Introducción: El conocimiento tolteca surge de la misma unidad esencial de la verdad de la que parten todas las tradiciones esotéricas sagradas del mundo. Aunque no es una religión, respeta a todos los maestros espirituales que han enseñado en la tierra, y si bien abraza el espíritu, resulta más preciso describirlo como una manera de vivir que se distingue por su fácil acceso a la felicidad y el amor.
Espejo Humeante
•El sueño del planeta incluye todas las reglas de la sociedad, sus creencias, sus leyes, sus religiones, sus diferentes culturas y maneras de ser, sus gobiernos, sus escuelas, sus acontecimientos sociales y sus celebraciones.
•La domesticación de los seres humanos. A través de esta domesticación aprendemos a vivir y a soñar. La información del sueño externo (el mundo) se transfiere al sueño interno (nuestra percepción) y crea todo nuestro sistema de creencias.
•No hay ninguna verdad que encontrar. Dondequiera que miremos, todo lo que vemos es la verdad, pero debido a los acuerdos y las creencias que hemos almacenado en nuestra mente, no tenemos ojos para verla. Nos ciegan las falsas creencias.
•Toda nuestra mente es una bruma que los Toltecas llamaron mitote. Todo lo que creemos sobre nosotros mismos y el mundo, todos los conceptos y programas que tenemos.
•Nadie nos maltrata más que nosotros mismos internamente; el juez, la víctima y el sistema de creencias son lo que nos llevan a hacerlo. Nuestra manera de juzgarnos es la peor que existe.
El primer acuerdo: Se impecable con tus palabras
•Las palabras son un don creativo. Todo lo que sueñas, sientes y eres, lo muestras por medio de tus palabras.
•Las palabras captan nuestra atención, entran en nuestra mente y cambian por entero, para bien o para mal, nuestras creencias. El mejor ejemplo: Hitler.
•Un pecado es cualquier cosa que haces y que va contra a ti. Todo lo que sientas, creas o digas que vaya contra ti. Ser impecable es no ir contra ti mismo. El concepto de pecado no es algo moral o religioso, es una cuestión de sentido común.
•Los chismes son magia negra de la peor clase. Contarlos se ha convertido en la principal forma de comunicación en la sociedad humana.
•Tu opinión no es más que tu punto de vista, y no tiene por qué ser necesariamente verdad. Proviene de tus creencias, de tu ego y de tu propio sueño.
•Adoptar el primer acuerdo, ser impecable con las palabras, es deja de transmitir veneno emocional y con el tiempo tu mente dejará de recibirlo también
Segundo acuerdo: No te tomes nada personalmente
•Tomarse las cosas personalmente es la expresión máxima del egoísmo, porque consideramos que todo gira a nuestro alrededor. Nada de lo que los demás hacen es por ti. Lo hacen por ellos mismos.
•El miedo nos hace tomarnos las cosas personales, el miedo a la verdad. Si no tienes miedo no aceptas excusas para enfadarte, no estás triste ni celoso, sabes lo que eres, quien eres y que quieres.
•Cuando amas todo lo que te rodea es porque te amas a ti mismo, porque te gusta cómo eres, porque estas contento contigo mismo, porque te sientes feliz con tu vida. Estas satisfecho.
•Nunca eres responsable de los actos de los demás; solo eres responsable de ti mismo. Cuando comprendas esto y te niegues a tomarte las cosas personalmente, será muy difícil que los comentarios insensibles o los actos negligentes de los demás te hieran.
Tercer acuerdo: No haga suposiciones
•El problema al hacer una suposición es que, al hacerlo, creemos que lo que suponemos es cierto.
•Suponemos que todo el mundo ve la vida del mismo modo que nosotros. Que los demás piensan, sienten, juzgan y maltratan como nosotros lo hacemos.
•El día que dejes de hacer suposiciones, te comunicarás con habilidad y claridad, cuando no entiendas algo preguntaras y serás claro. Todas tus relaciones cambiarán.
Cuarto acuerdo: Haz siempre lo máximo que puedas
•Limítate a hacer lo máximo que puedas, en cualquier circunstancia de tu vida, ni más ni menos. Pero piensa que eso va a variar de un momento a otro.
