Sábado 5 de Marzo
Me llevo mi primer baño a balde desde que llegamos a casa de los padres en Yaundé ese 7 de Enero. El curso de Excel empieza a las 9am y termina a las 12:30pm.
Vemos si no todo lo que había planeado en las semanas pasadas, pero si los temas que reconsideré ver la noche anterior. Tablas, fórmulas básicas, modificación de celdas y hojas de datos, etc. Parece que dejo una buena impresión. Lo que más se me ha dificultado es el poco aire en la sala y el calor generado por el proyector, uno que otro error se solucionan rápidamente y al final logro transmitir a los Juniores el interés por el Excel que era mi objetivo principal, les dejo mi correo para cualquier duda que pudiera surgirles y les recomiendo buscar en internet mas guías de estudio de Excel.
Subimos justo para comer y nos encontramos con un Mexicano, Paco y un Brasileño, Adrianno, que son de la orden de los Javerianos, nos da tanto gusto escuchar el acento Mexicano, coincidir en frases, expresiones, sentimientos, quedamos de volvernos a ver al día siguiente.
Vuelvo al cuarto a dormir pues el calor me tiene agotada, Paula y Clau van a casa de los Padres unas calles abajo a visitar al Padre Antonio. A las 3pm comienzo el otro curso de Excel, ahora los asistentes son francoparlantes, que en teoría entienden el Inglés, pero rápidamente me doy cuenta de que muy poco, el curso es mucho más lento, más difícil, pesado, pero igual terminamos viendo un poco todo e igual agradecen al final por los conocimientos compartidos.
Paula y Clau han llegado un poco antes de terminar el curso, me traen pan y la propuesta de salir a las 6 con el Padre Antonio, justo a tiempo. Llega por nosotras con su tan particular sarcasmo que nos saca risas durante el trayecto. Subimos a una parte alta en Yaundé, al palacio del congreso. Tomamos un par de fotos mientras seguimos compartiendo la experiencia de estos meses.
Bajamos y visitamos nuestra nevería favorita de todo Camerún, ok la única que hemos conocido, La Dolce Vita. Probamos más sabores de nieve. Limón, exótico, piña, vainilla, caramelo, rocker. Aprovechamos la gula y nos animamos a una orden de papas fritas.
A la vuelta se presenta una de esas situaciones de tráfico en la que por pequeñas décimas de tiempo, reacciones y movimientos estamos a punto de atropellar a un joven que por evitar ser atropellado por una moto salta frente al coche del padre, este logra frenar justo a tiempo mientras a mí se me sale un grito.
Domingo 6 de Marzo
La cocina está cerrada pero consigo la habrán, hay que tomar un café, le sigue el baño y estar listos para salir a una misa en una Iglesia donde se festejarán 20 años de una asociación de religiosos de Bamenda en Yaundé, por lo tanto, todos los Juniores que son originarios de Bamenda van y vamos con ellos.
Al llegar a la Iglesia se observa que es obra negra aún, la misa se oficia en lo que a futuro será una sala de reunión. Los cantos son diferentes a los de Bamenda, por lo que no me aburro, los bailamos, los disfrutamos como si fuesen los primeros. Después de la misa salimos un poco, el sol es insoportable por lo que nos refugiamos en las primeras bancas con sombra que vemos. Llegan un par de Juniores y charlamos un rato. Hora de entrar a comer, el bufet está para chuparse los dedos, aparte de la comida tradicional, hay también pollo frito y un arroz con verduras y un poco de picante muy bueno, plátano frito y una coca-cola.
Es hora de volver a casa, paramos en una tienda y compro un par de jugos de soya, yogurt, chocolate y un pan. En el coche platico con los juniores y les cuento de los postulantes y lo niños que me parecen estando aquí en Yaundé, se desatan las risas, nos toman confianza y nos preguntan si hay novio o marido, Paula y yo hacemos gala de una defensa feminista total.
El curso de derechos de la niñez en la ONG de childcare resulta bastante bien, aunque los asistentes son francoparlantes entienden el inglés y Jean de Dieu ayuda con una que otra traducción, yo tomo fotos y Paula video. Clau les presenta la perspectiva y leyes de la educación en México, lo que se desea lograr y la situación general.
