Lunes 8 de Marzo
A las 5:30 de la mañana suena el despertador, desayunamos como despedida un huevo tibio. Marta y yo salimos para la congregación de los capuchinos a pedirles los campos de futbol, volvemos a casa a cargar más comida y materiales, partimos a Menteh donde nos espera Kingsley para ver lo del plomero e ir a comprar leña, por suerte divina Justine anda por aquí y la labor se vuelve un poco más ligera, pero igual terminamos cargando la cajuela entera del Toyota de las Calasancias. Volvemos al salón donde será el campamento, descargamos y por fin volvemos a casa, justo para comer.
Preparo un poco de huevo revuelto con espagueti para Santiago y para mí, aunque sea una buena comida antes de la semanita que nos espera. Parto para Menteh con el primer grupo que lleva Clara, casi sobre las 2pm y al llegar a Menteh nos espera la limpieza de los baños de los niños y el salón principal antes de que de la hora del registro. A las 4pm nos cae una lluvia con todas las intenciones de estropear el primer día de campamento y si que retrasa mucho la llegada de los niños, pero sobrevivimos. Con forme los autobuses llegan vamos registrando uno a uno a los niños, mientras los monitores los acompañan a los dormitorios, las niñas a los dormitorios de los estudiantes de Menteh y los niños a la escuela.
Todos registrados y listos comenzamos por fin sobre las 7 de la tarde con un par de cantos y la presentación general del campamento, reglas y los nombres de cada monitor, Sixtus y su animación son una bendición. Marta, Santiago y yo decimos además de que país venimos jeje. Seguirá la oración y la cena, hoy tenemos arroz. Las cocineras son dos mamas, de nombre mama Martina y mama Grace. Los equipos de limpieza funcionan a la perfección, aquí los niños son súper cooperativos, se organizan ellos mismos en dos gritos, tres sapes y manos a la obra jajá.
Ya cenaditos seguimos con la dinámica donde cada niño busca su nombre entre los papelitos que los monitores se han colocado en el pecho con alfileres y una vez armados los grupos el salón se ha vuelto un arcoíris de colores por las pañoletas que porta cada niño acorde a su grupo y edad. Hay unos minutos de presentaciones y charla en general para que se conozcan entre ellos. Al terminar todos vuelven a su habitación y el conteo final nos da 107 niños, entre las parroquias de Bayele, Futru y Bambui.
Cuando los niños se van a dormir los monitores nos reunimos para una revisión del día, terminar de nombrar los encargados de las diferentes comisiones, animación, limpieza, juegos, manualidades, etc. Acordamos también un poco el plan de mañana, puntos a mejorar y la actuación.
Martes 9 de Agosto
Después de la oración viene el primer desayuno de esta semana, pan con Tartina, que para mí es perfecto acompañado con el delicioso Té con leche y azúcar, en lugar de mi acostumbrado café. Durante las primeras actividades hay un poco de desorganización, parece que los monitores no nos entendemos aún pero gracias a Dios Sixtus sale al rescate en momentos perdidos con su increíble talento en la animación de los niños hasta que por fin se alistan para la primera actuación de la historia, donde la familia modelo hace su entrada, con Noela y Ali como mamá y papa, el monitor más alto y la novicia más bajita, vaya risa la de los niños cuando se dan un beso y un abrazo jajaja, incluso yo me apeno un poco ante la actuación de una expresión de cariño que llevo ya más de 7 meses sin ver entre una pareja.
Cuando por fin bajamos al campo a jugar noto que algunos monitores, y me sorprende de un postulante, no entienden el punto de la planeación, tirando cada uno por su lado y a su ritmo. Pongo manos a la obra y acarreo a los equipos y monitores, saltando de grupo en grupo para marcar un poco la pauta en las instrucciones y la sección de juegos termina funcionando bastante bien. Están de risa ángeles y demonios con los pequeñines de 9 años revueltos a la hora de perseguir o ser perseguidos, me encanta dragón tail con los mayores que se lo toman tan enserio que no faltan los que salen volando al final de cada fila. Cerraremos la mañana con un rato de futbol y hándbol donde Santiago se anima a jugar y yo me parto de la risa al verlo perdido en el campo ante el particular estilo de hándbol local, caótico jajá.
Llega clara y la bocina que hemos rentado no es la indicada por lo que vuelvo con ella a Mile 4 a ver al hombre y acordar los cambios necesarios en el equipo de sonido, para variar quiere cobrar más pero acordamos un precio razonable con las técnicas de negociación adquiridas en estos meses jeje. Vuelvo justo para comer, hoy tenemos frijoles y por inexperiencia al repartir y algunos monitores que han decidido comer un poco más antes de que todos hayamos comido, se termina la comida, vaya bronca la comida es sagrada aquí. Las mamas nos salvan poniendo algunas papas extra a la olla para comer un poco más tarde, pero antes de probar bocado llega la hora de la manualidad y no aparece ningún monitor.
