viernes, 18 de noviembre de 2011

Sabemos que no te sobra, pero tampoco te falta



Ayudanos esta semana de Noviembre a recolectar en tu casa, entre amigos y vecinos, ropa y cobijas en buen estado.
Lugar de colecta: islas orcadas 1733 jardines del lago
si necesitas que pasemos a recogerla avisanos al: 686152-0685 o al 152*15*24086

Se donarán el domingo 27 de Noviembre en la Colonia La Ladrillera, sobre la carretera San Felipe.

lunes, 24 de octubre de 2011

Dr. Miguel Ruiz – Los cuatro acuerdos, un libro de sabiduría tolteca.

Introducción: El conocimiento tolteca surge de la misma unidad esencial de la verdad de la que parten todas las tradiciones esotéricas sagradas del mundo. Aunque no es una religión, respeta a todos los maestros espirituales que han enseñado en la tierra, y si bien abraza el espíritu, resulta más preciso describirlo como una manera de vivir que se distingue por su fácil acceso a la felicidad y el amor.

Espejo Humeante

•El sueño del planeta incluye todas las reglas de la sociedad, sus creencias, sus leyes, sus religiones, sus diferentes culturas y maneras de ser, sus gobiernos, sus escuelas, sus acontecimientos sociales y sus celebraciones.
•La domesticación de los seres humanos. A través de esta domesticación aprendemos a vivir y a soñar. La información del sueño externo (el mundo) se transfiere al sueño interno (nuestra percepción) y crea todo nuestro sistema de creencias.
•No hay ninguna verdad que encontrar. Dondequiera que miremos, todo lo que vemos es la verdad, pero debido a los acuerdos y las creencias que hemos almacenado en nuestra mente, no tenemos ojos para verla. Nos ciegan las falsas creencias.
•Toda nuestra mente es una bruma que los Toltecas llamaron mitote. Todo lo que creemos sobre nosotros mismos y el mundo, todos los conceptos y programas que tenemos.
•Nadie nos maltrata más que nosotros mismos internamente; el juez, la víctima y el sistema de creencias son lo que nos llevan a hacerlo. Nuestra manera de juzgarnos es la peor que existe.

El primer acuerdo: Se impecable con tus palabras
•Las palabras son un don creativo. Todo lo que sueñas, sientes y eres, lo muestras por medio de tus palabras.
•Las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian por entero, para bien o para mal, nuestras creencias. El mejor ejemplo: Hitler.
•Un pecado es cualquier cosa que haces y que va contra a ti. Todo lo que sientas, creas o digas que vaya contra ti. Ser impecable es no ir contra ti mismo. El concepto de pecado no es algo moral o religioso, es una cuestión de sentido común.
•Los chismes son magia negra de la peor clase. Contarlos se ha convertido en la principal forma de comunicación en la sociedad humana.
•Tu opinión no es más que tu punto de vista, y no tiene por qué ser necesariamente verdad. Proviene de tus creencias, de tu ego y de tu propio sueño.
•Adoptar el primer acuerdo, ser impecable con las palabras, es deja de transmitir veneno emocional y con el tiempo tu mente dejará de recibirlo también

Segundo acuerdo: No te tomes nada personalmente
•Tomarse las cosas personalmente es la expresión máxima del egoísmo, porque consideramos que todo gira a nuestro alrededor. Nada de lo que los demás hacen es por ti. Lo hacen por ellos mismos.
•El miedo nos hace tomarnos las cosas personales, el miedo a la verdad. Si no tienes miedo no aceptas excusas para enfadarte, no estás triste ni celoso, sabes lo que eres, quien eres y que quieres.
•Cuando amas todo lo que te rodea es porque te amas a ti mismo, porque te gusta cómo eres, porque estas contento contigo mismo, porque te sientes feliz con tu vida. Estas satisfecho.
•Nunca eres responsable de los actos de los demás; solo eres responsable de ti mismo. Cuando comprendas esto y te niegues a tomarte las cosas personalmente, será muy difícil que los comentarios insensibles o los actos negligentes de los demás te hieran.

Tercer acuerdo: No haga suposiciones
•El problema al hacer una suposición es que, al hacerlo, creemos que lo que suponemos es cierto.
•Suponemos que todo el mundo ve la vida del mismo modo que nosotros. Que los demás piensan, sienten, juzgan y maltratan como nosotros lo hacemos.
•El día que dejes de hacer suposiciones, te comunicarás con habilidad y claridad, cuando no entiendas algo preguntaras y serás claro. Todas tus relaciones cambiarán.

Cuarto acuerdo: Haz siempre lo máximo que puedas
•Limítate a hacer lo máximo que puedas, en cualquier circunstancia de tu vida, ni más ni menos. Pero piensa que eso va a variar de un momento a otro.
•Si intentas esforzarte demasiado para hacer más de lo que puedes, gastarás más energía de la necesaria, y al final tu rendimiento no será suficiente.
•Actúa porque amas hacerlo, no porque esperas una recompensa. Las recompensas llegarán, pero tú no estarás apegado a ellas.
•No necesitamos saber ni probar nada. Ser, arriesgarnos a vivir y disfrutar de nuestra vida, es lo único que importa.

El camino Tolteca hacia la libertad
•El objetivo del guerrero es trascender este mundo, escapar de este infierno y no regresar jamás a él. Tal como nos enseñan los toltecas, la recompensa consiste en trascender la experiencia humana del sufrimiento, y convertirse en la encarnación de Dios.
•Tu vida es la manifestación de tu sueño: es un arte.
•La libertad que buscamos consiste en utilizar nuestra propia mente y nuestro propio cuerpo, en vivir nuestra propia vida en lugar de la vida de nuestro sistema de creencias.
•Ser consciente de que todo el sueño de la vida es el resultado de las creencias y volverte consciente de cuáles de ellas te limitan, es la clave para comenzar a cambiar.
•Llegar a la esencia de los acuerdos es ir al desierto. Cuando vas al desierto, te encuentras cara a cara con tus demonios. Una vez has salido de él, todos esos demonios se convierten en ángeles.
•El modo en que vives ahora es el resultado de muchos años de domesticación. No puedes pretender que ésta desaparezca en un solo día.
•El amor que me hace feliz es el que puedo compartir con la gente que amo. ¿por qué voy a negar que les quiero? No es importante que me devuelvan ese amor. Quizá muera yo mañana o tal vez muera alguien a quien amo. Lo que me hace feliz es hacerle saber hoy lo mucho que le quiero.

viernes, 21 de octubre de 2011

Indígnate – Stéphane Hessel

Introducción del libro: Cuando alguien como Stéphane Hessel llama a la “insurrección pacífica”, hay que escucharlo. Porque Hessel, a sus 93 años, sabe de lo que habla: miembro de la Resistencia francesa, superviviente de Buchenwald, militante a favor de la independencia argelina y defensor de la causa palestina, este eterno luchador es, además, el único redactor aún vivo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.

Fragmentos para pensar.

…Les deseo a todos, a cada uno de ustedes, que tengan su motivo de indignación. Es un valor precioso. Cuando algo te indigna como a mí me indignó el nazismo, te conviertes en alguien militante, fuerte y comprometido. Pasas a formar parte de esa corriente de la historia, y la gran corriente debe seguir gracias a cada uno. Esa corriente tiende hacia mayor justicia, mayor libertad, pero no hacia esa libertad incontrolada del zorro en el gallinero. Esos derechos, cuyo programa recoge la Declaración Universal de 1948, son universales. Si se encuentran con alguien que no se beneficia de ellos, compadézcanlo y ayúdenlo a conquistarlos…

…Es cierto, las razones para indignarse pueden parecer hoy menos nítidas o el mundo, demasiado complejo. ¿Quién manda?, ¿Quién decide? No siempre es fácil distinguir entre todas las corrientes que nos gobiernan. Ya no se trata de una pequeña elite cuyas artimañas comprendemos perfectamente. Es un mundo vasto, y nos damos cuenta de que es interdependiente. Pero en este mundo hay cosas insoportables. Para verlo, debemos observar bien, buscar. Yo les digo a los jóvenes: busquen un poco, encontrarán. La peor actitud es la indiferencia, decir “paso de todo, ya me las arreglo”. Si se comportan así, perderá uno de los componentes esenciales que forman al hombre. Uno de los componentes indispensables: la facultad de indignación y el comrpomiso que la sigue…

…Satre, en marzo de 1980, a tres semanas de su muerte, declaraba: “Hay que intentar explicar por qué el mundo actual, que es horrible, no es más que un momento en el largo desarrollo histórico, que la esperanza ha sido siempre una de las fuerzas dominantes de las revoluciones y de las insurrecciones, y cómo todavía siente la esperanza como mi concepción del porvenir”…

lunes, 17 de octubre de 2011

Esto si me recoloca las ideas

Ufff... que madrazo tan duro.... no me lo puedo imaginar, ni quiero...

Hace menos de 10 minutos de sentarme a la computadora pensaba en mi actuales relaciones, seres queridos y otros que me está costando querer, por una charla un tanto incomoda que tuve ayer con un amigo donde entre reclamos y perspectivas de las dificultades en ciertas relaciones, me llegué a sentir algo cabizbaja.

Lo recordaba y me planteaba que sería la vida sin ellos, me pregunté precisamente que sería si todo funcionara y un día zaz cuaz, la vida me los quitara. Deje la banquita y me dije a mi misma que bastaba de pesimismos, la vida puede ser muy corta como para pensar en el peor panorama a cada instante.

Ahora me siento y me encuentro con un correo, confirmación de mi teoría del desecho al pesimismo, y ahora me quedo muda, sin mucho que decir mas que "la vida sigue" y hay que darle, a como venga, con lo que de o lo que quite.

http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20111015/pvasco-espana/muerto-herido-grave-estrellarse-20111015.html

Una buena amiga me ha escrito al respecto de esta nota, resultó conocer a la chica en este preciso instante estará dando las últimas palabras de despedida a esa persona que tanto amo. Mi amiga los recuerda... "Eran una pareja estupenda, de eso que les ves muy felices, radiantes…ella siempre me pareció una chica estupenda, simpática como pocas. Se les veía que habían encontrado al amor de su vida." Y ahora hay que volver a empezar.

Así que hoy, como muchas otras veces, me llevo una lección de estas letras, ojalá toda la gente tuviera algo así al día, una nota, una charla, un punto de vista, que nos reacomode las neuronas ahogadas en el vaso de agua de la cotidianeidad y nos ubique en lo escencial de la vida, abrazar al que tienes a lado, aun despertándolo de su propio conformismo y tranquilidad, y levantar la cara cada día que sale el sol, con nubes o sin ellas, sonriendolé a la felicidad, porque además de un derecho, creo que también es una obligación, por ti, por él, por la familia y los amigos, por el mundo y entre ellos tú.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Tierra, Libertad y El Parnaso

Israel Dehesa, Berlín 18.07.11.

“Tierra y Libertad”, lema del General Emiliano Zapata, emblemático cuadillos de la Revolución Mexicana, más que una simple frase afortunada, consiste en una sentencia que encierra un posicionamiento ideológico profundo: si se garantiza un espacio para poder trabajar, la esclavitud es imposible y el derecho a las oportunidades de desarrollo económico se garantizan.

Sabemos que la Reforma Agraria del General Lázaro Cárdenas, que daba aliento al llamado del morelense, fracasó rotundamente.

Otorgar terrenos sin poner en práctica políticas de crédito para la inversión en tecnología dio como resultado que los pequeños propietarios no pudieran competir con los grandes latifundistas y los ejidos que les fueron entregados han ido siendo malbaratados a una “nueva generación de latifundistas” que producen alimentos en masa o construyen grandes hoteles: “Tierra, Tecnología y Libertad”.

Antes del movimiento armado de 1910, aproximadamente 70 por ciento de la población vivía en las zonas rurales, mientras el 30 restante estaba asentado en zonas urbanas. Hoy este número se ha invertido. Entonces… si Zapata fuera contemporáneo, ¿cual sería su lema?.

Luego de 31 años de funcionamiento, “El Parnaso”, la librería más célebre de México, anuncia su cierre próximo. Según entrevista recuperada hoy de “El Universal”, su dueño, Antonio Sultán, relata que “alguien” estaba detrás de su local y “que se dio una aplicación selectiva de los reglamentos, solapados por el Delegado”, mientras que el propietario del espacio no quiso renovarle el contrato.
Imaginen a Octavio Paz, Gabriel García Márquez, Carlos Monsivais y Jorge Castañeda organizando sus tertulias, lecturas de sus obras y charlas con los lectores, en un flamante Starbucks… Sensacional, ¿no?

Coyoacán era un símbolo de la vida intelectual de nuestro país, con sus cafés, su “tianguis cultural” y, naturalmente, la librería “El Parnaso”.

¿Quién le dio esta identidad? La planeación urbana, un decreto gubernamental, los dueños de los edificios o los dueños de los negocios que decidieron dedicar su patrimonio y sus desvelos a construir espacios que promueven la cultura, en vez de elegir giros “más seguros” como el franchising (o mejor dicho: ¿frankensteinchising?

¿Qué cara va a tener Coyoacán cuando en vez de los viejos “cafés de los intelectuales” encontremos un pudoroso Mc Café, cuando en vez de ir a comer elotes, paseemos por la fuente de los coyotes con una Whopper o una Dunkin, ¿qué nuevas inspiraciones tendrán los escritores del futuro sentados en una mesa de un KFC, qué acaloradas discusiones sobre filosofía o política se darán al calor de la luz verde de un 7 Eleven? ¿cuantas inspiradoras lecturas podrán ser adquiridas en el Sanborns?