De vuelta a casa llegan Paco, el mexicano Javierista de ayer y un nuevo amigo, mexicano también, Álvaro, de Querétaro. Les ofrezco un café cual si estuviera en mi casa. La plática va muy a la mexicana, con tintes españoles, circunstancias religiosas y mentalidades valientes.
Ambos nos platican de cómo es que terminaron en Camerún, lo difícil del primer año al no saber nada de francés y de cómo han crecido espiritualmente, me identifico en eso, reímos de las expresiones mexicanas que hemos pausado en este tiempo, los chingado, maldita sea, súper nice, entre otras. Les sorprende que estemos aquí, les da gusto la coincidencia.
Nos invitan a conocer su casa de formación. Bajamos a pie la colina hasta la calle donde tomamos un taxi. Al llegar a su casa nos dan un recorrido, pasamos la Iglesia donde se está ofreciendo misa, entramos a una recepción decorada a un muy estilo africano, máscaras, color, cuadros de la ultima cena con el color de aquí. Unos cuartos siguientes están decorados cada uno por continentes, el de América grita México a todo lo alto.
Conocemos el cuarto de lavado, biblioteca, sala común. Nos vamos encontrando a otros jóvenes en formación y a un Padre Italiano, todos muy amables, muy sorprendidos de ver a dos mexicanas y a una española paseándose por su casa, Paco nos presume cual pavorreal, somos su gente, de su tierra, que rápido conecta uno aquí con paisanos.
Entra una llamada al teléfono, es mi familia, están los 3, mis 3 pilares, gritan y mandan besos, es el día de la familia, no lo recordaba, el corazón me da un brinco, escucharlos a todos, al mismo tiempo y tono, unidos aún a distancia, contentos, con ganas de verme y deseándome lo mejor para los días que quedan, alentándome a seguir.
Al salir a un patio interno, con un Kiosco de centro y los típicos árboles altísimos de fondo, el sol está cayendo, las luces de la ciudad surgen al igual que unos truenos. Paco nos comenta lo que le gusta cantar y tocar la guitarra, lamentablemente al ir a buscarla no la encuentra, igual cantamos, el México lindo y cielito lindo más motivadores y espirituales que he cantado, lejos de casa se gozan inmensamente, me entra una nostalgia que se disfruta.
Platicando en el camino con Paco y Álvaro salen los temas más típicos, las diferencias de culturas, la comida, lo difícil de ser mujer y blanca, lo que extrañamos el concepto de caballerosidad. En la casa Paco nos abre las puertas, cede el paso. Al tomar el taxi de vuelta abre las puertas y cuando estoy por bajar me ofrece su mano de apoyo mientras suelta la frase ¨para que no digas que aquí no hay caballeros¨ que me mueve el piso y el corazón, carajo lo que extraño a un mexicano en estos rumbos. Nos despedimos e intercambiamos datos, quedamos de llamar al volver a fines de marzo para platicar de nuevo y dar la vuelta.
En la cena Jean de Dieu nos da las gracias frente a los juniores por nuestros cursos y presencia, nos invita a volver, a mantener el contacto. El Padre Miguel, rector de la casa, nos da unos recuerditos. Unos Juniores más se acercan también a dar las gracias y despedirse. Ponemos café, acordamos en ir al cuarto de Paula como centro de reunión hoy, me cederá un poco su ducha pues mi cuarto no tiene agua, ni tendrá creo.
Lunes 7 de Marzo
Ayer nos hemos quedado hasta tarde en el cuarto de Paula, nos dan las 2:30am y partimos a nuestros cuartos. La cita es a las 5:45am para desayunar, a mi cabeza le importa poco la alarma, me despierta Hipólito, el hermano de Fidelis en Bamenda, tocando la puerta de mi cuarto, son las 6am, me he quedado dormida.
Rápidamente sumerjo la cabeza en el balde de agua fría para despertarme y bajo con mis cosas a la cocina donde Paula ya está tomando los jugos de ayer y el yogurt.
Al llegar a la estación de autobuses me encuentro con que ya empiezo a entender y esperar la realidad. La estación de autobuses es un lote de tierra, con 4 autobuses alineados perpendicularmente hacia la calle, detrás de ellos un cuarto sencillo, barrotes en la ventanilla y un hombre vendiendo los boletos. Los asientos no se escogen de un monitor, es una fotocopia de un diseño básico del interior del camión. Precio del boleto $5,000 Francos, 10 dlls aproximadamente, por un viaje de una duración de 6 horas. Nos piden las identificaciones y nos entregan un boleto que si excede mis expectativas en presentación, con nuestros nombres, numero de asiento y la placa del autobús.
