Sábado 23 de Abril
Hoy paso la mañana traduciendo, enviando correos y buscando como conseguir los sacapuntas metálicos que quiero para las escuelitas de aquí. Para la misa de vigilia voy a Mandah, la procesión con las velas es espectacularmente bella esta noche que comienza a lloviznar.
Cuando estamos tomando nuestros asientos un señor llega y mueve a una señora que está sentada a mi lado con su bebé, ¿Por qué la mueve? Simple y sencillamente porque quiere sentarse a mi lado, a mi me enfurece y le pido que se mueva para cederle mi asiento a la señora, la gente alrededor nos observa pues he alzado un poco la voz, el hombre se toma el atrevimiento de cerrarme el paso para salir y me dice ¨no, you stay¨ y veo como la mujer con el bebe en un brazo y la vela en la otra comienza a tomar su bolso, con toda la pena del mundo, por la gente que nos observa y David, paso usando la fuerza y salgo de la banca, al hombre no le queda de otra más que recorrerse y a la mujer le digo que se siente, y busco un sitio en una banca enfrente para mí, la gente alrededor observan pasmados.
Comenzando la misa se va a la luz pero no estamos en penumbra, las velas de todas las personas crean un brillo dentro de la Iglesia bellísimo, al fondo Moses canta una oración y afuera la lluvia pareciera que le responde. Es un momento lleno de paz, de esperanza, de luz.
La homilía más adelante habla precisamente de eso, de un ciego que al volver a casa por las noches cargaba una lámpara, no precisamente para ver, si no para que la demás gente lo viera y no chocaran con él. Un día un señor choca con él y el ciego molesto le pregunta que si no ha visto la luz de la lámpara y el hombre le responde que la lámpara está apagada. La reflexión que da Moses es perfecta para la ocasión, nos recuerda a todos como en la vida habrá siempre momentos de luz y de oscuridad, y lo más normal es que en la oscuridad caigamos, tropecemos, perdamos el rumbo y la fe, pero ante todo debemos recordar, que la lámpara la tenemos, es cuestión de volver a encenderla, ser luz en nuestra vida, en nuestras familias y en nuestra comunidad.
Mis momentos de oscuridad son las noches, o los momentos de soledad, es cuando me alcanzan miedos tontos, dudas y la debilidad que se siente al añorar un abrazo o una charla entre amigos, pero entonces pienso, que vendrá un mañana, vendrá una reunión con jóvenes o clases con los postulantes o niños, que viene el verano, que viene el plástico para el biodigestor, que vienen tantas y tan buenas cosas, entonces los 5 o 20 minutos de oscuridad, se vuelven nada, apenas un parpadeo y estoy de pie, siento luz de nuevo y sigo adelante.
Hoy les deseo lo mismo a todos, que dejen de pensar en la oscuridad, que ahí no se encuentra la salida tan fácilmente, que en cambio recuerden que tienen la lámpara, la enciendan, y entonces sonrían ante las oportunidades y lo bello que tienen, y lo que está por venir, pues eso es la fe, la fe en un bello porvenir.
Durante el ofertorio pasan señoras con racimos de plátanos en la cabeza, no grandes, inmensos, también llevan un par de gallinas, sacos de arroz y papaya, es como si pasara la Comercial Mexicana desfilando frente a mis ojos, todas las señoras van con su atuendo típico, conjunto de blusa y falda larga, de telas de flores o de aniversarios de algún evento y los sobreros amortiguadores que se ponen antes de cargar las cosas a la cabeza, van bailando, moviendo las caderas, los brazos, las piernas, impresionante el equilibrio.
Al salir de misa la fogata donde hemos encendido las velas sigue un poco prendida, los jóvenes del coro sacan los bongos y la marimba y empiezan a bailar, se les unen niños, más jóvenes y una que otra señora, todos bailan en círculo alrededor de la fogata, no hay luz en la calle, solo las estrellas, no veo ni reconozco las caras, solo las sonrisas y las manitas de unas niñas que me invitan a bailar, de pronto estoy en el circulo y voy junto con todos bailando a como mi ritmo alcanza, el de ellos es mucho mejor obviamente.
Quisiera quedarme la noche entera pero hay que volver a casa, cuando terminan de subir las ofrendas al coche partimos para Futru, donde nos espera una tranquila cena en comunidad, llena de charlas y de experiencias pues cada Padre platica como ha ido su misa, sobre los coros, las ofrendas y uno que otro error de desafinación al cantar o de los acólitos al no tener el altar listo.
Es tan chistoso escuchar todas sus anécdotas, siempre había visto las misas y a los padres como un evento perfecto, sin errores ni fallas, aquí me encuentro con que fallan también, por más que se pasen la mañana entera practicando el canto, desafinan, se les cae la copa o se queman con la cera, es tan chistoso verlos reírse de sus errores y al final compartir una rica sandía, deseando a todos que la misa de Pascua salga mejor.
