Domingo 19 de Junio
Estos días estoy soñando más de lo acostumbrado, será la charla de ayer con Martha y los sueños, será que mi mente empieza a soñar por las noches al tener que ser estrictamente objetiva y realista en el día, será que la imaginación al no poder desatarse en una conversación llega de noche y asalta mi habitación, se cuela en cada neurona y explota mis más preciados deseos, pensamientos ocultos y negados de día, que de noche aprovechan y salen a bailar, a cantar a los 4 vientos, lo que soy, lo que siento.
Hoy se festeja el día de la parroquia, de las SCC (simple Christian comunity) hay una sola misa a las 8:30am donde asisten todos los grupos de las otras Mision Station. Yo aprovecho y estreno mi falda, remansos del vestido de la ordenación de Moses y me siento cual ave fénix, renaciendo, de un vestido incómodo a una falda libre. Hoy mi falda se deja llevar por el viento cual mariposa, retomando el vuelo de la alegría y la seguridad femenina que me permití ceder hace unos meses. Llevo además un tocado en el cabello que yo misma he confeccionado la noche anterior, con los trozos sobrantes de tela, un lindo accesorio en forma de abanico que decora el lado izquierdo de mi cabello, recordándome también que aún aquello que nos sobra, en manos con ganas de crear, resurge y alegra, decora y anima, alienta incluso un par de frases lindas, que bastan para hacer de esta mañana algo nublada, un día soleado en mi corazón.
En misa bailo y bailo hasta el cansancio, paso dos veces a la ofrenda con tal de volver a bailar. Andando por el pasillo me cruzo un par de veces con miradas pero sigo sonriendo, no les permito a esas miradas que me detengan, no dejo que me intimiden ni que se lleven mi frescura de espíritu mientras cruzo ese pasillo bailando. Cargo a un bebito un rato, que de tantas capas de suéteres y pants de invierno esta sudando, pero al preguntarle a la chica si puedo quitarle una capa me dice que no, que le dará gripa y veo que no tiene mucho caso explicarle que hacer sudar al bebe de semejante manera también lo enfermará.
Después de misa paseo por alrededor, saludando a conocidos, alumnos de Menthe, Kingsley y su esposa, Steinella y su grupo de jóvenes de Futru III, a las nenitas que me acompañan a ver el baile de ceremonia, Anastasia, Kelly Bright y Kelly Blange, gemelas, a Brenda y a un nene que no habla pero se mantiene aferrado a mi manita. Al terminar el baile bajo a casa, los tacones son demasiado para estos pies que llevan meses sin practicar esas inclinaciones. Con zapatos más bajos subo al coche, iremos a visitar Njidikum.
El camino a Njidikum es rumbo a Bambui, pero una hora después de este. Las montañas se llenan de curvas y encrucijadas que generan cascadas por todos lados, que en días como hoy, después del diluvio de la noche de ayer, están rebosantes, llenas de agua, cayendo fuerte y decorando la vista, llenando el paisaje de vitalidad, de movimiento, de inspiración en el arte de fluir. Y fluyendo se nos va la visita, apenas llegamos saludamos a un par de hermanas, mientras yo práctico saludar con respeto, tomando con la mano izquierda mi antebrazo derecho al saludar y Steinella se ríe de mis tiesos esfuerzos. Comemos arroz y pescado, de postre el maíz al vapor nos acompañará en el regreso.
Paramos en Bambui donde juegan futbol y hándbol los jóvenes. Partimos al finalizar el juego de futbol, en Bamenda nos espera Kingsley con su esposa para comer. Las charlas en esa sala están llenas de vida, de cotidianeidad. El compound de Kingsley es acogedor, a los lados viven sus padres y una hermana, por la parte de atrás tienen las plantaciones. Cuando hemos entrado me muestra el álbum de fotos de su boda y me remonto a esa fecha, épocas de los 4 fantásticos en aquel Febrero, cuando llegábamos después de un largo día en comercial Avenue. En aquel entonces no tenía idea de la linda relación que formaría con Kingsley, ahora pienso que hasta pudiera decir un discurso sobre el sí de repitiera la boda, lo amigable de su persona, lo generoso al trabajar, lo alegre de sus charlas en Menteh y lo sano de su compañía cuando el trabajo se vuelve solitario.