Es curioso que en ciudades como NY, Milán, París o Hamburgo viene sucediendo un fenómeno similar desde hace 10 o 15 años. Tiendas de instrumentos, bares, pequeños restaurantes, boticas, librerías… con una identidad particular, talladas a pulso en el paisaje urbano, que ya sea por la particularidad de sus productos, su decoración o de la propia gente que los atiende, le dan una identidad a ese barrio donde nadie quería vivir, convirtiéndolo en la zona de moda, para entonces ser depredados sistemáticamente por los grandes corporativos, que les arrebatan los locales seduciendo a los propietarios de los edificios con grandes sumas, sin que exista ninguna protección legal o interés de parte de las autoridades, que muchas veces solapan estos despojos en pos de una falso progreso o una engañosa generación de más empleos (o simplemente de una mordida).

En Berlín, por ejemplo, existe un “edificio ocupado” convertido en centro social: el Tacheles. Se trata del tercer sitio más visitado de la ciudad (sólo después de la Puerta de Brandeburgo y el Parlamento), que de ser un elefante blanco, fue convertido en galerías, pequeños cines y salas de conciertos autogestionadas por artistas. De ser una calle desierta, la “Oranienburger” luce llena de comercios que aprovechaban el gran afluente de turistas que se dirigían a visitar el “centro social autogestionado” más grande de Europa. Un grupo de creadores decidió instalarse en el mismo y habilitarlo para promover la cultura. No pagaban ni renta, ni agua, ni luz, pero a cambio abrían las puertas a cualquier nuevo creador, que deseara exponer su obra y a todos los visitantes. Hoy, más de la mitad de los colectivos han sido desalojados porque un “inversionista” quiere construir un centro comercial, aprovechando la buena ubicación del inmueble. Pero, ¿por qué tiene una buena ubicación?

La esquina donde se encuentra “El Parnaso” debe valer oro. Pero ¿por qué vale oro? ¿Qué reciben a cambio los emprendedores dueños de un negocio exitoso que posicionan un local comercial? ¿Qué protección legal existe para un pequeño o mediano empresario que durante más de treinta años agregó plusvalía a un punto de venta? No me sorprenderá cuando remuevan el Templo Mayor para poner un Walmart.

La tierra no es de quien la trabaja… El adoquín de los locales comerciales en las ciudades… tampoco. Y por ende, no hay libertad… sin tierra. Vivimos a merced de los grandes tiranos: los arrendadores y los negocios de cadena. Es verdad que en un Starbucks o un Mc Donalds trabaja más gente que en un chiringuito o una librería… Así que el señor Antonio Sultán, no debe preocuparse por su futuro. Seguro el millonario que hizo presión para quitarle su librería puede darle un empleo con un choncho cheque, impreso con las justas cifras que especifica un salario mínimo.

¿Podemos hacer algo? Existe otro ejemplo valioso también en Berlín: el barrio de Kreuzberg, donde el único restaurante de cadena es un Mc Donalds que es apedreado con regularidad por activistas de extrema izquierda. Hay versiones que afirman que el uso de suelo fue otorgado a través de “lobbyismo”, la palabra elegante para referirse a la corrupción. Pero lo importante es que, cada que abren un negocio de este tipo, como el desaparecido Subway sobre la esquina de Falkensteinstrasse y Schlessischestrasse, los habitantes de la zona ignoran su existencia y apoyan a los negocios de los pequeños y medianos empresarios: el poder de los consumidores.

Ya que estamos con esto de las frases: “ni tanto que queme al santo… ni tanto que gane Blue Demon”. De ninguna manera pretendo expresar una serie de reflexiones para boicotear todos y cada uno de los negocios de cadena. Sólo quiero subrayar que la tierra debería de ser de quien la trabaja y el piso de adoquín… también. Evidentemente, sin traspasar el título de propiedad, pero a través de una reforma legal que proteja a este tipo de negocios para garantizar la renovación de sus contratos de renta o algún tipo de indemnización… Si a los equipos de futbol les pagan derechos de formación por los jóvenes que a veces ni entrenan…

Este fenómeno confronta dos filosofías socio-económicas: la de la vieja Europa, con una amplia clase media y la estadounidense, esa del neoliberalismo salvaje, donde la riqueza se concentra en las manos de unos cuantos y la masa es fuerza de trabajo, que no debe imprimir ni sus ideas ni su sentir en su labor diaria, debe callar y producir. ¿Qué sociedad queremos? En México esta claro desde hace mucho, una en donde el “yo” tenga más que los demás.

Descanse en Paz… “El Parnaso”.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Que se ve en un apagón

Y que se va la luz...

Yo me encontraba en plena plática con una buena amiga, otros mexicalenses esperando el momento en que sus jefes dieran por terminada la jornada laboral, los estudiantes a la misma espera de la liberación educativa y así muchos en sus giros.

Probablemente el primer golpe es el de la duda sobre que hará uno sin refrigeración a las 3:30pm a 44 grados centrígrados, pero acto seguído entra el temor por lo que el refrigerador acoge en su interior y de ahí la mente brinca a los refrigeradores de los Oxxos y abarrotes cercanos, entonces la comunidad Mexicalense se une a la tarea de rescatar a todos los six, doces, 24'tros y demás presentaciones de bebidas que como diría mi madre y con el permiso del apellido "se a-zorrillan" jajaja. Y claro, pues la leche se puede hacer jocoque, la fruta resiste un poco más y el jamón o quesitos se botanean sin problema.

Sali a la calle bajo la misión de conseguir el elixir del apagón y en menos de lo que bajan dos centígrados del termómetro de este desierto ya estaban en casa compadres, amigos y más tarde vecinos. La tarde-noche se pasó entre conversaciones, brindis, observando las estrellas, sintiendo el aire "fresco" que nos regaló la noche y escuchando las pocas estaciones de radio que nos mantenían al tanto de la metida de pata americana, recordándonos que no somos independientes ni en esto de la luz, con llamadas enlazadas a larga distancia del presidente municipal y el gobernador pidiendo a la comunidad que se mantuviera el orden y la calma, ¿pues que otra no?.

A muchos nos cambió la rutina de un jueves, a unos cuantos los alarmó tanto que cooperaron a los caos en gasolineras y puestos de agua, pero a muchos, muchos.... no les cambio el ritmo en nada.... a ellos, los que ya de rutina viven sin luz o sin aire acondicionado, ¿que tiene de diferente un apagón en sus tiniebras diarias? pues nada... que al menos hoy, el resto de la ciudad vimos a oscuras lo que viven ellos.

sábado, 27 de agosto de 2011

Calor de casa, calor de desierto


Me encantan estos días, pasar y saludar a los amigos y a mi gente, sobre todo un Martes por la mañana a 40 y pico grados y volver a casa insolada, con la frase de "si no se sentía el calor" y mi madre preguntándome si creo que sigo en África, que aquí el calor pega, y si que pega!.

Se da cuenta uno al bañarse con agua caliente o al lavarse las manos o los platos, y sin necesidad de que el boiler esté prendido jeje. También te das cuenta que el calor pega cuando sales de una función de cine a las 7 de la tarde, el sol se oculta en el horizonte y el calor brota del asfalto y se te cuela por los pies, mientras me pregunto si la maderita Camerunés de mi chanclitas tendrán semejante resistencia térmica.

El otro día rumbo a la ladrillera vi las montañas y vaya que las vi, si, si, reconozco que ahí han estado siempre, pero tenía mucho sin ver la silueta de las nubes reflejadas en ellas, como tenía sin ver la tierra árida y los sembradíos, tanto pick up y sombrero, como tenía sin escuchar narco corridos y a valentín elizalde jaja, todo esto patrocinado en una tarde junto a mi amiguito y sus historias de las carreras en la salada.


También pasé al otro lado, a los united states jaja, y me dió un derrame cerebral al entrar a la Wal-Mart, creo que estuvo muy brusco el cambio de el mercadito en Bamenda, New Life, con papitas caducadas y pasillos empolvados, a la WalMart donde solo de papas hay un pasillo entero. Me espanté de ver tanta gente pasada de peso y comprando donitas, ok yo también compré finalmente pero aaauuunn tengo un rango de peso donde puedo permitirmelas jeje, me escandalizó la cantidad de plástico que hay por todos lados, de envolturas y de tantas mil cosas inecesarias, pero con un precio y oferta muy bien diseñadas.

Tantas mil cosas innecesarias son las que he comenzado a sacar del cuarto, lo curioso es que yo digo que son innecesarias y mi hermano toma unas y mi madre otras, por lo que realmente no me he desecho de mucho, solo está redistribuido, pero poco a poco, iré limpiando, mientras menos contaminación visual más paz interna, además fue de lo más adecuado pues las maletas llegaron unos días después y así tuve sitio para guardar un par de cosas.

Las maletas venían completas, con un par de atracos a mi café y chocolates por parte del gobierno de USA, imagino que todos los días alguien cruza alguna cantidad interesante de polvitos mágicos entre chocolate Mambo Camerunés y quisieron confirmar que no fuese yo esta vez, por lo que rompieron las bolsas y casi me cafetean todo el guarda ropas.

A mi me molestó mucho, pero a Rigoberto mi perro descerebrado, le encantó, sobre todo cuando llego el momento de compartirle un poco de la Tartina, chocolate estilo nutella, que venía chorreada por toda una bolsa de plástico, y digo compartirle un poco porque el gusto le duró hasta que mamá pego de gritos, que el chocolate le hace daño, que lo voy a matar, en fin, que tenga más cuidado con Rigo que todo el cuidado que pudiese tener con un pequeñín de Bamenda mientras corta con un machete las hierbas de su compound jeje, así es esto.

Pero reconozco que Rigo no tiene la culpa, el no tiene que pagar por mi desfachatez 3er mundista, por mi carencia de importancia y alteración ante cuestiones cotidianas tan dulcemente intrigantes en esta vida de comodidad, y si, ya se que pensaran que muy cómoda pues con aire acondicionado y comida en casa y bla bla bla, pero bue, ¿es de comodidad si o no? no digo que no reconozca la increíble mano de mis progenitores detrás de ellos y la agradezca también.

Por todo eso y más cuido a Rigo, como me cuida el a mi, cuando me acompaña mientras deshago mis maletas, o cuando me siento y leo las cartitas de despedida de los jóvenes, las postales de Clara y el libro de poemas africanos que he traido, y me lame las lagrimitas que me corren y vuelven a correr al oler la ropa que trae impregnada a fondo el olor a selva. Rigo no se rinde, el sigue ahí, aunque le grite "perro tonto, supieras lo que daría por ponerte en la maleta y enseñarte la selva verdeee verdeeee, amplia ampliaaaa, para que hagas del baño donde gustes, y dejes en paz por fin el tapete de mi cuarto"

Rigo también me acompaña con el café de las mañanas, mientras leo el periódico y me entero un poco más de la creatividad asesina de un par de aburridos y descolocados sociales que se les hizo fácil y necesario matar a 52 personas en un casino en Nuevo León, que también me pregunto, que afán de andar en esos sitios, pero creo que ni Bush, Biya o cualquier dictador o persona indeseable se merece morir así.

Ayer he visto a los escolapios de aca y a un par de Juniores que andaban de visita, se me ha hecho fuertísimo, los ví con otros ojos, lo que me ha cambiado la perspectiva después de vivir en comunidad. Los ví y los sentí tan cerca, ¿será que todas las casas escolapias tienen ese aire? ojalá... así tengo claro a donde correr a refugiarme y no del calor, pues los padres aquí no tienen refrigeración en las áreas comunes, a refugiarme de mi.

En fin, Rigo me da sin esperar nada a cambio, como me da todo mundo aquí, abrazos, risas, charlas, preguntas sobré mis planes, y sugerencias para matar el tiempo libre y olvidarse un poquitín del calor. Una de ellas, clases de salón, que ya voy por la 3er clase, con mi cubicuate de aventuras Chacho, que más que aprender a bailar estamos perfeccionando el arte de hacer reír a los compañeros de clase con nuestras tontadas y pleitos estilo marido y mujer.

Gracias amigos, familia, compadres y Rigo, esta 1er semana me ha dejado un buen sabor. Gracias también a mi gente en Camerún, con sus líneas de aliento y sus poemas para el lagrimeo ocasional.

Ahhhhh y Gracias a la refresquería Lindo Michoacán por el agua de piña que me devolvió el azúcar a la sangre después de una calurosa mañana el día de hoy.

jueves, 25 de agosto de 2011

El aire de casa

Llegar y pisar suelo no es lo mismo que aterrizar. El cuerpo llega y la mente viene un poco por detrás como si quisiera asegurarse que todo sigue igual, que no hay peligros sociales nuevos ni intrigas mundiales a la espera del primer dialogo y las primeras preguntas.

Despertarme a las 6am intrigada porque no hubo un gallo que anunciara el nuevo día vino a ser el colmo de los colmos, mis mas sinceras disculpas a esa raza que tantas mañanas maldije y hoy me encuentro con que, basados en la molestía sonora, resultaban ser el mejor motivante para salir de cama.

