miércoles, 29 de junio de 2011

No queda más que compartir

Sábado 25 de Junio


Menteh me espera para terminar las tuberías y conexiones el en biodigestor que ya está rebosando de gas. Sigo sin tener clara la idea de la última conexión, de la tubería al quemador que tenemos, pero veré si se me aclara un poco el concepto cuando vayamos al palacio de Akum y vea el biodigestor ahí. Estoy segura que es algo sencillo, pero cuando la mente no da, no da, ahora es cuando me serviría un 2ndo cerebro pensando conmigo, pero Bilbao está por estrenar piso y hasta yo considero eso prioridad, ¡bien por eso!

En la comida hay gente nueva, ha llegado el Padre Beltrán, del que tanto escuche hablar durante el semestre, sobre todo por su labor con los jóvenes, muchas personas a los alrededores lo recuerdan con cariño y varias veces me han preguntado por el, al creer que vengo de España. Ha vuelto de España donde se encontraba estudiando y viene a pasar unos días aquí a Bamenda, lo acompaña su sobrina, una muchacha alegre, que además del Inglés y el Francés trae unas salpicadas del Español.

Por la tarde tengo que bajar a poner crédito al celular y llamo a Clara para ver si gusta aprovechar la vuelta y nos vamos una caminada. Clara llega con Meritxell, una voluntaria Española que está desde hace un mes en Yaundé, en la congregación de las hermanas confesionistas donde hemos pasado una noche Mary y yo la última vez que pasamos por Yaundé. Meritxell se quedará esta semana con las Calasancias, de visita, antes de comenzar su propio programa de verano con niños en la escuela de Yaundé. Andamos desde Futru hasta Mile 4, que me sorprende estando más cerca de lo que creía.

A mitad del camino comienza a chispear y en dos segundos se vuelve una tormenta que por supuesto mi sombrilla-paraguas no alcanza para cubrir ni la mitad de mi cuerpo, aún Clara y Meritxell con paraguas más grandes terminan bastante mojadas. Apresuramos el paso aunque no tiene mucho caso ya, los tenis van empapados, cada que doy un paso puedo sentir el agua brotando de ellos, los ríos de agua roja empiezan a aparecer por todos lados y cuando por fin estamos en Futru es bastante irónico que aún traigamos los paraguas en la mano.

Clara anda a las oraciones y Meritxell y yo nos quedamos bajo la lluvia platicando. Me cuenta de ella, que hacía antes de venir, sobre su carrera en turismo, otras experiencias similares por Canadá y la República Checa y lo que tenía en mente al venir a África, por segunda vez, pues la primera se ha ido de Safari a Kenia. Parece que este primer mes ha resultado distinto al que tenía en mente, y entre charla y detalles la veo a ella donde estuve yo alguna vez. No puedo más que ofrecerle mi consejo en algunas partes y esperanza en otras, creo que la mejor frase finalmente será la de “haciendo un voluntariado hay que venir más dispuesto a lo que venga, que a lo que esperamos que venga”. Cenamos y seguindo compartiendo fotos, intercambiando ideas y puntos de vista, buscándole 3 pies a este gato del voluntariado que a veces no cae completamente de pie.



Domingo 26 de Junio


Hoy partimos a misa en Menteh, Adalbert, Clara, Mary, Lucy, Cinthya y yo. Durante la misa el grupo de jóvenes estrena uniforme, una camisa color rojo vino que bendicen durante la celebración, y pienso en lo mucho que me gustaría haber visto la semana pasada el mismo compromiso con el verano de los niños que el que veo ahora, un grupo de cerca de 15 jóvenes, todos uniformados, cantando y bailando al mismo ritmo.

Le pido al catequista que al final, durante los anuncios, reconozcan a los jóvenes tanto por su uniforme como por su labor este año de iniciar un verano con los niños de Menteh, es un poco una táctica de presión social, Romeo remata recordando a los padres sobre lo importante del curso de verano y lo necesaria de la inscripción. Al final de la misa tenemos una breve junta con los jóvenes, donde Adalbert les pregunta por su falta de compromiso, algo que quisiera hacer yo pero mi papel de voluntaria no cuadra con el de jefa, y los invitamos a asistir a los dos días de preparación de las clases la próxima semana.

Bajamos a Menteh y les muestro cómo va la producción de gas, nos encontramos un segundo con Romeo quien y acordamos en aprovechar la tarde de este domingo para visitar por fin el sitio donde tienen un biodigestor además de vacas y productos lecheros. De vuelta paramos en Manda para recoger a Blendeline y el padre Beltrán oficiando la misa tiene a todos bailando y decidimos quedarnos.

A las 3pm partimos para Akum, vamos Clara, Mary, Meritxell, las niñas y yo. Nos toma casi una hora llegar al palacio de Akum que se encuentra a las afueras de Bamenda, luego hay que esperar un poco que la reina esta en junta. Mientras tanto jugamos un poco de futbolito con un niño que por balón ha tomado la cáscara de un limón lo suficientemente grande como para ser pateado y correteado un par de veces.