•Si intentas esforzarte demasiado para hacer más de lo que puedes, gastarás más energía de la necesaria, y al final tu rendimiento no será suficiente.
•Actúa porque amas hacerlo, no porque esperas una recompensa. Las recompensas llegarán, pero tú no estarás apegado a ellas.
•No necesitamos saber ni probar nada. Ser, arriesgarnos a vivir y disfrutar de nuestra vida, es lo único que importa.
El camino Tolteca hacia la libertad
•El objetivo del guerrero es trascender este mundo, escapar de este infierno y no regresar jamás a él. Tal como nos enseñan los toltecas, la recompensa consiste en trascender la experiencia humana del sufrimiento, y convertirse en la encarnación de Dios.
•Tu vida es la manifestación de tu sueño: es un arte.
•La libertad que buscamos consiste en utilizar nuestra propia mente y nuestro propio cuerpo, en vivir nuestra propia vida en lugar de la vida de nuestro sistema de creencias.
•Ser consciente de que todo el sueño de la vida es el resultado de las creencias y volverte consciente de cuáles de ellas te limitan, es la clave para comenzar a cambiar.
•Llegar a la esencia de los acuerdos es ir al desierto. Cuando vas al desierto, te encuentras cara a cara con tus demonios. Una vez has salido de él, todos esos demonios se convierten en ángeles.
•El modo en que vives ahora es el resultado de muchos años de domesticación. No puedes pretender que ésta desaparezca en un solo día.
•El amor que me hace feliz es el que puedo compartir con la gente que amo. ¿por qué voy a negar que les quiero? No es importante que me devuelvan ese amor. Quizá muera yo mañana o tal vez muera alguien a quien amo. Lo que me hace feliz es hacerle saber hoy lo mucho que le quiero.
hay de todo, de tiempo atrás, de hoy, de mañana... ¿por qué ahora? porque hay que sacarlo todo.
lunes, 24 de octubre de 2011
viernes, 21 de octubre de 2011
Indígnate – Stéphane Hessel
Introducción del libro: Cuando alguien como Stéphane Hessel llama a la “insurrección pacífica”, hay que escucharlo. Porque Hessel, a sus 93 años, sabe de lo que habla: miembro de la Resistencia francesa, superviviente de Buchenwald, militante a favor de la independencia argelina y defensor de la causa palestina, este eterno luchador es, además, el único redactor aún vivo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.
Fragmentos para pensar.
…Les deseo a todos, a cada uno de ustedes, que tengan su motivo de indignación. Es un valor precioso. Cuando algo te indigna como a mí me indignó el nazismo, te conviertes en alguien militante, fuerte y comprometido. Pasas a formar parte de esa corriente de la historia, y la gran corriente debe seguir gracias a cada uno. Esa corriente tiende hacia mayor justicia, mayor libertad, pero no hacia esa libertad incontrolada del zorro en el gallinero. Esos derechos, cuyo programa recoge la Declaración Universal de 1948, son universales. Si se encuentran con alguien que no se beneficia de ellos, compadézcanlo y ayúdenlo a conquistarlos…
…Es cierto, las razones para indignarse pueden parecer hoy menos nítidas o el mundo, demasiado complejo. ¿Quién manda?, ¿Quién decide? No siempre es fácil distinguir entre todas las corrientes que nos gobiernan. Ya no se trata de una pequeña elite cuyas artimañas comprendemos perfectamente. Es un mundo vasto, y nos damos cuenta de que es interdependiente. Pero en este mundo hay cosas insoportables. Para verlo, debemos observar bien, buscar. Yo les digo a los jóvenes: busquen un poco, encontrarán. La peor actitud es la indiferencia, decir “paso de todo, ya me las arreglo”. Si se comportan así, perderá uno de los componentes esenciales que forman al hombre. Uno de los componentes indispensables: la facultad de indignación y el comrpomiso que la sigue…
…Satre, en marzo de 1980, a tres semanas de su muerte, declaraba: “Hay que intentar explicar por qué el mundo actual, que es horrible, no es más que un momento en el largo desarrollo histórico, que la esperanza ha sido siempre una de las fuerzas dominantes de las revoluciones y de las insurrecciones, y cómo todavía siente la esperanza como mi concepción del porvenir”…
Fragmentos para pensar.
