Esta crisis post-universitaria me está matando, me asfixia, me aniquila. Es desesperante la rutina, el trabajo de toda la semana, tantas horas, las limitaciones sociales, hobbies, etc. A eso agréguenle que por ratos (algo constantes) no aguanto mi conciencia moral, me pesa trabajar en una maquiladora, con las desigualdades, las injusticias y el fatídico entendimiento de que no puedo hacer algo al respecto, aún.
Ya han pasado fines de semana que a un cierto nivel de fiesta (por asi llamarlo) termino en una banqueta derramando algo de tristeza por los menos beneficiados. Es de lo lindo brindar, bailar, brincar, y entonces como un fantasma se cuela el recuerdo de la gente que no tiene ni la más mínima posibilidad de hacer eso y me siento, me duele, me pesa. Carajo con esta conciencia!
Luego llega el domingo y me entra más… pues el viernes y sábado hay desahogo entre cigarros, alcohol, cafés, platicas con amigos. Llega el domingo y en las hrs libres empiezo a filosofar y a volverme loca. Llega el Lunes y estoy un tanto renuente a entrar al mismo ciclo, pero para el martes la rutina tiene exahusta mi reveldía y como un método de clausura mental me engaño con el tipico "ya pasará" y veo que es divertido trabajar si así te lo propones, el miércoles ya estoy convencida pero con ansias del jueves, porque al llegar el jueves soy tan feliz de saber que sigue el viernes, aunque ya este tan cansada de todo, que me doy miedo de lo que seria capaz de hacer por parar el ciclo, llega el viernes y todo se pasa muy ligero (noten el poder mental) y a las 6pm… recolecto mi estrés, frustraciones, etc.… y a la fiesta, a ahogarlo todo de nuevo, con lo que se tenga a la mano.
Nada sano el ciclo, pero es lo que es. Luego hay flashazos de esperanza, un café con la damiana me refresca, me da la tranquilidad de que no soy la única loca así, que hay otras personas que cargan con las mismas piedras que yo o incluso más (ella más seguro!). Obvio también me mantiene en esos rumbos filosóficos, a veces creo que sería mejor cambiar de aires, salir con gente a la que no le importe un bledo y ver si se me pega un poco su desfachatez ante la vida, pero lo intento, de vez en mes, y termino siendo la abuela, la loca con temas filosóficos, la responsable, y bueno para estarme exponiendo como bicho raro de sobra tengo otras oportunidades.
Asi que regreso a mi cafe, a mi filosofia, a nuestras locuras, sueños e ideales, a terminar suspirando y no se si encontrando las respuestas buscadas, pero segura de que algo dentro se renovó, al menos lo suficiente para llegar al próximo jueves.
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