Me encuentro con una casa en silencio, claro la familia no tiene la culpa de mi horario Africano, y me encuentro con que prepararme un café me toma menos de la mitad del tiempo, mucho menos de espacio recorrido. Al darme una ducha, con el agua caliente por el sol de ayer no por un calentador jeje, y vestirme con el primer conjunto de verano que encontré, pues la mayoría del closet se quedó en el invierno de cuando parti, me encuentro con ansias de escuchar un inglés brusco o un castellano dulce, por lo que tomo el teléfono y llamo al otro continente.

Me encanta volver a oir sus voces, aunque realmente nunca deje de oirlas, las traje en mi mente tooodoo el viaje. Me colma de gusto y emoción saber que siguen ahí, escucharlos contentos por mi llegada, pero sobre todo, me vuelve loca que la comunicación se interrumpa por una aguacero que rompe toda barrera kilométrica y entra a mis oídos recordandome esos últimos días lluviosos, mientras sentada en mi banquita Mexicalense, veo de frente la calle más árida que como la recordaba y entre la polvadera al fondo esas montañas secas, color café, arenosas e imponentes, que nada tienen que ver con sus primas lejanas frondosas y escandalosamente verdes, pero que igual me hacen sentir bienvenida.

Con muchas ganas de dar lata, como si no hubiése dado ya estos 24 años, despierto a mis progenitores con una intrigante duda ¿que hago a las 7am en Mexicali? y se ríen de mí, y me enamoro de ellos. En su inmenso cuarto, que me sigue pareciendo un castillo como todo lo que me rodea, con los dos perrillos que tienen menos materia gris que una gallina, pero moviendo la colita de contentos al verme esta mañana, todo en su sitio, en su aire, perfecto.

Le planteo al Tony una película, por aquello de readaptarme a la sociedad lo más pronto posible y me imagino que Harry Potter será un buen tema de conversación cuando la siguiente persona con la que comparta una cerveza no entienda que tengo ganas de comer Achú o aventarme una caminada a Menteh, entonces recurriré a Harry Potter y como he visto en la película, le preguntaré a esa persona si cree que los efectos especiales fueron mejor o peor que la película anterior.

Por la tarde llega a la casa más compañía, entran por la puerta los tíos, compadres, amigos, vecinos, compas, cuñada, comadres, tías y tantos más, contentos, contentísimos por mi regreso (sospecho que más que yo), con las manos llenas de ensaladitas de fruta, tortillas, los frijoles negros que tanto añoré cuando comía rojos (semejante estúpides me doy cuenta ahora) las sodas, las cheves y cuanta comida se pudiése uno imaginar, creo que ni el hijo pródigo tuvo semejante recibimiento, bueno creo que a el le dieron un cordero, pero ahhh siii yo tengo hasta dos! jaja papá ha hecho costillas, lengua, cochinita pibil y arrachera, ahí por aquello de que se me antojara alguno después de 7 meses de carne a cuenta gotas y pescado hasta para regalar.

Y empieza la tanda de abrazos, de saludos, de bromitas, que si me traje un negrito en la maleta, que si baile el waka waka, que si como le hacía con la leche en polvo, que si es cierto que un gallo era mi despertador, y a mucho digo que si, (mentira no traje un negrito en la maleta) y otras digo que no, que no me volvía loca cuando no había luz, que no me dió miedo la malaría, que no extrañaba el calor jaja.

La convivencia es buena, lamentablemente la faringoamigdalitis, (si, yo también pensé que esos titulos solo se usaban en programas americanos de investigación de homicidios) que me detecto el doctor por la tarde, aún inyectada y medicada, me tuvo algo inválida de conversación por dolores indeseables, pero creo que era lo correcto, yo ya hablé de más, hay fotos y tantos mil escritos, yo ya hasta a mi me aburro. En ese momento tenía ganas de escuchar.

Los "que pedo", "no mames", "esa onda" y tantas expresiones mexicalenses más. Que si fulano esto y sultana el otro, que si el facebook, el calor, los diputados y las colas "pal otro lado" jajaja todos esos temas que en vivo y en directo me recordaron la desconectada que me di, soy como un pollito recién salido del cascarón, me siento más nueva y descolocada que un semáforo en Camerún, pero se pasará, como todo...¿no?

Por cierto que las trencitas Camerunesas fueron la sensación, todos las alabaron, tocaron y preguntaron el como del arte de la trenza, y a mi solo me pasaba por la cabeza que el calorcito local era incompatible con esta modita en la cabellera, adiós trenzas, el martes me despido de ustedes.

El festejo termina, limpiamos y vuelvo al cuarto donde enciendo el aire acondicionado, hábito al que habrá que acostumbrarse rápidamente antes de padecer más calores, y me acuerdo que cuando tenía calor en Bamenda abria una ventana, mucho calor las dos y con frío las cerraba, pero bue!, el punto es el mismo, la temperatura aquí y allá era regulable, a base de distintos métodos jeje.

Lo que no era, ni es aqui, ni será probablemente, al menos a método natural, es eso de regularse el sueño, mucho menos cuando te pasa una y veinte veces por la cabeza la pregunta de ¿y que haré mañana? cuando no te espera aún un horario laboral, ni un par de niñitos en un salón con una barra de mantequilla y un vasito de té, cuando nuevamente te esperas tu y tus ideas, esas que ibas guardando de poco a poco, en las tardes o en las madrugadas, esas que no se fueron de viaje, que te esperaron y que ahora rascan la puerta de la habitación como los lelos de tus perros jaja.

Por lo pronto el plan semanal involucra una profunda limpieza de la habitación, uno no nota cuantas estúpideces compra y almacena, hasta que deja de verlas 7 meses. También habrá recorridos por la ciudad, redisfrutar de un tráfico ordenado, semáforos en funcionamiento y altos de disco. Me plateo poco a poco visitar a más amigos, dar un abrazo bien pendiente y robarle un beso al primero que agarre desprevenido, calma calma, solo dije un beso... también sería útil que me diése una vuelta por la Iglesia más próxima, pues llegando llegando y el 1er domingo ya pensé -aahhh, hace mucho calor para ir a misa- que me perdone Emilio, si lee esto, pero no tengo la parroquia a 30 escalones como allá jeje.


Pendiente: urge lleguen mis maletas, no me gusta eso de añorar café Camrunés, me basta con añorar todo lo demás.

Posdata: Bilbaina, Betania, Clara, me planteo seriamente si un café por Skype pudiése ocurrir en uno de estos días, piénsenlo :) ustedes son las del horario similar, yo no importa, igual en mi ciudad hace un calorcito por las noches como si fuera de día jeje.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Y sigue...

Viernes 19

Meri vuelve a casa y decidimos pasar por la dolce Vita,la nevería, aun con mi dolor de garganta, Felicien aparece justo a tiempo y lo convencemos de acompañarnos y para sorpresa de la noche, de camino nos encontramos a Julia, la doctora, yendo rumbo a casa.

El rato en la Dolce vita se pasa pronto, Meri y yo decidimos ir andando a una panadería cerca cuando de camino me atacan los primeros nervios de partida, de incertidumbre, de que algo salga mal. Al volver afortunadamente Justin ya está en la nevería y volvemos a casa, con un tráfico de esos de medio día, justo para alcanzar a cenar rápidamente y comenzar la despedida final.

Hoy están también de kumbu Evaristus, George y los novicios. Felicien me sorprende con una botella de vino para un ultimo brindis y comparto ademas de unas palabras, el vino con los presentes. Maletas al coche, despedidas finales y vámonos, empiezo a sentir las lagrimitas de despedida y el dolorcito de añoranza al decirle adiós a Felicien. En el carro hago las últimas llamadas de despedida, las Calasancias, postulantes, mis amigos… oohh Dios, comienza a caerme el 20 de que me voy, madre mía la de revoltijos emocionales!

Al llegar al aeropuerto me doy cuenta de que soy otra persona a la que llegó, más allá del cambio físico, totalmente la versión interna de mi, pero perfeccionada, observo la gente que me rodea, tantos colores, tantos estilos y por primera vez, me siento integrada, no me siento fuera de lugar, vaya buen momento, ya que me voy, con la música, el ruido, el caos, todo tan usual.

Las maletas dan el peso a duras penas, la más grande de 20 kilos y la chica de 23.8 jajaja, pero me disculpan esos 800 gramos, la documentación pasa sin mayores contratiempos salvo una doble revisión a mi visa americana, imagino que no se ven muchas de ese tipo por aquí. Nos tomamos las últimas fotos de despedida, el último discurso, de inmenso agradecimiento a Justin, por todo su apoyo durante esos meses y es hora de partir.

Justo antes de subir a la sala de espera me dan el primer retorno, no he pagado los 10,000 francos que se pagan al salir del país jeje, encuentro la oficina sin problema, pago, y vuelvo a intentar salir. El siguiente tropiezo es cuando revisan mi visa y notan que esta vencida, todas esas veces que escuche “no pasa nada, si ya vas de salida” jajá pues si pasa! El oficial quiere que pague el permiso de residencia, cosa irrazonable también si ya voy de salida pero bueno, termino en una oficina con un par de oficiales de esos de primer rango, llenos de plaquitas de cargos en sus sacos de colores y con sus gorritos militares, y comienzan con las preguntas de inspección, donde estaba, que hacía, porque estaba vencida, y parece que al final la causa los ha convencido jeje y me dejan libre, gracias dios! Hoy no estoy para contratiempos jeje.

En la sala de espera comienza el frio que me acompañara todo el viaje y aumenta el dolor de garganta haciendo que me plantee si realmente sobreviviré a puro paracetamol el viajecito de 30 horas que me espera por delante. Al muy estilo particular Camerunés, el vuelo se retrasa más de media hora y ya en mi mente queda claro que perderé algún vuelo, por más que un hombre de la embajada Rusa que he conocido en la fila me comenté en su español bastante bien pronunciado que no entre en pánico, es algo tarde jeje.

Por fin abordamos y justo después de despegar caigo dormida, voy muerta, de las ultimas prisas, estrés, nervios, que se yo. Aunque he pensado en platicar con mi vecino, el también tiene a Morfeo en sus prioridades. Abro los ojos solo para comer, volver a dormir, despertar, decidir dormir de nuevo por el dolor de garganta, despertar, pedir una manta pues me congelo y volver a dormir, cuando de pronto las primeras 7 horas de vuelo se han terminado y la ciudad de Bruselas me recibe con un solecito mañanero delicioso y la nota de que tengo una hora para abordar el siguiente vuelo jeje.

Sábado 20

Cuando creía que no llegaría a tiempo para abordar me entero que también han retrasado el siguiente vuelo, los mismos 40 minutos que el de Camerún ha llegado tarde, por un lado me concede 10 minutos más para alcanzar a llegar a la sala, pero por otro no creo que el resto de mis vuelos pendientes se ajusten de semejante manera, mucho menos cuando me entero que ingenuamente, yo creía que volaba Bruselas-Houston y por no leer los desgloses de los vuelos, tengo una parada en New York, oh Dios, 4 vuelos en lugar de 3, el tiempo no será suficiente ni de chiste.

Esperando abordar platico con Sergio, un haitiano que tiene una vida viviendo en USA y es maestro de química en una preparatoria en New jersey, a dato interesante es de raza negra, y terminamos platicando desde la crisis de consumo americana, los estudiantes y su desastroso comportamiento jajá, Haití y su familia después del terremoto, el porqué estudio ingeniería química y renuncio a la industria para ser maestro y finalmente me pregunta de donde el vestido y las trencitas jajá, abriendo mas tema de conversación para la otra media hora que debemos esperar.

Al despedirnos antes de abordar, pues su asiento queda algo retirado del mío, noto un poco de añoranza en sus ojos y su frase de “ojalá todos pudiésemos seguir lo que queremos como tú has hecho, en lugar de hacer lo que debemos por este sistema” me dejan algo pasmada, tenía rato sin sentir realmente la dureza de una vida vivida por obligación.

Abordamos al avión y le planteo seriamente a Dios si acaso todas las aerolíneas tienen un complot climático contra mí el día de hoy y después de casi llorar del frio y del dolor de garganta, logro dormir. Al despertar un burrito americano me ofrece la primer tortilla en meses, no será la mejor del mundo, pero es perfecta jeje y con la pancita satisfecha me siento mucho mejor por lo que intento comenzar una conversación con la que será mi vecina por las 6 horas restantes de vuelo pero inmediatamente la situación tecnológica de que cada asiento tenga su propia pantallita de TV y auriculares me recuerda la intensa dedicación de esta sociedad empeñada a anular cualquier posibilidad de conexión entre las personas.

Mi vecina pasará el vuelo entero viendo películas y yo no tendré opción más que ver un par, leer el libro que me ha regalado Marta y volver a dormir a ratos. Llega la hora de la comida y la lasaña me recuerda el delicioso sabor del queso derretido, también me recuerda que si está muy caliente te quemas la lengua jajá, el platito tiene también un panecito y una barra de mantequilla, que no saben ni cerca de bien como mi panecito mañanero en Bamenda.

El altavoz anuncia el descenso a New York y al aterrizar, justo 12:45 me doy cuenta de que estoy a una hora del siguiente vuelo, esto será interesante. Corro literalmente a aduanas y olvido llenar el formulario, me detengo por uno, he perdido mi pluma, consigo una, lo lleno y pido ayuda desesperada a un oficial para que me permita saltar a los más de 150 recién llegados de otros vuelos y aunque no le parece del todo mi petición y su respuesta de “Señorita no es usted la única con prisa” me duelen en mi esperanza de alcanzar el vuelo, mi respuesta de “si lo sé, pero a que soy la primera que le pide ayuda?” lo convencen y me adelanta hasta pasar directamente a una de las casetas de verificación.

