viernes, 4 de febrero de 2011

Un par de días sin internet

Martes 1ro de Febrero

Es oficial, los Mumuts me han declarado la guerra, son una especie de mosquito muy pequeño, imperceptible, que me ataca a todas horas, cuento ya 15 piquetes en mis piernas y 4 en mis brazos. Hoy eh decidido usar pantalones largos una buena temporada, aunque implique lavar ropa más pronto.

Durante el desayuno la discusión iniciada el día anterior con Diodoné aumenta cuando Clau busca hacerle ver su error y el por el contrario explota y mantiene su terca posición. Clau trata de explicarle que no debería considerar como una ofensa el uso de una figura metálica abstracta de San José de Calasanz para sostener la puerta, Moses le dice un poco en broma que deberá de repetir el año de Teología, esto lo pone más furioso, se levanta de la silla y coloca su metro y ochenta de estatura frente al 1.60 de Claudia, el se ve más pequeño de espíritu, continua el intercambio de posturas y maneras de pensar. Cuando no da para más la conversación Diodoné comienza a decirnos: ¨I´m finish¨ como corriéndonos de la cocina. Más tarde Moisés termina de mediador y se disculpa conmigo por la actitud de Diodoné.

Ignorando el acontecimiento nos dedicamos a grabar un par de videos caseros para mostrarles nuestra casa y alrededores. Durante la comida ignoramos maestralmente a Diodoné, el ambiente se siente pesado, hoy no estamos riendo ni generando risas como de costumbre, estamos marcando nuestra línea.

A las 3pm hemos acordado ir a casa de Fidelis, el cocinero, quien vive a 15 mts de la entrada a nuestros cuartos, en una casa de ladrillos de adobe local, techo de lámina y barrotes de madera como estructura principal. El camino para llegar a ella es una sencilla bajada de tierra y su puerta una cortina. Entramos y nos sentamos en la sala del peculiar estilo local, probablemente comprada en los alrededores.

Aquí hay muchas mueblerías, por así llamarles, se ven camas y salas por todos lados, construidas completamente a mano, entre una y otra por las calles se puede ir apreciando el proceso, como comienzan con la estructura de madera, luego colocan las partes laterales que previamente han rellenado y forrado, por último los detalles. Los estilos son variados, desde telas con diseños locales, muchos colores vivos y formas naturales, hasta modelos 70teros, un solo color, liso, tela brillosa, rosas, o blancas y con un par de botones negros localizados al centro.

Fidelis tiene una sala chica pero cómoda, saca un par de fotos de su boda y nos las muestra, unas muy bien tomadas, otras con más potencial de mejora, pero todas con ese toque del lugar. Invitadas con vestidos muy llamativos y los hombres de trajes impecables.

Fidelis y su esposa sonríen poco en las fotos, me confirma mi teoría de las sonrisas, aquí poca gente sonríe, yo pensé de los primeros que era por falta de felicidad o molestia, pero al ver que Fidelis no sonríe ni en su boda y después de recibir una respuesta afirmativa ante mi pregunta de si estaba contento ese día, declaro oficial mi hipótesis de que la gente no sonríe no por falta de felicidad, si no por falta de costumbre, de cultura, no sé si aún arrastren sentimientos de épocas de la colonia o será que mi color de piel no les inspira una sonrisa, pero veo que solo las intercambian con gente conocida, entre muy buenos amigos o ante un muy buen chiste, no con un buenos días, mucho menos con un cruce de miradas a plena calle.

Al terminar las fotos nos muestra el video de su boda, la calidad de las imágenes, el sonido y las animaciones me causan una risa interna que debo esforzarme por controlar, es como ver una boda de hace 10 años, cuando se caso este pasado Diciembre, más tarde Claudia me comenta que ah pensado lo mismo, reímos sin parar.

No eh soportado ver el video de una boda completa, con todo y que la han reducido a 1 hora de las originales 2, me quedo dormida en el sillón y despierto a ratos.
Cuando despierto observo para entretenerme, observo la puerta de madera sencilla, sin mucha decoración ni un barniz de protección, las paredes con el cemento y un par de telas de encaje haciéndola de papel tapiz, el suelo me sorprende parece duela, observo dos veces y descubro los relieves del suelo cubierto por un plástico imitación duela. Una estufa y zinc sencillos, una alacena verde pequeña, da el toque final de austeridad y humildad, muy al estilo Fidelis, aun con ello, saca una botella de Coca-cola y un paquete de galletas que nos ofrece, me enternece, la galleta me alegra.