Paramos en Mile 4 donde nos alcanzará más tarde Julie, la doctora que se quedará en Futru por 3 semanas, ha venido a trabajar en una campaña de sanitación de gobierno, es del Congo, de facciones diferentes a las Camerunesas, sus ojos transpiran honradez y alegría, la he conocido la noche de ayer en la cena, apenas nos entendemos entre su poco inglés y mi poco francés, pero nos entendemos cuando me toma de la mano en el pasillo o me sonríe al despedirnos.
En el bar al que entramos hay una reunión de ex alumnos de la escuela de St.Michael en Futru, de la generación del 81. Son unos 15 adultos, que al ritmo de un par de cantos locales bailan y charlan también. Me cuentan que se reúnen una vez al mes y me fascina la durabilidad de las relaciones aquí, como sin email, facebook o nextel, la gente mantiene el contacto, en gran parte por la cercanía de las casas, el conocer a fondo a las familias. Antes de irnos dan un discurso, alentándolos a seguir unidos, apoyándose, a ir a algún evento en St.Michael e inspirar a los niños que aún estudian ahí, a ampliar la red de ex alumnos y que la comunidad siga más en contacto, no solo la generación del 81, todas las generaciones posibles.
Antes de partir entra por fin la llamada de México y logro saludar a mis abuelos, mis tíos y mis primos, todos con un tono familiar que me suena distante, los siento conmigo pero siento que soy yo la que me siento ajena, hoy ando algo desvanecida por tanto que he soñado la noche de ayer. Mama, Tony y Papá se oyen bien, sobre todo Papá, que me suelta un “te extrañamos” como un dardo envenenado de cariño y añoranza, y siento el peso de los días, como diría papa: el conteo regresivo pesa más.
Al llegar a casa seguimos sin luz, pero los postulantes a la luz de la vela me iluminan la escena, me da gusto verlos charlando tranquilamente sobre la cena y me gusta observarlos lavar los platos con la poca iluminación, sus siluetas apenas perceptibles a mi ojo poco acostumbrado a la oscuridad y al tono de piel. Mientras fumo un cigarro afuera canto para mis adentros la canción “contigo aprendí” mientras bailo de un lado a otro, viendo las estrellas, pensando en que la distancia es corta si pienso en que las mismas estrellas que iluminan la ladera de casa permitiéndome ver hasta las plantaciones al otro lado de la carretera, son las mismas estrellas que iluminaran a los míos, esta noche que sigan celebrando el día del Padre.
Lunes 20 de Junio
Hoy comienza la semana de preparación para el verano con los jóvenes, y a primera hora ya tengo una crisis primer mundista, por los tiempos, el material, los nervios de que todo salga bien, el peso de estar sola en esto y las hormonas alborotadas porque la regla ha decidido llegar. Para mi sorpresa los jóvenes llegan puntualmente, están Beltine, Magdalene, Justin, Inocencia, Nancy, René y los postulantes, más tarde llegará Sixtus también.
Tenemos una primera tanda de juegos de presentación y seguido el trabajo pesado, el escribir, el planear, el llenar los minutos de esas 3 horas diarias con los niños. En general les va bien, tienen herramientas, hemos jugado bastante estos 6 meses y tanto postulantes y jóvenes tienen talento, solo les falta romper la inercia, la costumbre de recibir las cosas hechas y comenzar a innovar por ellos mismos. Después de un pequeño descanso, acompañado por naranjas y un poco de agua, pasamos a la manualidad del móvil de peces y los dejo ir a su ritmo, al menos por hoy, que se relajen. Cerraremos con un par de juegos donde unos tropiezan, otros caen y otros tantos colisionan, pero en general todos reímos y la pasamos muy bien.
Los cólicos me atacan después de comer, debo ir al mercado y voy por pura voluntad de adrenalina pues se que para ir al mercado la forma más rápida es en moto. Atino a mi decisión, la adrenalina del trayecto desvanece mis cólicos. Llego al mercado y rápidamente compro galletas, hojas blancas, naranjas y la tela, vuelvo a casa en menos de una hora, pues he tomado taxi para ir, pero ya algo tarde para la clase de inglés de Mary, vemos los modelos de bolsos en el blog que ha hecho en internet y diseñamos uno para mí.