Domingo 24 de Abril
¡Que gozada de Pascua! Las Calasanzias y yo vamos a pie a Starlight, una hora de camino, pero el cielo está un poco nublado permitiéndonos no sufrir tanto el sol en la cara. Llegamos a la misa que es en lo que normalmente sería el comedor de los niños. El edificio está hecho de bloques de cemento y el techo de madera, no hay entretecho por lo que se ven directamente los barrotes.
Esta misa es diferente a la de ayer, los jóvenes de Starlight cantan más, bailan mucho más. Hoy además hay bautizos, las 10 personas bautizadas van desde los 8 años hasta una señora de edad avanzada, aquí algunas familias no bautizan a sus hijos de chicos, los dejan crecer y que ellos decidan ya que son adultos, algunas personas entonces se vuelven católicos, otros presbiterianos, testigos, etc.… pues no hay precisamente una formación religiosa en casa, solo se siguen las tradiciones de las tribus.
Al terminar la misa caminamos un poco más y volvemos con Justin que está en Mbelem, a unos 20 minutos. En casa la comida es abundante, está toda la comunidad reunida, la prima de Justin y yo. Hay de menú, ensalada, arroz, pollo, cerdo, Achú, plátano frito, pastel, sandía y bebidas, todo un banquete.
Tomo un taxi y llego a Mile 3. Ando un poco y conozco a la familia de un David, 3 hermanas y un hermano, su otro hermano mayor esta en Senegal, estudiando el 2do año de filosofía. La casa es similar a las de los alrededores, paredes de adobo y el suelo también, tienen una televisión, una sala y un comedor. Inmediatamente nos sirven de comer, por más que insisto en que ya he comido antes aquí es como un insulto no aceptar la comida de la gente, por lo que pruebo el plantane.
Después de disfrutar la comida partimos a casa de una amiga de Celestine, donde de nuevo nos sirven de comer, pasa que hoy es pascua, entonces de por sí ya hay banquete en cada casa. Aquí nos ofrecen espagueti, uno de los mejores que he probado, pan y plátano frito, también hay vino y un refresco de sabor. Nos quedamos un rato platicando con la chica, sus dos hermanas y su madre. Hablamos de las escuelas, de los estudios, les cuento un poquito de mí y ellas de su familia, el papa no lo veo por ningún lado.
El resto de la tarde caminamos por los alrededores. David me platica de lo que le gusta, del futbol, de su vocación. Más tarde cambiamos lugares y ahora platico con Celestine, cuenta de su familia, del divorcio de sus padres cuando pequeño, de que su padre no apoya su decisión de entrar a los escolapios. Extraña mucho a sus amigos y a su familia, extraña la vida que tenía antes pero siente que ha tomado la decisión correcta, aunque le resulta muy difícil.
Le recuerdo que la vida cristiana es un constante sacrificio, sufrimiento, buscando el bien del prójimo, buscando ser felices también, es un ir y venir, es un viacrucis diario, y que haga lo que haga, sea sacerdote, banquero o granjero, siempre extrañará algo, añorará algo o buscara algo más en la vida, porque esa es la naturaleza del ser humano.
Es hora de partir, voy tarde a casa, debía estar a las 7:15pm para la renovación de votos de la comunidad, llego 7:30, pues a pesar de que hemos partido tarde, el primer taxi que tomamos nos baja a mitad del camino pues decide bajarse a tomar algo en un bar y encontrar un taxi vacio en domingo de pascua a esas horas no es nada sencillo.
Al llegar a casa los padres me reclaman muy paternalmente que he faltado, me dicen que me esperaban y hasta habían preparado unas líneas especiales por mi presencia, mi corazoncito se infla de gozo, me siento mal además, siento que les fallara como si llegara tarde con mis padres en México, hoy me siento totalmente en familia, en esta mesa de comunidad.
Lunes 25 de Abril
Adiós cuaresma, adiós viacrucis diario, ¡hola clases en Starlight! El domingo nos han cambiado el horario, la clase será a las 7:45am en lugar de las 8:15am originales, pero sabe bien la hora, sabe bien volver a ver a los niños, algunos de los cuales vi en la misa de domingo, hoy me reciben esta mañana de cielo despejado con una sonrisa casi tan grande como las montañas al fondo del colegio.
Hoy hablamos de los cambios, del mundo y en nosotros como personas, cuando participan hablan del cambio en países desarrollados, de nuevas tecnologías, cuando les pregunto de cambios en su país, en su comunidad, no tienen mucho que opinar, solo de pensar que el presidente aquí lleva 30 años, entiendo que la palabra cambio no sea algo normal en esta cultura, sobre todo en Bamenda, donde muchas mujeres aún llevan la vestimenta tradicional y los hombres representan el concepto de machismo mejor que en México.
