Domingo 30 de Enero.
Después de las oraciones desayunamos y nos alistamos para acompañar al Padre Justin a una misa en la Universidad Politécnica, aquí cerca. Rodeadas de uno 80 -90 jóvenes estudiantes escuchamos una vez más la homilía del Padre con su particular estilo y duración de 30 minutos, mas los cantos que aquí parecen musicales, terminamos una vez más con una misa de 2 horas, pero ya me voy acostumbrando, pienso, observo, me concentro, me desconcentro.
Me atacan olores a mi alrededor, unos buenos, algunas chicas muy bien vestidas, chicos de traje, el coro con su uniforme a camisa blanca y pantalón negro. Muchas mujeres en tacones, le comento a Clau como nosotras a penas podemos andar en el pasto de ciertos salones con jardín y aquí las mujeres pasan en tacones por banquetas rotas, riachuelos, sácate, tierra, todo lo pueden, son tacones off-road.
Después de comer veo que los practicantes están por pelar papas y decido acompañarlos, tomo un cuchillo que pudiera ser primo de un machete y pido a Dios no me rebane un dedo. Me muestran la técnica y comenzamos una sesión de pela papas y conversación que nos dura casi la hora.
Me preguntan de todo y yo a ellos también, ya nos estamos conociendo mas, se siente la confianza, se definen los temperamentos, las intenciones y las personalidades. Uno que otro me pregunta si tengo novio, preguntan qué haría si conociera a alguien aquí, si me casaría, si me quedaría. La mayoría dicen que quieren que me quede, un par no dicen nada, solo se ríen.
Les explico que es difícil, que tengo mis raíces en México, mi casa, mi gente, que si pensara en casarme sería con alguien que comparta mi manera de pensar, como formar un matrimonio y que busco yo en la vida, y como aquí es complicado encontrar eso, las culturas son diferentes, les explico que no hay bueno o malo, hay diferencias, de época, de educación, de tiempo y formas. Celestine es el único que concuerda conmigo, los demás se ríen y me dicen que si ya se pelar papas y aprendo a matar y cocinar gallinas puedo ser una excelente esposa aquí jajaja, yo les explico que espero nunca tener la necesidad de matar una gallina.
Les pregunto de sus ex novias, de cómo es que decidieron ser sacerdotes, cuáles eran sus planes antes, como es su familia. Sigo encontrándome con el promedio de 5 por familia, unos tienen desde 8 hermanos (Pascal), el que menos tiene son 4 en su casa (Arthur). A la mayoría les entro la vocación jóvenes, durante alguna misa, o al conocer a padres Escolapios en sus escuelas, al ser estos una figura paterna me imagino causaron la impresión necesaria que nos hace decidir el seguir o buscar algo en común. Tendrían entre 12 – 16 años cuando dijeron ¨esto es lo que quiero hacer¨, hoy oscilan entre los 18 y 25, pero todos me parecen de 10.
Los veo como chiquillos, hablando en francés entre ellos, voltean a verme y ríen, luego algún valiente lanza la otra pregunta, dialogamos en ingles y ellos vuelven al francés y a reír de nuevo. Trato de explicarles que hablar en un idioma que no entiendo para ocultarme cosas no es muy educado que digamos, se disculpan y alegan que están acostumbrados a cambiar el idioma entre sus conversaciones, yo opto por rendirme y dejar que se rían, total a mí también me causa risa sus respuestas, sus preguntas, la manera en que analizan lo que intento explicarles, cosas tan simples como ¨en México compro el pollo ya listo para cocinarlo¨ los dobla de la risa.
Se me entumen los dedos y vuelvo al cuarto, mientras intento descansar un poco escucho a otro par lavando un carro a la puerta que da hacia el cementerio, tomo mi ipod y salgo a platicar, me piden que les ponga shakira y la escuchamos hasta que llega la hora de comer.
Por la tarde son las visitas, algunos nos presentan a sus hermanos, otros a amigos y amigas, vienen muchas chicas, bien arregladas, sonrientes. Me intriga saber si son ex novias, amigas o una que otra eterna enamorada, pero no digo nada, sonrío y con un ¨nice to meet you¨ les doy su espacio.
Pascal nos invita a Claudia y a mí a visitarlo, lo cual es algo inusual, dado que vivimos juntos, pero igual seguimos el plan. Me siento con él en una sala y muy cortésmente me trae una soda, como se acostumbra ofrecer a los invitados, comienza a preguntarme de mi familia y temas alrededor de México, lo que pienso, porque vine, mis planes.