El oficial en turno se ríe cuando me ve ansiosa por entrar y le explico que tengo 40 minutos para abordar el vuelo, me responde que lo perderé pues aun me falta recoger las maletas. “Las maletas!!!!” piensa mi mente, y antes de ponerme a llorar de la histeria le pido que se apure por amor de Dios con las preguntas típicas y me deje pasar. En cualquier otra situación me hubiesen mandado directico a 2da revisión por impertinente, pero creo que mis trencitas y el vestido tradicional le causan risa y sella mi entrada sin pregunta alguna, hasta me desea suerte con un grito pues ya voy corriendo a la zona de las maletas.

Al llegar ya hay un par de maletas en la banda, pero no las mías, pasan 15 minutos y nada. Le pregunto a un encargado cerca si es posible que abandone mis maletas y cuál sería la seriedad del asunto, pues no las veo salir y me quedan 15 minutos para que el vuelo despegue. Nuevamente me repite “no llegarás al vuelo y en teoría es ilegal abandonar las maletas” le planteo que si las maletas no aparecen en la banda no es abandono de mi parte, ellas decidieron no llegar a tiempo jajá y se ríe y me responde un “ bueno, si así lo plantea, usted que escoge ¿maletas o vuelo?” y mi respuesta es salir corriendo a la última sección de revisión.

Al llegar me encuentro con la 1:30 en mi reloj y una fila de unas 50 personas, poniendo delicadamente sus zapatos y bolsas en la banda, mi cerebro está decidido a llegar a esa puerta de embarque, solo necesito de…. Aja! Una oficial de la aerolínea en la que viajo. Me acerco a la mujer y le ruego, casi lloro, que me adelante en la fila, que el vuelo parte en 10 minutos. Se me queda viendo y antes de que hable le digo “ si ya sé que me va a decir, que no voy a llegar, pero mire, es usted la 3er persona en decirlo y aquí estoy jeje”

La mujer se ríe y me dice que la siga, me adelanta por una lateral de las bandas y cuando me indica por donde puedo pasar corro, me quito los zapatos, los aviento a la banda con todo y bolsa, cruzo el detector de metales, no suena, tomo mis zapatos y corro, mientras a mis espaldas un joven inspector grita al estilo speedy Gonzales “arriba arriba arriba” jajaja, en otro momento me pararía a reclamar el racismo, pero hoy no jaja.

Sobre el pasillo de las salas de espera la escena creo no puede ser mas cómica, voy corriendo con mi vestido tradicional, mis trenzas, bolsa y back pack, la gente me ve y ríe, creo que si me quito los zapatos para correr más rápido será demasiado para todos y me temo me arresten por loca jajá. A 10 metros de la puerta de abordar escucho que gritan “última llamada para el vuelo….” Y empiezo a gritar desde lejos “wait! Wait!” mientras por dentro siento como se me desgarra la garganta del dolor. Afortunadamente me escuchan y abren las puertas y sin saber exactamente como, pero sospecho de ayuda divina, estoy sentada en mi lugar A19, empapada en sudor, con un dolor inmenso de garganta, un par de lagrimitas pero contenta de saber que al menos este vuelo, no impedirá que llegue a mi Mexicali jeje.

En este vuelo mi vecino es más interesante, es un piloto que imagino regresa a casa o que se yo, y se me ocurren un y mil temas de conversación sobre viajes con él, pero creo que a él solo se le ocurre lo evidente, que su nueva vecina es la que ha hecho que el avión salga un poco más tarde, que ha llegado toda sudada y oliendo a perro correteado, pues reconozco que las mechas no huelen a rosas, probablemente no lo notaba en mi linda Bamenda, pero aquí en el avión se concentra un poco el olor jajá, para rematar me he recetado un paracetamol y un sobrecito de ibuprofeno que debería ir disuelto en agua pero ante la carencia del liquido de vida me lo pongo en la palma de la mano, polvillo blanco curiosamente, y me lo paso de un trago jajá, yo creo que a estas alturas además de molesto mi vecino estará cuestionándose seriamente si no tendré alguna relación con un cartel, por lo que se pone sus audífonos y se ladea hacia el pasillo, evitando cualquier contacto o posibilidad de conversación.

Un vuelo mas a solas, pero en fin, la garganta ha empeorado así que me dedico a lloriquear del dolor un rato y más tarde al terminar el libro de Marta, vaya golpe izquierdo, librillo generador de risas las primeras 99 páginas y para la última te reserva una línea de esas melosas y con mensaje que me derriba mi murito emocional muy bien diseñado para estos últimos días de sobresaltos.

Sin mayores contratiempos aterrizamos en Houston, donde a cambio de las ultimas carreritas el vuelo se retrasa y me regala una hora más en la sala de espera, logro llamar a casa y anunciar que en menos de lo que canta un gallo, lo cual es mentira porque el gallo cantaba cada dos horas, estaré en Mexicali.

En la sala de espera me decidí totalmente a entablar conversación con alguien, pero los ipod, ipads, computadoras, mp3 y uno que otro libro me ganaron la estrategia, además que puedo ofrecer yo que no tengan ya esos dispositivos, si, es mejor que ellos se encarguen de mantener el sentido de las relaciones sociales, yo hoy practicaré la contemplación y después de ver una y mil veces a la gente, su color, sus tamaños, ropa, y demás características, reconozco que me aburre el panorama, carente del caos Camerunés al que venía acostumbrada, carente de ruido, ritmos o color, y duermo.

Anuncian el momento de abordar y ansiosa tomo mi último asiento de esta travesía, encontrándome por última vez con la posibilidad de una conversación profunda anulada, mi vecina tiene 4 años, y su madre a lado de la ventana, está más ocupada en la cosmética y en cambiarle la caricatura al DVD personal de la pequeña, ni cuenta de se da cuando de reojo veo las caricaturas durante el viaje jeje.

Es hacia el final del vuelo, cuando me entran los nervios por llegar a casa y ver a mis papas que la vecina me pregunta de si estoy bien, intrigada por las trenzas, el vestuario o mi compulsivo arranque por tronarme los dedos y morderme una uña, no lo sé, pero realmente ya es muy tarde para mucha conversación así que solo le respondo que estoy emocionada pues no he visto a mis padres en más de 7 meses.

Al poner el primer pie fuera del avión corro jeje, para no romper la rutina de todo este viaje, y corro y corro hasta llegar a las escaleras eléctricas y empezar a buscar con la mirada, que hasta este viaje recuerdo no es muy buena, y reconozco como si fuera ayer, la pelona de papá jajá e inmediatamente toco suelo, toco fondo y llega la paz, es como si en el mundo se hubiese parado un segundo y solo yo bajara por esas escaleras y solo papá existiera del otro lado de ellas. Desapareció el dolor de cabeza, el hambre, el cansancio, las dudas existenciales, la crisis, el caos mundial que tanto me preocupaban, hoy todo eso puede esperar, mi papa me espera y de pronto mamá también aparece en la escena.

Pocas cosas se comparan con la sensación de abrazar a la familia de nuevo, de sentir el olor de mama, papa y Tony en cada bocanada de aire que respiro entre sus brazos. Es más dulce que la paletita que te da el doctor después de una inyección, más refrescante que un salto a una alberca en pleno verano mexicalense, más energizante que cualquier bebida energética y sobre todo, más lleno de paz y amor que los hippies en sus mejores tiempos, es simplemente perfecto.

Como será perfecto el camino de vuelta a casa, con mi amigo Chacho que ha venido también, como será perfecto el hot dog con queso que se implantó en mis asuntos pendientes antes de pasar a mejor vida, como serán perfectos el par de perros bobos que me reciben histéricos de gusto en la puerta de casa y como será perfecto volver a entrar a esta casa, mi casa, mi cuarto, mi cama y mi hogar, aún sintiéndome de lo más desentonada y extraña, pues todo me parece por demás limpio y opulento, es casi un castillo jajá.

Dado que no hay maletas, no hay mucho que desempacar, la garganta tampoco me permite dar una recapitulación nocturna de lo vivido, como si fuese posible además, el hot dog me ha dejado en pleno proceso digestivo y mañana espera un gran día, carnita asada de bienvenida, optamos por ir a dormir y mi primer pensamiento al poner la cabeza en la almohada es que en ese mismo momento cuando estoy por dormir, la primer misa en Futru está terminando y yo estoy ahí, sentada en esa banca como hace un par de días con mis trencitas y faldita local, con una niñita tomándome la mano mientras le pido a Dios que nunca, nunca, vaya a donde vaya, haga lo que haga, me olvide de ti, mi Bamenda.

viernes, 19 de agosto de 2011

Hasta pronto :)

Viernes 19 de Agosto

Curiosamente ayer no he puesto la alarma, por aquello de descansar hasta que el cuerpo me lo pida, y finalmente me pide a las 6 y media que me ponga en pie, justo para la misa, mi última misa camerunesa, en francés, que parece broma pero entiendo claramente, sobre todo las lindas palabras que dedica Justin a modo de despedida al iniciar la misa. Con la ayuda de una mama que me presta su librito intento canturrear un poco los salmos en francés y me descubro repasando mil momentos vividos a casa línea y para rematar el evangelio me confirma que el amor al prójimo es el ingrediente principal de la experiencia que estoy cerrando.

Disfrutare de una buena taza de café y un pan, con intermedios para despedir a Dieudonne que ha llegado ayer de Italia y parte justo esta mañana para Bamenda, y poder lanzarle las últimas bromas respecto a su peso, como tantas veces me las lanzo a mi jajá. Meri sigue en cama, vaya que llego exhausta, por lo que vuelvo al cuarto a imitar el sistema de recuperación físico basado en el reposo, aunque termino mas cansada mentalmente que nada por no poder dormir.

Volveré a revisar las maletas, papeles, documentos, dinero, el osito, las medicinas, esto, aquello, en fin, todo y en eso llama Meri que ha vuelto en vida. Paso a visitar por su cuarto y nos quedamos charlando largo y tendido, se ha aventado una semana de turismo llena a tope de experiencias, de dificultades y claro de momentos increíbles, sobre todo uno en una comunidad donde las viudas de la zona tienen talleres artesanales para ayudarse mutuamente a subsistir, pues en la cultura anglófona una viuda si no es aceptada por un hermano del difunto, se queda prácticamente en la calle, dado que todas las pertenencias son del marido y pasan a la familia de este al morir.

Meri me comenta lo impresionante del agradecimiento de la gente, de su bondad, generosidad al dar, de su constante sonrisa a pesar de las dificultades por las que están pasando y esto junto con lo que he vivido estos meses nos da tema para largo y cuando me pregunta que si como vuelvo a México, me encuentro tan tranquila respondiendo que no tendré nada seguro aun, mas que la seguridad de ser capaz de lo que me propongo, de tener a mi lado gente que me ama y me apoya y sobre todo la seguridad de que la clave se encuentra en ser feliz uno mismo, para así poder hacer feliz a los demás, poco a poco, paso a paso.

Subimos a comer mi última comida camerunesa y las mamas hoy se lucieron, han hecho una ensalada de tomate con aguacate perfecta! Un pescado rostizado al punto ideal y un platane frito excelentemente bien. Justin sale a unos pendientes de estos que tienen los padres un viernes por la tarde como bendecir casas nuevas jajá y se lleva a Meri que alcanzara al grupo de turistas en un restaurante para despedirse de ellos. Yo decido quedarme en casa, revisar un poco el internet, no forzar la garganta y tomarme otra dosis de medicamentos de esas que pueden hacerte ver estrellitas a plena luz del día, y mientras espero que se me pase la neblina medica, escribo…. Como comencé hace ya más de 7 meses, con el corazón sincero y los dedos bien listos para compartir.

Creo que será todo por hoy tengo sobrados los sentimientos pero algo corto el tiempo, me espera la ducha fría, el vestidito camerunés y una ultima cena, compartiendo en comunidad por última vez el pan de vida, paz y amor. El vuelo sale a las 11:40 pm jeje y pues creo que hasta las 10 aun tendré telefonía por aquello de los últimos adioses.

A mi gente en Camerún, no terminare nunca de darles las gracias, esperen mi llamada al llegar. A mi gente en Mexicali, agárrense que ahí les voy! Jejeje… en fin, los amo a todos! Besos mil besos! Y que Dios los bendiga por todo lo que han hecho por mí.

Conteo Regresivo...3, 2...

Miércoles 17 de Agosto

La fiebre me despierta primero incluso que la alarma y el malestar general que traigo me retrasa para la misa, parece que todo mi cuerpo está en huelga por la partida. Terminando la misa me encuentro con Clara y bajo con ella a casa para las ultimas despedidas, aunque sigo sin sentir que me voy. Los últimos abrazos de Marta y Clara, así como sus sonrisas y buenos deseos, me indican que todo irá bien, que el retorno será ligero y dulce como lo vivido con la ayuda de ellas. Siento dejar a las novicias y postulantes como si dejara a un monton de amigas de infancia.