El resto del día nos transcurre entre películas, charlas y reflexiones. Por la noche cuando menos lo esperábamos ha venido Diodoné a disculparse, no sé si habrá entendido el punto o solo le habrán llamado la atención. Sus disculpas se oyen sinceras, pero no veo su rosto, el cuarto esta oscuro pues veíamos una película, agradezco que no vea el mío pues no proyecta convencimiento aún, la línea de la confianza y el respeto se fractura fácilmente, una disculpa es solo el 1er paso, el reconocimiento del error, pero no hay manera de que borre la grieta generada, se debe trabajar más para ello.

Miércoles 3 de Febrero

Como ya comienza a ser costumbre nos cambian los planes en pleno desayuno, la clase de español se adelanta por lo que en lugar de partir al Mercado preparamos la clase, esfuerzo innecesario, hoy los postulantes están peor que nunca, rebeldes, desganados, desobedientes y peor aún desafiantes.

No quieren formar parejas y practicar un dialogo, no quieren escribir, jugar con la pelota a manera de dinámica de aprendizaje, nada. Innocent desquicia a Claudia y dos minutos más tarde a mí también por lo que le pido que abandone el salón, me ignora y se lo repito hasta que lo hace, jamás había sacado a alguien de un salón, no sé siente bien, pero es necesario, recuerdo las veces en que me han sacado a mi mis maestros, durante la preparatoria y aún un par de veces en la Universidad, generalmente por excederme en mis conversaciones. El resto de los postulantes se quedan un poco pasmados, a Claudia le comentan que no se saca a los estudiantes del aula, Clau y yo concordamos en que los alumnos tampoco tratan a sus maestros como ellos nos han tratado hoy.

Alex hace berrinchitos de mujer en plena etapa hormonal mensual, me da una risa interna, hace unos días hacía hasta lo imposible por hacerme reír, platicábamos, se sentaba junto a mí a la hora ver una película y hoy me trata como si estuviéramos en un proceso de divorcio.

Terminamos la lección antes, les dejamos harta tarea y el anuncio de un examen para la próxima clase, Damas que tenía un minuto de haberse burlado de la facilidad de las tareas, ahora se queja por la proximidad del examen. David me pide que hagamos una clase de revisión previa al examen, me rio y pregunto: ¿Cuántos años tienes? , me responde – 20. Vuelvo a reír y le digo: Desde que tengo 16 no hay clase de revisión, arréglenselas.

Preparamos el examen, bastante considerado y bajamos a comer. Tragedia local, no hay ensalada, lo que equivale literalmente a la mitad de lo que como, por lo que hoy solo como arroz. Me animo a probar el ACHU, una masa de consistencia similar a la de las tortillas, pero hecha de nueces, no me convence del todo por lo que sigo con el arroz. Hace unos días eh probado el FUFU, misma consistencia, pero hecho de maíz, me sabe a cemento y necesito de un vaso de agua para terminar de pasarlo.

Terminando de ¨comer¨ partimos al Mercado pues debemos recoger el vestido que nos hemos mandado a hacer, de camino a Center Bowl, el punto sobre la carretera donde acostumbramos tomar el taxi, nos encontramos a Drakke, es un chico delgado, de estatura baja, bueno es más bajo que yo jeje, suele venir mucho a la biblioteca de la Iglesia a estudiar, historia, literatura y geografía. Nos ayuda a conseguir un poco de cambio para el taxi en las tiendas de los alrededores y decide ir al mercado de una vez con nosotras, tomamos el taxi juntos y nos despedimos al llegar a Comercial Street. Es sábado iremos con él y su hermana a escalar una montaña.

Al llegar con la costurera nos informa que le ah dicho al Padre Marcel que el vestido estaría hasta mañana, me da un derrame cerebral, la comunicación aquí sigue en la época primitiva, llegaría más rápido una paloma con el mensaje atado a su patita, partimos rumbo al mercado a suplirnos de atún y aprovecho para darme el lujo de comprar una sopa de vaso y una de espárragos, instantáneas ambas.

Volvemos a casa preparamos el atún y vemos una película mientras comemos, nos llena de energía, nos restaura como una buena taza de café después de una desvelada, las proteínas se sienten inmediatamente en mi cuerpo, todo mi yo despierta, ya no tengo sueño ni estoy cansada.

