Lunes 20 de Marzo
Me levanta una llamada de Luis Noriega. Es la 2da vez que me llama, hace un par de días en Menthe fue la 1ra. Me llena de gusto, platicamos como si estuviéramos a unas horas de distancia, me pregunta como estoy y que he hecho, me desea buena semana. Doy gracias por gente así, porque hay amigos como cometas que pasaron por mi vida y da gusto verlos volver, sin compromiso ni obligación de nada, solo por llamar y decir –que tal!-
En Menthe intentamos comenzar las conexiones de tubería de PVC y nos encontramos de ingenieras con la sorpresa de que el coeficiente de dilatación para los plásticos del que alguna vez nos hablaron en la carrera, si existe! Y te dilata tuberías de PVC a 35 grados en Camerún, por lo que ningún codo, mango o T nos sirve en este momento. Hay que pausar los planes, esperar a que las tuberías se enfríen y contraigan un poco por la noche.
Por la tarde es hora de voleibol, nos había invitado los postulantes hacía unos días. Pasamos hora y media jugando los 11 postulantes, Mariano, Diodoné, Paula, Justin y yo. Una tarde ´por demás divertida, novedosa. Terminamos con el cuerpo agotado, las muñecas adoloridas y un ligero balonazo en la frente, pero corazón y espíritu contento.
La cena comunitaria está tranquila hoy, no hay discusiones fuertes, se sube un poco el tono cuando el tema de Libia sale a la mesa, me impresiona lo consientes que están de las noticias en general, yo no entiendo cómo, los periódicos me parecen como diarios ligeros y sin el internet pues ni me entero, se que después de la cena en la sala de TV de los padres prenden la tele un rato e imagino que de esos noticieros se actualizan.
Alex me ve fumando en la banquita de afuera y me avienta la letanía local, que está mal, que es un pésimo vicio, el cáncer, bla bla. En general aquí NADIE ve bien el cigarro, muy poca gente fuma es impresionante, no sé si será que el precio sea alto comparado con la economía local o que simplemente la cultura no lo acepta. Una cajetilla te cuesta 1,000 francos, 2 dlls. Es más barato que en México y sin embargo no puedo contar con los dedos de las manos a la gente que he visto fumar. Tengo que dejarlo.
Martes 21 de Marzo
Vamos al lago Awig, muy bonito, grande, de aguas tranquilas, nada cristalinas, rodeado de un par de montes y muchos árboles, la leyenda cuenta que hace tiempo se localizaba más arriba, cerca de la aldea de Awig, pero como la gente tiraba cosas dentro del decidió trasladarse.
Damos un recorrido por la orilla y saludamos al guardabosque, que como era de esperarse nos pide dinero por la entrada, por usar las cámaras y por vigilancia, lo que vendría a ser el ¨cuidarnos¨, toma su machete y nos sigue.
Tomamos el sol, platicamos, tomamos fotos, etc. La cultura fotográfica aquí es muy chistosa, a la gente le gusta tomarse fotos pero nunca sonríen, toman poses alado de arboles, estatuas o en posiciones un tanto bizarras, demasiado forzadas, nada natural, contrastante con sus naturaleza en bailes o cantos, las fotos se ven bastante chuscas.
Llegamos directo a comer, con el sol en la espalda y después de llenar un poco el estómago debo ir a Misspa a la clase de español. Salgo un poco tarde por lo que en lugar de ir caminando voy casi a trote para estar ahí a las 2:30. Hoy repasamos las partes del cuerpo y a cambio de cada respuesta correcta les traduzco un animal. Me llama la atención de que primeramente preguntan por animales salvajes, los domésticos aparecen hasta el final. Me entran de súbito unas ganas de ser madre y cuidarlos, me entran también ganas de ser millonaria y de darles a estos niños más oportunidades, mejores camitas, techos, ropa.
Cuando vuelvo a casa me encuentro con una maestra del internado, charlamos sobre el camino, me agradece el tiempo que le doy a los niños, me cuenta que siempre están muy interesados en el Español, pero dado que no hay un maestro fijo pues aprenden a ratos, por temporadas. Termina despidiéndome con un – Dios te bendiga – y yo espero que si pues los pocos minutos que camino sola a Futru comienzan a introducirme ese sentimiento de abandono que estoy segura me llegará de golpe este Viernes que Paula se vaya.
Al llegar a Futru alcanzo a cambiarme y llegan un par de jóvenes para la sesión de Monitores improvisada que hemos anunciando en misa. Les sorprende verme y les alegra saber que me quedo, les alegra a su manera, con una sonrisa disimulada y un apretón de manos. Acordamos la siguiente sesión y hasta que punto de la planeación deben traer.
Hoy las hermanas juegan al hándbol y me les uno, temo por mi integridad física pues aquí la mayoría de las mujeres andan por arriba de mi peso, volumen y fuerza. En un par de tiros he decidido enroscarme antes que arriesgarme a perder un dedo o ganarme un moretón marca industrial.