Subo a casa a trabajar un poco en la computadora, voy a las oraciones, y ceno con y con los postulantes, pues los padres se han ido de retiro a Ndop durante toda esta semana. El ambiente de la cena es juvenil, fresco, todos en general pasándola bien. Después de de prepararme un chocolate caliente vuelvo a la capilla donde estan practicando en el piano y comienzo a leer, entre hoja y hoja noto que está tocando mi canción favorita “Stand togehter for what you belive” y sospecho no es coincidencia, que lindo detalle.
Termino el libro de “Las consecuencias del Amor” con un final que me desprende un par de lágrimas y me deja muy clara la idea que también plantea la película de Moulin Rouge. Lo mejor que podrás aprender es a amar y ser amado, y ahora este libro agrega, y solo por eso, aún perdiéndolo todo, la vida vale la pena.
Martes 21 de Junio
El 2do día de la semana con los jóvenes marcha mucho mejor, ya empieza a sentirse un mayor trabajo en equipo y se distinguen mejor algunas personalidades, los que lideran, los que apoyan desde un 2do plano, aquellos serios pero muy creativos con material en las manos, en fin, un poco de todo, pinta bien el rumbo. La manualidad del móvil de peces nos toma más de lo esperado, pero vale la pena, la verdad es que es muy sencilla de hacer y decora muy lindo el panorama, sobre todo porque usando las ramas de los árboles a los alrededores, pues pareciese una extensión más del paisaje por demás natural.
Durante la hora de planeación comienzan a surgir uno que otro dilema entre lo que es planear realmente y la improvisación, pero hay destellos de que la mayoría están entendiendo el punto de seguir paso a paso los formatos, respetar los tiempos y detallar las actividades, y dejar la improvisación para el plan B, en caso de que el plan A falle. Ayer he comprado en el mercado galletitas para el descanso y si que se las merecen, algunos jóvenes están casi sudando del esfuerzo mental al que los someto, principalmente porque me dejo de lado el paternalismo y les doy el espacio suficiente para que ellos mismos se entiendan, desentiendan y vuelvan a entender, apenas así podrá ser realmente intensivo este curso y dejarles una muestra de por dónde empezar el año siguiente.
Seguimos con los disfraces y pronto hacemos de tubos de papel de baño, máscaras, un par de sábanas y listones, una gama de vestidos de Rey y Reinas, abuelitas, princesas y demás personajes de las 3 historias que estamos manejando. El premio se lo lleva Pascal cuando aparece vestido de obispo, con gorrito y cetro, causando unas carcajadas y bromas en todo el grupo. Para terminar los juegos de números, líneas y el Rey pide nos entretienen la última media hora, con sorpresas cuando el Rey pide una silla y un joven se pone de cuclillas en el suelo, o cuando pide un vaso con agua y entre las carreras y la competencia me cierran una puerta de metal en la mano, pero nada pasa de ahí, todo lo que sobre pasa es pura diversión.
Después de comer las nubes negras nos rodean y justo cuando debo bajar a la clase de Ingles con Mary, los relámpagos y truenos comienzan a caer, literalmente sobre nosotros, están tan cerca el relámpago y el trueno que se sienten las ventanas vibrar y toda la zona se ilumina impresionantemente. Tomo mi paraguas y bajo ahora que la lluvia comienza, antes de que se convierta en diluvio.
Durante la clase de Ingles Mary y yo saboreamos un café que me quita el dolor de cabeza que traigo desde la mañana, pues al no haber luz he tenido que recurrir al café instantáneo y carece del efecto necesario en mi cerebro. Martha y yo afinamos uno que otro detalle para el campamento pues se va mañana para España y vuelve justo una semana antes de comenzarlo. Me quedo para las oraciones con ellas y noto las múltiples diferencias, entre los tonos de voz cantando, los ritmos, el ambiente en general, de Escolapios a Calasanzias hay un mundo de diferencias, abismal como las diferencias entre hombres y mujeres, pero iguales en esencia finalmente, hoy me siento entre amigas, hermanas, en casa me siento entre hermanos, amigos, pero en general, en las dos capillas, me siento como en casa, después de un largo día de trabajo, con un asiento para detenerme un poco, respirar y levantarme para lo que sigue.
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