Sábado 12 de Marzo
Ayer después de las oraciones hemos cenado y paso un rato viendo una película con los Postulantes. Un poco de la vida de la Madre Teresa en la pantalla y sobre mis manos un libro de frases de Paula Montal. Me toca el corazón aquella de: ¨solo aquel que aprende a ser como un niño, maravillándose de las cosas sencillas, puede ver a Dios en toda su obra¨
Orange y su sistema de internet inalámbrico hoy no ayudan de nada, termino el PowerPoint que usaré en Bafia para hablar de los Cachiveranos y la experiencia en Camerún. Vemos un poco de una película y a dormir.
En el desayuno se desata toda una alegata sobre si es correcto omitir el dolor durante el parto, Paula y yo defendemos nuestro derecho a no sufrir en la medida de lo posible, los padres dicen un poco en broma que es la contraparte del gozo de la concepción jajá.
Hoy en Menthe hay que sellar un plástico que por error del proveedor viene abierto y se ocupa a manera de manga para el biodigestor. Terminamos llenas de tierra y uno que otro dedito chamuscado por hacer ingeniería de plásticos con planchas de ropa común. 20 metros sellados a base de fuerza corporal. Rodillas un poco raspadas, pero corazón contento.
Hay de recompensa pastel y cacahuates que como y además me meto a los bolsillos de los shorts como si tuviera 8 años y escondiera dulces. Volvemos a casa justo a tiempo para un baño y hacer la maleta, Bafia nos espera este fin de semana para el aniversario de la fundación Itaka, la asociación civil de los Escolapios aquí en Camerún y algunas ciudades de España.
Los postulantes muestran interés por mi salida veloz de este fin de semana, ya extraño un fin de semana en casa, parece que ellos también. Les recuerdo la tarea que tienen pendiente para este lunes y la de español. Emma se queda platicando conmigo unos minutos, su presencia siempre me tranquiliza, son conversaciones cotidianas sin tener que leer entre líneas ni buscar interpretaciones.
Partimos a Bafia, 4 horas en coche, con una parada exprés en aquella cafetería que viniendo de Yaundé descubrí con el mejor café probado hasta ahora, la clave: leche condensada jeje. Llegamos a Bafia bastante agotadas, además la humedad de aquí no ayuda. Platicamos con el viceprovincial, lo drástico de los cambios culturales, como la palabra ¨correcto¨ cambia completamente según el sitio donde deseas aplicarlo, miles de interpretaciones según la persona y la historia que lleva detrás.
El tremendo plato de arroz que me como me deja el estómago contento. Lamentablemente no hay luz ni agua hoy. Nos damos un baldazo de agua y a la cama. Cuando comenzábamos a ver una película nos avisan que el internet ha vuelto. Es hora de mandar correos, publicar, platicar, contactar con amigos y familia, esa gente que tanto extraño, que hoy siento a flor de piel.
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