Subo a casa y me esperan los jóvenes de Futru, para mi sorpresa realmente pues pensé que nos habíamos despedido ayer. Unas lindas palabras de agradecimiento leídas por Justine me ponen al borde del llanto, me rematan con un pañuelo y un regalo local que me hacen sentir por demás apreciada, es que sigo boca abierta de todo lo que esta gente me ha bendecido, con su compañía, sus palabras, su aliento, en fin, una pasada!

Tomo mi último desayuno en esta casa de Bamenda; creo que el cafê hoy no le pide nada a ninguno de otros mundos, y mis primeras lagrimas brotan al tener que decir adiós al buen Fidelis, siempre ahí, sereno, paciente, escuchándome, luego compartiéndome, para al final reír y hasta llorar juntos, vaya que pasamos de todo, siempre con una taza de café lista para levantar el ánimo una mala tarde o un omelette mexicano para dar ánimos a una semana sin días descanso, fuimos un súper equipo de cocina, alimentándonos el espíritu también.

Las maletas están listas, sospecho sobre peso jajá, y en lo que espero decido probarme el vestido que me han regalado ayer por la noche, vaya atinada! es justo mi talla y me encanta, el estilo, la tela, lo que significa, todo, es amor a primera vista. Kingsley llega para despedirse y me parte el corazón la sorpresa pues por teléfono no me confirmo que pudiera venir, promete que seguirá con el biodigestor y le prometo que seré la madrina de su primer hijo jeje, veremos cual se cumple primero.

Las maletas al coche, el corazón sigue con los pies en Bamenda, es hora de ir desprendiéndolo, como una flor, con cuidado para no romper todos los pétalos, pero inevitablemente dejo unos cuantos, sobre todo con el abrazo de Emilio y esa mirada tan particular que tiene haciéndome sentir tristemente que me voy, pero se quedan mi corazón y mi abrazo con él, a donde quiera que el vaya. El adiós a Moses me sabe a platica pendiente y el abrazo de Bon me recuerda que siempre habrá un momento para volver a charlar, lo importante es vivir plenamente en el que estas.

El coche se enciende y la primera de mis lagrimitas cae cuando cierro la puerta. En un parpadeo estamos pasando Center Bol y recuerdo a una mama de la que no alcance a despedirme y le debere siempre una cerveza jeje, adelante nos encontramos a Steinella, que mas ahora que ayer me cuesta soltar, le hago prometer que terminara la escuela para que podamos festejar juntas y me regala la última de sus sonrisas, igual de bella como la primera que me regalo hace meses.

El viaje por carretera se vuelve algo pesado, entre la fiebre, el dolor de cuerpo y malestar estomacal que me cargo, no sé cómo hacer, ni que tomar. Termino durmiendo un rato y cuando despierto Bafia nos recibe con su particular calor, pero hoy lo siento menos, hoy hasta los dos mosquitos que me pican los disfruto.

Los buenos deseos, regalitos y últimas charlas no se hacen esperar, es como ir brincando de emoción a emoción, de ser objetivo en resultados a subjetivo en sentimientos, de buenos deseos, de preguntas a futuro, de añoranza por el tiempo que ha volado. Comemos, recordando Mariano y yo mi primer comida de pescado en Yaundé a unos días de llegar, donde un ataque de risa por los nervios al pescado me impidió comer, y ahora chupándome hasta los dedos.

Llega otra despedida, Wilfred que ha venido para una reunión va de vuelta a Bamenda, y le robo un último abrazo y risas antes de verlo partir. Seguirán Mariano y George, que al verlos por última vez desde la ventana del coche, siento que no los dejo, que los llevo conmigo, que la risa de Mariano seguirá haciéndome reír con solo recordarla.

Por llegar a Yaundé tengo todo el cuadro de una gripe fuertísima o malaria jajá y recuerdo el viernes pasado y el ataque de mosquitos en el campamento, por lo que le pido a Justin parar y eliminar la posibilidad con un análisis……………… puntos suspensivos……….. NA LIE ! o sea: mentira en pidgin, NO es malaria! Jejeje pero aaahhh que gripa más pesada entonces.

Llegaremos a la escolástica en Yaundé donde literalmente cenare y después de un par de llamada, sobre todo a Clara y Marta, que extraño el mundo entero, me retiro al cuarto, tomo un par de medicinas para la gripa y me preparo para sudar con gusto la enfermedad.


Jueves 18 de Agosto

Parece que el largo sueño me ayuda un poco, al menos ya puedo hablar sin sufrir y me duele menos el cuerpo, lo suficiente para ponerme en pie y desayunar una taza de café y un pedazo de pan, volver al cuarto y comenzar la ardua pero necesaria tarea de rehacer las maletas, madre mía la que me espera el resto de la mañana.

Uno no se da cuenta de la inmensidad de cosas con las que carga, unas cuantas bastante inútiles, otras muy lindas, hasta que lo tiene todo junto en un mismo sitio y ese sitio pesa más de lo que debe pesar jajá, así que fuera ropa vieja, cobija, repelente, botellas a medias, en fin, a liberar peso se ha dicho. Al final creo que consigo dejarlas en 23 y 23 kilos o eso espero jajá, pues la bascula que me han prestado resulta tener tinte camerunés también y ni siquiera sabe si yo peso 60 o 64 kilos, no termina de decidirse, así que espero que la del aeropuerto opte por tomar el menor peso jajá.

Bajo a imprimir los boletos y subo a tomarme una ducha, ahora que el Sol pega un poco mas y espero al menos el agua no esté helada o este catarro no se irá antes de Mexicali. Después de comer descansaré un poco y por la tarde saldremos a buscar un regalito que tengo pendiente y a una visita amistosa a una madre que acaba de dar a luz a su bebe hace dos semanas, cosita divina color nutella que no puedo ni acercarme a ver pues me temo mi catarro no es el mejor amigo de sus pequeño y nuevo sistema inmunológico jeje.

Viendo las calles y la gente me vuelvo a sentir extraña, como fuera de sitio, pero emocionada, con la esperanza de que el panorama puede no haber cambiado mucho desde que llegue, o nada, pero cambio inmensamente mi manera de percibirlo, de ver la basura sobre las aceras, ahora noto las flores que crecen entre ella, de ver los tejados de lamina, veo las lindas familias que cubre y así inmensidad de ejemplos. Que dulzura irse, siendo consciente de la realidad, pero eligiendo guardar lo lindo dentro y buscarle una solución a lo otro.

De vuelta a casa nos espera una rica cena en comunidad, para un par de risas entre la hermana que nos acompaña este viaje, Justin y yo, cuando les cuento la agonía que pasara la persona que sea mi vecino en el avión durante el vuelo de 12 horas jajaja, cuando vea mi cabello y pregunte de donde vengo, habrá firmado su sentencia de muerte, pues hablare tanto que el pobre deseara haber nacido ciego para no ver el cabello o mudo para no haber preguntado jajaja.

Cuando creo que puedo dormir llegan más llamadas, el celular no ha parado en todo el día, jóvenes, amigos, hermanas, seminaristas, es increíble, a cada llamada se me parte el corazón, se me ha perdido la cuenta de las bendiciones y los buenos deseos, se me han borrado los nervios, me han llenado el corazón de alegría, de compañía, de ansias por llamarles de vuelta desde mi tierra y decir, gracias! gracias por todo! Y me asombro una vez, de lo fácil que se pasan los momentos tristes, despedidas o soledad, cuando se sabe uno rodeado de gente que lo quiere aun que sea en corazón y en espíritu.

Leo un poco el libro que me ha regalado Marta, Jesús me quiere, de David Safier el autor del best seller Maldito Karma, e inmediatamente me cautiva, vaya Marta que gusto y que bien que me conoce. El librito me aligera el malestar físico también, hasta que llega Meri, quien viene de vuelta de unas semanas de turisteo, a media voz y totalmente cansada, por lo que solo nos actualizamos un poco y quedamos en seguir la charla mañana, ninguna de las dos estamos para desvelos.

martes, 16 de agosto de 2011

La última y nos vamos

Lunes 15 de Agosto


Hoy es día de fiesta en la parroquia, me levanto sin remedio pues a las 6am se me ha ido el sueño, vaya noche, revisando el respaldo, la batería, la computadora, despertando cada dos horas sin remedio. Lo primero en la lista de hoy es poner una lavadora y esperar que se seque en un día, sobre todo en estos días tan fríos, pero hoy el Rey Sol nos regala unos rayitos mañaneros muy alentadores y adecuados pues del frío de la misa de ayer mi garganta ha amanecido en huelga.


Durante el ofertorio de la misa, bajo paganamente a que Clara me ayude con mis dedos, la cortada va bien, pero el otro está infectado. Vuelvo a misa y Justin me comenta que me llamará durante los anuncios para un discurso de despedida, lo debí de haber pensado ayer, ahora ya es muy tarde y los nervios me consumen jeje, por lo que llegado el momento me aviento un par de líneas que no son ni la mitad de lo que me hubiera gustado decir pero la gente igual sonríe y me aplauden al final.


No tengo palabras, mucho menos estos días, pero los sentimientos se apilan dentro viendo a todos los niñitos ahí, algunos aún con sus pañoletas del campamento, caras de jóvenes monitores, las mamás, los papás, toda esta linda comunidad, que como les he dicho, me han abierto no solo las puertas de su casa, si no el corazón, tanto que puedo llamar a este Camerún, Bamenda, Futru, St.Michael, mi casa. Dios bendiga a esta gente.


Terminando la misa tomo mis cosas y salgo con Justine para Foncha Junction donde me esperan unas 3 horas de salón para media cabeza de trenzas, vaya buena idea, hacérmelas el penúltimo día, con la de pendientes que traigo. Vuelvo a casa pasadas las 3, justo para la última junta con los monitores, que tiene más tintes de despedida y de convivencia social que de junta jajá, pero sí que aclaramos unos puntos sobre las sesiones del próximo año, como coordinarse, en que los apoyaré y bueno, más que nada el aliento a continuar con lo comenzado este año, que a opinión general, ha sido un gran año, lleno de aprendizaje. Entre la despedida hay cartitas, bolsa de cacahuates, jarras de Foster Clark, abrazos, buenos deseos y claro la esperanza de volver a coincidir. Dios bendiga a los jóvenes.


Cuando terminamos subo a otra curación con Clara y vuelvo a limpiar finalmente el cuartito de materiales, arreglar las ultimas cajas, los balones, disfraces y cerrar por última vez ese cuarto con tanto potencial, esperando que los siguientes voluntarios sepan exprimirle tanto al inicio y dejarlo más lleno hacia el final, como ha sido en este caso. Bajo a cenar un poco de ensalada junto con Emilio y me retiro pronto para subir con las Calasancias a la cena de comunidad, despedida, fin de campamento, bueno infinidad de motivos para festejar, y digno de ello el bufete. Pescado rostizado, plantane frito, fritangas chinas, papas fritas, bebidas y plums, que sin pudor alguno me como 3 por aquello de que sean los últimos de una larga temporada. Oh mi Dios! lo que extrañaré esta comida jeje. Claro las bromas no se hacen esperar, sobre todo la de cómo haré para ordenar fufú o yaman yaman en el avión jajá.


Hacia el final las Calasancias me toman por sorpresa con una cruz local como regalito y nuevamente me reprendo por no haber preparado un discurso digno de ellas, pero al final creo que mis palabras fluyen mejor que en la misa ante estas mujeres que han sido más que mis vecinas, mis amigas, mis guías, confidentes y salvación en estos meses. Dios bendiga a las Calasancias.


Subo a casa para curarme el dedo con agua caliente y sal, y reconozco que mi fortaleza ante el dolor físico ha aumentado impresionantemente estos meses. Vuelvo al cuarto y el respaldo ha fallado, por estas razones de electricidad ausente, así que me rindo, lo dejo y a dormir, mañana veré que resuelvo.


Martes 16 de Agosto


La luz se va a primera hora, por lo que el respaldo de la computadora pasará a versión manual. Bajo por un café y a curarme el dedo una vez más con agua y sal, auch! Y de ahí con las Calasancias a desayunar, aunque se nos retrasa un poquito el horario con pendientes en casa y para mala suerte al llegar por fin al sitio está cerrado, pero decidimos pasar y conocer el café de la tienda Prescraft en Comercial Avenue y me alegro que lo conozco justo a un día de irme, o ese capuchino que he probado me hubiera dejado en banca rota meses atrás.


Llega la hora de la despedida y mi bloqueo mental me impide ser elocuente en las palabras, pero consciente de ello le tengo a Marta y a Clara una pequeña cartita con lo esencial, lo más puro de mis sentimientos y unas lindas fotos de recuerdo que las toma por sorpresa, como ellas me han tomado a mi desde el primer día de conocernos hasta esta mañana donde me regalan una bellísima artesanía de una mujer africana, el mejor ejemplo de fortaleza que hasta ahora tengo. Dios bendiga a Marta, Clara y Mary que anda por España.


Nos separamos con miras a despedirnos una vez más mañana, ellas tienen pendientes en el mercado y yo el salón para que por piedad terminen con las mechas que han comenzado ayer. Como lo suponía los tiempos Cameruneses me la juegan y las chicas en el salón tardan más tiempo de lo que esperaba, vaya última prueba de paciencia, ahí sentada hasta las 4 de la tarde, con el nene llorando, las conversaciones a ratos en Nkwen, la computadora que simplemente no coopera en esto del respaldo y los múltiples dolores acumulados que traigo, los dedos, la cabeza, la espalda y desde ayer la garganta también.