El no estuvo mientras pelábamos papas así que desconoce las respuestas, mientras le respondo me doy cuenta de que yo también desconozco algunas, ¿qué quiero hacer con mi vida? ¿Cuándo planeo casarme?, le explico que mi esperanza reside en que poco a poco la vida me ira mostrando el camino, ya tengo mis bases, mi educación, mi carácter y manera de pensar, el resto es ir tomando poco a poco de la vida las oportunidades, abriendo el camino entre la maleza de opciones que existen, hasta encontrar esa flor tan bella que decidas plantarte ahí. Le platico también de cachiverano, como empecé y porque sigo en este proyecto, me revive relatárselo, aún siendo cosas que lleva uno dentro, el relato revive, justo ahora mientras escribo me alegro al recordar.
Le pregunto por su familia, su vocación. Me cuenta como anduvo vagando un poco después de la preparatoria, pensando en qué hacer con su vida, incluso tomo un curso de computación, pero lo dejo porque sus padres no tenían como seguir pagándolo, me hubiera gustado tomar su ejemplo para explicarle porque en México se tienen menos hijos que aquí, pues minutos antes no eh logrado hacerle ver el significado de ¨calidad de vida¨. Llega Claudia y es su sesión, salgo de la sala para que haya más conexión.
Más tarde terminamos todos por azares del destino sentados en la banquita a las afueras de la embajada mexicana (así le llamamos a la zona donde están el cuarto de Clau y el mío) contemplo el gran árbol y el cementerio mientras la conversación sigue, este es oficialmente un día de charla y conocimiento.
Una niña ha venido a visitar a Celestine y decide quedarse con nosotros, comienza a cantarnos, a bailarnos y tratamos de aprender de ella. Es imposible, le corre el ritmo por las venas, sus movimientos circulares de cadera, coordinados perfectamente con piernas y brazos nos hacen quedar a las mexicanas como un tronco mal crecido intentando moverse al ritmo del viento. Les mostramos como se baila la banda, la macarena y payaso de rodeo, nos ven y se ríen del ritmo o la falta de.
Lunes 31 de Enero
Hoy hemos ido a la Clase en Starlight, a pesar de que los chicos comenzaron algo cabizbajos pues no hemos cantado, la clase ah fluido bien al final. Volvimos al tema de la libertad mientras nos daban ejemplos sobre como rezando se puede ayudar a la gente discapacitada o donando dinero a los huérfanos, leímos un par de lecturas de la biblia para tocar el punto espiritual y hacerles ver como Jesús también lucho por la libertad de otros.
Claudia ah ideado el juego de ponle la cola al burro pero transformado a ponerle una marca a la palabra LIBERTAD en el pizarrón, mientras el chico o chica de los ojos vendados se guiaba por los gritos de sus compañeros que guiaban con izquierda, derecha o derecho sus pasos.
Después hemos salido al patio a jugar al doctor, o en este caso el libertador, donde todos los niños excepto una chica que la hará de libertadora, se toman de las manos y se dejan enredar poco a poco por Claudia y por mí, dando paso a que la libertadora vaya poco a poco desenredando con los berridos de ¨help¨ que lanzan sus compañeros de clase.
Al volver hemos tenido un Rally de pistas y retos con los postulantes para su clase de Monitores, sus ánimos y ganas de jugar han estado peor que comer papaya podrida, al final les hemos remarcado que deben aprender a jugar como niños para poder hacer un buen verano con ellos, 7 años de cachiverano nos lo han dejado claro, o te dejas de prejuicios, poses, ideas de adulto y aprendes a jugar, vuelves a lo básico, o los niños no se divertirán contigo, no será un cachiverano de diversión.
Subo a intentar subir otro video, por 8va vez estos últimos 2 días, pero la luz ah decidido desaparecer hoy constantemente, por lo que fracaso. Me encuentro con el gato del padre Emilio tratando de cazar una lagartija y por voltear a verme se le escapa, me recuerda como estorbamos los humanos a la naturaleza. Mi naturaleza se descontrola y hoy me sorprende adelantándose una semana a lo que mis regulares 28 días suelen ser.