Salimos a la hora del deporte, dar las vueltas acostumbradas al campo, que hoy de nuevo esta lleno por un partido de futbol, y se pueden sentir las miradas tras miradas a casa paso. Terminando con el campo jugamos nuestro particular Ping-Pong que consiste en no seguir las reglas y hacer cualquier cosa por que la pelota siga viajando de una punta a otra del cuarto o de la mesa, cuando eh intentado jugar así con un postulante se ah reído de mí y me ah hecho jugar siguiendo las reglas, trato de explicarle que el punto es divertirse, no entiende el punto y yo le pierdo lo divertido al juego.

Las baterías del atún se acaban rápidamente y en las oraciones no puedo ni mantenerme en pie, la cena es un suplicio, siento el cuerpo como atropellado y descubro mis piquetes llenos de agua e inflamados. Después de la cena editamos los videos caseros y risa tras risa me distraigo de mis dolores y molestias corporales, estoy lista para dormir y me sorprende una repentina necesidad de ir al baño, ahí se va el resto de mi atún.

Jueves 3 de Febrero

Hoy no me levanto a las oraciones, el resto de la noche me eh levantado a terminar de limpiar mi tracto digestivo, no por voluntad propia claro, por lo que cuando suena el despertador a las 5:40am mi cuerpo decide no mover un solo musculo.

Después de desayunar el delicioso primo hermano lejano del Chococrispi que hemos comprado ayer y una buena taza de café subimos a conectarnos y trabajar un poco. Cuando estoy tratando de subir los videos caseros al internet este decide abandonarnos, adiós facebook, Hotmail y los correos que pensaba contestar, adiós conexión con las Américas. Decidimos trabajar en la planeación de las sesiones con los jóvenes que ya deben comenzar esta próxima semana. Hemos planeado la idea central, los temas que veremos, juegos, manualidades, etc. la luz decide abandonarnos y damos por terminada la hora del trabajo.

De camino al cuarto me encuentro con Ana, la señora que lava la ropa de los Padres, sábanas y etc. Ella también se ve molesta por la ausencia de luz, tenía pensado planchar, me pregunto qué hará ahora pues la lavadora tampoco es una opción.
Ana es Madre de un Novicio, el 2ndo año en la formación, así se llaman después de Postulantes. Su hijo ahora está en Kumbo. Ana viene dos días a la semana, el día de hoy por fin ah sonreído cuando la saludo.

Voy a recapitular y llamar a este día como el claro ejemplo de cómo en Camerún, específicamente Bamenda, lo inesperado es parte del día. Primeramente se nos ah ido la luz y el internet, mas tarde vuelve solo la luz. Encuentro a Diodoné en el cuarto de tele y me comenta que irá a clase de francés en la escuela primaria de atrás, decido acompañarlo. Justo al salir de casa de los Padres comienza a soplar un viento muy fuerte, en un minuto es una lluvia y en dos segundos una lluvia bastante fuerte.

Corro al patio a sentir las primeras gotas de lluvia Camerunesa, Diodoné se ríe, me grita que estoy loca, que regrese al techado, lo ignoro y seguimos caminando rumbo a la escuela, se termina el techo y el también debe mojarse.

Al llegar a la cancha por la que normalmente cruzamos en las tardes para ir al campo de futbol o durante hora de estudio, nos encontramos hoy con que es la hora del receso, alrededor de 100 niños corren, brincan y gritan caóticamente por toda la cancha mientras disfrutan también de la lluvia. En un parpadeo estoy rodeada, comenzó siendo un par de abrazos y saludos a unos cuantos y otros 20tantos se arrancan hacia donde estoy. Ya no puedo moverme, estoy de sometida en pie, de cada brazo me sostienen unos 10 niños, mientras otros me rodean la cintura con abrazos y otros tantos brincan buscando alcanzar mi cara o mi cabello. Busco ayuda pero Claudia esta igual y Diodoné no puede dejar de reírse. Entra un poco el pánico cuando un par de niños tropiezan haciéndome perder el equilibrio, pero me mantengo.

Me las ingenio para que escuchen mi voz y los pongo a jugar a los gritos, ellos suben el nivel de los gritos acorde al nivel en el que coloque yo mi mano, cuando los tengo concentrados en el juego y veo que han soltado mis brazos y piernas corro, la lluvia arrecia y me ayuda, todos los niños corren a sus salones mientras Diodoné, Clau y yo corremos a la parte baja de la escuela.