Por fin entro al cuarto sobre las 5pm y el mundo se me viene encima solo de pensar en las maletas, para mi suerte Cele y Steinella pasan a saludar y me aligeran muchísimo el mal rato, hubiese sido tan triste hacer maletas sola, pero entre las charlas y sus risas cuando me ven peleando con el mundo de cosas que llevo de vuelta y preguntando “¿como Dios mío compre tanto?” o “¿y donde meto esto?” jejeje en fin, la hora y media de maleta se pasa veloz. A Steinella la veré más tarde, pero con Cele ha llegado el momento de decir adiós y es el primero de los abrazos que me parten por dentro, mientras lo observo subir esa colina por última vez, gritándonos el uno al otro “bushy” y deseando que la vida nos reencuentre algún día. Dios bendiga a Cele.


Vuelvo rápidamente a mis últimas oraciones y aunque la capilla está vacía me siento acompañada, de recuerdos, de aires, de Dios. Leo el librito que Paula me ha regalado hace unos meses pues durante todo el campamento lo abandoné y cuando estoy por terminar entran Justin y Emilio y rezaremos juntos lo que serán mis últimas oraciones de noche en esta bella capilla, que me acogió desde el primer día, en las peores noches, las mejores tardes, las mañanas medio dormida, a cualquier momento, que su puerta siempre se abrió para mi, su decoración siempre me trajo calma y sus bancas me dieron un sitio perfecto para sentarme a platicar con él, para rezarle, agradecerle, en fin, para amar el encuentro interno. Dios bendiga esta casa, esta capilla.


Y más pronto de lo que esperaba, la última cena, con Romeo, Justin, Wilfred, Thomas, Moses y Emilio, donde lo último que me importa son los dolores del cuerpo, pues me empieza a doler el corazón, donde no me concentro en que como si no en no llorar, donde por primera vez no quiero hablar, quiero escucharlos a todos, en pidgin, francés o inglés, sus risas, sus conversaciones, sus tonos de voz, quiero que se me plasme tan fuerte y honda la escena que me dure al menos todo el viaje, para no sentirme lejos de esta comunidad aún.


Justin da unas palabras de agradecimiento y reconocimiento, han escogido que la palabra que define esta experiencia es “courage” y vaya que es acertada, como son acertadas también las palabras de Justin que van abriendo poco a poco mis ojitos al llanto. Afortunadamente entre broma y broma puedo controlarme y no puedo más que sonreír cuando me dan los lindos regalos de parte de la comunidad, tan perfectos, tradicionales, personalizados, increíbles, más de lo que creo merecer jeje.


Y me llega la hora de hablar, decidí no preparar un discurso pues confío plenamente en lo que me dicta el corazón ahora y de manera breve pero sincera y emotiva les agradezco infinitamente por todo lo vivido, por su apoyo, su compañía, su consejo, los buenos momentos y los difíciles también, la experiencia de vivir en comunidad, permitirme entrar en su vida y en su rutina, por ayudarme a sentirme como en casa, por haberse vuelto una familia para mí, les prometo mantener el contacto y les amenazo con volver a visitar jeje.


Bendecimos por última vez y nos hacemos un par de fotos que ahora que las veo expiden la palabra hogar de principio a fin, me siento entre brazos hermanos, amigos, me siento tan tranquila, tan agradecida, tan feliz, tan plena, tan acompañada, no tengo más palabras, no tengo más que un corazón gordito de amor y alegría por esta comunidad. Dios bendiga a mis Escolapios de Bamenda.

Menteh Children Camp Week

Lunes 8 de Marzo

A las 5:30 de la mañana suena el despertador, desayunamos como despedida un huevo tibio. Marta y yo salimos para la congregación de los capuchinos a pedirles los campos de futbol, volvemos a casa a cargar más comida y materiales, partimos a Menteh donde nos espera Kingsley para ver lo del plomero e ir a comprar leña, por suerte divina Justine anda por aquí y la labor se vuelve un poco más ligera, pero igual terminamos cargando la cajuela entera del Toyota de las Calasancias. Volvemos al salón donde será el campamento, descargamos y por fin volvemos a casa, justo para comer.

Preparo un poco de huevo revuelto con espagueti para Santiago y para mí, aunque sea una buena comida antes de la semanita que nos espera. Parto para Menteh con el primer grupo que lleva Clara, casi sobre las 2pm y al llegar a Menteh nos espera la limpieza de los baños de los niños y el salón principal antes de que de la hora del registro. A las 4pm nos cae una lluvia con todas las intenciones de estropear el primer día de campamento y si que retrasa mucho la llegada de los niños, pero sobrevivimos. Con forme los autobuses llegan vamos registrando uno a uno a los niños, mientras los monitores los acompañan a los dormitorios, las niñas a los dormitorios de los estudiantes de Menteh y los niños a la escuela.

Todos registrados y listos comenzamos por fin sobre las 7 de la tarde con un par de cantos y la presentación general del campamento, reglas y los nombres de cada monitor, Sixtus y su animación son una bendición. Marta, Santiago y yo decimos además de que país venimos jeje. Seguirá la oración y la cena, hoy tenemos arroz. Las cocineras son dos mamas, de nombre mama Martina y mama Grace. Los equipos de limpieza funcionan a la perfección, aquí los niños son súper cooperativos, se organizan ellos mismos en dos gritos, tres sapes y manos a la obra jajá.

Ya cenaditos seguimos con la dinámica donde cada niño busca su nombre entre los papelitos que los monitores se han colocado en el pecho con alfileres y una vez armados los grupos el salón se ha vuelto un arcoíris de colores por las pañoletas que porta cada niño acorde a su grupo y edad. Hay unos minutos de presentaciones y charla en general para que se conozcan entre ellos. Al terminar todos vuelven a su habitación y el conteo final nos da 107 niños, entre las parroquias de Bayele, Futru y Bambui.

Cuando los niños se van a dormir los monitores nos reunimos para una revisión del día, terminar de nombrar los encargados de las diferentes comisiones, animación, limpieza, juegos, manualidades, etc. Acordamos también un poco el plan de mañana, puntos a mejorar y la actuación.


Martes 9 de Agosto

Después de la oración viene el primer desayuno de esta semana, pan con Tartina, que para mí es perfecto acompañado con el delicioso Té con leche y azúcar, en lugar de mi acostumbrado café. Durante las primeras actividades hay un poco de desorganización, parece que los monitores no nos entendemos aún pero gracias a Dios Sixtus sale al rescate en momentos perdidos con su increíble talento en la animación de los niños hasta que por fin se alistan para la primera actuación de la historia, donde la familia modelo hace su entrada, con Noela y Ali como mamá y papa, el monitor más alto y la novicia más bajita, vaya risa la de los niños cuando se dan un beso y un abrazo jajaja, incluso yo me apeno un poco ante la actuación de una expresión de cariño que llevo ya más de 7 meses sin ver entre una pareja.

Cuando por fin bajamos al campo a jugar noto que algunos monitores, y me sorprende de un postulante, no entienden el punto de la planeación, tirando cada uno por su lado y a su ritmo. Pongo manos a la obra y acarreo a los equipos y monitores, saltando de grupo en grupo para marcar un poco la pauta en las instrucciones y la sección de juegos termina funcionando bastante bien. Están de risa ángeles y demonios con los pequeñines de 9 años revueltos a la hora de perseguir o ser perseguidos, me encanta dragón tail con los mayores que se lo toman tan enserio que no faltan los que salen volando al final de cada fila. Cerraremos la mañana con un rato de futbol y hándbol donde Santiago se anima a jugar y yo me parto de la risa al verlo perdido en el campo ante el particular estilo de hándbol local, caótico jajá.

Llega clara y la bocina que hemos rentado no es la indicada por lo que vuelvo con ella a Mile 4 a ver al hombre y acordar los cambios necesarios en el equipo de sonido, para variar quiere cobrar más pero acordamos un precio razonable con las técnicas de negociación adquiridas en estos meses jeje. Vuelvo justo para comer, hoy tenemos frijoles y por inexperiencia al repartir y algunos monitores que han decidido comer un poco más antes de que todos hayamos comido, se termina la comida, vaya bronca la comida es sagrada aquí. Las mamas nos salvan poniendo algunas papas extra a la olla para comer un poco más tarde, pero antes de probar bocado llega la hora de la manualidad y no aparece ningún monitor.

Decido poner el ejemplo en esto de cuidar los tiempos y empiezo con las instrucciones y repartiendo los dibujos para colorear con la sorpresa de que las copias quedan algo justas. Por fin aparecen uno a uno los monitores y seguimos con el juego del puerquito donde se genera una risa masiva cuando al mismo tiempo se les dice a todos los equipos que deben besar a su vecino en la parte donde han besado al cerdito jajá. El más chistoso de los casos es de un niño que ha besado al cerdito en la cola y su vecina es Marta jajá.

Continuamos con los brazaletes de plástico que cuestan un mundo de explicar, sobre todo a los pequeñines, incluso a algunos monitores jeje. Es tan divertido ver a Santiago rodeado de niñitos mientras les explica y a los pequeñines haciendo sus revoltijos. Cuando logro sentarme me dedico al niño sordomudo y me parte el corazón ver su esfuerzo y su alegría al lograrlo después de infinidad de intentos. Cerramos con el tema del día, una dinámica en papel donde los niños escriben su nombre, características personales, que les cuesta un mundo salir de las básicas, guapos, obedientes, felices jajá, que les gustaría hacer o aprender y que harían con 2,000 francos.

Para finalizar el día en la cena hay papas de nuevo, los equipos de limpieza según color de pañoleta al pasillo de fuera, con jabón, agua y las ollas inmensas. El equipo de sonido fracasa inmensamente y de la discusión con el hombre que además de tarde no trae lo que he pedido, lo único que ganamos es tener al menos algo de música, por lo que nos improvisamos una sesión de bailes bastante disfrutable gracias a los talentos locales, sobre todo un pequeñín que no le pide nada a un bailarín profesional jeje.


Miércoles 10 de Agosto

El desayuno de hoy es pan con mantequilla, sigue la actuación de la historia donde la familia desastrosa se presenta y Sixtus causa sensación con su traje y corbata contrastando inmensamente con los gorritos de alíen que todos llevan jajá. Siguen un poco de cantos y bajamos al campo a los juegos.

El de bolsas de zapatos resulta perfecto, por sencillo y retador. Seguirá “el rey pide” y la creatividad de algunos monitores brota, comienzan a pedir los tenis de otros monitores, mi camiseta, las pañoletas jajá, se vuelve toda una guerra de grupo a grupo viendo quien pide las cosas más originales y con el afán de dar lata a los monitores de los otros equipos jajá. En “codo con codo” siento que mis 24 años no compiten con las quinceañeras que me adelantan corriendo jajá, por lo que mi equipo es descalificado pronto.

Sigue el momento para preparar sus actuaciones de la noche y me destino a la cocina para ayudar con harto gusto pues hoy comeremos mi comida favorita fufú y yaman yaman. A las 3:30 iniciamos con el juego de las sillas donde la desorganización es increíble, de nueva cuenta no están todos los monitores y explícale a 107 niños que no se vale detenerse ante la silla, que hay que bailar alrededor hasta que la música pare.

La manualidad de hoy es el móvil de peces, y por fallo propio al mandar a los niños a buscar su propio palo destruyen la vegetación de la zona jajaja, sobre todo un arbusto de Casava, nos hemos quedado cortos en las copias de los dibujos pero nos las arreglamos copiando los pececitos a mano jajá. En un momento veloz armamos una junta entre Marta, David, Harriet y yo para preparar el rally de mañana y cuando salimos la manualidad está lista y es un éxito, aún sin saber cómo exactamente jeje. Mientras tomo un par de fotos a los pequeñines tan contentos llevando de aquí para allá su trabajo, llega Meri, que ha venido con otra española del grupo de excursión con quienes ha viajado estos días, la luz del día está por irse por lo que apenas intercambiamos un par de abrazos cuando debe partir. Damos la sesión por terminada y los niños salen a dejar su manualidad a los cuartos.

Al volver tendremos otro rato de canciones donde Cele presiona tanto su garganta por mantener el ambiente que perderá la voz el resto de la noche jajá. La cena de hoy es papas con gabagge, algo pasadito de aceite pero de buen sabor. Finalizadas las labores de limpieza empezamos con las actuaciones. Los chiquitines actúan ambientes familiares, comiendo de nueva cuenta jajá para darle un toque realista al momento, los medianos se avientan una bastante cómica de un pequeñín talentoso a hueso, haciéndola de sirviente desobediente, atando los zapatos de sus amos a las sillas y ensuciando la casa jajá y los grandes mezclan tradiciones y brujería en la suya, toda una combinación de temas que juntos proyectan más que cualquier libro, la cultura local.

Jueves 11 de Agosto

Marta y yo nos levantamos a Misa y después del desayuno y un par de cantos andamos para el camino donde nos recogerán los camiones para el destino de hoy, los campos de los Capuchinos en Bambui. De mala pata nos cae la lluvia andando, ligera pero molesta y se ve toda la hilerita de sombrillas de colores hasta Futru de donde parte el último de los viajes repleto hasta el techo jajá.

