, a unos 25 minutos de la parroquia y sus sobrinitos nos alegran el rato. Mambo de 7 años, hiperactivo, platicador y con una facilidad para brincar de un sillón a otro. Cinthya de 9 años, que no me explico como esta en 6to de primaria, muy amable, un poco más reservada al hablar, pero dedicada en su estudio, está de exámenes y debe repasar las matemáticas. Entre charla y charla Valery le explica la famosísima regla de 3 y recuerdo cuando papá me la ha enseñado de chica y las maravillas que puede lograr esa fórmula, ejemplo: si estas en Ndop y la luz se va y viene 10 veces en media hora ¿Cuántas veces más se irá durante las siguientes 3 horas? Si saben la respuesta se imaginarán lo entretenido de la noche, prendiendo y apagando mi excelente y atinada lámpara que me ha regalado Tony antes de venir, especialmente eso de que el manguito se ilumine rosa, la vuelve una vela muy colorida instantáneamente.

Salimos de casa de su hermana y pasamos a visitar a sus padres, a otros 20 minutos andando, nos recibe una sobrina, su madre y su padre, tiene preparado Achú, especialmente para nosotros, por lo que me es imposible negarlo y redescubro mi capacidad de comer algo que dista de ser agradable para mi paladar. Mientras comemos el Achú me muestran la planta con la que se hace la pasta, de consistencia tipo plastilina, sabor seco y ligeramente a cemento, color grisáceo. La base es un tubérculo que tiene una corteza como la papa, pero una forma asimétrica. El caldo, amarillo cempasúchil, está para mi sorpresa hecho de algún tipo de piedra-mineral que desconozco, pareciera sal o cal o algo por ese rumbo, lamo un poco la piedra-mineral y me sabe salada. La preparación es sencilla, la remojan en agua caliente para ablandarla y la mezclan con aceite rojo, hasta obtener la consistencia liquida y el color ya descrito. En este caldo se empapa la pasta que se toma con el dedo índice y el medio, una vez empapada un poco de pasta en el caldo se traga, literalmente así se come, no se mastica mucho que digamos, para mantener el sabor del caldo en la boca.
Mientras cenamos se despierta Desiré y nos acompaña, ahora un poco más tranquila que el primer encuentro pero con sus ojitos bien abiertos y sus manitas en mis piernas. Valery y sus padres hablan un buen rato en la lengua de su tribu y la luz de la vela nos regala un momento bastante acogedor, entre familia, entre paredes de adobo, con el banquete sobre el suelo y mis manos llenas de Achú.

Nos despedimos y prometemos volver, hay que andar pronto ahora que la lluvia ha bajado de intensidad, aunque igual llegamos algo empapaditos a casa de su hermana, donde nuevamente hay cena, ahora arroz y un poco de cerdo. El arroz es de un sabor maravilloso y me cuentan que lo cultivan en Ndop mismo.

Después de cenar charlamos un poco con su cuñado, que es maestro en una escuela en Bamenda y la hermana de Valery que estudia educación física en Bamenda también, los niños durante la semana se quedan con un sobrino mayor quien los cuida hasta el fin de semana que vuelven los padres, que diferente estilo de vida, aún con eso esta familia la veo unida, contenta, amorosa, tenía mucho sin ver a un padre cargando a su hijo dormido para su cuarto, o a una niña estudiando a la luz de una vela mientras la madre recoge los platos de la cena.


Sábado 14 de Mayo

Me levanto pasadas las 5am para alistar todo, que tampoco es mucho, cambio el pantalón de pijama por el pantalón de ayer, me pongo los tenis, doblo el sleeping bag, me lavo los dientes, mojo un poco el cabello que se encuentra en un largo-corto indomable y partimos sobre las 5:30am para la misa en la parroquia. Cuando salimos de casa aún es de noche, pero la poca luz que empieza a despuntar ilumina muy bien el camino.

Después de la misa pasamos a saludar a las hermanas de la casa de retiro y andamos hacia la carretera. Tomamos un taxi donde deberían entrar 5 personas, dos delante y tres detrás, pero la cultura local me enseña que podemos ir hasta 8, 4 detrás y 4 delante. El taxi para en Bambili y cambiamos a otro, donde volvemos a ir 4 detrás pero ahora solo 3 delante, el conductor puede disfrutar el asiento para él solo.
Llegamos a Futru sobre las 9, desayunamos y Valery parte junto con Andreas para Bafia, en transporte público, si yo vengo muerta de cansancio, entre la dormida en el sillón y el viaje con espacio limitado, no imagino la que le espera a ese par, pues a Bafia en transporte público deben ser alrededor de 5horas, en condiciones similares al taxi, o sea, apretaditos.

