Y se nos fue el 1er mes del año. ¿Lo notaron?, ¿lo sintieron? A mi se me fue en un parpadeo, lo que tarda un mosquito en picarme o lo que tardo en darme cuenta que de nuevo mi comida será ensalada y arroz.
Ha sido un mes maravilloso, pensar que hace 30 días estaba rodeada de mi familia, mis compadres, un inmenso plato con puré de papa, ensalada y un excelente pedazo de SuKarne satisfaciendo mi hambre y mis ganas de celebrar, en esa casa de Villanova que aquí no la tendría ni el jefe de la tribu más adinerada de la región. Más tarde eh brindado con mi fiel Chacho y cerrado la noche jugando Guitar Hero con los amigos de la infancia.
Hoy, 30 días después, estoy en una cama que sospecho alberga los insectos que me atacan por la noche haciéndose pasar por mosquitos, pero serán algo mas, pues los piquetes me duran más de 5 días, arden, pican, inflaman mi piel y vuelven un suplicio andar en shorts o en pantalón, ya sea por tocar tierra o tocar la tela, vuelve el sufrimiento y los síntomas. Tiene mis sabanas y cobijas de Mexicali, pero no huele igual, no se siente igual. Agradezco al menos haberme acostumbrado al mosquitero, a dormir en una burbujita de red que en teoría debería protegerme pero está fracasando por lo visto.
Hoy mi ventana no da al patio de mi casa, donde veo mi ropa cercarse o mis sabanas, mi ventana da a una barda sencilla, con un poco de pasto en el suelo que alcanzo a ver, esta ventana que aun cerrada y con las cortinas color ladrillo y figuras azules, deja pasar el particular canto del gallo que hoy me sirve de despertador, a la 1am o a las 5, o cuando él quiera.
Mi closet no es aquel que deje con mis mejores ropas, con mis tacones para salir a bailar y mis cajitas de recuerdos que colecciono desde la infancia, ese closet que alberga desde fotos cuando aun se usaban las cámaras con rollo, hasta uno que otro regalo de amores pasados y que escondo para ver si escondo el recuerdo de esos buenos tiempos.
Hoy mi closet tiene solo lo indispensable y nada más, ropa, calzado y me di el lujo de un par de bufandas y vestiditos que la gala del domingo local me da pretexto de utilizar. En este closet no hay recuerdos, aún, hay 3 fotos pegadas en la puerta, las pocas que alcance a tomar antes de salir rumbo a San Diego ese 5 de Enero, una con mis amigos de mi ex-trabajo, otra con mi equipo ladrilleresco, esos luchadores del 2009 que hoy planean en Mexicali el cachiverano 2011 y la ultima foto es un collage de mis momentos contigo, esas épocas de graduación, el viaje de verano y un par de salidas de fin de semana.
Mi lavabo en la esquina no tiene el jabón liquido con aroma que hay en casa, tiene una barra que ya se está deshaciendo y ensucia el alrededor, un pequeño espejo que uso para componer mi cara por la mañana, muy diferente al enorme espejo de mi tocador o al de cuerpo completo detrás de mi puerta en Mexicali, aquí igual no importa cómo me vea, basta con verme los ojos y la sonrisa al inicio de cada día y al final de él, para estar tranquila, el cuerpo aguanta mientras uno refleja en la mirada la felicidad del espíritu.
Mi suelo es color gris, o era gris, y ahora tiene matices rojos por todos lados, imagino de la tierra, pero por más que lo barra o trapee no lo quito. Las paredes son rugosas y con recortes viejos de revistas de alguien que estuvo aquí antes que yo, una cruz y un San José de Calasanz, eh pegado la virgen que me ah dado el Padre Pepe y la calcomanía que me recuerda que ¨SOY CACHIVERANO¨.
Mi bata cuelga de un alambre-gancho que improvise a lado de la ventana y la toalla que uso se seca diariamente en el respaldo de mi silla. Mi mesita de noche es un banquito que me volé de uno de los tantos cuartos abandonados de esta casa, de unos 20 cm de altura, 30 de largo y 15 de ancho, la cubrí con una sabana doblada y tiene mi termo de agua, alcohol para el ardor de los piquetes, mis tapones de oídos para el gallo, mi lámpara para todas las ocasiones en que la luz decide abandonarnos y mi spray anti-stress para dormir y que ya voy necesitando menos.