Al llegar a Bambui ya están en uno de los tejados reunidos con un par de cantos, las nubes negras amenazan con mas lluvia por lo que debemos darnos prisa con el Rally y la desorganización esta a la orden del día, pero un par de silbatazos y gritos por aquí y por allá ponen todo en forma. El campo de cubre de los colores de uniformes, rojos, verdes, amarillos, y se ve a todos los niños por grupos de base a base, en las competencias de saltos, de carrera, llenando botellas de agua, tirando canastas, carreritas de objetos y más. Cada 20 minutos se toca la campana y todos los equipos rotan a la siguiente base, para terminar el rally a dos horas de haber comenzado, justo a tiempo cuando la lluvia comienza a caer y nos refugiamos en el salón de los capuchinos.

Dentro comeremos arroz rojo con verduritas y de postre un gatoó, seguiremos con un poco de cantos y animación mientras el equipo de monitores se coordina para seleccionar a los ganadores de cada competencia. La lluvia cae de nuevo y volvemos al salón donde tenemos la ceremonia de premiación llena de gritos, aplausos y fotos a los ganadores con sus respectivas medallas de bastante buen calibre y peso jeje. Thelma, la más pequeñina de las niñas se vuelve loca cuando recibe la suya y le tomo una foto en pleno esplendor de su sonrisa mientras sostiene con sus manitas la medalla. Entre premio y premio las mayores se entretienen acariciando mi cabello y discutiendo si será mecha o si es natural jajá.

Para cerrar la excursión hay un par de danzas y canciones a cargo de los monitores donde dejo la cámara de lado y me levanto a sacudirme el cansancio del día. Sorprendentemente los camiones llegan solo con media hora de retraso y durante la caminata de vuelta a casa la lluvia nos da permiso de andar secos y llegamos todos directo a la ducha. La cena, ocro y garish, no son de mi gusto, pero Marta ha vuelto de Futru con una barra de pan y sardinas para compensar. Llegan Felicien y Carmen por Santiago. Cerramos con la oración y apresuramos la junta d evaluación, hoy si que estamos cansados y decidimos que dormir temprano es por demás necesario, todos a la cama, son las 10pm.


Viernes 12 de Agosto

El pan ha llegado puntual y después del desayuno y la limpieza tengo que apurar a los monitores que ya pasan de las 8:30 y no han actuado, andan algo perdidos hoy, creo que ya es el cansancio. Después de la actuación de la historia, donde hoy la abuela les enseña a los niños de la casa a cocinar y lo correcto de ayudar a mama en las labores de la casa, monitores y niños comienzan con la preparación de los cantos para la misa.

Les pongo un poquito de presión pues hoy pareciese que a nadie le importan los tiempos y logro que salgamos sobre las 11am a jugar a la cancha donde ya nos esperan las cubetas con agua y los cerca de 450 globos que hemos inflado durante el ensayo del coro. Al inicio de los juegos es un poco complicado organizar a todos los grupos, entre los monitores que no quieren mojarse y aquellos que toman globos y juegan con ellos como si fuesen niños, mi garganta no para, pero poco a poco todos toman el ritmo, y mientras Justin me ayuda a cuidar el salón con los globos y a tomar fotos, por fin puedo dedicarme enteramente a jugar.

La mayoría de los grupos juegan todo lo planeado y todos juntos, con la bocina y el ipod ambientando al mejor estilo camerunés, bailamos y nos empapamos con los globos hasta más no poder. La guerra de globos fue dolorosa por aquellos que no se reventaban a la primera jajá, pero el cierre con cubetazos fue lo máximo, con todo y el ataque masivo de todos los niños peleando por obtener un globo de las últimas dos cubetas de donde tomábamos los monitores para lanzar al aire.

Inmediatamente todos a la ducha, antes de cualquier resfriado, y a lo lejos veo llegar a Bon que ha venido de visita y traído además un par de paquetes de galletas para los niños que detallazo. Subo rápidamente a darme una ducha y a lavar el rapá que ya huele a mezcla de todo, de tierra, de comida, de sudor, de diversión jeje. Llega la hora de la comida y todos andan un poco retrasados por lo que a la 1:30 decido que esté quien esté comenzaremos a repartir la comida.

Hoy tenemos wata fufú y ero del que paso completamente pues el sabor amargo del wata fufú no se me antoja nada, opto por tomar un poco de agua caliente de la cocina y prepararme un vaso gigante de leche con azúcar, que mezclo hincada en la cocina de leña mientras 3 ratas corren por las orillas del cuarto para irse a refugiar en una esquina jajaja, el vaso de leche más africano que he tomado hasta ahora.

Llega Clara y vamos para Futru donde mi principal pendiente es imprimir los diplomas de los monitores. Clara sale para la SCC con Emilio y bajo a casa, dejo un poco de ropa sucia y reviso velozmente el internet, me sobra un poco de tiempo y decido bajar a la cocina para husmear un poco entre el refrigerador, que hoy sorprendentemente ofrece yogurt, imagino del que ha traído Justin de Vekovi hace unos días.

Entre las prisas no me doy cuenta que el vaso del que bebo está roto y afortunadamente no me corto los labios, pero sí que me llevo de corbata el dedo índice de la mano izquierda, que buen momento para rebanarse un dedo. La sangre es mucha más de la que esperaba y eso de echarle agüita no soluciona nada, tampoco hubiera servido gritar pues se que no hay nadie en casa así que corro por el trapo más cercano, ignorando las condiciones higiénicas de los trapos de cocina jajá, me envuelvo el dedo, limpio la salpicadera de sangre por todos lados y subo a curármelo a la enfermería de Emilio, ni modo a falta de doctor pues improvisación.

Alcanzo a bajar al cuarto y decido sentarme un poco antes de que la presión me la juegue yéndose de paseo y aprovecho para leer la carta de despedida que Santiago me ha dejado debajo de la puerta del cuarto. Yo imagino que ha sido la acumulación del cansancio de los días, el susto, las prisas, los sentimientos revueltos de tantas ansias a 7 días de estar en casa, que las lagrimas brotan de mis ojos cual cascada de montaña en plena temporada de lluvia jajá y justo cuando pedía algo que me ayudase a ponerme en pie y dejar de llorar, cual niña boba que me sentía al cortarme el dedo, Fide aparece por la puerta con su inmensa sonrisa y sus ojos contentos, pues ya son 4 días de no vernos jeje.

Después de una charla breve que me corta las lagrimitas subo y encuentro a Emilio quien me regala otro “Ashia” por lo del dedo y bajo a alcanzar a Clara. De camino me entra una llamada de mamá para rematar el mar de sentimientos que llevo dentro y termino echando todo el aguacero en el coche, pero funciona pues llego de lo más fresca al campamento donde los niños y monitores ya han terminado los pompones de estambre, que se ven colgados en los cuellos de los niños, y ahora se encuentran a media dinámica de la subasta de valores, donde me llama mucho la atención como cambian las prioridades según las edades.

Durante la charla Marta y yo sufrimos un ataque masivo de mosquitos y nos morimos de risa pues es la primera noche que Santiago no anda cerca y tanto que nos habíamos burlado de su pulserita con repelente comprada en España, pues vaya que surtía efecto jajá. Al terminar ya nos espera la cena y la tan esperada sesión de película donde les proyectamos a los niños Kung Fu Panda, que finalmente termina cautivándonos a todos, aún con las altas y bajas del voltaje que a ratos nos deja sin sonido suficiente, Ashia una vez más, así es esto en Camerún.

Sábado 13 de Agosto

Vaya que he terminado muerta de ayer y hoy levantarme me cuesta un poco más. Erróneamente mi primer gesto, incluso antes del desayuno, es limpiar la herida del dedo y por falta de delicadeza la vuelvo a abrir y entre el dolor y la sangre, está ves la presión me la juega y termino sentada fuera tratando de cachar aire y recuperar el aliento. Cuando me repongo termino de limpiar la herida y vuelvo a vendarla cuando noto que en el siguiente dedo me ha salido un pequeño barrito, que chistoso, dos dedos heridos en menos de 24 hrs.

Hoy es día de preparación para la misa de la tarde, que no sé como lo logran, pero aquí los niños y jóvenes se pueden pasar el día entero entre cantos y ensayos. Los equipos se dividen por colores y cada uno a lo suyo durante la mañana, los del ofertorio, la entrada, la lectura, las intenciones, en fin cada quien en lo suyo y al final repaso general del coro.

Por la tarde pasamos a la manualidad de las tarjetas de agradecimiento que aunque nos hemos quedado un poco cortos de papel cartulina, las hojas blancas y los plumones de colores salvan el rato. A las 5 en punto todos a limpiar y a prepararse para la misa que dirige Kisito a las 6pm. Cada grupo hace lo suyo bastante bien, solo la música resulta algo desentonada a ratos pero de ahí en fuera el ambiente es bueno.

Bajamos a disfrutar del banquete final, espagueti y huevo, para dar paso a la ceremonia de clausura donde hay desde presentaciones de baile, el tradicional fashion parade y ahora novedades como un concurso donde los niños deben pasar del llanto a la risa lo más pronto y realmente posible, vaya manera de desarrollar a la pretensión jeje, concurso de comida, donde 9 niños que están recién cenados se comen un plato lleno de espagueti y frijoles sin ningún problema, y la graciosísima competencia de brazo entre Marta y yo.

El gran cierre es una fogata a las afueras del salón, con los tambores, sonajas, niños, monitores, todo el kit completo para una media hora de brincos, bailes, gritos, al mejor estilo Camerunés. Cuando algunos pequeñines comienzan a quedarse dormidos sobre sus piernas en la entrada decidimos hacer la oración final para mandar que vayan a dormir y los mayores nos quedamos un poco más con el tradicional pingis y otras tantas canciones de moda. Finalmente sobre la 1:30am damos el festejo por terminado.

Domingo 14 de Agosto

Después del desayuno sigue la limpieza general, todos a sus puestos, salón, dormitorios, cocina, baños, todo y entre movimientos el barrito en el dedo de ayer se revienta y duele más de lo pensado. Una vez terminada a limpieza nos reunimos en circulo para los discursos finales y despedidas, muchos de los monitores les prometen a los niños repetir el próximo año y los invitan a volver, se ven caritas sonrientes por todos lados, las maletas al centro, sus pañoletas de colores, como un gran arcoíris revuelto, los pequeños, los mayores, todos. El aire se respira ligero, la mañana está fresca y las montañas aun no despiertan de su neblina cuando los primeros grupos comienzan a andar hacia la parada de los camiones. Dios bendiga a los niños.

Por fin sobre las 9:30 los monitores nos podemos sentar para la última evaluación, que interrumpimos a la mitad para la misa de las 10:30. Hoy dirige el padre Andreas de Kumbo, hay un bautizo que dura casi lo que 10 y un frio que cala los huesos, el sueño me invade entre rato y rato, pero Cele se encarga de despertarme cada dos por tres aunque no soy la única, puedo ver a otros monitores cabeceando o recargados en las bancas también, estamos exhaustos. Terminando la misa bajamos a continuar con la evaluación final, donde el tema candente es claro la comida, con alegatos de si ha sido suficiente, de si el menú fue el más indicado, de si los monitores debemos comer en el salón o en la cocina, en fin un tema sin pies ni cabeza, como lo esperábamos jajá.

Llega Clara y cargamos el primer viaje de utilería en el coche, entre ollas, sacos de comida, hieleras, cajas y tantas cosas más el carro queda lleno, pero con gusto pues descargamos del la comida del día, Achú, probablemente el último de esta gran experiencia. Finalizando el Achú seguimos con la ceremonia de premiación, donde Marta comienza con un evangelio agradeciendo y alentando a seguir siendo luz en el mundo, en este caso en los niños y nos regala el detalle de una lamparita de piedra local a cada uno, luego repartimos los diplomas y las medallas, comenzando con las mamas de la cocina, a quienes les dedicamos unas palabras por su increíble apoyo estos días, pues son pieza clave en estas actividades, a los monitores que se arman unos aplausos y festejo cada dos por tres jeje, y hasta yo salgo premiada, la medalla de mayor peso emotivo que he recibido, pues el discurso de Marta la ha hecho valer más que nada. Dios bendiga a los monitores.


Una vez terminados de comer empieza el transporte y se repite la dinámica del domingo, colchones, sillas, mesas, maletas, con la ayuda del carro de Menteh y el de las Calasancias. Terminaremos por fin sobre las 6:30 de la tarde, justo para llegar a casa a cenar con la comunidad y un par de sacerdotes invitados de por aquí y por allá, pues esta noche se han organizado una cenita de despedida a todos aquellos que serán transferidos el siguiente ciclo. Entre discurso y discurso Emilio menciona que soy la primera en irme, en un par de días y su mirada me parte en dos. Dios bendiga a Emilio.

Preparandonos para el Children Camp!

Sábado 6 de Agosto

El clima no está de nuestro lado y nos retrasa más de lo previsto, parece que la lluvia está en contra del capitalismo y las compras de último momento, o sea las mías. Por fin salimos sobre las 9 de la mañana y paramos primeramente por la papelería donde debo comprar carpetas y unos gafetes para la sesión de monitores que tendremos en la tarde con las Calasancias. Llegamos a Prescraft que eh visitado el otro día con Clara por lo que no me queda mucho que comprar ni ver, solo esperar a los que sí que están sumidos en las compras.