…Les deseo a todos, a cada uno de ustedes, que tengan su motivo de indignación. Es un valor precioso. Cuando algo te indigna como a mí me indignó el nazismo, te conviertes en alguien militante, fuerte y comprometido. Pasas a formar parte de esa corriente de la historia, y la gran corriente debe seguir gracias a cada uno. Esa corriente tiende hacia mayor justicia, mayor libertad, pero no hacia esa libertad incontrolada del zorro en el gallinero. Esos derechos, cuyo programa recoge la Declaración Universal de 1948, son universales. Si se encuentran con alguien que no se beneficia de ellos, compadézcanlo y ayúdenlo a conquistarlos…
…Es cierto, las razones para indignarse pueden parecer hoy menos nítidas o el mundo, demasiado complejo. ¿Quién manda?, ¿Quién decide? No siempre es fácil distinguir entre todas las corrientes que nos gobiernan. Ya no se trata de una pequeña elite cuyas artimañas comprendemos perfectamente. Es un mundo vasto, y nos damos cuenta de que es interdependiente. Pero en este mundo hay cosas insoportables. Para verlo, debemos observar bien, buscar. Yo les digo a los jóvenes: busquen un poco, encontrarán. La peor actitud es la indiferencia, decir “paso de todo, ya me las arreglo”. Si se comportan así, perderá uno de los componentes esenciales que forman al hombre. Uno de los componentes indispensables: la facultad de indignación y el comrpomiso que la sigue…
…Satre, en marzo de 1980, a tres semanas de su muerte, declaraba: “Hay que intentar explicar por qué el mundo actual, que es horrible, no es más que un momento en el largo desarrollo histórico, que la esperanza ha sido siempre una de las fuerzas dominantes de las revoluciones y de las insurrecciones, y cómo todavía siente la esperanza como mi concepción del porvenir”…
lunes, 17 de octubre de 2011
Esto si me recoloca las ideas
Ufff... que madrazo tan duro.... no me lo puedo imaginar, ni quiero...
Hace menos de 10 minutos de sentarme a la computadora pensaba en mi actuales relaciones, seres queridos y otros que me está costando querer, por una charla un tanto incomoda que tuve ayer con un amigo donde entre reclamos y perspectivas de las dificultades en ciertas relaciones, me llegué a sentir algo cabizbaja.
Lo recordaba y me planteaba que sería la vida sin ellos, me pregunté precisamente que sería si todo funcionara y un día zaz cuaz, la vida me los quitara. Deje la banquita y me dije a mi misma que bastaba de pesimismos, la vida puede ser muy corta como para pensar en el peor panorama a cada instante.
Ahora me siento y me encuentro con un correo, confirmación de mi teoría del desecho al pesimismo, y ahora me quedo muda, sin mucho que decir mas que "la vida sigue" y hay que darle, a como venga, con lo que de o lo que quite.
http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20111015/pvasco-espana/muerto-herido-grave-estrellarse-20111015.html
Una buena amiga me ha escrito al respecto de esta nota, resultó conocer a la chica en este preciso instante estará dando las últimas palabras de despedida a esa persona que tanto amo. Mi amiga los recuerda... "Eran una pareja estupenda, de eso que les ves muy felices, radiantes…ella siempre me pareció una chica estupenda, simpática como pocas. Se les veía que habían encontrado al amor de su vida." Y ahora hay que volver a empezar.
Así que hoy, como muchas otras veces, me llevo una lección de estas letras, ojalá toda la gente tuviera algo así al día, una nota, una charla, un punto de vista, que nos reacomode las neuronas ahogadas en el vaso de agua de la cotidianeidad y nos ubique en lo escencial de la vida, abrazar al que tienes a lado, aun despertándolo de su propio conformismo y tranquilidad, y levantar la cara cada día que sale el sol, con nubes o sin ellas, sonriendolé a la felicidad, porque además de un derecho, creo que también es una obligación, por ti, por él, por la familia y los amigos, por el mundo y entre ellos tú.