Son las 6:30am, el camión sale en teoría a las 7am, buscamos un café y entramos a un Bar que parece estar abriendo, el dueño barre con la típica escoba de un par de palitos de paja y un largo de 1 metro a lo mucho obligando al usuario a inclinarse para alcanzar el suelo, vaya manera de cansar la espalda. Durante los siguientes 20 minutos el señor continua barriendo y acomodando cosas sin tomarse un momento para preguntarnos si deseamos algo, por lo que decidimos ponernos en pie y buscar otro sitio. Terminamos sentadas en la banca de un local, tomando el yogurt ya caliente.
Subimos al autobús a las 8am, termina saliendo de la estación a las 9am, aún con el retraso hemos tenido la suerte de que el 3er sitio va vacio, más espacio para nosotras. Pronto me doy cuenta de que el viaje será una agonía respecto a la temperatura, no cuenta con aire acondicionado y el calor comienza a sentirse, además la gente cierra las ventanas una vez que el autobús toma velocidad, en principio no lo entendía, pero después de ver la poca delicadeza con la que el conductor atraviesa baches y topes, generando vibraciones de alto impacto en las ventanas, me rindo ante la medida de mantenerla cerrada con tal de evitar un quiebre sobre mi cabeza.
El autobús hace un par de paradas en unos pueblos, no precisamente para bajar, pero si para comprar por las ventanas, tomamos unas bolsas con piña, sin saber cuánto tiempo llevan en el sol o las manos que la hayan cortado, 100 francos la bolsita con 3 rebanadas de piña, lo que vendría a ser unos 3 pesos.
4 horas de camino después por fin paramos en un poblado para bajar, las orillas de la carretera llenas de puestos, carne, fruta, pan, plátanos fritos, etc. Encontramos una barra de pan y yo una taza de café, que en principio me aterra pedir pues veo las moscas rondando en el café, el azúcar, la leche condensada, las tazas y platos.
Mi dolor de cabeza va en aumento por lo que me arriesgo y pido el café que probablemente será el más antihigiénico en mi vida y descubro además es uno de los más buenos. No sé si son las 3 horas de sueño que tuvimos, el desayuno de galletas en el camión o el yogurt caliente, pero las dos cucharadas de Nescafé son realmente una obra de arte en mi paladar, la temperatura y el azúcar son perfectas, tal cual como el momento, pan sumergido en el café, otra señora platicando en francés con el dueño de la tienda, el sol a punto y el camión a la vista.
Volvemos al camión, nos restan 2 horas de viaje, las cuales terminan siendo 3, el calor, las piernas un tanto entumidas, mi cabeza adolorida de estrellarse contra la ventana mientras duermo y la extraña sensación de volver a casa que me pone melancólica, por sentir realmente que Bamenda es mi casa, ¿qué sentiré al volver a Mexicali? Si que recuerdo estando en Barcelona cuando volvía de algún viaje los fines de semana me sentía como en casa al volver al piso en la sagrada Familia, pero esta vez ha sido diferente era más que una necesidad física de mi cuarto, era la necesidad de mi comunidad, mis padres, mis postulantes, el gato, los horarios de cocina, me enamore de la vida en comunidad.
Llegamos a la estación, tomamos un taxi a casa y a la regadera, limpieza, acomodo de ropa y a las oraciones. Me brinca el corazón de verlos a todos, sentados como de costumbre, con sus ropas y sus oraciones, la capilla serena, pacífica como la conocí el primer día, uno que otro gesto me indica que también a ellos les brinca el corazón, creo que la relación postulantes-voluntaria está rompiendo ese guión intermedio y nos hemos vuelto hermanos. Queda la imagen en mi cabeza, será por siempre un recuerdo a cual volver cuando la locura del mundo exterior me agobie.
Frase del día: Lo que más impacta no es el extrañar, si no encontrarte extrañando aquello que nunca pensaste si quiera.
Martes 8 de Marzo
Me levanto, son las 5:30am, por una fracción de segundo he pensado en quedarme en casa y pasar de Menthe, me duele el cuerpo entero por el viaje de 7 horas finalmente en autobús. Desayunamos expresamente, un café y un poco de pastel de las hermanas del hospital de St.Mary, hoy es el día de la mujer y vaya día que nos espera, trabajar en el biodigestor en Menthe.