Decido poner el ejemplo en esto de cuidar los tiempos y empiezo con las instrucciones y repartiendo los dibujos para colorear con la sorpresa de que las copias quedan algo justas. Por fin aparecen uno a uno los monitores y seguimos con el juego del puerquito donde se genera una risa masiva cuando al mismo tiempo se les dice a todos los equipos que deben besar a su vecino en la parte donde han besado al cerdito jajá. El más chistoso de los casos es de un niño que ha besado al cerdito en la cola y su vecina es Marta jajá.
Continuamos con los brazaletes de plástico que cuestan un mundo de explicar, sobre todo a los pequeñines, incluso a algunos monitores jeje. Es tan divertido ver a Santiago rodeado de niñitos mientras les explica y a los pequeñines haciendo sus revoltijos. Cuando logro sentarme me dedico al niño sordomudo y me parte el corazón ver su esfuerzo y su alegría al lograrlo después de infinidad de intentos. Cerramos con el tema del día, una dinámica en papel donde los niños escriben su nombre, características personales, que les cuesta un mundo salir de las básicas, guapos, obedientes, felices jajá, que les gustaría hacer o aprender y que harían con 2,000 francos.
Para finalizar el día en la cena hay papas de nuevo, los equipos de limpieza según color de pañoleta al pasillo de fuera, con jabón, agua y las ollas inmensas. El equipo de sonido fracasa inmensamente y de la discusión con el hombre que además de tarde no trae lo que he pedido, lo único que ganamos es tener al menos algo de música, por lo que nos improvisamos una sesión de bailes bastante disfrutable gracias a los talentos locales, sobre todo un pequeñín que no le pide nada a un bailarín profesional jeje.
Miércoles 10 de Agosto
El desayuno de hoy es pan con mantequilla, sigue la actuación de la historia donde la familia desastrosa se presenta y Sixtus causa sensación con su traje y corbata contrastando inmensamente con los gorritos de alíen que todos llevan jajá. Siguen un poco de cantos y bajamos al campo a los juegos.
El de bolsas de zapatos resulta perfecto, por sencillo y retador. Seguirá “el rey pide” y la creatividad de algunos monitores brota, comienzan a pedir los tenis de otros monitores, mi camiseta, las pañoletas jajá, se vuelve toda una guerra de grupo a grupo viendo quien pide las cosas más originales y con el afán de dar lata a los monitores de los otros equipos jajá. En “codo con codo” siento que mis 24 años no compiten con las quinceañeras que me adelantan corriendo jajá, por lo que mi equipo es descalificado pronto.
Sigue el momento para preparar sus actuaciones de la noche y me destino a la cocina para ayudar con harto gusto pues hoy comeremos mi comida favorita fufú y yaman yaman. A las 3:30 iniciamos con el juego de las sillas donde la desorganización es increíble, de nueva cuenta no están todos los monitores y explícale a 107 niños que no se vale detenerse ante la silla, que hay que bailar alrededor hasta que la música pare.
La manualidad de hoy es el móvil de peces, y por fallo propio al mandar a los niños a buscar su propio palo destruyen la vegetación de la zona jajaja, sobre todo un arbusto de Casava, nos hemos quedado cortos en las copias de los dibujos pero nos las arreglamos copiando los pececitos a mano jajá. En un momento veloz armamos una junta entre Marta, David, Harriet y yo para preparar el rally de mañana y cuando salimos la manualidad está lista y es un éxito, aún sin saber cómo exactamente jeje. Mientras tomo un par de fotos a los pequeñines tan contentos llevando de aquí para allá su trabajo, llega Meri, que ha venido con otra española del grupo de excursión con quienes ha viajado estos días, la luz del día está por irse por lo que apenas intercambiamos un par de abrazos cuando debe partir. Damos la sesión por terminada y los niños salen a dejar su manualidad a los cuartos.
Al volver tendremos otro rato de canciones donde Cele presiona tanto su garganta por mantener el ambiente que perderá la voz el resto de la noche jajá. La cena de hoy es papas con gabagge, algo pasadito de aceite pero de buen sabor. Finalizadas las labores de limpieza empezamos con las actuaciones. Los chiquitines actúan ambientes familiares, comiendo de nueva cuenta jajá para darle un toque realista al momento, los medianos se avientan una bastante cómica de un pequeñín talentoso a hueso, haciéndola de sirviente desobediente, atando los zapatos de sus amos a las sillas y ensuciando la casa jajá y los grandes mezclan tradiciones y brujería en la suya, toda una combinación de temas que juntos proyectan más que cualquier libro, la cultura local.