Hace menos de 10 minutos de sentarme a la computadora pensaba en mi actuales relaciones, seres queridos y otros que me está costando querer, por una charla un tanto incomoda que tuve ayer con un amigo donde entre reclamos y perspectivas de las dificultades en ciertas relaciones, me llegué a sentir algo cabizbaja.
Lo recordaba y me planteaba que sería la vida sin ellos, me pregunté precisamente que sería si todo funcionara y un día zaz cuaz, la vida me los quitara. Deje la banquita y me dije a mi misma que bastaba de pesimismos, la vida puede ser muy corta como para pensar en el peor panorama a cada instante.
Ahora me siento y me encuentro con un correo, confirmación de mi teoría del desecho al pesimismo, y ahora me quedo muda, sin mucho que decir mas que "la vida sigue" y hay que darle, a como venga, con lo que de o lo que quite.
http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20111015/pvasco-espana/muerto-herido-grave-estrellarse-20111015.html
Una buena amiga me ha escrito al respecto de esta nota, resultó conocer a la chica en este preciso instante estará dando las últimas palabras de despedida a esa persona que tanto amo. Mi amiga los recuerda... "Eran una pareja estupenda, de eso que les ves muy felices, radiantes…ella siempre me pareció una chica estupenda, simpática como pocas. Se les veía que habían encontrado al amor de su vida." Y ahora hay que volver a empezar.
Así que hoy, como muchas otras veces, me llevo una lección de estas letras, ojalá toda la gente tuviera algo así al día, una nota, una charla, un punto de vista, que nos reacomode las neuronas ahogadas en el vaso de agua de la cotidianeidad y nos ubique en lo escencial de la vida, abrazar al que tienes a lado, aun despertándolo de su propio conformismo y tranquilidad, y levantar la cara cada día que sale el sol, con nubes o sin ellas, sonriendolé a la felicidad, porque además de un derecho, creo que también es una obligación, por ti, por él, por la familia y los amigos, por el mundo y entre ellos tú.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Tierra, Libertad y El Parnaso
Israel Dehesa, Berlín 18.07.11.
“Tierra y Libertad”, lema del General Emiliano Zapata, emblemático cuadillos de la Revolución Mexicana, más que una simple frase afortunada, consiste en una sentencia que encierra un posicionamiento ideológico profundo: si se garantiza un espacio para poder trabajar, la esclavitud es imposible y el derecho a las oportunidades de desarrollo económico se garantizan.
Sabemos que la Reforma Agraria del General Lázaro Cárdenas, que daba aliento al llamado del morelense, fracasó rotundamente.
Otorgar terrenos sin poner en práctica políticas de crédito para la inversión en tecnología dio como resultado que los pequeños propietarios no pudieran competir con los grandes latifundistas y los ejidos que les fueron entregados han ido siendo malbaratados a una “nueva generación de latifundistas” que producen alimentos en masa o construyen grandes hoteles: “Tierra, Tecnología y Libertad”.
Antes del movimiento armado de 1910, aproximadamente 70 por ciento de la población vivía en las zonas rurales, mientras el 30 restante estaba asentado en zonas urbanas. Hoy este número se ha invertido. Entonces… si Zapata fuera contemporáneo, ¿cual sería su lema?.
Luego de 31 años de funcionamiento, “El Parnaso”, la librería más célebre de México, anuncia su cierre próximo. Según entrevista recuperada hoy de “El Universal”, su dueño, Antonio Sultán, relata que “alguien” estaba detrás de su local y “que se dio una aplicación selectiva de los reglamentos, solapados por el Delegado”, mientras que el propietario del espacio no quiso renovarle el contrato.
Imaginen a Octavio Paz, Gabriel García Márquez, Carlos Monsivais y Jorge Castañeda organizando sus tertulias, lecturas de sus obras y charlas con los lectores, en un flamante Starbucks… Sensacional, ¿no?
Coyoacán era un símbolo de la vida intelectual de nuestro país, con sus cafés, su “tianguis cultural” y, naturalmente, la librería “El Parnaso”.
¿Quién le dio esta identidad? La planeación urbana, un decreto gubernamental, los dueños de los edificios o los dueños de los negocios que decidieron dedicar su patrimonio y sus desvelos a construir espacios que promueven la cultura, en vez de elegir giros “más seguros” como el franchising (o mejor dicho: ¿frankensteinchising?