En Comercial Avenue me encuentro con Clara y vuelvo con ella a casa donde el tiempo está justo, hay que preparar las carpetas, materiales para la sesión y otro tanto de pendientes. Comenzamos un poco tarde como era de esperar pero al final resulta excelente. Hacemos una dinámica de presentación para conocernos pues hoy somos bastantes nuevos, entre las novicias, postulantes y aspirantes de las Calasancias, David, Cele, Justin, Ali, Melvin, Savior, Santiago y por suerte Sixtus que logra venir de último momento cuando Justin me recuerda que puedo invitarlo al campamento.

Seguiremos después con una dinámica para crear un poco de conciencia en ellos y su papel como monitores y seguiremos con la revisión de la planeación. Dios bendiga la idea que tuve hace meses de escribir los juegos pues en estos momentos cuando el tiempo es tan corto, ayuda bastante tener la información impresa. Cerraremos con una linda dinámica que involucra plastilina, donde moldearemos lo que queremos ofrecer a Dios en este campamento.

Al final de la sesión me recorre una adrenalina increíble, el grupo se ve bien, los monitores frescos, con ánimos de trabajar, platicando entre ellos, compartiendo, me sorprendo incluso de Santiago que se ha desenvuelto sin ningún problema en el inglés y entre los jóvenes, pienso que ni siquiera yo estaba así al llegar en Enero. En la sala ya esta Meri, subimos a casa y charlamos un poco en lo que da la hora de la cena.

Domingo 7 de Agosto

Vamos a la primera misa, las dos muy monas con nuestros vestiditos locales, disfruto la misa a cada poro de mi ser, canciones, procesiones, ofertorio, todo, es mi última misa de domingo en esta mi parroquia por ya 7 meses, cumplidos justo hoy. 7 meses que no hay manera de resumir, que no vale la pena acortar, que están plasmados en estas páginas, fotografías y sobre todo mi corazón. 7 meses que me han cambiado, renovado, impulsado, aliviado de tantos dolores, esperanzado, en fin, me han hecho volver a nacer, nacer en Dios, nacer en el prójimo.

Después de la misa bajamos a desayunar un suculento huevo revuelto con tomate y cebolla que ha quedado para chuparse los dedos, he inmediatamente partimos para casa de las Calasanzias. En casa subimos las cubetas, trapos, comida y todo lo indispensable, nos espera un largo día de limpieza en Menteh. Las novicias, aspirantes y postulantes, junto con Meri y Marta, se encargan de la limpieza de dormitorios. Yo me dedico a la labor de ir y venir, de casa de las Calasancias a Menteh para transportar los colchones y las mesas.

Terminaremos pasadas las 2 de la tarde y compartimos la comida, arroz, koki, pescado y plátano hervido, un par de refrescos para cerrar y a actuar se ha dicho. De 3 a 5 de la tarde los monitores preparan las actuaciones e iré una vez más a Futru por otra tanda de mesas y para cuando vuelvo las actuaciones están más que listas. Volvemos a casa sobre las 6 de la tarde, con las primeras gotas de lluvia cayendo.

Llega la hora de la cena, a la luz de la vela pues la electricidad va y viene. De vuelta al cuarto nos esperan las maletas, la mía para Menteh y la de Meri para su viaje con un grupo. Cuando por fin terminamos las maletas, sobre todo a mí se me ha ido el tiempo pues limpio con la mente puesta en que al volver, me espera una maleta más, pasan de las 10 y media de la noche y decidimos dormir.

sábado, 6 de agosto de 2011

Más despedidas y visita Real

Miércoles 3 de Agosto

Por la mañana bajo a despedirme de Mary que hoy parte para España, la despedida de ayer me ha sabido incompleta, y la de hoy tampoco me llena del todo, no sé, es como si me costara creer que no vuelvo a verla, que se marcha, que me voy, que esto se acaba, la desconexión me está pesando más que la conectada al inicio de esta aventura. Bajaré a correr un poco aprovechando el aire fresco para que limpie tanto mis pulmones como las ideas, vuelvo para una ducha rápida y un desayuno antes de subir a la sesión con las Novicias de las Calasancias.

Hoy preparamos disfraces, materiales y un par de dinámicas más para el campamento, ya empiezan a contagiarse los ánimos del campamento, tenemos hasta hoy 55 niños inscritos y esperamos al menos el doble por llegar, veo a las Novicias contentas y eso me tranquiliza, confió que ahora que llegue Martha afinaremos detalles y estaremos más que listas.

Me quedaré a comer y después bajaremos Clara y yo al mercado donde compraremos un poco de tomate, Green beans, plantane y mis últimos, verdaderamente últimos recuerditos, algo bastante local y delicioso para sorprender a la familia a mi retorno. Al volver del mercado me esperan las oraciones, la cena y la película de Hércules con Santi, pues ambos hemos resultado algo seguidores de Disney jeje.

Jueves 4 de Agosto

Temprano partimos para la cascada en Menteh, hoy no puede acompañarnos Kisito por lo que de pura suerte recuerdo un poco el camino y llegamos a la casa en la aldea donde hemos pedido permiso de la tribu para cruzar la vez pasada. Me encuentro con una jovencita y un par de niñitos limpiando maíz y les comento que necesitamos un guía, y claro está el permiso, para ir a la cascada. A los minutos vuelve un pequeñín de unos 12 años, Beltrán, que será nuestro guía oficial y a su paso de joven fuerte andaremos hasta la cascada. De camino me cuenta que en su casa han inscrito ya a 4 hermanitos al campamento de las hermanas, pero el al ser el mayor no ha alcanzado a ser inscrito, pues no hay dinero.

Hoy por las últimas tormentas que han caído en la ciudad los pequeños arroyos de la visita pasada se han convertido en semejantes ríos, por lo que en los primeros brincos tenemos ya los zapatos empapados y hasta la rodilla de los pantalones. Al llegar a la cascada el día lamentablemente no está tan soleado como la vez pasada, por lo que el chapuzón es más rápido que lo que nos ha costado llegar a la cascada.

Después de una empapada helada y con la fuerza de la cascada casi al doble que la vez pasada dejando la espalda y los brazos rojitos, salimos, tomamos la ropa y compartimos junto con Beltrán los pof pof y las papitas que hemos comprado en Menteh antes de partir. De vuelta a casa le doy a Beltrán para la inscripción en el campamento y me promete estar ahí el lunes.

Empapados, enlodados, con los brazos raspados y las caras asoleadas andamos de vuelta a Futru, de suerte a medio camino nos encontramos con Wilfred quien nos deja por Center Bol de favor, mientras me pregunto qué amigos me encontraré de suerte a media calle en Mexicali que me ayuden a acortarme las distancias con semejante calorcito que me espera.

Llegando a Futru recogemos la bolsa que ha encargado Santi, subo a lavar los tenis, el pantalón, bueno casi todo y rápidamente a una ducha caliente antes de que el resfriado de Ndop vuelva. Nos da la hora de la comida y mientras Carmen me cuenta cómo va el curso que ya termina el día de mañana entra alegrándome la tarde Pedro que justo viene llegando de sus vacaciones en España.

Después de comer aunque me encantaría dormir tengo una tandita de pendientes, subo a entregar su cámara a Bon, bajo a saludar a Martha que ha llegado de España y acordamos una junta para mañana antes de indagar en los múltiples detallitos pendientes del campamento, subo a casa donde ya hemos quedado Santi, Pedro y yo de bajar por una cervecita y un maíz asado.

Paramos primeramente en comercial Avenue a cambiar algo de dinero antes de sentarnos a disfrutar también de un poco de carne y actualizarnos, Pedro se ha ido solo un mes y me ha parecido una eternidad, como era de esperarse la pregunta llega hacia el final -¿y estás lista para irte?- y yo le doy un trago más a la cerveza antes de responder.

Llegamos a casa para las oraciones, donde observo detalle a detalle lo que me rodea, los juniores, las bancas, las paredes, pareciera que no he estado en esta capilla por 7 meses, todo me vuelve a parecer nuevo, fresco, ¿será el recuerdo de los primeros días a flor de piel en estos últimos? Bajamos al comedor a cenar y para cerrar el día un partidito de Ping Pong, donde la juventud Española le gana a la madurez Mexicana, me dejan lista para un buen sueño, que se ve interrumpido por una larga charla entre el equipo ganador y yo.

Viernes 5 de Agosto

Hoy he quedado temprano, justo después de la misa de la mañana, con Michael, el catequista, de pasar a darle el dinero para comprar las bebidas que llevaremos como ofrenda al Fon de Nkwen, con quien tenemos una cita hoy a las 2pm, así que me levanto por puro compromiso realmente y un par de jóvenes se ríen cuando me ven fuera de la Iglesia sin haber entrado a la misa jajá.

Después del desayuno subo con las Calasancias, donde Martha y yo nos aventamos una sesión de detalles, planes, materiales y pendientes del campamento, durante toda la mañana. Hay una lista corta gracias a Dios, de materiales por comprar, un par de carteles por imprimir y claro, la sesión de preparación con los monitores que tendremos el día de mañana.

Bajo a casa justo para una ducha, ponerme mi trajecito camerunés de flores en tonos rosas, comer y esperar a que den las 2pm para la visita con el Fon. Acostumbrada a los tiempos locales bajo a buscar a Michael y va saliendo de la ducha, sin pudor alguno con la toalla a la cintura, y le recuerdo que habíamos quedado de vernos a las 2pm. Por fin sobre las 2:30pm saldremos para el palacio del Fon, paramos en un barecito cercano a comprar un cartón de bebidas como ofrenda para el Fon.

Carmen y Santiago traen puesto unos trajes locales que les han regalado al cierre del curso este último día y esperaremos al Fon en su sala de visitas una media hora, mientras les cuento lo poco que se de las tribus y como funciona toda la cuestión de las Reinas, príncipes y princesas. Cuando llega el Fon nos ponemos en pie solamente y Michael hace de traductor del inglés al Nkwen, aunque sí que el Fon habla inglés pero prefiere obviamente su lengua de tribu. Presenta a Carmen como profesora y a Santi como su hijo, cuando me presenta a mí el Fon claramente sabe quién soy y pregunta porque apenas ahora vengo a saludarlo y me lo esperaba, 7 meses viviendo en Bamenda y a dos semanas de partir me paro a saludar al personaje más importante en la estructura social de la zona.

Charlamos un poco con él, principalmente Carmen, que trae tan fresco el espíritu femenino de liberación, mientras que yo, reconozco me apachurro en la silla sin mucho interés por entablar una conversación con el Fon y me dedico a observar el cuarto con sus fotografías de años atrás y las sillas de madera tallada del fon, encuentro que la sala del Fon de Bamunka era mucho más linda jeje.

Como cualquier otra persona de alto nivel de importancia, el Fon tiene la agenda llena, en una sala detrás lo esperan el Alcalde de Bamenda y la asociación de tierras, por lo que debe partir para resolver unos dilemas de territorio que tienen con la aldea vecina de Bambili. Los 3 blanquitos nos quedamos junto con Michael y terminamos cada uno nuestra bebida. Parece que Michael quiere que esperemos a que el Fon termine su junta para poder despedirnos propiamente de él, pero está tardando demasiado, por lo que a las 3:30 insisto en que he quedado con las Calasancias y que debo volver.

Salimos de la sala y le pido a Michael que nos dé un breve recorrido por el palacio. Pasamos rápidamente por las secciones de las reinas, donde saludamos a un par de ellas, de casualidad me encuentro justo con la Reina que la vez pasada me ha ofrecido Achú de comer. Hay un par de niñitos por aquí y por allá, las gallinas, los tendederos y las cocinas con otro tanto de niñas dentro cocinando.

Llegamos finalmente a una sala donde ensayan el baile anual, que será hasta Diciembre de este año jeje, y al ritmo de los tambores y las flautas nos quedamos a contemplar un poco. Michael es el maestro de flauta por lo que pronto toma su lugar y empieza a dirigir al grupo, mientras tanto Carmen y yo nos animamos a unirnos al grupo de danza y damos un par de pasitos por aquí y por allá. Cuando volteo a la puerta hay un grupito de principitos y princesas observándonos así que pauso el baile, no el mejor de los que he visto, y salgo a jugar con ellos hasta que un hombre me regaña por correr en el palacio jajá.

Michael no tiene muchas intenciones de dejar el ensayo por lo que le comento que yo puedo llevar de vuelta a Carmen y a Santiago y me lo permite, digo permite porque resulta que uno no puede dejar el palacio sin la autorización del Fon y dado que el Fon estaba ocupado la responsabilidad recae en la persona que acompaña en nombre del Fon, en este caso Michael.
Al volver a casa nos desfundamos de la vestimenta tradicional, tomo un par de materiales y partimos con las Calasancias. Martha platica con Carmen, pues sabe de ella por su trabajo en educación y yo mientras tanto preparo los carteles para los últimos anuncios del campamento y sigo con las pulseritas de plástico que hemos comenzado el otro día.

Entre charla y charla nos cae la lluvia de nuevo, estos días está insoportable, a ratos fuerte, a ratos ligera, a ratos nada, a ratos de nuevo, en fin, no ha habido más que un día desde que volví de Ndop sin llover, y estuvo completamente nublado. Cuando para la lluvia volvemos a casa, pasada la hora de las oraciones, recojo un par de ropa que no pinta para secarse con esta lluvia y prefiero extenderla en el cuarto, los tenis no tienen remedio, están empapados pues los he dejado fuera del techo para que tomaran un poco de sol por la mañana. Después de cenar subo al internet.