Jueves 11 de Agosto
Marta y yo nos levantamos a Misa y después del desayuno y un par de cantos andamos para el camino donde nos recogerán los camiones para el destino de hoy, los campos de los Capuchinos en Bambui. De mala pata nos cae la lluvia andando, ligera pero molesta y se ve toda la hilerita de sombrillas de colores hasta Futru de donde parte el último de los viajes repleto hasta el techo jajá.
Al llegar a Bambui ya están en uno de los tejados reunidos con un par de cantos, las nubes negras amenazan con mas lluvia por lo que debemos darnos prisa con el Rally y la desorganización esta a la orden del día, pero un par de silbatazos y gritos por aquí y por allá ponen todo en forma. El campo de cubre de los colores de uniformes, rojos, verdes, amarillos, y se ve a todos los niños por grupos de base a base, en las competencias de saltos, de carrera, llenando botellas de agua, tirando canastas, carreritas de objetos y más. Cada 20 minutos se toca la campana y todos los equipos rotan a la siguiente base, para terminar el rally a dos horas de haber comenzado, justo a tiempo cuando la lluvia comienza a caer y nos refugiamos en el salón de los capuchinos.
Dentro comeremos arroz rojo con verduritas y de postre un gatoó, seguiremos con un poco de cantos y animación mientras el equipo de monitores se coordina para seleccionar a los ganadores de cada competencia. La lluvia cae de nuevo y volvemos al salón donde tenemos la ceremonia de premiación llena de gritos, aplausos y fotos a los ganadores con sus respectivas medallas de bastante buen calibre y peso jeje. Thelma, la más pequeñina de las niñas se vuelve loca cuando recibe la suya y le tomo una foto en pleno esplendor de su sonrisa mientras sostiene con sus manitas la medalla. Entre premio y premio las mayores se entretienen acariciando mi cabello y discutiendo si será mecha o si es natural jajá.
Para cerrar la excursión hay un par de danzas y canciones a cargo de los monitores donde dejo la cámara de lado y me levanto a sacudirme el cansancio del día. Sorprendentemente los camiones llegan solo con media hora de retraso y durante la caminata de vuelta a casa la lluvia nos da permiso de andar secos y llegamos todos directo a la ducha. La cena, ocro y garish, no son de mi gusto, pero Marta ha vuelto de Futru con una barra de pan y sardinas para compensar. Llegan Felicien y Carmen por Santiago. Cerramos con la oración y apresuramos la junta d evaluación, hoy si que estamos cansados y decidimos que dormir temprano es por demás necesario, todos a la cama, son las 10pm.
Viernes 12 de Agosto
El pan ha llegado puntual y después del desayuno y la limpieza tengo que apurar a los monitores que ya pasan de las 8:30 y no han actuado, andan algo perdidos hoy, creo que ya es el cansancio. Después de la actuación de la historia, donde hoy la abuela les enseña a los niños de la casa a cocinar y lo correcto de ayudar a mama en las labores de la casa, monitores y niños comienzan con la preparación de los cantos para la misa.
Les pongo un poquito de presión pues hoy pareciese que a nadie le importan los tiempos y logro que salgamos sobre las 11am a jugar a la cancha donde ya nos esperan las cubetas con agua y los cerca de 450 globos que hemos inflado durante el ensayo del coro. Al inicio de los juegos es un poco complicado organizar a todos los grupos, entre los monitores que no quieren mojarse y aquellos que toman globos y juegan con ellos como si fuesen niños, mi garganta no para, pero poco a poco todos toman el ritmo, y mientras Justin me ayuda a cuidar el salón con los globos y a tomar fotos, por fin puedo dedicarme enteramente a jugar.
La mayoría de los grupos juegan todo lo planeado y todos juntos, con la bocina y el ipod ambientando al mejor estilo camerunés, bailamos y nos empapamos con los globos hasta más no poder. La guerra de globos fue dolorosa por aquellos que no se reventaban a la primera jajá, pero el cierre con cubetazos fue lo máximo, con todo y el ataque masivo de todos los niños peleando por obtener un globo de las últimas dos cubetas de donde tomábamos los monitores para lanzar al aire.