¿Qué cara va a tener Coyoacán cuando en vez de los viejos “cafés de los intelectuales” encontremos un pudoroso Mc Café, cuando en vez de ir a comer elotes, paseemos por la fuente de los coyotes con una Whopper o una Dunkin, ¿qué nuevas inspiraciones tendrán los escritores del futuro sentados en una mesa de un KFC, qué acaloradas discusiones sobre filosofía o política se darán al calor de la luz verde de un 7 Eleven? ¿cuantas inspiradoras lecturas podrán ser adquiridas en el Sanborns?
Es curioso que en ciudades como NY, Milán, París o Hamburgo viene sucediendo un fenómeno similar desde hace 10 o 15 años. Tiendas de instrumentos, bares, pequeños restaurantes, boticas, librerías… con una identidad particular, talladas a pulso en el paisaje urbano, que ya sea por la particularidad de sus productos, su decoración o de la propia gente que los atiende, le dan una identidad a ese barrio donde nadie quería vivir, convirtiéndolo en la zona de moda, para entonces ser depredados sistemáticamente por los grandes corporativos, que les arrebatan los locales seduciendo a los propietarios de los edificios con grandes sumas, sin que exista ninguna protección legal o interés de parte de las autoridades, que muchas veces solapan estos despojos en pos de una falso progreso o una engañosa generación de más empleos (o simplemente de una mordida).
En Berlín, por ejemplo, existe un “edificio ocupado” convertido en centro social: el Tacheles. Se trata del tercer sitio más visitado de la ciudad (sólo después de la Puerta de Brandeburgo y el Parlamento), que de ser un elefante blanco, fue convertido en galerías, pequeños cines y salas de conciertos autogestionadas por artistas. De ser una calle desierta, la “Oranienburger” luce llena de comercios que aprovechaban el gran afluente de turistas que se dirigían a visitar el “centro social autogestionado” más grande de Europa. Un grupo de creadores decidió instalarse en el mismo y habilitarlo para promover la cultura. No pagaban ni renta, ni agua, ni luz, pero a cambio abrían las puertas a cualquier nuevo creador, que deseara exponer su obra y a todos los visitantes. Hoy, más de la mitad de los colectivos han sido desalojados porque un “inversionista” quiere construir un centro comercial, aprovechando la buena ubicación del inmueble. Pero, ¿por qué tiene una buena ubicación?
La esquina donde se encuentra “El Parnaso” debe valer oro. Pero ¿por qué vale oro? ¿Qué reciben a cambio los emprendedores dueños de un negocio exitoso que posicionan un local comercial? ¿Qué protección legal existe para un pequeño o mediano empresario que durante más de treinta años agregó plusvalía a un punto de venta? No me sorprenderá cuando remuevan el Templo Mayor para poner un Walmart.
La tierra no es de quien la trabaja… El adoquín de los locales comerciales en las ciudades… tampoco. Y por ende, no hay libertad… sin tierra. Vivimos a merced de los grandes tiranos: los arrendadores y los negocios de cadena. Es verdad que en un Starbucks o un Mc Donalds trabaja más gente que en un chiringuito o una librería… Así que el señor Antonio Sultán, no debe preocuparse por su futuro. Seguro el millonario que hizo presión para quitarle su librería puede darle un empleo con un choncho cheque, impreso con las justas cifras que especifica un salario mínimo.
¿Podemos hacer algo? Existe otro ejemplo valioso también en Berlín: el barrio de Kreuzberg, donde el único restaurante de cadena es un Mc Donalds que es apedreado con regularidad por activistas de extrema izquierda. Hay versiones que afirman que el uso de suelo fue otorgado a través de “lobbyismo”, la palabra elegante para referirse a la corrupción. Pero lo importante es que, cada que abren un negocio de este tipo, como el desaparecido Subway sobre la esquina de Falkensteinstrasse y Schlessischestrasse, los habitantes de la zona ignoran su existencia y apoyan a los negocios de los pequeños y medianos empresarios: el poder de los consumidores.
