viernes, 7 de septiembre de 2012

Cachiverano 2012

Desde un inicio supe que este verano sería distinto, pero jamás imagine que tanto. Empezando por ser un año de transición, donde grandiosas personas como Blanca y el Padre Pepe nos confiaron las llaves de este hermoso proyecto, dejando unos zapatos muy amplios por llenar. Siguiendo con un Padre Pedro en sus últimos estirones escolares y mi readaptada al mundo laboral después de la bella experiencia de África.


Los primeros meses fue mucho de ajustar, recontar el equipo, invitar a gente nueva, que mas que nueva (pues llevan años en Cachiverano) eran nuevos en responsabilidades, poco a poco este “nuevo” equipo fue tomando forma.

En el camino descubrimos muchos puntos a mejorar, desde dentro, desde nuestra coordinación. Los tiempos, las formas, la planeación, los medios, todo tiene como ser mejor y de eso se trata, de ir caminando y mejorando juntos.

También redescubrimos lo maravilloso de apoyar a un proyecto de voluntades, de corazones bajo una misma causa. Los domingos de convivio y risas, las juntas con una que otra llamada de atención y los múltiples “pendientes” entre semana para sacar poco a poco el plan de este año.

Las reuniones de coordinadores fueron reencontrándonos, la posada nos permitió convivir un poco mas y al iniciar el 2012 las sesiones de formación con los tíos nos dieron ese baño de juventud tan necesario, tan peculiar de Cachiverano, nos empapo de la amistad que se vive en cada comunidad, en cada grupo de jóvenes, y termino de amoldarnos, de darnos empuje, de prepararnos para un caluroso pero como siempre divertido verano.

Y finalmente llego ese 4 de Julio, el salón de casa escolapia lleno de jóvenes, tíos por aquí, tíos por allá, las mesas, el material, las Catalanas, nuestro increíble tallerista Apolonio sorprendiéndonos desde el primer día, correr por las camisetas, correr por pizzas, volver con camisetas, ir por mas! (pues seguían llegando jóvenes). Cachiveranos que no esperábamos resurgieron y Cachiveranos que no se consolidaron este año, con aciertos de logística y errores también, para finalmente ese primer canto “Cachiverano ya comenzó!!”

En lo personal fue uno de los Julios más difíciles, entre mi trabajo, el calor, vueltas aquí y vueltas allá, estuve menos de lo que me gustaría en la Ladrillera, pero me alegró enormemente el grupo de Tíos que lo llevo a cabo, entendí y me sentí feliz, que ya estaba cerrando ese ciclo, para abrir uno nuevo, lleno de mas tíos y más niños, lleno de retos y muchas más alegrías.

No queda más que agradecer, a todos, tíos, coordinadores, a equipos de logística, de formación, niños, padres, párrocos, familia, amigos de este proyecto, a Pedro (gran Pedro!) que siempre estuvo ahí, con el ánimo, con la sonrisa, con las fuerzas aun con el sudor en la frente y en todos lados, a todos y cada uno que con su presencia, apoyo y participación hicieron posible que este Cachiverano 2012, fuera verdaderamente un Carnaval! De diversión, de amistades, de emoción, de aprendizaje, de amor, de sonrisas, de vida!

Muchas gracias….nos vemos pronto!