Inmediatamente todos a la ducha, antes de cualquier resfriado, y a lo lejos veo llegar a Bon que ha venido de visita y traído además un par de paquetes de galletas para los niños que detallazo. Subo rápidamente a darme una ducha y a lavar el rapá que ya huele a mezcla de todo, de tierra, de comida, de sudor, de diversión jeje. Llega la hora de la comida y todos andan un poco retrasados por lo que a la 1:30 decido que esté quien esté comenzaremos a repartir la comida.
Hoy tenemos wata fufú y ero del que paso completamente pues el sabor amargo del wata fufú no se me antoja nada, opto por tomar un poco de agua caliente de la cocina y prepararme un vaso gigante de leche con azúcar, que mezclo hincada en la cocina de leña mientras 3 ratas corren por las orillas del cuarto para irse a refugiar en una esquina jajaja, el vaso de leche más africano que he tomado hasta ahora.
Llega Clara y vamos para Futru donde mi principal pendiente es imprimir los diplomas de los monitores. Clara sale para la SCC con Emilio y bajo a casa, dejo un poco de ropa sucia y reviso velozmente el internet, me sobra un poco de tiempo y decido bajar a la cocina para husmear un poco entre el refrigerador, que hoy sorprendentemente ofrece yogurt, imagino del que ha traído Justin de Vekovi hace unos días.
Entre las prisas no me doy cuenta que el vaso del que bebo está roto y afortunadamente no me corto los labios, pero sí que me llevo de corbata el dedo índice de la mano izquierda, que buen momento para rebanarse un dedo. La sangre es mucha más de la que esperaba y eso de echarle agüita no soluciona nada, tampoco hubiera servido gritar pues se que no hay nadie en casa así que corro por el trapo más cercano, ignorando las condiciones higiénicas de los trapos de cocina jajá, me envuelvo el dedo, limpio la salpicadera de sangre por todos lados y subo a curármelo a la enfermería de Emilio, ni modo a falta de doctor pues improvisación.
Alcanzo a bajar al cuarto y decido sentarme un poco antes de que la presión me la juegue yéndose de paseo y aprovecho para leer la carta de despedida que Santiago me ha dejado debajo de la puerta del cuarto. Yo imagino que ha sido la acumulación del cansancio de los días, el susto, las prisas, los sentimientos revueltos de tantas ansias a 7 días de estar en casa, que las lagrimas brotan de mis ojos cual cascada de montaña en plena temporada de lluvia jajá y justo cuando pedía algo que me ayudase a ponerme en pie y dejar de llorar, cual niña boba que me sentía al cortarme el dedo, Fide aparece por la puerta con su inmensa sonrisa y sus ojos contentos, pues ya son 4 días de no vernos jeje.
Después de una charla breve que me corta las lagrimitas subo y encuentro a Emilio quien me regala otro “Ashia” por lo del dedo y bajo a alcanzar a Clara. De camino me entra una llamada de mamá para rematar el mar de sentimientos que llevo dentro y termino echando todo el aguacero en el coche, pero funciona pues llego de lo más fresca al campamento donde los niños y monitores ya han terminado los pompones de estambre, que se ven colgados en los cuellos de los niños, y ahora se encuentran a media dinámica de la subasta de valores, donde me llama mucho la atención como cambian las prioridades según las edades.
Durante la charla Marta y yo sufrimos un ataque masivo de mosquitos y nos morimos de risa pues es la primera noche que Santiago no anda cerca y tanto que nos habíamos burlado de su pulserita con repelente comprada en España, pues vaya que surtía efecto jajá. Al terminar ya nos espera la cena y la tan esperada sesión de película donde les proyectamos a los niños Kung Fu Panda, que finalmente termina cautivándonos a todos, aún con las altas y bajas del voltaje que a ratos nos deja sin sonido suficiente, Ashia una vez más, así es esto en Camerún.
Sábado 13 de Agosto
Vaya que he terminado muerta de ayer y hoy levantarme me cuesta un poco más. Erróneamente mi primer gesto, incluso antes del desayuno, es limpiar la herida del dedo y por falta de delicadeza la vuelvo a abrir y entre el dolor y la sangre, está ves la presión me la juega y termino sentada fuera tratando de cachar aire y recuperar el aliento. Cuando me repongo termino de limpiar la herida y vuelvo a vendarla cuando noto que en el siguiente dedo me ha salido un pequeño barrito, que chistoso, dos dedos heridos en menos de 24 hrs.
Hoy es día de preparación para la misa de la tarde, que no sé como lo logran, pero aquí los niños y jóvenes se pueden pasar el día entero entre cantos y ensayos. Los equipos se dividen por colores y cada uno a lo suyo durante la mañana, los del ofertorio, la entrada, la lectura, las intenciones, en fin cada quien en lo suyo y al final repaso general del coro.