Descanso un poco, tomo una ducha e intento subir al internet pero no hay luz, parece que aquella regla de tres respecto al ir y venir de la luz en Ndop es una situación de toda la zona. Preparo unas clases de la próxima semana y bajo a comer. Durante la comida platicamos de lo inhumano de la compañía eléctrica, que para variar, es de capital americano. Los últimos 3 días la luz no ha durado continua ni media hora, te arruina todo, circuitos, luces en los pasillos, todo aparato eléctrico que esté conectado sin un regulador de voltaje y no se diga de los negocios, ¿se imaginan las pescaderías? ¿Sin luz? Alguna tendrá generador, pero alguna otra no, el pescado se descongela, luego vuelve la luz, se congela, se vende, lo comemos y luego me pregunto porque hay tanta gente enferma, es jugarse una mano de póker en esto de los alimentos refrigerados.

Les comento que deberían de hablar de eso en la homilía, es cierto que el país de Camerún es muy pacífico, pero en caso como estos creo que se acercan a un exceso de pasividad y si alguien debe recordarles sus derechos, sobre todo el de exigir un buen servicio eléctrico, entre otras cosas, debe ser la Iglesia, como en cualquier situación de injusticia, la iglesia tiene como obligación ¨el hablar y alzar la voz….¨, ¨por aquellos que no pueden¨ me a completa la frase Diodoné.

Después de comer hay sesión de cine con los niños del catecismo. Parece que Dios escucha mis suplicas, las de Celestine y las de Martha, la luz vuelve y dura justamente lo que dura la película. Los niños empiezan a llegar al salón frente a mi cuarto sobre las 3 y media, y mientras esperamos a que lleguen unos más cantamos, bailamos y reímos. Les muestro el baile de la abejita y el del tallarín, que aunque canto completa y horriblemente desafinada nos reímos a carcajadas, imagino que se ríen más de mil que conmigo, pero eso mismo me hace aún más feliz.

Cuando estamos completos empezamos la película, Open Season ha sido la indicada y muy acertada, los animales, las caras, las bromas y el mensaje claro de la película mantienen a los niños atentos casi en su totalidad, uno que otro despistadito se levanta, sale del salón y vuelve, algunos salen al patio para hacer del baño y vuelven también, los niños y su independencia no dejan de sorprenderme.

Una nenita se queda dormida, en los brazos de otra que probablemente le lleva un año de diferencia y unos pocos kilos también, así que la tomo en mis brazos para que la otra niña pueda disfrutar la película en lugar de cuidar como mamá. Termina entrándome de golpe un sentimiento materno como me ha pasado tantas veces aquí, con la nena de unos 5 añitos entre mis brazos transcurre más de la mitad de la película, agradezco no pese mucho aunque igual termino bastante adolorida de la espalda. Hay un momento donde la cambio de posición para poner el peso en el otro brazo y me recarga su cabecita sobre el pecho en un movimiento tan natural e instintivo que me saca dos lagrimitas.

Al finalizar la película Celestine les pregunta por los animales y el mensaje, los niños responden tan bien que me alegro al ver que además de disfrutar la tarde se llevan algo aprendido y claro está, muchas risas. Recojo la computadora y el proyector y bajo a casa de las Calasanzias, con Lucia en una mano y Delfín en la otra. Hoy celebran en casa de las hermanas la fiesta de la Divina Pastora.

Emilio oficia la misa y nos habla de la Divina Pastora, para todos aquellos como yo, que nunca habíamos oído el término, pues es claramente la Virgen María. Nos cuenta de un poco de historia, de orígenes, del significado y la importancia del papel de la Virgen como Pastora.