Van 31 días del 2011, 25 de África, 21 de Bamenda, lo que significa 21 días de desayunar leche en polvo, con las increíbles opciones de Pan con: Tartina (estilo nutella pero de menor calidad), miel de abeja, mermelada de naranja o mantequilla, hasta la semana pasada que el Padre Marcel se apiado de las quejumbrosas mexicanas e incluyo Corn Flakes en su lista del mercado y me autorizó a prepararme un huevo cuando así lo desee, el sábado pasado me hice uno tibio con pan tostado, casi lloro del gusto, igual no planeo hacerlo mucho, vivir en comunidad te invita a comer y tener lo que los demás, y nadie más desayuna huevo, el huevo es para hacer tortilla española para alguna comida espectacularmente inesperada.
Han sido 21 comidas que funcionan más o menos así: ensalada de entrada, arroz de acompañamiento y con las opciones de plato fuerte de pescado unos 4 días a la semana, 1 de pollo y 1 de carne, dejando un día para algún platillo mas local, incomestible para mi paladar carnívoro, que hace su mejor esfuerzo y se come un pedacito de pescado unos 2 días de los 4 que ofertan, en el caso del pollo solo como una pierna y batallo pues el sabor es diferente, y cuando hay carne como un pedazo que bien cabe en mi puño, batallo en masticarla, es más dura y fibrosa. Los postres son plátano o papaya, de vez en tanto aguacate. Siempre hay agua y hay días en que gozamos agua de papaya que tiene ciertos efectos laxantes en mí.
Van 21 días de oración a las 5:55am, eh faltado a un par, y oración a las 7pm. Baño veloz pues nuestro boiler parece jugarnos bromitas de vez en cuando dejando con agua fría a la segunda en entrar a la ducha, por lo que cuando soy la 1era en tomarla trato de no abrir mucho la llave, o aplicar la de mojarse, enjabonarse con la llave cerrada y abrir para enjuagar. Tomando mi tiempo personal me pongo mi cremita con olor y me visto tratando de combinar los shorts que ya tienen 4 días de uso con alguna camiseta más limpia, consciente de que en cuanto salga la tierra roja atacara mi atuendo nuevamente.
También van 21 días de conocer a alguna persona nueva al menos, de estar rodeado de niños que salen de todas partes, de la iglesia, de la escuela, de las casas alrededor. De ver sus caritas sucias, sus sonrisas enormes, sus ropitas recocidas y sucias, sus mochilitas y cuadernos que sospecho son los únicos que existen y reparte el Gobierno pues no veo de otro estilo. Niños que saludan siempre gritando ¨sista!¨ o ¨good morning¨ y si se animan corren a tomarnos de la mano y caminar un poco.
Días de no ver más que hombres de piel oscura las 24 horas, salvo el Padre Emilio claro y Claudia, de convivir con los 11 postulantes que ya empiezo a apreciar como hermanos, de saludar a los Padres y verlos siempre corriendo para todos lados, brincando de funeral en funeral, pues de 21 días seguro ya van unos 15 funerales, aquí donde el promedio de vida anda entre los 45-50 años, escuchando a la gente, dando misa aquí y allá, dando clases en las diferentes escuelas de la parroquia, haciendo mandados y volviendo a tiempo para la comida a la 1pm y la cena a las 7:30pm.
Ah sido un mes interesante, novedoso, lleno de cosas nuevas, malas, buenas, inesperadas, sorprendentes y a toneladas. De enseñanzas, lecciones de vida, de reflexión y autoanálisis, un par de ataques de ansiedad y un par de lagrimas de añoranza o desesperación, pero sobre todo un mes de estos 6 que estaré aquí y de los 12 que tiene este año que ya empezó con el pie derecho y con un pronóstico esperanzador como la esperanza que vive la gente en esta África, este Camerún, esta Bamenda, esta comunidad Escolapia, que hoy me contagian y me enseñan más de lo que yo podría enseñarles a ellos.
que bonito :)
ResponderBorrarun dia a la vez, y un mes a la vez.... ;)
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