De las 7am a las 10am trabajamos con los alumnos sobre la zanja, clavando unas barras de madera de refuerzo, forrando con plástico para cubrir la paja que aísla la zanja, haciendo los marcos de entrada y de salida del biodigestor. Me impresiona la fuerza de las personas, sus brazos, sus manos llenas de callos y hasta en las mujeres, de una fuera y grosor masculino.
Paula explica, Romero dirige a la gente, yo acompaño, dando unos tips, guiando dobleces, enseñándole a un muchacho como usar el serrucho en 45 grados le facilitará cortar una tabla que colocándolo de manera horizontal, me sonríe, me dice que es nuevo. Dos chicos se levantan un trozo de dedo pulgar al clavar unas tablas, siguen tan campantes como si nada, yo lo noto hasta que ayudándoles uno de ellos me mancha la mano con su sangre y lo mando directamente a la enfermería, el no quiere ir, dice que no es nada, yo lo veo bastante serio, además que alrededor estamos rodeados de mierda, al por mayor.
La clase termina con bastante progreso, además del avance técnico del biodigestor se ha avanzado en ideas con Romeo. Ha habido un momento durante el cual platicamos él y yo, es la primera vez que la charla es tan directa, tan personal. Me pregunta de mi vida, que hacía antes de venir, vuelvo a escuchar esa expresión, de ¨dejaste tu trabajo y carro¨, me pregunta que haré al volver, me encuentro respondiendo que no tengo idea, pero no me preocupa. Me invita a volver, con un proyecto como Paula, a vivir aquí, a conocer más, y yo le creo, me mueve hoy más que nunca mi lado Ingenieril, considero una maestría en dirección de proyectos, en desarrollo ambiental, quiero atar mis dos lados, mi amor por la gente, el ayudar al prójimo, la ingeniería, mi lógica que respiro en la sangre, en cada decisión que tomo.
Entramos a la casa y nos sentamos a charlar un rato en la sala, hablamos del biodigestor a futuro, que lo ideal es pasar a uno de concreto, Romeo nos platica de su idea de capacitar gente, pide ayuda para generar una tabla, datos, relaciones de tamaño, inversión y ganancia. Quiere también hacer campaña de promoción basado en la higiene, lo dañino de los hornos de leña, pienso en mi gente en la ladrillera, sus pulmones.
Llega la hora de comer, hay un poco de pollo frito y un plátano, de postre piña, bebemos un par de vasos de agua y volvemos a Futru a preparar la clase de Monitores.
Hoy han llegado un poco tarde. Magdalene y Stephanie son las primeras a las 4:30. Magdalene debe de tener unos 19 o 20 años, tiene una bebita de 1 año. Hoy ha traído una bolsa llena de papayas, que pesará unos 20 kilos, me la da con la frase ¨happy woman day¨ y me deja helada, no solo carga a su niño, además carga un regalo para nosotras. Le doy las gracias y tomo la bolsa, me da un poco de risa, es la primera vez que veo el potencial de la fruta como regalo jajá.
Platicamos sobre el día de la mujer, que es lo que se hace normalmente aquí. Me explica que las mujeres preparan comida temprano y arreglan la casa, luego van al desfile en Comercial Street y al volver a casa a festejar el marido es el que cuida a los niños, para que ella pueda atender a la gente y divertirse a la vez. Aunque su versión le agrega un poco mas de festejo al papel de la mujer, diferente a la de los Padres que anoche nos decían que las mujeres deben preparar una fiesta para los hombres, aún así siento el peso del machismo en la celebración, las mujeres tienen apenas unos grados de libertad en este día.
La sesión transcurre bien, vimos los temas del formato de actividad por día y la evaluación. Hicimos la manualidad de las sonajas, con tubos de papel de baño y globos, les gusto mucho. Acordamos que la próxima clase traerían su historia dividida en los 15 días para poder realizar entre todos una revisión y sugerencia de actividades, y tendremos una pequeña convivencia.
Se me ha pasado el tiempo y son las 6:15, queremos ir a correr antes de las oraciones. Después de un par de vueltas, un regaderazo y a las oraciones. La cena transcurre bien y surge la propuesta de salir a ver el juego del Barcelona a un bar por aquí, el mejor que he visto hasta ahora.
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