Ahí también es receso y está lleno de niños, un par se apilan ante la entrada del cerco que es más bien el cerco venido abajo y corren hacia la cancha de futbol unos metros abajo. Yo los sigo. Termino nuevamente rodeada de unas 30 niñas y un par de niños. Hago que todos tomen su dedo índice y comienzan a dibujar sobre el lodo del campo, una vez que terminamos el sol, corremos hacia otro extremo a dibujar la luna y así consecutivamente, cada vez somos más, y siguen rodeándome, si corro me alcanzan fácilmente.

Subimos a la escuela y al buscar a Diodoné termino entrando a una clase de música, donde unos niños, junto con el maestro, practican un baile que presentarán más tarde en el patio. Unos 10 niños forman la banda que consta de un par de congas, unos troncos agujerados que la hacen de tambores o algo similar, un tubo PVC que un chico sopla rítmicamente, mientras otros 10 cantan lo que en principio parecen gritos, pero con el tiempo toma la forma de una conversación. Otros 6 niños forman el grupo de baile, todos con un camisón largo color azul y verde, hasta los tobillos donde tienen atadas unos cascabeles naturales de algún tipo de semilla local, logrando con cada paso una serie de sonidos que se acoplan a los de la banda.

En sus cabezas llevan unas sabanas blancas que me impiden ver sus caras y sobre ellas unos sobreros con base de paja y coronando unas plumas imagino de gallina o algo similar. Con sus manos sostienen un palo que termina en unas cuerdas blancas, imaginen la ultima parte de un trapeador, el cual mueven de un lado a otro sobre el piso, lo giran en el aire o lo avientan a su espalda. Uno de los niños es el líder y marca el paso o los cambios de ritmo acorde a los cambios de la banda, los demás lo siguen.

Salimos al patio y un par de niñas se encuentran jugando a la tradicional liga, intentamos seguirles el ritmo y mi rodilla me recuerda mis limitaciones, finalmente les enseñamos como lo jugábamos nosotras en la primaria, aún nos sale bien, solo que pierdo el aliento antes de la 1ra etapa.

Diodoné debe entrar a una junta de maestros por lo que lo esperamos, entro a un salón y termino resolviendo un conflicto de violencia entre compañeros de clase. Le explico al niño que es malo golpear a sus amigos, supongo que no me lo cree pues ya eh visto un par de maestros repartiendo zapes al por mayor, así que tomo las palabras que leí el otro día en un libro y se las repito ¨Jesús nos dice: trata a tu prójimo como deseas ser tratado¨ parece que el niño entiende. Al encontrar a la victima lo consuelo un poco para que deje de llorar, mientras el atacante de 9 años le extiende su mano y una disculpa.

Como la junta parece prolongarse comenzamos a jugar en el salón. Les pido que se sienten y les explico que cuando yo diga ¨seat¨ ellos deben sentarse y cuando diga ¨stand¨ deben pararse. Las primeras veces resulta muy bien, luego tomo una silla y me dedico a realizar la acción contraria a lo que mis palabras indican, por lo que comienzan a confundirse y a reír. Comenzamos a eliminar poco a poco a los que se equivocan hasta que quedan 4 ganadores. Todos aplaudimos y los niños brincan dando gritos. Mi gastritis me recuerda que es hora de ir a comer.

Después de la comida me dirijo a sacar un par de copias, me interrumpen unos llantos de terror. Salgo a ver qué sucede y me encuentro con un señor golpeando con una camisa a un niño, me entra el pánico, no sé si gritarle, salir corriendo y llamar a un Padre o tomar al niño y meterlo a la casa. Opto por preguntarle qué sucede, si todo está bien, me responde pero entre los llantos no entiendo nada y el continua abanicando la camisa sobre el niño. Aparece Pascal y comienza a reírse, me explica que mi cara de pánico le causa risa y me explica que el Señor esta espantándole las abejas al niño. Volteo al patio central de la parroquia y un ataque masivo de abejas está ocurriendo, niños corriendo por todos lados, llorando, tapándose sus cabezas, incluso Pascal lo hace.

Entro a la casa y ya viene el Padre Emilio con el Padre Marcel por detrás, meten a un par de niños picados y les dan anti-estaminico, mientras una chica mayor les coloca una pomada. Más tarde a los más picados o que se sienten peor terminan llevándolos al hospital, serían unos 5.

