jueves, 25 de agosto de 2011

El aire de casa

Llegar y pisar suelo no es lo mismo que aterrizar. El cuerpo llega y la mente viene un poco por detrás como si quisiera asegurarse que todo sigue igual, que no hay peligros sociales nuevos ni intrigas mundiales a la espera del primer dialogo y las primeras preguntas.

Despertarme a las 6am intrigada porque no hubo un gallo que anunciara el nuevo día vino a ser el colmo de los colmos, mis mas sinceras disculpas a esa raza que tantas mañanas maldije y hoy me encuentro con que, basados en la molestía sonora, resultaban ser el mejor motivante para salir de cama.

Me encuentro con una casa en silencio, claro la familia no tiene la culpa de mi horario Africano, y me encuentro con que prepararme un café me toma menos de la mitad del tiempo, mucho menos de espacio recorrido. Al darme una ducha, con el agua caliente por el sol de ayer no por un calentador jeje, y vestirme con el primer conjunto de verano que encontré, pues la mayoría del closet se quedó en el invierno de cuando parti, me encuentro con ansias de escuchar un inglés brusco o un castellano dulce, por lo que tomo el teléfono y llamo al otro continente.

Me encanta volver a oir sus voces, aunque realmente nunca deje de oirlas, las traje en mi mente tooodoo el viaje. Me colma de gusto y emoción saber que siguen ahí, escucharlos contentos por mi llegada, pero sobre todo, me vuelve loca que la comunicación se interrumpa por una aguacero que rompe toda barrera kilométrica y entra a mis oídos recordandome esos últimos días lluviosos, mientras sentada en mi banquita Mexicalense, veo de frente la calle más árida que como la recordaba y entre la polvadera al fondo esas montañas secas, color café, arenosas e imponentes, que nada tienen que ver con sus primas lejanas frondosas y escandalosamente verdes, pero que igual me hacen sentir bienvenida.

Con muchas ganas de dar lata, como si no hubiése dado ya estos 24 años, despierto a mis progenitores con una intrigante duda ¿que hago a las 7am en Mexicali? y se ríen de mí, y me enamoro de ellos. En su inmenso cuarto, que me sigue pareciendo un castillo como todo lo que me rodea, con los dos perrillos que tienen menos materia gris que una gallina, pero moviendo la colita de contentos al verme esta mañana, todo en su sitio, en su aire, perfecto.

Le planteo al Tony una película, por aquello de readaptarme a la sociedad lo más pronto posible y me imagino que Harry Potter será un buen tema de conversación cuando la siguiente persona con la que comparta una cerveza no entienda que tengo ganas de comer Achú o aventarme una caminada a Menteh, entonces recurriré a Harry Potter y como he visto en la película, le preguntaré a esa persona si cree que los efectos especiales fueron mejor o peor que la película anterior.

Por la tarde llega a la casa más compañía, entran por la puerta los tíos, compadres, amigos, vecinos, compas, cuñada, comadres, tías y tantos más, contentos, contentísimos por mi regreso (sospecho que más que yo), con las manos llenas de ensaladitas de fruta, tortillas, los frijoles negros que tanto añoré cuando comía rojos (semejante estúpides me doy cuenta ahora) las sodas, las cheves y cuanta comida se pudiése uno imaginar, creo que ni el hijo pródigo tuvo semejante recibimiento, bueno creo que a el le dieron un cordero, pero ahhh siii yo tengo hasta dos! jaja papá ha hecho costillas, lengua, cochinita pibil y arrachera, ahí por aquello de que se me antojara alguno después de 7 meses de carne a cuenta gotas y pescado hasta para regalar.

Y empieza la tanda de abrazos, de saludos, de bromitas, que si me traje un negrito en la maleta, que si baile el waka waka, que si como le hacía con la leche en polvo, que si es cierto que un gallo era mi despertador, y a mucho digo que si, (mentira no traje un negrito en la maleta) y otras digo que no, que no me volvía loca cuando no había luz, que no me dió miedo la malaría, que no extrañaba el calor jaja.

La convivencia es buena, lamentablemente la faringoamigdalitis, (si, yo también pensé que esos titulos solo se usaban en programas americanos de investigación de homicidios) que me detecto el doctor por la tarde, aún inyectada y medicada, me tuvo algo inválida de conversación por dolores indeseables, pero creo que era lo correcto, yo ya hablé de más, hay fotos y tantos mil escritos, yo ya hasta a mi me aburro. En ese momento tenía ganas de escuchar.

Los "que pedo", "no mames", "esa onda" y tantas expresiones mexicalenses más. Que si fulano esto y sultana el otro, que si el facebook, el calor, los diputados y las colas "pal otro lado" jajaja todos esos temas que en vivo y en directo me recordaron la desconectada que me di, soy como un pollito recién salido del cascarón, me siento más nueva y descolocada que un semáforo en Camerún, pero se pasará, como todo...¿no?

Por cierto que las trencitas Camerunesas fueron la sensación, todos las alabaron, tocaron y preguntaron el como del arte de la trenza, y a mi solo me pasaba por la cabeza que el calorcito local era incompatible con esta modita en la cabellera, adiós trenzas, el martes me despido de ustedes.

El festejo termina, limpiamos y vuelvo al cuarto donde enciendo el aire acondicionado, hábito al que habrá que acostumbrarse rápidamente antes de padecer más calores, y me acuerdo que cuando tenía calor en Bamenda abria una ventana, mucho calor las dos y con frío las cerraba, pero bue!, el punto es el mismo, la temperatura aquí y allá era regulable, a base de distintos métodos jeje.

Lo que no era, ni es aqui, ni será probablemente, al menos a método natural, es eso de regularse el sueño, mucho menos cuando te pasa una y veinte veces por la cabeza la pregunta de ¿y que haré mañana? cuando no te espera aún un horario laboral, ni un par de niñitos en un salón con una barra de mantequilla y un vasito de té, cuando nuevamente te esperas tu y tus ideas, esas que ibas guardando de poco a poco, en las tardes o en las madrugadas, esas que no se fueron de viaje, que te esperaron y que ahora rascan la puerta de la habitación como los lelos de tus perros jaja.

Por lo pronto el plan semanal involucra una profunda limpieza de la habitación, uno no nota cuantas estúpideces compra y almacena, hasta que deja de verlas 7 meses. También habrá recorridos por la ciudad, redisfrutar de un tráfico ordenado, semáforos en funcionamiento y altos de disco. Me plateo poco a poco visitar a más amigos, dar un abrazo bien pendiente y robarle un beso al primero que agarre desprevenido, calma calma, solo dije un beso... también sería útil que me diése una vuelta por la Iglesia más próxima, pues llegando llegando y el 1er domingo ya pensé -aahhh, hace mucho calor para ir a misa- que me perdone Emilio, si lee esto, pero no tengo la parroquia a 30 escalones como allá jeje.


Pendiente: urge lleguen mis maletas, no me gusta eso de añorar café Camrunés, me basta con añorar todo lo demás.

Posdata: Bilbaina, Betania, Clara, me planteo seriamente si un café por Skype pudiése ocurrir en uno de estos días, piénsenlo :) ustedes son las del horario similar, yo no importa, igual en mi ciudad hace un calorcito por las noches como si fuera de día jeje.

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