Miércoles 23 de Marzo
Hoy partimos temprano a Menthe, a las 7:45 estábamos pisando el suelo de esa Granja que ya nos espera con ansias de proyecto, de aprender. Kingsley, Paula y yo terminamos de conectar unas tuberías y comenzamos la sencilla (en teoría) pero pesada (en práctica) labor de taladrar y atornillar a las paredes por fuera de la cerdera y por dentro.
El olor de los cerdos es cada día más imperceptible, hay horas en que mi olfato lo desvanece por completo, luego cuando viene la hora de la limpieza y mojan el suelo y paredes se levanta el olor de golpe, se vuelve bastante insoportable. Las moscas se alborotan, la mierda húmeda despide sus gases entre tóxicos pero principalmente aniquiladores de pensamiento, entran por la nariz y te golpean todos los sentidos.
Después de pegar, cortar, volver a pegar, atornillar, marcar paredes, medir, volver a medir, taladrar, atornillar, cargar escaleras, taladro, martillo y al mismo tiempo observar a los cerditos comer, terminamos la instalación de las tuberías principales, las conexiones secundarias las haremos más adelante, cuando el plástico nuevo llegue.
Wilfred nos lleva en coche hasta Mile 4 donde tomamos una moto para Futru. En el camino ha decidido llevar a Paula el mismo viernes, saldrán a las 4pm de Bamenda para estar sobre las 9-10pm en el aeropuerto de Yaundé y automáticamente se vuelve a Bamenda, me ofrezco para acompañarlo, además de que me encantaría poder despedirme de Paula.
Estos días con ella los he disfrutado enormemente, como mujer, como ingeniera, como amiga, confidente, consejera, ha sido una gran compañera. Cada una en lo suyo, juntas para el deporte, las comidas y Menthe, platicando del diario, contándonos anécdotas, de nuestra vida, nuestras realidades tan distintas en forma, tan similares en sentimientos. Relaciones, aprendizaje, experiencias, crecimiento.
Antes de ir a comer noto que mi muñeca tiene un dolor intenso, comenzó como un ligero pinchazo en Menthe y ahora no puedo ni moverla, me pongo un poco de crema muscular y la vendo, me siento tonta vendada, literalmente no he visto a nadie vendado por estos rumbos, aquí las cortadas, golpes o heridas en general se las curan con los días y ya, nada de vendajes y tratos bonitos.
Después de comer subimos y preparo las copias para la clase de Español, la copiadora se encarga de recordarme lo tardado que puede ser algo tan sencillo aquí, se atasca cada dos copias y me desespero un poco pues el dolor de muñeca me está matando, me pone de malas un mal estado físico.
Para variar los postulantes no han hecho la tarea, a los dos que si les regalo una hora libre mientras a los demás los siento a terminar la tarea y la reviso además a detalle, haciéndoles notar sus faltas y enviándolos un par de veces a corregir. Sobre las 4:20 reanudamos la clase, alcanzando a ver mucho menos de la mitad del material que había preparado, que manera de desperdiciar mi tiempo y sobre todo la oportunidad de ellos, me frustran cuando vienen así, entiendo que la hora de las 3-5pm no sea la más adecuada para una clase de español pero están bastante grandecitos para soportarlo una vez a la semana.
Bajamos a saludar a las hermanas Calasanzias, Martha está mucho mejor de su tifoidea, Clara tiene una gripa que ruego a Dios no me contagie. De fondo los llantos de Sandra, la más chica de las niñas, molesta seguramente porque algo no va como ella quiere, tiene el carácter más tenaz y decidido que ninguna otra.
Damos dos vueltas al campo y volvemos pues comienza a oscurecer. Pasamos de largo de las oraciones y aprovecho un poco la conexión a internet de Romeo. Al bajar a cenar tenemos la deliciosa sorpresa de pollo frito, me como dos trozos agradeciendo que no hayan llegado los invitados a cenar, por lo que hay un trozo extra para cada quien. Es un plato bastante lindo, una piernita de pollo, ensalada y arroz, casi lo que pudiera llamar un plato normal, al menos en México, aquí es extraordinariamente bueno, con todo y que la mezcla de papas y arroz de la tarde me ha gustado bastante, pero reconozco no es nada equilibrada.
Al finalizar la cena vamos con los postulantes pues es la última noche que tendrá Paula con ellos y nos sentamos un rato a platicar.
"Estos días con ella los he disfrutado enormemente, como mujer, como ingeniera, como amiga, confidente, consejera, ha sido una gran compañera. Cada una en lo suyo, juntas para el deporte, las comidas y Menthe, platicando del diario, contándonos anécdotas, de nuestra vida, nuestras realidades tan distintas en forma, tan similares en sentimientos. Relaciones, aprendizaje, experiencias, crecimiento". Me emociona enormemente leer esto desde aquí. Espero que seamos capaces de conservar esta amistad que tan dentro me ha calado.
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