Ya que estamos con esto de las frases: “ni tanto que queme al santo… ni tanto que gane Blue Demon”. De ninguna manera pretendo expresar una serie de reflexiones para boicotear todos y cada uno de los negocios de cadena. Sólo quiero subrayar que la tierra debería de ser de quien la trabaja y el piso de adoquín… también. Evidentemente, sin traspasar el título de propiedad, pero a través de una reforma legal que proteja a este tipo de negocios para garantizar la renovación de sus contratos de renta o algún tipo de indemnización… Si a los equipos de futbol les pagan derechos de formación por los jóvenes que a veces ni entrenan…
Este fenómeno confronta dos filosofías socio-económicas: la de la vieja Europa, con una amplia clase media y la estadounidense, esa del neoliberalismo salvaje, donde la riqueza se concentra en las manos de unos cuantos y la masa es fuerza de trabajo, que no debe imprimir ni sus ideas ni su sentir en su labor diaria, debe callar y producir. ¿Qué sociedad queremos? En México esta claro desde hace mucho, una en donde el “yo” tenga más que los demás.
Descanse en Paz… “El Parnaso”.
“Tierra y Libertad”, lema del General Emiliano Zapata, emblemático cuadillos de la Revolución Mexicana, más que una simple frase afortunada, consiste en una sentencia que encierra un posicionamiento ideológico profundo: si se garantiza un espacio para poder trabajar, la esclavitud es imposible y el derecho a las oportunidades de desarrollo económico se garantizan.
Sabemos que la Reforma Agraria del General Lázaro Cárdenas, que daba aliento al llamado del morelense, fracasó rotundamente.
Otorgar terrenos sin poner en práctica políticas de crédito para la inversión en tecnología dio como resultado que los pequeños propietarios no pudieran competir con los grandes latifundistas y los ejidos que les fueron entregados han ido siendo malbaratados a una “nueva generación de latifundistas” que producen alimentos en masa o construyen grandes hoteles: “Tierra, Tecnología y Libertad”.
Antes del movimiento armado de 1910, aproximadamente 70 por ciento de la población vivía en las zonas rurales, mientras el 30 restante estaba asentado en zonas urbanas. Hoy este número se ha invertido. Entonces… si Zapata fuera contemporáneo, ¿cual sería su lema?.
Luego de 31 años de funcionamiento, “El Parnaso”, la librería más célebre de México, anuncia su cierre próximo. Según entrevista recuperada hoy de “El Universal”, su dueño, Antonio Sultán, relata que “alguien” estaba detrás de su local y “que se dio una aplicación selectiva de los reglamentos, solapados por el Delegado”, mientras que el propietario del espacio no quiso renovarle el contrato.
Imaginen a Octavio Paz, Gabriel García Márquez, Carlos Monsivais y Jorge Castañeda organizando sus tertulias, lecturas de sus obras y charlas con los lectores, en un flamante Starbucks… Sensacional, ¿no?
Coyoacán era un símbolo de la vida intelectual de nuestro país, con sus cafés, su “tianguis cultural” y, naturalmente, la librería “El Parnaso”.
¿Quién le dio esta identidad? La planeación urbana, un decreto gubernamental, los dueños de los edificios o los dueños de los negocios que decidieron dedicar su patrimonio y sus desvelos a construir espacios que promueven la cultura, en vez de elegir giros “más seguros” como el franchising (o mejor dicho: ¿frankensteinchising?
¿Qué cara va a tener Coyoacán cuando en vez de los viejos “cafés de los intelectuales” encontremos un pudoroso Mc Café, cuando en vez de ir a comer elotes, paseemos por la fuente de los coyotes con una Whopper o una Dunkin, ¿qué nuevas inspiraciones tendrán los escritores del futuro sentados en una mesa de un KFC, qué acaloradas discusiones sobre filosofía o política se darán al calor de la luz verde de un 7 Eleven? ¿cuantas inspiradoras lecturas podrán ser adquiridas en el Sanborns?