Después de la misa platico un poco con Clara que se ha quedado en el cuarto, parece que la Malaria no ha sido erradicada del todo, le han vuelto las fiebres y dolores de cabeza. En unos minutos es la hora de cenar, han preparado brochetas de cerdo asadas, hay bebidas, pan y de postre pastel, todo un banquete. Mientras cenamos, las niñas, las novicias y un par de botes de plástico, funcionando como tambores, ambientan la noche al muy particular estilo Africano y nos sorprendemos de cómo las niñas traen el ritmo en la sangre, Mary Clare de 3 años y medio tiene unos movimientos que ya quisiera Jennifer López para que me entiendan. Terminamos todos bailando y cantando hasta que llega la hora de volver a casa.

sábado, 14 de mayo de 2011

El cargador se rinde

Miércoles 11 de Mayo

La misa de hoy es diferente, será que el Pigin se vuelve más digerible, entiendo un poco más la homilía y la reflexiono mejor. Esta Clara junto a mí y la veo más repuesta, vaya que la Malaria desgasta, pero ella misma reconoce que ya va de salida. Bajo a desayunar y la luz sale a pasear y me orilla a un café instantáneo, que tomo gustosamente sin ningún problema pues a la fecha, el gallo sigue sin cantar en mi ventana, he indagado un poco pero no tengo respuesta sobre quien ha escuchado mis peticiones, por lo que agradezco en general a quien se haya tomado la molestia de resolver todo el asunto del gallo.

Hay algunos enfermos en casa ando como mamá recordándoles que se tomen las medicinas, que se cuiden, este rol es nuevo para mí, en casa mamá rara vez se enferma, Tony menos aun y cuando papá se enferma mamá es una increíble enfermera, es la primera vez que me siento un poco en su lugar, repartiendo una que otra aspirina o pomadas para uno que otro dolor muscular, que después de ver cómo juegan futbol creo que salen bastante librados de heridas jeje.

Después del desayuno tengo junta con Justin, enfocada principalmente al plan para este verano, me atacan mil dudas de tiempos, materiales, personas, etc... Y lo ataco con todas ellas, vaya resistencia de Justin, responde todas y cada una de mis preguntas y aguanta también mis berrinches cuando hay una que otra situación diferente a lo que yo esperaba, pero Justin es hábil en esto del trato con la gente, me tranquiliza y me alienta a seguir, que las dificultades se disiparan, no queda duda.

La mañana está llena de movimiento, hay un seminario desde ayer en el salón frente a mi cuarto, se escucha la gente ir y venir, los cantos sobre todo, como me gustan los cantos. Es una linda mañana, trabajar con cantos de fondo aligera un poco el silencio al que me he acostumbrado. Preparo la clase de español para los Postulantes, les agrego un par de conversaciones ya que el próximo examen será oral, ya hablan bastante español, entre las comidas, los pasillos y demás actividades arman frases que ya quisiera yo poder decir en Alemán.

Planeo también una sesión con las Calasanzias y la clase de Misspa de mañana, si algo he aprendido este tiempo es adelantarme a las circunstancias locales, o sea la luz, que va y viene. Bajo algunas canciones para enseñarles a los niños, reconozco que no es mi lado fuerte el cantar, pero aquí pierdo toda la vergüenza, deberían ver los espantosos berridos que doy cuando les intento enseñar alguna canción a los niños, o durante los himnos en las oraciones jeje.

Intento poner la lavadora pero la luz me la juega de nuevo jajá, así que barro y trapeo el cuarto, es increíble pero nunca acabo de sacar tierra, la naturaleza aquí te gana, con las telarañas ya hice un pacto, mientras se queden en las orillas de la puerta, lejos de mi cama o ropa, estamos bien, las arañitas en su zona, yo en la mía.

Después de comer hay clase de español y repasamos los pronombres personales, posesivos y demostrativos, que risa cuando trata uno de explicar el porqué de algo que simplemente aprendiste de manera natural, pero hago mi esfuerzo y los postulantes entienden, aquí la gente es muy hábil con esto de los idiomas, que envidia, yo no salgo de mis 3 o 4 frases en francés aun, con todo y mi diccionario en mano.

A mitad de la clase llueve pero se termina justo a tiempo para poder bajar a hacer un poco de deporte, troto hasta Menthe, hoy es especialmente divertido, hay que ir esquivando los charcos y cuidando de no resbalar pues terminaría embarrada con un lodo rojizo muy llamativo. De camino me encuentro a un niñito que va de St.Michael para su casa, con un short deportivo y una camiseta rota de una manga. Es del 6to grado y por estas fechas tienen clases extras pues se aproximan los exámenes, Ashia por él, lleva realmente todo el día en la escuela. Trae en sus manos los zapatos escolares y va caminando descalzo, ¿es para no ensuciarlos? Le pregunto, y me responde que sí, pero además porque le cansa usar zapatos, prefiere andar descalzo jaja. Carga sobre su espalda una mochila con el uniforme, esto sí es meramente por mantenerlo limpio.