La Reina vuelve de su reunión y nos muestra las vacas lecheras, vacas como las que mi mente tiene de concepto, blancas con manchas negras, unas grandes, otras chicas, en los establos con un poco de comida cerca. Las primeras reacciones de las niñas son de miedo. Sandra y Mary Claire no podrán salir del estado de pánico, Delfín eventualmente incluso se anima a darle un poco de hierba a una y Lucy y Cinthya terminarán fascinadas.

Pasamos a ver el biodigestor, es de concreto, enterrado bajo tierra, aprovechando el desnivel del terreno la salida del biol es casi natural, me emociona ver el proyecto, en un lugar tan alejado, tan necesitado. El compromiso de la Reina es increíble, su conocimiento tanto de las vacas como del biodigestor es de admirar y aplaudir. Ha viajado incluso a Estados Unidos para seminarios y otras tantas exposiciones de productos a nivel nacional. Conoceremos al Fon también, hombre de ojos nobles y charla interesante.

Volvemos a la sala de la Reina, que es realmente un cuarto de 4X4 de paredes de adobo, un par de sillas locales, un refrigerador para los productos, mesita central y un par de armarios a los lados, uno exhibiéndome un delicioso queso que más tarde compraré por 5,000 francos, mucho más barato que lo que he visto alguna vez en el mercado y de sabor naturalmente delicioso, sin conservadores, sin plástico, casi pudiera sentirse aún la conexión directa con la vaca. Compramos también yogurt, que aún no está listo, y recogeremos el día de mañana en la ciudad.

Cuando estamos por partir nos cae la lluvia, con toda su extensión de palabra, se vuelve tormenta pronto y los rayos y relámpagos nos acompañarán el resto del camino. El descenso de la montaña es algo terrorífico, entre las curvas, el agua y los rayos, pero Sista Mary saca la cámara y una sesión de fotos divertidas nos aligera el descenso.


Lunes 27 de Junio

Por la mañana trabajo en los planes de los veranos, me brinco el desayuno y subo a revisar con Justin los presupuestos del verano y parece que en general pinta bien la situación económica. A las 9 Clara, Meritxell y yo andamos a Menteh y un poco más arriba, al final del camino, toda la cordillera a las afueras de Bamenda nos muestra sus impresionantes cascadas. Veo unos detalles del biodigestor a la vuelta, donde con el extra de ingenio de Kingsley terminamos de plantear la idea de la última conexión, comprará los materiales en estos días y con suerte esta misma semana estaremos encendiendo el primer calentador.

Llegando a casa sigo trabajando en la computadora. Por la tarde vamos a la ciudad Meritxell y yo a recoger el yogurt de ayer, aunque comienzan a caer un par de gotas nos apuramos y nos alcanza la tormenta justo al subir al taxi de regreso. Me espera la clase de ingles con Mari, cuando voy de vuelta a casa veo a los postulantes jugando voleibol y me agrego al encuentro.

A las 7 estoy en las oraciones y luego a cenar. Hoy hay mucha gente nueva cenando aquí, Godlove, un padre escolapio de Guinea estará aquí todo el mes de Julio, nos ayudará en el verano con los niños, Leonard, un Junior de Yaundé que estará en Menteh el siguiente año y nos ayudará también este verano, otros dos padres diocesanos, Emilio y yo.


Martes 28 de Junio

Comienza el primer día de reunión con los maestros y los jóvenes para planificar la hora de enseñanza y como todo primer día empieza con casi una hora de retraso. Justin organiza los grupos y manda a todos a los salones a planificar, suben a St.Michael a comenzar el diseño del plan de estudio para los 14 días que tendrán, hora y media, para enseñar inglés y Matemáticas.

Yo me desentiendo de esta sección que no es lo mío y me dedico a la talacha de comenzar a repartir el material del cuartito, Pitcou me ayuda y más tarde un par de postulantes también. Después de comer hay basquetbol, antes de que la lluvia nos alcance como estoy casi segura que lo hará. Jugamos en un equipo Mary, Odette y Meritxell, el otro Blendeline, Clara y yo. El juego se vuelve una revoltura de faltas, pases incompletos, empujones y risas. A las 4:30 la lluvia se declara dueña de la cancha y nos cancela el juego, invito a las hermanas y a Meritxell a tomar café, ahora me toca a mi bienvenirlas en casa. Les comparto galletitas y dado que hoy es oficialmente el cumpleaños de Clara, brindamos.

Clara brinda porque siempre tengamos un corazón contento y lleno de alegría, yo brindo porque siempre haya café y una buena amiga en cualquier parte del mundo, Meritxell brinda por todas aquellas personas que se atraviesan en nuestro camino haciéndonos más disfrutable el viaje y Mary brinda por los pequeños detalles que hacen que cada día cuente.

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