Jueves 7 de Abril
Hoy no me entero de que día es hasta que felicitan a Pascal por su cumpleaños, hoy cumple 26, es el más grande de los postulantes, el más bajito en estatura. Después de la misa pregunto la fecha y caigo en cuenta de que hoy cumplo 3 meses en Camerún.
3 meses que se han pasado rápido al inicio pero este último más lento. El folder de fotos y videos ya tiene 17Gb de momentos retratados, de anécdotas, de historias, amistades y enseñanzas que durarán por siempre en mi mente, en mi persona y en la de todos aquellos que se toman un ratito para leerme. El diario lo he partido en dos documentos empezando Abril pues el otro ya era demasiado pesado, 177 páginas y 100,030 palabras de lo vivido hasta el último día de Marzo.
Ya no tengo problema con la comida como al inicio, ni con los mosquitos o bichos locales, no me asusto si me pasa un ratón por el pie mientras me preparo un té por las noches, tampoco me da asco el reino de las cucarachas que hace fiesta en la cocina cuando se apagan las luces.
No me preocupa si tendré agua caliente o si la luz se irá durante la cena, tampoco me quita el sueño que no paré de llover en toda una noche y mi ropa recién lavada se quede húmeda. No recuerdo lo que es verme en un espejo de cuerpo completo, me basta verme a los ojos y mientras mis ojeras no expresen agotamiento emocional todo va viento en popa.
Trato de no recordar a lo que sabe una lasaña de mi mamá o un suflé de papas, trato de no extrañar demasiado mi cafecito del slow down, trato de no fantasear con tomarme un vaso de leche fresca o manejar ese Sentra del 94 que aquí sería último modelo. Trato de no pensar en esas delicias de la vida que se volveré a probar en unos meses más, se que existen y eso me mantiene la fe y la esperanza tranquila.
Se me olvido el ruido de un aire acondicionado, se me olvidó el ruido del Nextel, palabras como urgente, eficiencia, eficaz, presentable y posible han adquirido un nuevo significado. Conceptos como amistad, familia, amor, compañía y comprensión me alegran los momentos de soledad y soñar con un mundo mejor, aún cuando lo que me rodea parece estar apenas entendiendo el concepto de ¨mejor¨, me ayudan a dormir.
Hoy se me hace eterno el tiempo que me falta aquí, la agenda está llena hasta los fines de semana y aún así creo que no me alcanzará hasta donde alcanzan mis ganas de compartir, de poco en poco transmitir lo que conozco y esperar que alguien se quede con algo nuevo, en 5 minutos de charla en una banca o en 2 horas de sesión ya sea con jóvenes, postulantes o niños.
Hoy me siento en la cama de este cuartito de retiro y me doy cuenta que la distancia con mis seres queridos la mido en cariño, por lo que no estoy lejos, no me siento del otro lado de un Atlántico ni mucho menos fuera de México, traigo todo lo que ocupo conmigo, mi familia, mis raíces, mis amistades y mi autoestima, mi fortaleza mental, pues las piernas aún se me cansan después de una larga caminada, y mis manos que el otro día observaba algo resecas y con las uñas un poco sucias, el esmalte viejo y cueritos en las orillas, pero con ánimos de seguir escribiendo.
Una buena amiga me ha escrito el otro día, se topó con el blog y se sorprende. Dice sentirse conmigo al leer, siente como se transporta con cada línea o experiencia descrita, por ella y todos los que se sienten así me siento acompañada, no estoy sola ni lo estaré, aún cuando noches como la de Bafia me toman en curva, se que Dios y ustedes están conmigo, se qué El me va marcando el camino y los pasos que doy y decisiones que tomo las baso en amor, en mi intuición y buscando el bien. Hasta hoy ha funcionado.
Durante el desayuno Justin me escucha, mis reflexiones, mis ideas, propuestas y acuerdos. Vuelvo al cuarto a trabajar y más tarde salimos a comprar sodas para festejar el cumpleaños de Pascal en la comida. Aún en silencio la hermana que dirige el seminario, una mujer Inglesa de edad avanzada, canta el happy b-day con su particular acento, los postulantes solo mueven las manos. Hay un pan que en teoría es como un pastel, sin betún ni nada por el estilo, y lo saboreamos con una coca cola. Ayer por la noche la hermana ha escuchado que extrañaba el espagueti con carne molida y hoy me traen un plato especialmente hecho para mí, Justin me desea felices 3 meses y que los próximos sean aún mejores y yo le digo que mientras haya arroz y papaya de postre todo estará bien.
Estas últimas semanas nos hemos vuelto muy buenos amigos, creo que encuentra en mi alguien con quien platicar fuera de la comunidad, un punto de vista diferente al de un padre o una religiosa, le divierten mis bromas y expresiones ¨libertinas¨ como las llama el, pero le da gusto que tenga la confianza de hacerlas.
A mí me reconforta mucho la amistad también, es como mi papá aquí y además se parece mucho a papá, es aventurero, le gusta la naturaleza, aguanta largas horas tras un volante, come bien y disfruta del futbol y una buena cerveza de vez en cuando, siempre está pensando en cómo mejorar lo que le rodea, ya sea dando un sermón con tintes de revolución social o abriendo una fundación para micro créditos para jóvenes.
Charlamos de Europa, de México, de la teología de la liberación, educación, música y problemas sociales, nunca se nos acaba el tema, nos burlamos de los pensamientos retrógradas y de los que creen que África tiene jirafas y elefantes en cada esquina, si supieran que lo que hay en cada esquina son puestecitos de sombrillas donde te venden plátano o maíz frito y te recargan el saldo del celular.
