domingo, 7 de marzo de 2010

Te exijo

Te exijo que vuelvas, demando que aparezcas, limpies el desastre que has dejado, levantes los besos rotos y sanes las heridas que siguen abiertas. Te reto a que me enfrentes, me retes, me salves o de una vez me mates, porque muy chingon a de sentirse pasar por la vida de otros, dejar huellas y no volver jamás, yo también lo eh hecho, y tu, si tu, el que lees y tu el que crees que no está involucrado en esto.

Pero yo eh vuelto, eh enmendado o buscado reparar, si no a ellos, a los demás, pero seguro a ti. Y tu ni la mirada me dignas mas, en este pueblo tan corto, tan seco, tan plano, te escondes detrás del trabajo y la sociedad, te pintas de intelecto y de casualidad, pero sigue en pie mi oferta, aparécete, ven y toca esta puerta, a que no te atreves, a que ni a la banqueta llegas, porque sabes muy bien que aquí estaré, que te abriré y tendré lista mi bandeja de pendientes, heridas, besos, abrazos, años y madurez, recuerdos, planes y sueños.

Y ojala lo hicieras, porque todo por servir se acaba y esta bandeja ya tiene varias temporadas sirviendo a la espera, pendiente de escuchar esos pasos al entrar. Y ojala lo hicieras, porque yo sé, aunque ya no lo creas, que todo tiene un fin y cuando mi reto acabe y tu de milagro sigas aquí, nos sobran años por venir y volverás cada día de cada uno de esos años a tocar mi puerta y yo como ayer, te abriré.

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