Es curioso que en ciudades como NY, Milán, París o Hamburgo viene sucediendo un fenómeno similar desde hace 10 o 15 años. Tiendas de instrumentos, bares, pequeños restaurantes, boticas, librerías… con una identidad particular, talladas a pulso en el paisaje urbano, que ya sea por la particularidad de sus productos, su decoración o de la propia gente que los atiende, le dan una identidad a ese barrio donde nadie quería vivir, convirtiéndolo en la zona de moda, para entonces ser depredados sistemáticamente por los grandes corporativos, que les arrebatan los locales seduciendo a los propietarios de los edificios con grandes sumas, sin que exista ninguna protección legal o interés de parte de las autoridades, que muchas veces solapan estos despojos en pos de una falso progreso o una engañosa generación de más empleos (o simplemente de una mordida).
En Berlín, por ejemplo, existe un “edificio ocupado” convertido en centro social: el Tacheles. Se trata del tercer sitio más visitado de la ciudad (sólo después de la Puerta de Brandeburgo y el Parlamento), que de ser un elefante blanco, fue convertido en galerías, pequeños cines y salas de conciertos autogestionadas por artistas. De ser una calle desierta, la “Oranienburger” luce llena de comercios que aprovechaban el gran afluente de turistas que se dirigían a visitar el “centro social autogestionado” más grande de Europa. Un grupo de creadores decidió instalarse en el mismo y habilitarlo para promover la cultura. No pagaban ni renta, ni agua, ni luz, pero a cambio abrían las puertas a cualquier nuevo creador, que deseara exponer su obra y a todos los visitantes. Hoy, más de la mitad de los colectivos han sido desalojados porque un “inversionista” quiere construir un centro comercial, aprovechando la buena ubicación del inmueble. Pero, ¿por qué tiene una buena ubicación?
La esquina donde se encuentra “El Parnaso” debe valer oro. Pero ¿por qué vale oro? ¿Qué reciben a cambio los emprendedores dueños de un negocio exitoso que posicionan un local comercial? ¿Qué protección legal existe para un pequeño o mediano empresario que durante más de treinta años agregó plusvalía a un punto de venta? No me sorprenderá cuando remuevan el Templo Mayor para poner un Walmart.
La tierra no es de quien la trabaja… El adoquín de los locales comerciales en las ciudades… tampoco. Y por ende, no hay libertad… sin tierra. Vivimos a merced de los grandes tiranos: los arrendadores y los negocios de cadena. Es verdad que en un Starbucks o un Mc Donalds trabaja más gente que en un chiringuito o una librería… Así que el señor Antonio Sultán, no debe preocuparse por su futuro. Seguro el millonario que hizo presión para quitarle su librería puede darle un empleo con un choncho cheque, impreso con las justas cifras que especifica un salario mínimo.
¿Podemos hacer algo? Existe otro ejemplo valioso también en Berlín: el barrio de Kreuzberg, donde el único restaurante de cadena es un Mc Donalds que es apedreado con regularidad por activistas de extrema izquierda. Hay versiones que afirman que el uso de suelo fue otorgado a través de “lobbyismo”, la palabra elegante para referirse a la corrupción. Pero lo importante es que, cada que abren un negocio de este tipo, como el desaparecido Subway sobre la esquina de Falkensteinstrasse y Schlessischestrasse, los habitantes de la zona ignoran su existencia y apoyan a los negocios de los pequeños y medianos empresarios: el poder de los consumidores.
Ya que estamos con esto de las frases: “ni tanto que queme al santo… ni tanto que gane Blue Demon”. De ninguna manera pretendo expresar una serie de reflexiones para boicotear todos y cada uno de los negocios de cadena. Sólo quiero subrayar que la tierra debería de ser de quien la trabaja y el piso de adoquín… también. Evidentemente, sin traspasar el título de propiedad, pero a través de una reforma legal que proteja a este tipo de negocios para garantizar la renovación de sus contratos de renta o algún tipo de indemnización… Si a los equipos de futbol les pagan derechos de formación por los jóvenes que a veces ni entrenan…
Este fenómeno confronta dos filosofías socio-económicas: la de la vieja Europa, con una amplia clase media y la estadounidense, esa del neoliberalismo salvaje, donde la riqueza se concentra en las manos de unos cuantos y la masa es fuerza de trabajo, que no debe imprimir ni sus ideas ni su sentir en su labor diaria, debe callar y producir. ¿Qué sociedad queremos? En México esta claro desde hace mucho, una en donde el “yo” tenga más que los demás.
Descanse en Paz… “El Parnaso”.
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