Después de la clase tengo sesión con las Novicias y Postulantas Calasanzias, Martha la superiora, me ha pedido que les de clases de juegos y dinámicas, además de ayudarle a planear el campamento que harán la 2da semana de Agosto en Menthe, con alrededor de 100 niños, durante 5 días.
La sesión con las Calasanzias es buenísima, pasamos dos horas primero presentando a los Cachiveranos, el modelo educativo, los valores, etc. Luego pasamos a hablar de los niños con los que trabajaran, las edades, las diferentes actividades acorde a las edades y comenzamos a ver los objetivos que se quieren cumplir este verano. Las postulantes y novicias Calasanzias necesitan de esto tanto como los Postulantes en casa, ambos se dedican a niños, la diferencia es que ellas si lo entienden, desde el día uno, y me preguntan, me comentan, toda la sesión se vuelve tan enriquecedora, por una actitud tan dispuesta.
Después de comer partimos a Kumbo, a conocer el sitio donde construirán el nuevo Noviciado. Yo voy meramente por paseo local y a saludar a Pedro. Llegamos por la tarde, con el cuello y la espalda un poco descompuestas, con todo y que gracias a la lluvia el camino es más sencillo de recorrer, menos polvo y tierra suelta, pero aún con eso, el relieve hace lo suyo.
En Kumbo no hay luz cuando llegamos, así que me ocupo en llamar uno por uno a los jóvenes para recordarles de la siguiente sesión de monitores, el próximo martes. Pedro y yo hacemos intercambio de películas, me encuentro con que tiene un par del CHE y me vienen perfectas pues me estoy devorando el libro. La cena es completamente a oscuras, no hay arroz, como un poco de plantane y logro hacerme más tarde un café.
Martes 26 de Abril
Con escasas horas de sueño me levanto a la misa, después de un baño de agua fría, Kumbo aún no me regala una bienvenida con luz o agua caliente. Durante las primeras horas de la mañana se ocupan en juntas de Itaka, yo escribo y leo la revisa de la BBC de África, me impresiona al enterarme de todos los países que tienen Dictaduras en este momento en África, Camerún con 29 años, pero están también Muammar Gaddafi en Libia desde 1969, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo en Guinea Ecuatorial desde 1979, José Eduardo dos Santos en Angola desde 1979, Robert Mugabe en Zimbabwe desde 1980, Omar Hasan Ahmad al-Bashir en Sudán desde 1989, Idriss Déby en Chad desde 1990, Meles Zenawi en Etiopia desde 1991 y el del momento Hosni Mubarak desde 1981 en Egipto, a mí se me hace increíble pensar en que haya gente con más años en el poder que yo de vida.
Ya no pienso en los derechos civiles, en las constituciones, en los abusos de poder, manipulación de leyes, mercados y masas, es una realidad muy por arriba de mi comprensión, de mi entendimiento, es como si fuera el Porfiriato, pero más sanguinario, largo y desesperanzador.
Volvemos a Bamenda sobre las 11 y llegamos directo a comer. Pedro y yo hacemos planes para salir a Comercial Avenue, el trae sus pendientes de compras y yo los míos, la compañía es muy agradable en estos casos, pues el compraría solo en Kumbo y yo sola en Bamenda, pero ya juntos la tarde se disfruta mejor. Cambio dinero y pongo crédito en el Camtel que el muy chistoso decidió quedarse sin crédito justo cuando hablaba con el abuelo Lara después de comer, lo escuché bien, me confesó sentirse cansado, pero su espíritu sigue fuerte.
Al volver a casa apresuro el paso para las oraciones, tomo el librito del evangelio diario que me ha dado Paula y me actualizo, tenía desde el 11 de Abril sin leerlo, me da risa como en un par de días me coincide muchísimo el mensajito del librito, basado en el evangelio del día, con lo que he vivido ese día.
Después de cenar Pedro y yo vemos el inicio de una película y tomamos un té, mientras seguimos la plática de la tarde, sobre como la diferencia de culturas se aprecia también en las conversaciones, igual me pasa en Bamenda, pocas personas son para charlas profundas y de temas que no tengan relación eclesiástica.
Le digo a Pedro que me siento como una paralítica mental, sin poder hablar de libros o películas, o teatro y danza, mucho menos de leyes, sociedades, derechos de la mujer, pero entiendo, Pedro lo entiende también, no se puede pedir lo mismo de todas las culturas, o de todas las personas, ni en tu mismo país, ciudad o familia.
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