Me cuenta que llegará a casa a comer, lavará los platos, ayudara a su mama con la plantación, estudiara un poco y a dormir. Me lo platica de una manera tan natural, sonriente, animado, que increíble, que admirable su actitud, yo de chica nunca disfrute lavar platos, ni pensar en trabajar en el campo y luego estudiar, vaya que la vida es tan distinta para los niños, en México y en Camerún, pero sí que coinciden en esas sonrisas, esa frescura que tienen los niños, esa vida que expiden a bocanadas.

Vuelvo a casa, tomo una ducha y a las oraciones donde estoy a punto de quedarme dormida, tenía mucho sin correr. Después de cenar subo al internet, Paula y yo intentaremos charlar si la luz nos lo permite. Hoy si hay luz, lo que no hay es un cargador funcional, creo que se ha fundido y el 25% que tengo de batería apenas me da tiempo de revisar un par de correos y cuando Paula se conecta tengo más bien que despedirme, le explico que la tecnología es ahora la que nos la ha jugado.

Me da un mini infarto de pensar en que haré sin computadora, ruego a Dios encontrar un cargador en Bamenda o tendré que buscar uno en Yaundé. Pienso en lo acertado de haber preparado la clase de mañana con anticipación y me preocupo solo por la sesión del viernes en Ndop, espero haber resuelto esto para entonces. Anuncio una despedida temporal al mundo del internet y bajo a dormir.

Cometo el error de ponerme a leer el libro del Che, el cual me había prohibido leer de noche pues me quita el sueño y sucede tal cual, pero que capítulo más bueno, el Che se ha decidido por unirse a la revolución en África, en el Congo. Llega a Cuba y sin despedidas monumentales ni festejos nacionales reparte sus pocas pertenencias, se despide de los suyos, su esposa y sus niños, deja una carta a Fidel que reconozco me toca el corazón, prepara al equipo que lo acompañará en su nuevo proyecto y un mes después está en África, emprendiendo una nueva revolución. Ah este Che tan alentador, empiezo a definir un sentimiento en común con él.

Jueves 12 de Mayo


Termino de preparar la sesión de Ndop de mañana y armo unas carpetas con juegos y dinámicas para los monitores. Justin va para Menthe por lo que aprovecho el viaje y en Mile 4 tomo un taxi para Comercial Avenue. La divina providencia, o como queramos llamarle, me favorece y encuentro un cargador para la computadora, después de un par de tiendas y unos minutos de negociación tengo en mis manos este componente electrónico que me devuelve la tranquilidad tecnológica que se me escapó ayer por la noche.

Compro un poco de tela para una falda que planeo mandarme a hacer, compro un Cereal que tiene finta de Cheerios como el que comía en casa, contemplo un queso en un refrigerador, y digo contemplo porque no tengo 10,000 Francos para comprarlo, estoy oficialmente en banca rota, el gasto del cargador para la computadora no estaba contemplado y me deja sin capital, tengo mis reservas en la tarjeta y Bamenda me demuestra que MasterCard no llega a todos los rincones del mundo, Visa si jeje, ahí para que tengan el dato por si algún día se quieren dar una vuelta por estos rumbos.

Entro a 3 bancos preguntando, en el primero se ríen de mi, en el segundo me dicen – Ashia- y en el tercero me dicen que tendré mejor suerte en Yaundé. Cuento mis moneditas y últimos billetes, me alcanza para unos cuantos taxis más al menos, ya veré con Justin si puedo hacer alguna transferencia a alguna cuenta local o me colaré en el próximo viaje con rumbo a Yaundé.

Después de comer Clara y yo salimos para Misspa y vamos por el camino practicando las canciones. Justo antes de empezar la clase llaman mamá y papá, me da gusto escucharlos, les cuento que se ha resuelto lo del cargador y mi mamá se altera por lo del dinero, me pregunta cómo le haré hasta agosto, le respondo que ya lo solucionaré. Hoy estoy bastante optimista, todo tiene solución, menos la muerte claro está, si encontré queso y un cargador en Bamenda, lo del dinero es más que solucionable.

Los niños van entrando al salón mientras hablo por teléfono y se ríen, es diferente el español pausado y sencillo en el que les hablo durante las clases, a esta conversación cachanilla, de confianza, con frases como ¨ama, tranquila, ya quedo¨ o ¨¿que onda pa?¨, a cada frase o palabra mexicanizada los niños se ríen.