Acabando de comer partimos a Bamenda, vamos con prisa pues a las 3pm tiene una plática con los jóvenes que han hecho un retiro en Menthe, me deja sobre la carretera frente a la entrada a Futru y subo con la mochila a cuestas, me siento tan turista con ella.
Hoy no hay oración en comunidad pues los novicios están en la capilla con misa por su retiro. Le llamo a Emilio para decirle que ya estoy en casa y cenamos juntos, también están los novicios junto con Romeo y Andrew, la luz se va y me rio pues se escuchan los cubiertos de Emilio quien tiene un gesto increíblemente dulce, hoy toma un paquetito de galletas Parle, las más conocidas y adquiribles aquí y me lo da, ¨felices 3 meses¨ me dice. Saboreo las galletas como si fueran un pastel del Dairy Queen con mi té calientito.
Viernes 8 de Abril
Hoy es día de peregrinación, inauguran una iglesia en Jaumbe, arriba de la montaña. Toda la gente parte a las 5:30am de una zona delante de Futru, son 3 horas de camino pasando por monte hasta la entrada del camino de terracería, donde es media hora más para llegar al viacrucis y la Iglesia construidos.
Partimos a las 7am de Futru en coche y andamos solo la parte de terracería. He traído una blusa blanca de manga larga porque me sospecho el Sol me hará justicia y atino, a los pocos minutos estoy sudando. El párroco de Ndop, Cosma, me ha pedido que le grabe un video del viacrucis y hoy traigo su cámara de fotos Sony, me siento turista. Me quedo sola rodeada de los miles de peregrinos que ya llevan cerca de 3 horas andando, vienen algunos de ciudades como Kumbo, y al llegar a Bamenda han comenzado a caminar.
Tomo las primeras fotos y videos de la gente andando y mi brazo se declara inadecuado para la labor de fotógrafa. A la media hora me encuentro a Clara y a Odette, gracias a Dios, comenzaba a engentarme y por salir a prisas de casa no tomé ni una botella de agua. Nos unimos a uno de los grupos que está por iniciar el viacrucis, hay tanta gente que no todos lo recorren al mismo tiempo, se hacen grupos según parroquias o gente que coincide simplemente en la 1era estación.
El viacrucis es un camino en cementado yendo monte arriba, lo había conocido hace unas semanas cuando visitamos Lake Awig con los Postulantes, desde aquella vez me pareció bastante bello, muy bien construido y diseñado, cada estación es una mini casita con la representación de estatuas a color tras una vitrina. La vista alrededor es impresionante, las montañas nos rodean y apenas se va levantando la neblina mañanera. Hoy sigue siendo igual de bello el panorama pero algo difícil de apreciar, a primera vista calculo cerca de 2,000 personas, pero siguen llegando por montones.
Recorremos el viacrucis donde me entero de poco, además de que me queda lejos la persona que lo dirige, no traigo un librito de oraciones ni nada por el estilo por lo que me dedico a grabar y a tomar un par de fotos, cuando recuerdo algún canto lo tarareo un poco. Clara y yo vamos platicando de tanto en tanto, me sorprendo de ella, a sus 60 años y después de 3 horas de camino aún tiene aliento para platicar, yo llevo apenas una hora andando y se me entrecorta la voz.
Después del viacrucis tomamos un descanso y Clara me comparte medio pan con atún que ha traído y agua, no sé que hubiera sido de mí con el café que tome por desayuno. Observo y a los alrededores sobre sillas en medio de árboles hay muchos sacerdotes confesando, cada uno con su línea de personas, decido que es un buen día para confesarme.
Después de esperar una hora en fila me llega el turno, tomé un poco los tiempos y la media anda por los 10 minutos entre persona y persona, no sé que tanto confesarán. Me siento y le digo al padre que seré breve y se ríe. Es un Padre blanco, me dice ser Irlandés, lo escogí a él simple y sencillamente por ser blanco seré honesta, porque se asemeja a lo que estoy acostumbrada y con quien presentí me sentiría con más confianza y así lo fue.
Regreso con Clara y me dice ¨se te ve la aureola¨ y le creo, me siento más ligerita, todo es mental y lo sé, pero precisamente por eso, mi mente está tranquila. La misa comienza sobre las 11am y el conteo veloz me sugiere una cifra de 4 mil o 5 mil personas, entre las reunidas en las colinas alrededor de la Iglesia, los que siguen sobre el camino en cementado del viacrucis y los que siguen llegando del camino de terracería.
Contra todo pronóstico de organización de masas, las ofrendas y la comunión salen bastante ordenadas, la gente se levanta lentamente del pasto, detrás de los árboles o escalones donde se encuentren y se acercan a alguno de los 15 sacerdotes que están hoy por aquí, comulgan y vuelven a su sitio, todos respetando el sitio del vecino y las pertenencias también.
La última media hora de la misa son anuncios, a Clara y a mí nos entran ganas de explicarle al Obispo que hay gente despierta desde las 4am y andando desde las 5:30am, ya son la 1pm y es hora que no termina la misa. La bendición la vienen dando a la 1:30pm y emprendemos retirada.
Mucha gente se ha ido antes y aún así el camino está lleno. Entre las motos, los coches y la gente es un caos bajar, poco falto para que una moto se llevara mi pie de paso. La clave es andar al mismo ritmo que todos y mantenerse en las orillas. Cuando encuentro el carro de Justin me despido de las Calasanzias y 5 minutos después partimos a Futru, comemos sobre las 3:30pm, hoy solo hay arroz y frijoles, pero estoy tan cansada y acalorada que ni el hambre me afecta.
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