Por la tarde pasamos a la manualidad de las tarjetas de agradecimiento que aunque nos hemos quedado un poco cortos de papel cartulina, las hojas blancas y los plumones de colores salvan el rato. A las 5 en punto todos a limpiar y a prepararse para la misa que dirige Kisito a las 6pm. Cada grupo hace lo suyo bastante bien, solo la música resulta algo desentonada a ratos pero de ahí en fuera el ambiente es bueno.
Bajamos a disfrutar del banquete final, espagueti y huevo, para dar paso a la ceremonia de clausura donde hay desde presentaciones de baile, el tradicional fashion parade y ahora novedades como un concurso donde los niños deben pasar del llanto a la risa lo más pronto y realmente posible, vaya manera de desarrollar a la pretensión jeje, concurso de comida, donde 9 niños que están recién cenados se comen un plato lleno de espagueti y frijoles sin ningún problema, y la graciosísima competencia de brazo entre Marta y yo.
El gran cierre es una fogata a las afueras del salón, con los tambores, sonajas, niños, monitores, todo el kit completo para una media hora de brincos, bailes, gritos, al mejor estilo Camerunés. Cuando algunos pequeñines comienzan a quedarse dormidos sobre sus piernas en la entrada decidimos hacer la oración final para mandar que vayan a dormir y los mayores nos quedamos un poco más con el tradicional pingis y otras tantas canciones de moda. Finalmente sobre la 1:30am damos el festejo por terminado.
Domingo 14 de Agosto
Después del desayuno sigue la limpieza general, todos a sus puestos, salón, dormitorios, cocina, baños, todo y entre movimientos el barrito en el dedo de ayer se revienta y duele más de lo pensado. Una vez terminada a limpieza nos reunimos en circulo para los discursos finales y despedidas, muchos de los monitores les prometen a los niños repetir el próximo año y los invitan a volver, se ven caritas sonrientes por todos lados, las maletas al centro, sus pañoletas de colores, como un gran arcoíris revuelto, los pequeños, los mayores, todos. El aire se respira ligero, la mañana está fresca y las montañas aun no despiertan de su neblina cuando los primeros grupos comienzan a andar hacia la parada de los camiones. Dios bendiga a los niños.
Por fin sobre las 9:30 los monitores nos podemos sentar para la última evaluación, que interrumpimos a la mitad para la misa de las 10:30. Hoy dirige el padre Andreas de Kumbo, hay un bautizo que dura casi lo que 10 y un frio que cala los huesos, el sueño me invade entre rato y rato, pero Cele se encarga de despertarme cada dos por tres aunque no soy la única, puedo ver a otros monitores cabeceando o recargados en las bancas también, estamos exhaustos. Terminando la misa bajamos a continuar con la evaluación final, donde el tema candente es claro la comida, con alegatos de si ha sido suficiente, de si el menú fue el más indicado, de si los monitores debemos comer en el salón o en la cocina, en fin un tema sin pies ni cabeza, como lo esperábamos jajá.
Llega Clara y cargamos el primer viaje de utilería en el coche, entre ollas, sacos de comida, hieleras, cajas y tantas cosas más el carro queda lleno, pero con gusto pues descargamos del la comida del día, Achú, probablemente el último de esta gran experiencia. Finalizando el Achú seguimos con la ceremonia de premiación, donde Marta comienza con un evangelio agradeciendo y alentando a seguir siendo luz en el mundo, en este caso en los niños y nos regala el detalle de una lamparita de piedra local a cada uno, luego repartimos los diplomas y las medallas, comenzando con las mamas de la cocina, a quienes les dedicamos unas palabras por su increíble apoyo estos días, pues son pieza clave en estas actividades, a los monitores que se arman unos aplausos y festejo cada dos por tres jeje, y hasta yo salgo premiada, la medalla de mayor peso emotivo que he recibido, pues el discurso de Marta la ha hecho valer más que nada. Dios bendiga a los monitores.
Una vez terminados de comer empieza el transporte y se repite la dinámica del domingo, colchones, sillas, mesas, maletas, con la ayuda del carro de Menteh y el de las Calasancias. Terminaremos por fin sobre las 6:30 de la tarde, justo para llegar a casa a cenar con la comunidad y un par de sacerdotes invitados de por aquí y por allá, pues esta noche se han organizado una cenita de despedida a todos aquellos que serán transferidos el siguiente ciclo. Entre discurso y discurso Emilio menciona que soy la primera en irme, en un par de días y su mirada me parte en dos. Dios bendiga a Emilio.
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