Termina la llamada y comenzamos las clases, repasamos el reloj y unas expresiones de tiempo, unas cuantas preguntas me enseñan de su horario. Los niños en Misspa se levantan a las 5:30am, desayunan a las 6am, empiezan las clases a las 8am, comen a las 11:45 am y cenan a las 5:30pm, duermen sobre las 9pm, ¿se fijan que hay más de 12 horas entre cena y desayuno?

Vemos también los días de la semana, y hacemos una votación sobre cuál es el día preferido, yo les cuento que el mío es el viernes, o lo que el viernes era para mí, no escuela, más adelante no trabajo, inicio del fin de semana, amigos, fiesta, etc. En el caso de los niños, el miércoles gana casi por mayoría absoluta, se lleva 19 votos de los 25 niños que están hoy, les pregunto ¿Por qué es a media semana su día favorito? Y su respuesta me da un flechazo en el corazón, el miércoles hay de comer ¨rice and beans¨ el mejor platillo de estos rumbos.

De vuelta a casa le comento a Clara la anécdota y me explica que aquí la cultura gira bastante en torno a la comida, ya sea una boda, reunión, salida con amigos, fiesta de cumpleaños, o día en general, si la comida es buena, el evento es bueno, dejando de lado cualquier otro criterio, y lo creo, hoy hubo de comer arroz revuelto con pescado y vaya que no me alegro mucho la tarde, pero ese ¨rice and beans¨ de los niños de Misspa me ha hecho reír a carcajadas, opción que escogí por no llorar frente a los niños jeje.

Llego a casa y tengo una sesión de cocina con Sister Mary, me enseña cómo hacer unas galletitas muy sencillas con harina, azúcar, mantequilla, levadura y un poco de sal. Preparamos la masa y subo a casa a hornearla, será el postre de esta cena, coincide con que vienen Mariano y Valery de Bafia, así que será una buena manera de dar la bienvenida ya que tengo bastante tiempo sin verlos.

La primer tanda de galletas sufre mi inexperiencia y se quema un poco, la segunda queda mucho mejor, pero en gustos se rompen géneros, durante la encuesta de salida hubo quienes prefirieron las más tostaditas, por ser más crujientes y otros quienes prefirieron las blanditas, hubo también quienes no las probaron, en un principio no entiendo la falta de interés ante un postre fuera de lo común, preparado con un gusto por el compartir en comunidad, pero inmediatamente me cambio el punto de vista y dejo de lado esas cuestiones culturales-personales que no puedo ni tengo porque resolver, así que en lugar de molestarme como más galletas jeje.

Después de la cenita Mariano y yo jugamos un ping pong más de charla que de juego. Me cuenta de su viaje a España, de las juntas, de haber visto a sus padres y me da un brinco el corazón pensando en el día en que vuelva a ver a los míos. Hablamos del abuelo, y me cuenta sus experiencias en este andar de la vida que a veces nos aleja de los seres queridos, pero la causa es una gran causa, es lo que nos mantiene andando. Que buen cierre de día, una charla en español, en confianza, con una mesa de ping pong algo desbalanceada pero que balancea la diversión.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Día de las Madres

Martes 10 de Mayo

Hoy es el día de las madres en México y desde ayer me dormí pensando en la mía. Me levanto consciente de que faltan un par de horas para poder llamarla y despertarla, pero ya desde aquí le estoy mandando todo mi cariño, mis abrazos y mis besos.

Por la mañana preparo la clase de Misspa y la sesión con los jóvenes, actualizo un poco el blog con ese interesante viaje a Yaundé y tenía la intención de lavar la ropa pero se ha ido el agua, la luz también va y viene, sobrevivo a duras penas con la batería de la computadora.

Justo terminando de comer llamo a casa y despierto a mamá, brinco y grito como loca, Fidelis el cocinero se ríe inmensamente de mi, Camtel me juega el mal rato de dejarme sin crédito, pero pronto entra la llamada de Mexicali. Creo que no hay mañanitas como estas, a kilómetros de distancia, cerca del corazón, escuchando a papa y a Tony cantando y yo por acá haciendo mi mayor esfuerzo, con una cabra cerca que se me queda viendo.

Entre las pláticas se me corta un poquito la voz y papá me regaña, es cierto ando muy llorona estos días, pero no sé, no es que este mal, estoy contenta, pero la nostalgia pega duro cuando escucho sus voces, además con nadie me siento en confianza como para llorar y no soy de llorar sola, me gusta el llanto con compañía jeje.