A las 3 hemos quedado de ir con los chicos de la escuela a la presentación de su baile en un concurso en el Centro, no sé cómo pero se suben 20 niños y 4 adultos en el camioncito escolar de la parroquia que tiene una capacidad como de 15 niños y 3 adultos. Yo voy debajo de un chico que tan delgado es me encaja su coxis, por lo que no me duele su peso, me duelen sus huesos, me platica de su familia, donde vende fruta su abuela y que le gusta mucho cantar.

Al llegar al salón donde sería el concurso Clau y yo aprovechamos para ir a la costurera para una prueba del vestido, nos reímos, nos vemos como niñas, resurge un poco la feminidad. Toman la medida de los ajustes necesarios y volvemos al salón.
Los organizadores del evento no llegan nunca, afuera se acumulan otro par de escuelas, una de puros chicos y chicas ciegos, serían alrededor de 20 los que estaban por presentar su show que habrán aprendido poco a poco escuchando y leyendo con Bradley.

La danza que presentara nuestra escuela se llama Bocoulum, es una danza para las ceremonias de la muerte o entierros pues. Me sorprende que los niños la bailen y en este caso son solo niños, nada de niñas. Durante la hora y media que hemos esperado ahí tomo fotos, juego con los niños, entro clandestinamente al salón y le tomo fotografías, cuenta 6 cuadros de unos dos metros de alto y uno y medio de ancho del actual presidente, 6 cuadros! Para un salón con una capacidad de unas 600 personas sentadas, ¿será por proporción?

Un par de jóvenes de otra escuela me llaman y comienzan a pedirme mi cámara para tomar fotos y así, decido fingir que no hablo ingles, solo español, pero una chica me pregunta si hablo alemán y terminamos intercambiando un par de frases.

Al salir Claudia toma clases de baile con las chicas de otra escuela y los niños me invitan a jugar Policías y Ladrones, paso más tiempo en la cárcel que corriendo, aún así hay un niñito que siempre viene a rescatarme. Diodoné nos avisa que nos vamos a casa pues los organizadores no han llegado y el evento se cancela, increible.

Durante las oraciones los postulantes nos tiran un par de miradas molestas pues hablamos cuando deberíamos estar rezando. Después de la cena nos entablamos en una negociación con unos cuantos. Celestine, David e Innocent nos cometan que no les parece que hablemos en la capilla, les explicamos que no nos parece que hablen tanto en la clase de Español. Debatimos, alegamos, negociamos y al final llegamos al acuerdo de respetar tanto la clase como las oraciones para el bien común.

Clau y yo ponemos café y nos dedicamos a ver una película, termina antes de tiempo pues Clau se ah quedado dormida. Vuelvo a mi cuarto a escribir, leo mi diario, los años 2002, 2003 y 2004. Me sorprendo, cuanto he vivido, cuanto reflexionaba desde entonces, de mis expresiones de mis sentimientos, soy la misma por dentro, mi esencia no cambia, pero eh crecido, eh madurado. En años pasados escribí lecciones de vida, puntos a recordar, hoy hasta la fecha vivo bajo eso, me ah funcionado, la vida me sonríe año con año, más de lo que a simple vista pareciera.

Muchas veces me pregunto ¿Por qué no tengo de nuevo un amor estable? Hoy que me veo a kilómetros de México me pregunto si estando con alguien hubiera tomado antas decisiones que eh tomado, si estuviera viviendo mi vida de esta manera, muy probablemente no, tal vez estaría cómoda con la rutina y planeando un bello matrimonio.

Hoy estoy peleada con la rutina y planeando los 6 años que quedan de mis 20´s, con la esperanza al tope, disfrutando la nostalgia de no tener ese viejo amor, o tal vez de no tener de nuevo un amor como ese, pero no pienso pedirlo, no ahorita, me gusto así, me disfruto así, añorando y cambiando mi vida de un momento a otro para huir de esa añoranza, así llevo ya un par de años y este Diario se está llenando de recuerdos, pudiera afirmar que huyendo de ese amor estoy amando esta vida al máximo, abro mas puertas por cerrar la que sigue abierta que poco a poco descubro más de lo que jamás imagine.

Me alegra, me enorgullece, se que también lo hago por mí misma, pero reconosco que fue el primer motivo, el resto soy yo, mis ganas de conocer, de aprender para cambiar, cambiarme a mí y a lo que me rodea, mis sentimientos de insatisfacción social se remontan al 2002, la sociedad, las clases sociales, el mundo en general no me convencen desde entonces, cada año conlleva un toque de lucha de búsqueda de verdad, de equidad, de libertad, de paz para este mi mundo.

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