1pm, hora de comer! Mi 3er día comiendo ensalada y arroz pues el estofado de plato fuerte no me convence. Moisés ah llegado tarde para variar y me siento a acompañarlo, como lo hago con cualquiera que se quede comienzo solo, detesto comer sola en Mexicali, procuro acompañar al que se queda solo aquí, vale la pena siempre.
Hoy la conversación con Moisés ah sido el mejor postre, hablamos de su vida, de su decisión de ser padre, nos cuenta también de una ocasión en la que se le reventaron unas ulceras y en los hospitales de Bamenda no tenían los aparatos necesarios para diagnosticarlo por lo que tuvo que ir a Yaundé, confianza haber escrito un testamento después de esa experiencia.
Nos pregunta sobre nuestra vida, planes y formas de pensar. Nos describe a Claudia y a mí, en temperamento y acciones, atina enormemente, no me sorprende, lo puedes notar analizando a cada instante, observando a las personas, descifrando.
Le platico de mi, de mi temperamento colérico sanguíneo y como eh aprendido a controlarlo para evitarme gastritis y colitis como las eh tenido desde la secundaria, nos conectamos automáticamente y me pide lo aconseje pues el pasa por lo mismo, llego al punto de la indiferencia para no pasar por otra experiencia con las ulceras y ahora no sabe cómo salir de eso, trato de explicarle que es una batalla diaria, el preocuparse por el prójimo cuidando que no te afecte tanto, el tratar de cambiar las cosas para bien sin frustrarse cuando no resulta, aprender a manejar el estrés y a disfrutar más lo inesperado, aquellas cosas que se alejan del plan.
Por la tarde vamos a las clases de Adult Literacy donde me consterna no descifrar si las señoras entienden mi dinámica que busca enseñarles la diferencia entre los términos animal, cosa, lugar y persona. Al final Arthur me dice que les ah gustado mucho, yo así lo espero.
Salimos a la hora del deporte y mientras corremos por el campo, cada una sumergida en su playlist del ipod nos encontramos con 3 niñitos que deciden seguirnos el paso, corremos, caminamos y ellos van detrás. Claudia comienza a hacer movimientos imitando a un avión y los niños la imitan, yo me quedo detrás, contemplando, cuando se cruza una mariposa y me dan ganas de tener una cámara a la mano, captar esos niños y Clau con las manos extendidas, zigzagueando el campo que tiene un fondo de arboles gigantes, frondosos y verdes, con tierra roja donde contrasta cualquier color y las montañas protegiendo todo hasta la mariposa que parece jugar al avioncito también.
Más adelante los tomamos de la mano, les damos vueltas de avión hasta terminar mareadas y volvemos a caminar y correr con ellos como compañía. Nos sentamos a hacer las obligatorias abdominales y los dos niños y la niñita, con su vestido rosa roto de la parte de abajo, nos imitan con risa.
Vuelvo a mi cuarto y me pongo a escribir, a relatar un poco en este Diario que empezó para mí, y ahora es para todos, para mi gente, para mi mundo, buscando acortar distancias y acrecentar sentimientos.
Pasa Diodoné y nos entablamos en una absurda discusión pues encuentra a una figura metálica y de estilo modernista de San José Calasanz sosteniendo la puerta del baño para que no se cierre. Le explico que no sabía que era, que fue lo 1ero que tome, busca explicarme que no ese su uso, le digo que da igual, dudo que Dios o San José se ofendan por ello y le da un infarto.
Al sugerirme que tome una piedra para la labor le recuerdo que no tengo porque hacer lo que él dice en el momento en que lo dice, se molesta y desespera, noto que él tampoco está acostumbrado a las mujeres, mucho menos a una respondona. Como veo que la batalla la perdimos ambos pues estamos molestos me rindo, me cayo por el bien de ambos y le digo que lo deje, que lo pondré en el escritorio, me da un NO rotundo y se va, me emberrincho y voy por un té a la cocina, mientras caliento el agua me doy cuenta de lo absurdo del episodio y decido disculparme, pero hasta mañana jeje.
MUY QUERIDA SOBRINA ANDREA:
ResponderBorrarCOMO SABRÁS SOY UN VICIOSO DE LA LECTURA, CON ESA CALIDAD, ADEMÁS DE AUTOR, OPINO QUE TUS RELATOS SON HERMOSOS CON UNA GRAN FUERZA NARRATIVA Y VITAL,ÚNICOS.
QUE TODO SIGA BIEN.
TU TÍO RAFAEL.