Pero prometo ser más fuerte, no se vale, no se vale para mamá ni para papá que ande con lagrimeos de cocodrilo, y es que todo está bien, todo es perfecto, estamos lejos pero por poco tiempo, estamos más cerca de corazón que tantas familias en este mundo, ¿Qué razones tengo para llorar? Ninguna realmente, esta wera llorona que se le afloja un tornillo de vez en cuando, ¡disculpen las molestias!

Los postulantes me preguntan porque canto y a todos les presumo que es el día de la madre. Un par de padres le mandan saludos a mamá. Tomo mis cosas, la sombrilla principalmente porque tengo un nuevo plan para evitar tostarme más de lo que ya estoy, y parto para Misspa. Hoy vemos la hora, el reloj y aprenden más rápido de lo que me imaginaba. Me encanta llegar y escuchar sus vocecitas diciendo ¨buenas tardes¨ o ¨ ¿Cómo estás?¨ no deja de sorprenderme la capacidad de los niños para aprender.

Hacia el final de la clase les platico que en México es el día de las madres y les propongo enseñarles un poco de las mañanitas y que las cantemos para mi mamá, practicamos un par de veces y grabamos un videíto casero y de poca calidad en pixeles jeje, pero lleno de amor, de esperanza, de fe, más tarde lo subiré para mamá.

Vuelvo casi corriendo a Futru pues se me ha hecho tarde, al llegar a la carretera tomo una moto y justo cuando estoy llegando a casa vienen las 4 chicas de Mbelewa, Stephanie, Marie Ángel, Beltine y Magdalene, quién es mamá también, la felicito y se ríe. Nos pasamos las siguientes dos horas y media planeando, entre llenar formatos, pensar en manualidades y juegos se nos pasa el tiempo volando, hoy no han venido otros jóvenes pero creo que la sesión ha sido muy provechosa, sobre todo porque en Mbelewa será el primer año que se hace un verano con niños y hay que dedicarle tiempo.

Siento a las chicas nerviosas y les pregunto qué les preocupa, me cuentan que nunca habían organizado de esta manera, estaban acostumbradas a que los voluntarios de otros años, los de SETEM de España, organizaban todo y ellas solo apoyaban, además es apenas su segundo año. Les explico que la idea es que aprendan a hacerlo ellas mismas, que no necesiten de nadie, que los próximos años los voluntarios sean el apoyo, no la dirección, les parece bien la idea y me piden que practiquemos muchas manualidades que es lo que más trabajo les cuesta, por lo que quedamos en la primer semana de julio hacer todas las manualidades que hayamos planeado estos días.

Se marchan y en lo que termino de limpiar el salón dan las 7 para las oraciones. Durante la cena platico con Justin, tengo cerca de dos semanas sin verlo, le comento que hay mucho que platicar, sobre todo esto de los veranos y agendamos una junta informal después del desayuno.

Subo inmediatamente a internet pues espero ver a Paula, un par de postulantes me preguntan a donde voy con tanta prisa pues normalmente después de cenar platicamos un rato en la cocina mientras lavamos los platos, grito ¨I have a date with Paula¨ y se mueren de risa.

En el mundo del internet me encuentro a mucha gente bonita, a mi posholata, recién estrenada como mamá, mi timotina, mi madre postiza, el Marco, el maestro de maestros Fabián, Erasmo, el cumpleañero del día Shava, Claudia y Rosita. Entre pláticas y risas subo el video de mis niños y armo un álbum de fotos de la familia, un detallito veloz para levantarle los ánimos y las sonrisas a esta familia Lara Zorrilla que está algo apachurradita por el abuelo Lara, pero que seguimos unidos, contentos, con unas ansias de vernos, pero rompiendo las barreras de la distancia y la espera con amor.

Cuando está por conectarse mamá para ver el videíto de regalo se va la luz, que berrinche me da, que coraje jajaja me la ha jugado Bamenda una vez más, pero pronto llama por teléfono y chillamos juntas jeje, platicamos un poco más del día, de las notas lindas, las difíciles y lo que viene. Me despido de ella sintiendo que la tengo en el cuarto de alado, que chistoso es el corazón humano, es capaz de transformar cada sentimiento en dos segundos, pasé de la añoranza, de la soledad, a una satisfacción inmensa, con el corazón contentote, en tan solo una llamada.